Paradise Police
Análisis

Crítica de Paradise Police, serie de dibujos gamberra de Netflix

Por Daniel Quesada

Si te van las comedias gamberras, vas a tener golpes de humor a paletadas con Paradise PD, la nueva serie de dibujos de Netflix. Su primera temporada viene cargada de gags más brutos que un balazo en los cataplines.

De un tiempo a esta parte, Netflix se está convirtiendo en una especie de santuario para series que podrían tenerlo complicado en la televisión convencional, ya sea porque son demasiado arriesgadas o porque, simplemente... Son demasiado brutas. Ese es el caso de Paradise Police, también conocida como Paradise PD.

Esta nueva serie de dibujos animados es una comedia gamberra para adultos, creada por Roger Black y Waco O'Guin, los responsables de una serie con cierto renombre llamada Brickleberry. Al igual que en ella, los protagonistas de Paradise Police son un estrambótico grupo de profesionales. En aquella eran guardabosques y aquí son policías. El líder es Randall, un agente que en el pasado fue un policía de éxito, pero que vive frustrado y enojado desde que su hijo, Kevin, le volara las pelot... Los testículos con su propia pistola. Además de padre e hijo, tenemos a la ex-mujer, que ahora es alcaldesa; a un anciano senil; a una agente con tendencia a la ira; al estereotipo del afroamericano bonachón; a un "gordinflas" que se comporta como un crío; y a Bullet, el perro antidrogas que, por supuesto, sabe hablar y se pasa el día esnifando y fumando crack. ¿Cómo, un perro respondón y vicioso? ¿Alguien dijo Padre de Familia?

Pues sí, las comparaciones con Family Guy son inevitables casi desde el minuto uno, puesto que la estética es muy similar y los chistes van del mismo palo. Nos referimos a la vertiente más escatológica, claro. Más os vale ir preparados psicológicamente para el primer capítulo, porque os esperan un festival de sangre, vómitos, semen y cualquier otra sustancia que pueda albergar el cuerpo humano. Además, en Paradise PD abundan los gags sobre sexo en cualquier vertiente (desde el sado hasta las felaciones de ancianos) y algunos de ellos son muy, muy visuales.

Paradise Police en Netflix

No nos vamos a poner mojigatos y a escandalizarnos por ello a estas alturas, porque desde luego no es la primera serie de dibujos de Netflix que se atreve con el planteamiento. Bojack Horseman, F is For Family o Big Mouth, cada una a su estilo y con diferente mesura, nos han proporcionado momentos tronchantes jugando esas bazas. En Paradise Police también hay buenos momentos gamberros, pero da la sensación de que está más preocupada de ejecutar un "más difícil todavía", especialmente en lo escatológico. Ello, en dosis controladas, puede tener su gracia, pero en esta serie asistimos a un bombardeo continuo de gente vomitando sobre otra, sufriendo algún "teabag" o destrozando la cara del compañero con sangre a borbotones.

La vena provocadora también va hacia la Iglesia o hacia las falsas apariencias. Y, de nuevo, un poco de gamberreo no viene mal, pero aquí casi todos los gags son de brocha gorda, como si estuvieran guionizados por un adolescente intentando hacerse el gracioso. Y perdonadme los adolescentes por la generalización... Para que quede claro: no nos parece mal este tipo de humor (de hecho, en Big Mouth estaba estupendamente llevado), pero aquí falta un poco de mesura, medir mejor los tiempos y pensar si algo pasa de lo gracioso por chocante a lo directamente repugnante. Pero oye, a fin de cuentas, provocar es el quid del humor en muchos casos, ¿no? Habrá quien se sienta ofendido y habrá quien se parta el ojete con estos chistes. ¿Será que nos hemos vuelto demasiado pulcros?

Paradise Police en Netflix

Lo que sí que funciona sin problemas en esta comedia gamberra son las referencias culturales, desde alguna mención a la anterior Brickleberry hasta puyas a Johnny Depp, Kevin Spacey o el sensacionalismo de Fox News hasta los "homenajes" a Stranger Things o Loca Academia de Policía. En realidad, si se ahondara más en este tipo de bromas, la serie ganaría algunos enteros, porque suele dar bastante en la diana. También hay algunos secundarios que tienen bastante gracia, como Hobo-Cop o el policía comediante. Por cierto, ya sabéis que somos grandes defensores del doblaje al español, pero esta serie está llena de juegos de palabras e igual os interesa verla en versión original subtitulada. Just sayin'.

Paradise Police en Netflix

En los diez capítulos (de una media hora cada uno) que contiene esta primera temporada de Paradise Police hay sitio para los tiroteos, las persecuciones e incluso una misteriosa trama central que nos lleva a buscar un delincuente en la sombra. Una vez superado el "shock" de los primeros momentos brutos, la comedia de Netflix se disfruta sin resultar tronchante, quizá por esa tendencia a hacerse la bruta cada dos por tres, que acaba saturando e insensibilizándonos para el siguiente gag. A pesar de ello, hay personajes muy cachondos y con un gran potencial para desarrollarse en futuras temporadas. Siempre que no os moleste ver chistes sobre penes flácidos, que os escandalizáis con cualquier cosa, leñe...

Valoración

Se preocupa demasiado de provocar a base de chistes soeces y eso corta su verdadero potencial cómico. Aún así, hay material para una buena serie de dibujos para adultos.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Los personajes tienen potencial para desarrollarse mucho en futuras temporadas. Los chistes más referenciales y "geeks" conectan estupendamente.

Lo peor

El exceso de humor provocador. Un poco en cada capítulo está bien, pero aquí acaba saturando.