Black Mirror temporada 5
Análisis

Crítica de Black Mirror temporada 5, ya disponible en Netflix

Por Raquel Hernández Luján

La temporada 5 de Black Mirror llega hoy, 5 de junio de 2019 a Netflix con tres nuevos capítulos de una hora de duración titulados "Striking Vipers", "Smithereens" y "Rachel, Jack y Ashley Too".

Un año después del estreno de la cuarta temporada de Black Mirror, compuesta por seis episodios, y unos seis meses después del lanzamiento de Bandersnatch, la primera historia interactiva de Netflix, podemos hablaros ya de la temporada 5 de Black Mirror, que viene en forma de tríada: "Striking Vipers", "Smithereens" y "Rachel, Jack y Ashley Too".

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Y hay que señalar, en primer lugar, que en los tres casos, estamos muy lejos del espíritu original de la serie. Los fieles seguidores de esta turbia antología de terror no necesitarán saber que se trata de una ficción que aborda los peligros de la tecnología, a veces incluso anticipándose a la realidad y es su verosimilitud lo que hace que más de una vez se nos haya puesto la piel de gallina con algunos de sus episodios. Pero este año, para nuestra desgracia, no hemos sentido ni un triste escalofrío viendo la serie... algo que puede ser un síntoma de agotamiento del creador de la misma, Charlie Brooker.

Aunque ya se formularon algunas amargas quejas respecto al cambio que había dado Black Mirror al introducirse en nuevos géneros en la temporada anterior, en este caso, esto va más allá de la forma que adoptan las historias y tiene más que ver con el enfoque para abordarlas, dado que resultan bastante endebles a nivel de guión y sus conclusiones no son ni mucho tan ingeniosas y perturbadoras como suele ser marca de la casa.

Como novedad, se intercalan unos fotogramas en los títulos de crédito finales para terminar de darle forma a los desenlaces, siguiendo la estela de la serie Heridas abiertas. Ese golpe de efecto contribuye en algún caso a elevar un pelín el conjunto, pero es bastante obvio que ni con un giro de timón se pueden arreglar cincuenta minutos de tedio.

También se aprecia menos relumbrón tras la cámara: si siquiera se ha dado a conocer el director o directora de Striking Vipers, de Rachel, Jack y Ashley Too se ha hecho cargo la casi desconocida directora noruega Anne Sewitsky y el más experimentado James Hawes, que ha trabajado en series como Doctor Who, Penny Dreadful, El alienista y la futura Snowpiercer tiene muy poco margen de maniobra para sacar adelante Smithereens. Donde sí se ha puesto más intención (y seguramente presupuesto) es en el casting: Anthony Mackie (Falcon en la saga Vengadores), Andrew Scott (Jim Moriarty en la serie Sherlock), Topher Grace (Lo que esconde Silver Lake) o la cantante Miley Cyrus, que protagonizó recientemente la primera serie de Woody Allen para Amazon Prime Video, la polémica Crisis en seis escenas, son algunos de los ganchos comerciales de esta nueva horneada de historias.

Striking Vipers

Nota: 75

Sinopsis: En este episodio conocemos a un grupo de amigos en su juventud. Con el paso de los años, sus vidas van asentándose, en ciertos casos cn la fundación de una familia, pero todo cambia cuando dos de ellos se reencuentran y deciden seguir compartiendo su pasión por los videojuegos. La tecnología, a lo largo de los años, ha ido transformándose, permitiendo que la experiencia sea cada vez más real.

Análisis: Striking Vipers es de largo el mejor episodio de la temporada 5 de Black Mirror y, en su comienzo, hará las delicias de los jugones que podrán disfrutar de los combates virtuales casi en primera persona gracias a una grabación muy dinámica y a técnicas como el anclaje de la cámara en los cuerpos de los contendientes.

En este sentido, la recreación de la ambientación y los entornos virtuales es también uno de los puntos fuertes de las peleas junto con los looks de los adversarios en liza. Es como verte dentro de un videojuego de recreativa con su aspecto colorista y los planos son muy dinámicos y ricos. Pero, lo interesante, es la narración de una historia más íntima y personal que se va complicando poco a poco.

Lo mejor: El giro que da el episodio, del que no podemos desvelaros demasiado, y los derroteros por los que acaba deslizándose. Es bastante original, aunque se salga de la tónica de la serie.

Lo peor: Daba de sí para llevar la propuesta a un extremo muchísimo más estremecedor que sí habría encontrado el tono original de Black Mirror. El final es bantante flojo, aunque da para debate.

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Smithereens (Añicos)

Nota: 60

Sinopsis: Un conductor recoge regularmente a trabajadores de una poderosa compañía de telecomunicaciones. Un buen día, toma a uno de ellos como rehén. Su finalidad: hablar con el máximo responsable. 

Análisis: Los detonantes de la acción podrían ser integrantes de cualquier empresa salida de Silicon Valley dedicada a la creación de redes sociales masivas. Este episodio sirve como denuncia de las graves consecuencias que puede tener estar enganchado a la tecnología a todas horas, algo que se convierte en un objetivo prioritario de las creadoras de semejantes aplicaciones y programas al punto de tener, como dicen, marcadores de dopamina como objetivos o de creerse con el derecho de rapiñar los datos de las personas fallecidas que quedan en una especie de limbo virtual.

Ni que decir tiene que es una causa justa lanzar el dardo, pero la forma de hacerlo no es la más interesante del mundo. El contenido del episodio no justifica su duración, es bastante plano y repetitivo y pierde pegada por llegar a su conclusión tarde. No obstante el montaje paralelo final, tiene su gracia.

Lo mejor: La interpretación entregada de Andrew Scott, en permanente estado de ira, y de Damson Idris, el protagonista de Snowfall y del episodio "Replay" de The Twilight Zone.

Lo peor: Es un capítulo con una moralina tan clara y predecible, que no tiene ningún impacto. Además, ya nos han contado muchas veces historias similares.

Rachel, Jack y Ashley Too

Nota: 55

Sinopsis: Rachel es una adolescente tímida que admira profundamente a la cantante Ashley O, un ídolo juvenil cuyas canciones tratan de empoderar a las jóvenes de su edad. Sin embargo, entre bastidores, nada es tan ideal como parece. Su manager planea volcar su mente en un chip para explotar su talento sin su consentimiento y escanear su cuerpo para retransmitir en tiempo real.

Análisis: Rachel, Jack y Ashley Too es muy probablemente no solo el peor episodio de esta temporada sino también de toda la serie Black Mirror. Las interpretaciones son muy forzadas y están llenas de tics, el guión introduce elementos que pretenden ser humorísticos, pero que no hacen gracia alguna y el meollo, que sería la crisis de identidad de la artista y el intento de manipulación por parte de su manager y despiadada tía, es tratado como en un teleflim barato de sobremesa.

No solo es mucho menos transgesor de lo que pretende, sino que este episodio es otro ejemplo tontorrón de cómo hacer descarrilar una idea algo manoseadilla pero con potencial por tratar al espectador como a un niño pequeño. Un verdadero desperdicio.

Lo mejor: Todo lo que este episodio comparte con la película de El congreso acerca de los límites de la explotación de la imagen digital ahora que existen (porque de facto ya están aquí) herramientas que permiten una recreación casi completa de una persona y su integración en distintos entornos.

Lo peor: La conclusión facilona, los personajes planos y una puesta en escena que a veces parece prestada de Blade Runner 2049 pero como mucho menos presupuesto y, evidentemente, menos originalidad.

Cuando supimos que Black Mirror se compondría solo de tres capítulos en su quinta temporada, eso nos hizo pensar en un regreso a sus orígenes. Que estaríamos ante una dosis concentrada de puro terror que nos llevaría a sentir ese desasosiego tan característico que nos hizo sentir en su comienzo y al que estamos enganchados, pero nada más lejos. La palabra que resume la sensación que deja es decepción.

La heredera es Years and Years, la serie de HBO de la que casi nadie habla y de la que tendréis reseña tan pronto como termine su emisión. Nos da lo que esperábamos de ésta: sí sabe meterse en terrenos tan espinosos como la creación de transhumanos, del sexo con robots o el uso de filtros virtuales tras los que esconder la identidad... Y todo ello planteando una distopía futurista de lo más verosímil... 

Valoración

La quinta temporada de Black Mirror se compone de tres episodios bastante endebles que a duras penas justifican su duración y que dejan de lado casi de forma total la premisa de generar en el espectador terror tecnológico.

Hobby

63

Aceptable

Lo mejor

El acabado visual de Striking Vipers en las secuencias que simulan los combates en plan Street Fighter.

Lo peor

El planísimo episodio Smithereens, que supone la constatación de que la serie ha perdido su esencia y su capacidad de anticiparse al futuro.