Análisis de Haste para Nintendo Switch 2, un potente Sonic 3D y tu nuevo generador de dopamina fuera de TikTok

Análisis y opinión de Haste Broken Worlds, el indie ultraveloz que llega a consolas tras su paso por PC y que demuestra cómo debería ser un Sonic moderno en 3D.
Haste es el típico juego que puede salir en un TikTok a media pantalla acompañando el clip de algún "lumbreras" hablando en un podcast. Es rápido, intenso, veloz, estimulante, pura dopamina, igual que las rampas de GTA Online o los tiroteos de Turbo Overkill.
Sin embargo, este juego desarrollado por los editores del éxito viral PEAK, también es una magistral lección de cómo hacer un Sonic en 3D. Y cómo no quiero perder tu atención, vamos rápidamente con el análisis de Haste Broken Worlds.
Lanzado en 2025 por el siempre particular estudio Landfall Games, Haste llega ahora a Nintendo Switch 2, PS5, Xbox Series X|S y Xbox One para ofrecer velocidad por un tu(r)bo y también una propuesta roguelite que bebe de las corrientes más actuales del género.
El gameplay de Haste, una jugabilidad... sónica
Haste es bien simple. Lo único que hay que hacer en este juego es correr, correr a toda velocidad. Y lo mejor es que eso es automático. Así que "solo" queda preocuparse por ganar impulso y no chocar contra los miles de obstáculos que te vas a encontrar.
Para ello debes calcular bien el aterrizaje. Y es que Haste aplica a la perfección el famoso dicho de "quien no corre, vuela". El juego te hace ir tan endemoniadamente rápido que, a poco que tus pies se separen del suelo, volarás... al menos, durante unos segundos.
Mientras te encuentras en esa suerte de espacio de baja gravedad debes descender con el gatillo derecho y tratar de caer lo más en paralelo posible al suelo. Si lo haces bien serás recompensado con un impulso adicional. Así que, todo consiste en correr, saltar, volar y repetir. Haste te invita a fluir y adaptarte a su particular relieve.

Y más te vale hacerlo, porque en el universo de Haste todo se viene abajo. Un error te ralentiza (y te quita vida). El segundo choque hace que le veas las orejas al lobo. Y el tercero supondrá que seas engullido por el vacío que se está tragando todo lo que pisas.
Y ya está, ese es el gameplay de Haste. Quitando un turbo extra y la aplicación de algunos objetos que te otorgan un movimiento adicional, esta es la jugabilidad que enarbola este estupendo plataformas. Es simple, pero efectiva y muy adictiva. El "gamefeel" es asombroso.
Haste es un vicio porque entrega constantemente una recompensa, la de ir más rápido. "Gotta Go Fast". El juego es una estupenda lección de cómo hacer un Sonic tridimensional decente. No se complica y va al grano, centrándose en lo importante, la velocidad.

Obviamente, Landfall Games no cuenta con los recursos de SEGA, por lo que se sirve de la identidad roguelite para dar forma al progreso e historia de este Haste. Básicamente, lo que tenemos aquí es lo mismo que llevamos viendo desde Hades (en algún momento habrá que hablar de cómo ha cambiado el videojuego Supergiant Games).
Haste cuenta con un HUB central (algo innecesario) que permite acceder a diez mundos y a otros modos de juego, como un recorrido infinito. Cada mundo está dividido en niveles, que se entrelazan con visitas a una tienda, una zona de descanso y con "eventos" que permiten conseguir objetos y potenciadores temporales.
Como jugador, puedes elegir los caminos que debes tomar, lo que potencia el factor riesgo-recompensa, ya que si fracasas (perdiendo las tres vidas iniciales) siempre podrás canjear esquirlas para desbloquear mejoras permanentes que harán más sencilla cada "run".

Entre medias se desarrolla una trama no demasiado interesante que presenta conversaciones y diálogos estáticos al más puro estilo Hades. Como digo, si has jugado con Zagreo y Melinoe puedes esperar una estructura prácticamente calcada en este aspecto.
No obstante, si bien no resta, este formato roguelite no me termina de encajar con un juego de estas características. Una estructura más tradicional le habría sentado mejor, pero es cierto que hay una razón de ser detrás de todo...
Y es que las geniales fases a toda velocidad se generan procedimentalmente. Es decir, los niveles no están hechos a mano, sino que responden a una creación espontánea. Por lo tanto, eso de morir y repetir se vincula muy bien a este método de desarrollo.
No hay dos "runs" iguales. Esto es muy positivo en la parte de la rejugabilidad, pero hay momentos en los que el diseño de los mapas se siente un tanto injusto al crear picos de dificultad bastante bestias o denota cierta falta de inspiración, con repetición de obstáculos, segmentos o una falta de cohesión dentro de cada mundo.

Aún así, te aseguro que lo único que quieres es jugar un nivel tras otro, lo que señala que ese diseño procedimental funciona. Y es que, insisto en que Haste es tremendamente disfrutable como juego de partidas cortas (que también se puede experimentar en cooperativo).
En ese sentido, la portabilidad de Nintendo Switch 2 le sienta como anillo al dedo. Pero no todo podía ser perfecto. El juego se siente inestable en lo técnico y no es ningún portento. Haste corre a 60 fps, pero de vez en cuando te encuentras con alguna caída y congelación, especialmente al cambiar de fase o al terminar un combate contra un jefe (que son estupendos, aunque se repiten más de lo aconsejable).
Y si bien sus gráficos se pueden configurar de todas las maneras posibles, al establecerlo en Ultra, las fases en las que visitas la tienda son un desastre que va a 15 fps y que presenta un desenfoque aberrante. Esto se soluciona reduciendo la calidad, que tampoco supone un sacrificio importante, ya que la vistosa y colorida parcela artística cell-shading compensa cualquier posible reducción visual.
Es una pena que la interfaz no acompañe a ese diseño audiovisual, ya que es bastante "feucha" y denota que Landfall Games aun tiene que ganar experiencia en este campo. Esto también impacta negativamente en todo lo relacionado con esa faceta roguelite que antes comentaba.

"Concentración, velocidad. Soy rápido."
Pero todas esas quejas caen en saco roto cuando vuelves a ponerte a los mandos. Jugar a Haste hace que te olvides de todo, que fluyas y te concentres en una sola cosa, correr. Es un torrente de adrenalina constante, un vicio tremendo. Como diría el Rayo: "Velocidad".
Puede que algunas piezas de su diseño no lleguen a encajar de la mejor manera y que a nivel técnico no sea perfecto, pero su faceta indie (y un precio reducido de 19 euros) hace que sea un poco más indulgente.
Si buscas un juego sencillo para pasar el rato y dejar la mente en blanco, Haste: Broken Worlds es lo que andas buscando. Es mucho mejor que estar con el TikTok, desde luego. Venga, lo digo... "Haste" un favor y dale una oportunidad.
Valoración
Nota 76
Haste es una curiosa y efectista propuesta de velocidad de la que podría tomar nota hasta Sonic. Su simple, pero adictivo gameplay hará que liberes dopamina a cada segundo, incluso sabiendo que su identidad roguelite no termina de encajar como debería.
Lo mejor
Veloz y muy adictivo. La simplicidad de su gameplay y las sensaciones que deja. El modo infinito para echar partidas.
Lo peor
A nivel técnico es muy mejorable. Repite jefes y algunos diseños en sus fases. Como roguelite tiene mucho que aprender.
Plataforma comentada: Nintendo Switch 2
Lanzamiento
2-4-2026
Género
Plataformas
Compañía
Landfall Games
Pegi
3
Número de jugadores
1
Multijugador
Sí
Idioma de los textos
Español
Idioma del audio
Inglés
Idioma de los subtítulos
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
