Análisis de Mario Tennis Fever: el tenis más loco de la saga anota un buen punto de break en Switch 2, aunque no se lleva el torneo

Mario Tennis Fever
Mario Tennis Fever

Análisis y opinión de Mario Tennis Fever para Nintendo Switch 2, la nueva entrega de la saga spin off deportiva que regresa con más ideas y más tenis.

Por fin llega Mario Tennis Fever a Nintendo Switch 2 y lo hace con la misma fuerza que un potente resto cruzado ajustado a la línea. La franquicia que nació en tiempos de Virtual Boy regresa tras Mario Tennis Aces. ¿Tiene lo necesario para anotar un juego, set y partido?

La saga ha tenido partidos buenos y malos. Todos recordamos el clamoroso Mario Tennis 64, pero también la dura derrota que supuso Mario Tennis: Ultra Smash. Ahora bien... ¿Puede esta nueva entrega llevar a la serie al siguiente nivel? Veámoslo en este análisis de Mario Tennis Fever para Nintendo Switch 2.

He jugado durante cantidad de horas a esta nueva entrega, un título divertido y cargado de contenido, pero que no logra colar ese punto de partido definitivo para ganar el torneo y proclamarse campeón de la saga. Fever ha estado muy cerca de lograr un éxito rotundo, pero hay una serie de decisiones que le colocan un poco más bajo en el ranking.

No obstante, que estas palabras no te desalienten si esperabas con ganas este juego, Mario y compañía regresan con raqueta presta con una entrega que logra innovar en algunos puntos para ofrecer algo diferente a una fórmula muy establecida. Vamos, que el Grand Slam de Nintendo Switch 2 empieza ya:

El gameplay de Mario Tennis Fever: locura total con tenis de fantasía

En lo que ha jugabilidad se refiere, Mario Tennis Fever responde al esquema visto en Aces. Los controles no cambian y tenemos los mismos tipos de movimientos, pero el golpe maestro se transforma en el golpe furor. Ahora los personajes no son los que desatan su poder, sino las raquetas que empuñan.

La principal novedad de esta entrega son las 30 raquetas furor, cada una con un poder que requiere de consumir una barra de energía que se va recargando con el tiempo. Al ejecutar un golpe furor se activa una animación similar al golpe dirigido de Aces, pero el disparo no es tan devastador.

Si bien su potencia le convierte en un golpe temible, lo importante es lo que sucede cuando la pelota impacta en la pista. Es en ese momento, cuando se activa el poder de la raqueta. Los hay de todo tipo, desde explosiones de lava, pasando por dejar cáscaras de plátano y hasta efectos que benefician a quien tiene la raqueta, como conferirle la habilidad de atravesar la pista entera para llegar a bolas imposibles o que cada nuevo golpe suelte bolas de hielo.

Mario Tennis Fever
Mario Tennis Fever

Camelot aquí libera todo su ingenio generando partidos de manicomio que te harán gritar de alegría y proferir insultos rabiosos cuando ves que tu rival no te vence por habilidad, sino por su "asquerosa" raqueta. Porque, además, la barra de Aces se cambia por una de vida, que si llega a cero te causa una bajona de resistencia o directamente te echa del partido durante diez segundos si juegas a dobles.

Y para colmo, mientras la bola proyectada con el golpe furor no toque la pista, el poder no se libera. Por lo tanto, el equipo defensor puede devolver la bola y encasquetarle al equipo que había ejecutado el movimiento su propio poder. Los peloteos se convierten en un duelo a vida o muerte y hay cierta estrategia a la hora de liberar esta habilidad.

Siendo un jugador clásico, pensaba que estas raquetas iban a romper el tenis de la saga, pero me encontrado cambiando de opinión al poco de probarlas. Las raquetas son lo mejor de este juego y aquello que lo convierte en una entrega diferente, refrescante y con identidad.

Mario Tennis Fever
Mario Tennis Fever

Porque Fever también permite jugar con reglas más clásicas, partidos arcade más convencionales sin poderes, donde la habilidad lo es todo... o no. Aquí está mi principal problema con esta entrega, que ostenta una jugabilidad que sigue siendo más plana que la que teníamos en los orígenes de la saga hace ya unos cuantos años.

Y es que colocar bolas ajustadas es muy difícil. No hablo de subir y ejecutar el nuevo movimiento que permite dirigir una dejada casi en paralelo a la red. Me refiero a calcular bien la fuerza y dirección que imprimes a la bola para colocarla en ángulos precarios para el rival.

Cada vez que hago un cambio de dirección tengo la sensación que la bola va autodigida a una zona ya prefijada del campo rival. A la dirección a la que he apuntado, sí, pero prácticamente todas golpean en el mismo lugar de la pista.

Mis sospechas radican en que, en más de 150 partidos, apenas he sacado la bola fuera del campo por error. Habré contado cuatro o cinco ocasiones y muy pocas veces esta ha impactado en la red, por ejemplo. Cuando juego a Mario Tennis 64 (que sigo haciéndolo) esas interacciones más realistas son el pan nuestro de cada punto. 

Mario Tennis Fever
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Esto, unido a que el golpe con salto permite devolver bolas muy difíciles, hace que, muchas veces, el tenis de Fever se convierta en algo muy artificial y automatizado, con ventanas de oportunidad muy similares en casi todos los puntos y partidos, que radican en colocar una buena dejada o un globo traicionero que tu rival devuelve a duras penas para que luego le espere un inmisericorde mate cargado.

Otra prueba de como la saga ha evolucionado a una jugabilidad más sencilla es que los saques en entregas más antiguas se sentían como una prueba de fuego. Si te despistabas te podían clavar un ace fácilmente. En Fever hacer un ace requiere que el rival prácticamente se duerma a los mandos.

En resumen, el campo se queda muy pequeño, porque no se pueden ajustar bolas a la línea con precisión (tampoco en los saques) y se llega a más de lo que se podría pensar inicialmente. Solo en dobles, con las franjas laterales liberadas, se siente que la pista gana en extensión.

Aunque hay alguna que otra forma de jugar de una manera más clásica. Cambiando la cámara a la segunda opción (más aérea) y escogiendo la bola rápida, los peloteos son algo más nostálgicos.

Mario Tennis Fever
Mario Tennis Fever

Pero, ojo, eso no quita que el gameplay de esta entrega siga siendo muy divertido, rápido y frenético (con y sin raquetas furor). Esto también es gracias a los personajes, que ubicados en las habituales clases de la saga, cuentan con atributos y golpeos propios que modelan y amenizan los partidos una barbaridad. Los de picardía como Estela siguen siendo los más interesantes, pero hay excepciones, como Donkey Kong, que están bastante rotos en esta entrega.

En resumen, Fever sigue una línea que tampoco debería pillar por sorpresa a nadie: la de instaurar una jugabilidad arcade cada vez más arcade. Solo lamento que no haya un poco más de tenis real en su atractiva fórmula, algo que, a la larga, dote de mayor profundidad al duelo en la pista. También depende de con quien juegues y su nivel de habilidad claro está. Mis quejas quedan un poco al margen si no estás demasiado curtido dentro de la saga.

El modo aventura de Mario Tennis Fever: loca academia de tenís

Aces reintrodujo el modo aventura en la saga, pero desaprovechó algunas buenas ideas. Mario Tennis Fever también tropieza, aunque lo hace una manera muchísimo más elegante apuntando directamente al corazón de los jugadores más nostálgicos.

Dejando de lado la entrega de Nintendo 64, uno de los juegos más arriesgados y notables de la saga es Mario Tennis Power Tour para Game Boy Advance. La academia de tenis de esta entrega, que dejaba algo de lado a Mario para apostar por una trama más humana con toques RPG, se intenta replicar en Fever.

Después de haber sido convertidos en bebés, Mario y Luigi tendrán que reaprender los conceptos del tenis para poder recuperar sus tamaños viajando a una isla maldita. Para ello ingresan en la academia Toad, un paralelismo con el que es imposible no emocionarse si, como yo, disfrutaste enormemente del juego lanzado en 2005. 

Mario Tennis Fever
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Y es que vuelve ese sistema de subida de nivel, así como estadísticas en velocidad o control y una serie de minijuegos (bastante simpáticos) que sirven como entrenamiento y tutorial para entender la jugabilidad de esta entrega. Durante una hora y media iras subiendo de rango, disputando partidos y hasta haciendo pequeños exámenes.

¿El problema? Sé que este modo es un tutorial y que también está enfocado a los jugadores más peques y noveles, pero se siente desaprovechado y no aporta mucho si ya estás versado en la saga. La realidad es que todo el componente RPG es puro atrezo y no repercute en los partidos, que son un mero trámite. 

Mario Tennis Fever
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Lo bueno es que, una vez te gradúas, empieza la auténtica aventura, un viaje por una serie de mundos en donde hay pruebas y jefes mucho mejor planteadas, más creativas e infinitamente más divertidas. Es similar a Aces, pero una vez más, su escasa duración le pasa factura.

Y es que no se tardan más de tres horas en superar el modo aventura de Mario Tennis Fever. Me habría encantado que Camelot hubiese apostado mucho más por este tipo de contenido, ya que se siguen vislumbrando ideas geniales, incluso en esa academia. Hubiera repetido curso con gusto si verdaderamente llegase a profundizar algo más.

Todo el contenido de Mario Tennis Fever: modos, multijugador, personajes y más

Más allá de este modo aventura, Mario Tennis Fever incluye otra serie de modos que ayudan a engalanar una puesta en escena realmente variada gracias a los torneos, minijuegos, partidas multijugador y un plantel de personajes que es el más extenso de la saga.

Empezando por el modo torneo, tenemos seis copas (tres individuales y tres dobles) que van aumentando en duración y dificultad y que se pueden jugar en solitario o en local junto a otro amigo. Esta modalidad sirve, básicamente, para desbloquear nuevos personajes.

Si lo que queremos es desbloquear pistas habrá que recurrir al modo popurrí, que contiene divertidos partidos en varias canchas especiales y también una serie de minijuegos de habilidad. En este sentido, Fever cuenta con catorce pistas, cada una con su tipo de bote y velocidad de bola, pero las más especiales son la Pista Maravilla con efectos especiales propios de Super Mario Bros. Wonder, el pinball de Waluigi o la pista de las plantas piraña, que va variando en extensión.

Mario Tennis Fever
Mario Tennis Fever

El juego también ofrece desafíos por un tubo con las Torres de los retos, tres pruebas que cuentan con diez minijuegos. Tienes tres vidas para completarlas y si fallas deberás volver a empezar. Además, una vez superas las tres torres accedes a un centenar de minijuegos (algunos bastante imaginativos como el que rescata a los personajes gigantes de la entrega de Wii U) que tienen tres misiones cada uno. 

Y a esto se le suma la modalidad realista (ya vista en la pasada entrega de Switch) que utiliza los controles por movimiento de los Joy-Con 2 para ofrecer un tenis más físico. Sin embargo, en los partidos que he disputado, la respuesta no ha sido demasiado precisa, con sensación de retardo y mala selección de los golpes. Nintendo Switch Sports está muy por encima de lo que se ofrece aquí con este modo.

Mario Tennis Fever
Mario Tennis Fever

Y por último, tenemos el multijugador divido en local (también disponible mediante GameShare) y online, con un modo ranked bastante sencillo, pero eficaz con individuales y dobles con raquetas furor y sin ellas, así como la posibilidad de crear salas personalizadas para poder jugar junto a amigos en partidos más casuales.

Todo esto queda blindado con un plantel de 38 tenistas con geniales incorporaciones a la saga, como Goomba, Caco Gazapo o Bebé Waluigi (un nostálgico homenaje, ya que Waluigi apareció por primera vez en Mario Tennis 64). 

Podríamos haber tenido la locura de Mario Kart World, pero es cierto que meter a la vaca en un kart es más fácil que ponerla una raqueta en las... ¿pezuñas? Aunque no habría estado mal tener trajes diferentes para cada personaje como elemento personalizable extra.

Aún con ese tipo de "peguitas", Mario Tennis Fever no comete los errores de juegos como Mario Strikers Battle League Football y llega con una buena ristra de contenido. Sin embargo, la progresión es bastante plana y no se ofrecen recompensas tras haber superado los principales retos del juego.

Más allá de desbloquear los personajes, hay pocos alicientes si únicamente juegas contra la máquina (que tiene una dificultad elevada en algunos puntos, pero que termina siendo predecible). Entiendo que Fever esté enfocado para ser un juego social porque es donde mejor funciona, pero no le habría venido mal alguna que otra recompensa.

Juego, set y... ¿partido?

Verdaderamente, no siento que Mario Tennis Fever sea un juego imprescindible dentro de la saga, pero sí que ha conseguido algo difícil dentro de estas veteranas fórmulas deportivas que Nintendo tiene tan consolidadas: ofrecer una experiencia diferente.

Jugar con las raquetas furor es algo tremendamente divertido. Hacía mucho que no disfrutaba y me reía tanto con un juego en compañía de amigos. Todos los poderes y la configuración jugable que Fever pone sobre la mesa están pensados para desatar un tenis tan loco como roto, que hace que quieras jugar un partido tras otro, sin descanso.

Por desgracia, esperaba algo más de entrega por rescatar esa jugabilidad más precisa y punitiva que tenía el incombustible Mario Tennis 64. Fever se siente demasiado automatizado en sus golpes. El juego es sencillo de entender, pero no tan difícil de dominar. Eso puede acabar lastrando los partidos cuando ya te conoces todos sus trucos.

No obstante, pese a lo mencionado, Mario Tennis Fever refina lo visto en Mario Tennis Aces para darnos un partido arcade vibrante, con mucho contenido y con la fuerza suficiente como para resultar innovador. Es un genial punto de break a favor del resto. Lo que pasa es que el partido aún no está ganado. Nos vemos en el próximo set.

Valoración

Nota 84

Mario Tennis Fever logra diferenciarse de pasadas entregas gracias a las raquetas furor. Su divertida experiencia arcade queda redondeada por una generosa cantidad de contenido. Solamente le falta una jugabilidad algo menos automatizada y una mejor progresión para marcar el punto de partido.

Lo mejor

La variedad de raquetas y efectos. Mario Tennis sigue siendo tan divertido como siempre. Buen número de modos, personajes  y pistas...

Lo peor

...pero la progresión se queda corta. Las buenas ideas de la campaña no terminan de aprovecharse. Si no te gusta el tenis caótico y hasta un poco injusto, no es para ti.

Plataforma comentada: Nintendo Switch 2

Mario Tennis Fever

Mario Tennis Fever

Lanzamiento

12-2-2026

Género

Deportes

Compañía

Camelot / Nintendo

Pegi

3

Número de jugadores

1-4

Multijugador

Idioma de los textos

Español

Idioma del audio

Español

Idioma de los subtítulos

Español

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David Rodríguez

Redactor

David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.

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