Análisis

Análisis de Sword Art Online: Lost Song

Por Raul Tejera
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Versión comentada: PS4

Aquí está nuestro análisis de Sword Art Online Lost Song. Kirito, Asuna, Leafa y el resto de jugadores deseosos de completar Svart Alfheim vuelven a PSVita y PS4. ¿Qué les deparará el destino a nuestros valientes guerreros? Conéctate al sistema y lee nuestro análisis si quieres averiguarlo.

Para los neófitos en estas lides, solamente aclarar que este juego se basa en la novela ligera creada por Reki Kawahara que a su vez se convirtió en manganime. Después de Infinity Moment, primera entrega para PSP, llegó Hollow Fragment para PSVita (y más tarde el remaster para PS4). Así pues, Sword Art Online: Lost Song se convierte en la tercera entrega de la saga en su incursión consolera. El argumento nos sitúa en el Japón de 2022, donde los chavales de instituto se sumergen en una realidad virtual tan avanzada que les permite sentir y vivir las experiencias de su personaje ficticio.

Bandai Namco se preocupa una vez más por traer a Europa una "japonesada" con subtítulos al castellano que hará las delicias de los seguidores de esta franquicia. La novedad más llamativa es la posibilidad de volar, lo que otorga nuevas posibilidades de exploración y lucha. Unos combates, no obstante, que se ven lastrados por un fijado de enemigos errático y un control de la levitación desesperante al mismo tiempo. Las buenas intenciones iniciales se diluyen por culpa de un apartado visual bastante anticuado y un desarrollo tedioso.

Al encuentro de la canción perdida

El título hace uso de los lugares comunes de cualquier JRPG. La ciudad flotante de Ryne ejerce de centro logístico para las aventuras de Kirito y compañía. En la posada guardamos partida y organizamos nuestro inventario; en la taberna aceptamos misiones secundarias y recibimos consejos; en la armería compramos armas y las mejoramos; por último, una pequeña tienda de objetos nos abastece de todo tipo de consumibles. En la calle podremos mantener diálogos cortos con desconocidos y activar alguna misión especial con personajes principales en un mapeado que se nos antoja algo escueto.

El mundo exterior lo forman cuatro islas flotantes que parecen sacadas de cualquier manual rolero. La isla de verdes prados, el desierto, el iceberg de hielo y el mundo oscuro. El meollo del asunto es ir superando las distintas mazmorras hasta llegar al jefe final que desbloquea la siguiente zona. Al terminar la campaña se nos abren nuevas posibilidades que no vamos a "spoilear" pero que alargan la vida del juego unas horas más.

Rol japonés de bajos vuelos

Todo esto de por sí no debería de ser un problema, pero Sword Art Online: Lost Song peca de ser demasiado facilón y repetitivo. Los monstruos son siempre los mismos, utilizando el viejo truco de cambiarles el color cuando son más fuertes. Las mazmorras se repiten hasta la saciedad, incluso los jefes no representan ninguna amenaza. El que aquí escribe no es ningún "crack" que se  pasa los juegos con los ojos cerrados, sino más bien un jugador medio de los que "palma" enseguida. Pues creedme si os digo que en las 30 horas que dura la misión principal, solo he muerto dos veces hacia los primeros compases de mi andadura. Además, no por usar una mala estrategia, sino por culpa del confuso combate aéreo.

Otros elementos reafirman la sensación de que la dificultad es excesivamente baja. Por ejemplo, el dinero no tiene ninguna importancia. Lo consigues explorando el entorno y derrotando enemigos, pero a las pocas horas de juego tienes tanto que nunca te vas a preocupar de que te falte. Si hablamos de armas, también se encuentran en cofres y las dejan monstruos caídos, pero en tal cantidad que siempre vas "sobrao". No miento cuando afirmo que no he tenido que comprar ni una sola arma nueva en el taller, todas se consiguen en el campo de batalla sin el menor esfuerzo.

Dragones y mazmorras, y mazmorras, y mazmorras...

Pronto se establece una triste rutina: superas una mazmorra, vuelves a la ciudad, te equipas con las armas mas potentes que tienes en tu poder y vendes las que te sobran. Te enfrentas a la siguiente mazmorra donde encontrarás mejores armas y así sucesivamente. Existe la posibilidad de mejorar tus armas, pero la superioridad del personaje es tal que no te hace falta. Al final solo te gastas un poco de dinero en objetos reconstituyentes, más por prudencia que por necesidad.

A su favor podemos decir que el juego cuenta con muchos personajes seleccionables. En el primer tercio del juego ya podremos elegir entre una docena de ellos (en combate son tres) y mientras vayamos avanzando en la aventura se incorporarán varios más. Cada uno con sus puntos fuertes y su arma preferida. No debemos olvidarnos de activar sus habilidades conforme las adquirimos a través de la experiencia y las subidas de nivel. Unas habilidades que van desde combos destructivos hasta magias de sanación. 

El online que salvó a Sword Art

El multijugador es más divertido y exigente ya que te enfrentas con otros jugadores que se toman más en serio sobrevivir, no como los pobres enemigos del juego y su IA. Puedes realizar misiones extra en plan cooperativo o peleas encarnizadas de 4 contra 4. También es posible crear un personaje a nuestro gusto para sacarlo a repartir manteca, eligiendo raza y características físicas, pero con unas posibilidades de personalización bastante limitadas.

El juego se centra en dos componentes muy claros, por un lado los combates y por otro los diálogos en clave manga. Aquí es donde se explota en todo su esplendor la licencia Sword Art Online. Conversaciones interminables que consisten en una imagen estática de los personajes moviendo la boca. Durante largos minutos se suceden estas charlas que en muchos casos pretenden ser picantonas y se quedan en pánfilas. En definitiva, situaciones y ambientación muy dirigidas a un target "teen" japonés (sin menosprecio al público occidental que pueda disfrutarlo, que lo habrá). Si se me permite la recomendación, el que busque un título que trabaje ese lado "picante", que pruebe el desconocido y notable Catherine

Y con esto y un bizcocho...

Sword Art Online: Lost Song es un producto que sólo apreciarán los fans más acérrimos de la saga y aquellos que disfruten con juegos sencillos y pizpiretos. El multijugador lo libra del suspenso. Es de agradecer la traducción al castellano que acompaña las voces en japonés. Si indagamos en aspectos técnicos, el juego no sale bien parado. Los gráficos, aunque coloridos y alegres, no están a la altura de lo que se espera de un next-gen. El sonido y la banda sonora, digamos que es correcta, sin más. Curva de dificultad inexistente, me atrevería a añadir que es más fácil hacia el final del juego que al principio, ya que los personajes suben de nivel a una velocidad pasmosa, incluso sin perder el tiempo combatiendo por placer o en misiones secundarias. Lo que nos lleva a la conclusión de que no hay reto.

Si este análisis os ha dado un poco de bajón, os podemos ofrecer alternativas. A pesar de no ser un título sobresaliente, Tales of Zestiria es de lo mejorcito que podéis encontrar para PS4 en cuanto a JRPG. Los seguidores del rol de acción tienen en Bloodborne una obra maestra que ahora se amplía con el DLC Antiguos cazadores. Sin olvidarnos del espléndido multiplataforma The Witcher 3 Wild Hunt o el más reciente Fallout 4. Los amantes del rol nipón seguiremos suspirando por otro Ni No Kuni o <lágrimas de emoción> el nuevo Dragon Quest XI.

Valoración

Título dedicado en cuerpo y alma a los fans de Sword Art Online. El resto verá un JRPG soso y demasiado fácil. Merece una oportunidad si te estás iniciando en los juegos de rol.

Hobby

63

Aceptable

Lo mejor

El modo multijugador. Muchos personajes para elegir. Subtitulado al castellano.

Lo peor

Excesivamente fácil. Enemigos y mazmorras repetitivas. Combate aéreo confuso. Gráficos old-gen.

Lecturas recomendadas