Así hemos cambiado en estos 35 años de Hobby Consolas

Así hemos cambiado, 35 años de Hobby Consolas
Así hemos cambiado, 35 años de Hobby Consolas
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Las cosas eran muy diferentes cuando nació HobbyConsolas, y han evolucionado tan rápido que nuestros gustos a lo largo de las décadas dan mucho de qué hablar.

Anda que no ha llovido desde octubre de 1991, cuando HobbyConsolas, "La Hobby", aparecía en los quioscos para generarnos una necesidad cada mes: estar al día de todo lo relacionado con el mundo de los videojuegos... y con la cultura friki también.

Solo hay que echar la vista atrás para comprender que todo ha cambiado mucho desde entonces y, aunque muchos consolegas mantengamos la misma pasión durante décadas, toca ir adaptándose.

Porque HobbyConsolas no es cosa de una sola generación, y para eso venimos hoy dos tipos con una década de diferencia a hablar de cómo han ido cambiando las cosas estos años, Javi Cazallas, de HobbyCine, hijo del año de Top Gun (1986), y David Rodríguez, que va a dejar de analizar juegos un ratico para hablar de cómo han cambiado las cosas desde que nació casi a la vez que Lara Croft.

Así que acomódate, consolega, y sumérgete con nosotros en un baño de nostalgia. Empezamos con Cazallas, porque los mayores primero y porque es quien estaba vivo cuando nació HobbyConsolas.

Yo estaba allí, Gandalf, hace 35 años, cuando HobbyConsolas vio la luz

El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001) - Elrond (Hugo Weaving)
El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001) - Elrond (Hugo Weaving)New Line Cinema

Bueno, sí, vivo estaba, pero con cinco añitos, no es que estuviera el primero en la cola del quiosco (sí, antes había colas), para comprar el número 1 de la Hobby. Me uní a la fiesta un poco más tarde.

Pero sí... las cosas eran muy diferentes: los Bollycao de Panrico estaban a otro nivel, los Fritos tenían variante con sabor a ketchup y una llamada telefónica podía condenar tu sesión de internet, si es que tenías en casa. Siempre podías ponerte la alarma en el reloj Casio si sabías las horas de llamada.

Es cierto que aquella época, para mí, fue la del descubrimiento. Todo nos sorprende más cuando lo vemos a través de los ojos de un niño. Además, fue una época en que coincidieron lo tradicional con lo tecnológico, pero podían convivir perfectamente. Podías llevar en la mochila tu Game Boy ladrillera (y un palé de pilas, que se las comía), pero abrazar los juegos clásicos de toda la vida.

En los recreos de los noventa reinaron los tazos, los gogos y los rappers, esos que daba penita jugar con ellos porque había que darles de mamporros y eran de metal, así que alguno parecía un drama cuando lo usabas mucho. Oh, y no olvidemos las chapas, con su balón garbancero, las canicas y los coches. Oh, y esos tatuajes tan chulos que te hacía en la espalda el fabricante de viudas (el Mikasa FT5)

Balón Mikasa FT5
Balón Mikasa FT5Mikasa Corporation

Luego ya llegarían a España las fiebres de las cartas Magic, especialmente cuando estalló la fiebre Pokémon, y los Warhammer.

Como David tirará para los juegos, yo haré lo propio con el cine y la tele. Los 90 fueron una gran década para los thrillers como El silencio de los corderos, Seven o El club de la lucha, aunque la película que causó furor fue Titanic. Ya quisiera James Cameron que Avatar hubiera tenido el impacto cultural de su película de 1997. Hasta en el colegio se hacían declaraciones de amor basadas en el romance de Jack y Rose.

Era la época en la que "se veía la tele", lo que pusieran. Los chavales tenían su espacio, a primera hora y a media tarde, con series que marcarían época como Dragon Ball o El príncipe de Bel-Air. Los más mayores disfrutaban con series como Friends, cuyo humor se me escapaba en aquella época. Son los años de las mañanas con programas contenedores como Megatrix o, en mi caso en Madrid, Cyberclub.  Y fue la década dorada de Los Simpson

Y ya a finales de los 90, con las precuelas de Star Wars, nació la era de las grandes franquicias. Habíamos tenido películas con secuelas y cosas así, pero entramos en la era de Harry Potter, El señor de los anillos, Fast & Furious, Piratas del Caribe... El mundo se preparaba para algo aún más grande, el UCM, y de repente todos eran expertos en Marvel, hasta los que no habían cogido un cómic en su vida.

La televisión de los años 2000 pasó a priorizar los canales temáticos, pero resurgió con fuerza el género procedimental con series como CSI, NCIS y, por no poner todos los ejemplos con acrónimos, El mentalista. Pero el gran cambio vino en el cambio de década con The Walking Dead y, especialmente, Juego de tronos. Ambas series cambiaron el modo de hacer televisión para siempre, y la llegada del streaming consolidó el cambio.

Pero no dejéis que me enrolle más, que David Rodríguez tiene que contarnos también su visión de los cambios. Hay que dejar que los jóvenes también hagan su parte. 

El videojuego, como La Hobby, se hace mayor

Pues no, no era ni un proyecto de vida cuando la Hobby empezó a conquistar el panorama jugón nacional, pero ya lo de "joven" empieza a pillarme cada vez más lejos. Este año cumplo treinta (todos tenemos nuestras crisis), treinta años en los que Hobby Consolas me ha acompañado hasta, literalmente, llegar a cogerme de la mano.

No muchas industrias pueden presumir de una evolución tan pronunciada como el mundo del videojuego y Hobby Consolas se ha ido haciendo eco de todos esos cambios sociales y acontecimientos que han ido moldeándonos como jugadores.

En 35 años hemos vivido muchas cosas. La explosión del videojuego gracias a los arcades, su llegada a nuestros hogares con consolas como NES, la guerra de los noventa entre Nintendo y SEGA, el nacimiento de PlayStation y la explosión del 3D, la llegada de Xbox y la revolución shooter, la conquista del mundo portátil, la expansión del juego online, el auge de los juegos "casual", el auge del PC, una pandemia, las megacompras de compañías, (el pufo de los NFT), los servicios y catálogos de juegos, la crisis de los despidos, la IA... ¿Cómo no se nos van a pasar rápido 35 años con tantos acontecimientos y tendencias?

Nos apasiona un mundo extremadamente movido, donde grandes iconos han cambiado por completo el medio (Super Mario, Zelda, God of War o Halo) y donde se alzan y caen sagas únicas cada poco debido a la ambición, los aciertos y errores de las grandes compañías.

Yo pertenezco a esa generación que primero creció con Pokémon y todo tipo de sagas nintenderas, que dio el salto al videojuego adulto con Call of Duty, disfrutando de la explosión que supusieron los juegos online y que después experimentó lo que era un AAA, con mundos abiertos como The Witcher 3, GTA o Red Dead Redemption. 

Ahora hemos crecido y, si bien todo eso nos sigue llamando la atención, también buscamos obras más emocionales y reflexivas como lo que nos dan muchos indies. Y mientras, seguimos bebiendo de la nostalgia con la que inteligentemente trabajan las compañías, para que los recuerdos de la infancia sigan estando presentes en nuestra vida adulta.

¿Cuántos movimientos, no? Y lo que hemos crecido. Es sorprendente como en 35 años el videojuego ha explotado tan rápido. Y sí, creo que todo va demasiado veloz. ¿No han pasado muchas cosas en muy poco tiempo? Creo que en los noventa y principios de los 2000 todo era más reposado. La propia Hobby lo refleja. El papel era una forma periódica de estar al día, pero la espera formaba parte de nuestras vidas. Hobby Consolas estaba mes tras mes en los quioscos, pero solo una vez.

La llegada de la prensa digital, las redes sociales o los streamings han ido dando paso a la inmediatez. Los videojuegos, como prácticamente cualquier cosa, se han visto afectados por ello. Los juegos como servicio, las actualizaciones, los parches, los propios cambios sociales de nuestro mundo... Todo nos incita a estar siempre conectados, siempre pendientes y atentos a cualquier novedad o moda.

Es indudable que ahora vivimos metidos en una vorágine informativa, un tornado que no para de agitarnos y que, en parte, parece una trituradora; pero permitidme que saque mi faceta más optimista. Creo que no hay mejor momento para disfrutar de los videojuegos. 

Incluso con todo lo malo que ronda ahora mismo esta industria (subidas de precios, crisis de desarrollos, prioridad sobre las cifras y no sobre la creatividad, abuso de IA o explotación laboral), las posibilidades que tenemos ahora mismo son la fantasía con la que ni soñábamos muchas y muchos de nosotros hace 35 años.

Quitando la barrera económica que supone acceder a este hobby, ahora mismo tenemos de todo. Hay aspectos que pulir, pero esta pasión abraza a prácticamente todo el mundo y le da la bienvenida para que disfrute de aquello que más le gusta y conmueve.

Acceder a los padres de esta industria, las joyas retro, es bastante fácil. Hay nuevos proyectos que rescatan esa estética más viejuna y que constantemente revalorizan géneros de la vieja guardia como el beat 'em up. Hay retrocompatibilidad como para conocer de donde venimos. Hay de todo y para todo el mundo.

El videojuego ha padecido crisis, polémicas y tendencias nocivas, pero a la par de todo eso ha emergido la inclusión, la accesibilidad y la formación de talento y creatividad. Hay innumerables alternativas y formas de disfrutar de todo lo que ofrece este fantástico mundo.

Sí, hay microtransacciones y precios abusivos, pero también hay tres australianos "locos" que deciden que Hollow Knight Silksong solo va a costar 19 euros. Sí, hay despidos, repetición de conceptos y falta de originalidad, pero también ha estudios emergentes que sorprenden con pequeñas joyas que se quedan grabadas en todo aquel que juega.

Hay toxicidad, pero también existe la posibilidad de ser "friendly, friendly" en Arc Raiders, de compartir (incluso con desconocidos) aquello que nos cambió para siempre con Outer Wilds, de reírnos con los memes de cierto papucho en Resident Evil Requiem...

¿Te gusta lo retro? Juega lo retro. ¿Te gusta la competición? Lánzate a por propuestas como Fortnite. ¿Quieres universos enteros con miles de horas de contenido? GTA 6 llega ya por fin. ¿Buscas mensajes más íntimos? Toda una industria de autores independientes sigue evolucionando... Las posibilidades son casi inabarcables.

El videojuego se hace mayor, siempre está y estará en constante cambio y como consumidores y apasionados de este mundo también debemos intentar conocerlo, valorarlo y potenciar las mejores facetas de este. En Hobby Consolas lo haremos, ya sea más rápido o más lento, en digital o en papel. Nos leemos mientras seguimos esperando el único cambio social que importa... Que salga Half-Life 3. ¡Por otros 35 años! 

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

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