Brendan Fraser, la estrella amable: auge, caída y resurgimiento del actor de La Momia y La Ballena

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Repasamos la trayectoria de Brendan Fraser, desde sus primeros papeles hasta convertirse en una estrella, caer en el olvido y regresar por la puerta grande con un Óscar.
Brendan Fraser ha vivido una de las carreras más singulares del cine reciente. Fue uno de los rostros más populares de los 90 y principios de los 2000, hasta que su presencia se redujo de forma drástica.
Después llegaron pequeños papeles, primer rayo de luz en una etapa personal muy complicada, de la que por suerte se ha recuperado, con estrenos como Tiempo de victoria y el próximo regreso de La Momia.
Esta es su historia desde sus primeros pasos, el ascenso a la fama, sus años más difíciles y la sorprendente segunda vida de una carrera que parecía terminada.
Infancia entre países

Brendan James Fraser nació el 3 de diciembre de 1968 en Indianápolis, Estados Unidos, de progenitores canadienses. Su padre trabajaba para el gobierno, lo que llevó a la familia a vivir en distintos lugares.
Así, pasó parte de su juventud en Europa y Canadá y estudió en el Upper Canada College de Toronto. Más tarde se trasladó a Seattle, donde cursó interpretación en el Cornish College of the Arts.
Aquella formación acabaría llevándolo a Hollywood, aunque sus trabajos iniciales no apuntaban todavía a la fama que iba a alcanzar.
Los primeros papeles

Debutó en el cine con La última apuesta (1991), cinta bélica con River Phoenix y Lili Taylor. Un año después llegó El hombre de California, donde interpretó a Link, un hombre prehistórico que despierta en la actualidad.
También de 1992 es School Ties, donde encarna a David Greene, un deportista que oculta su origen judío para evitar el antisemitismo de sus compañeros.
A pesar de no conquistar la taquilla, Brendan ya demostraba ser un todoterreno, capaz de desenvolverse en comedia, drama y cualquier género que le ofreciesen.
Un Tarzán diferente

A mediados de los 90, Fraser alternó comedias con proyectos de corte más dramático, con títulos como Un intruso en Harvard, Cabezas huecas y La pasión de Darkly Noon.
Pero su gran oportunidad llegó con George de la jungla (1997). La adaptación de la serie animada de Disney convirtió a Fraser en una estrella internacional y aprovechó su talento para la comedia física.
Aunque George reforzó su proyección, el brutal entrenamiento, junto con muchas escenas de acción sin doble, le pasó factura; hasta el punto de tener problemas de memoria durante el rodaje.
Saboreando el prestigio dramático

En 1998 llegó Dioses y monstruos, de Bill Condon. Fraser es Clayton Boone, un jardinero que se relaciona con el director de cine James Whale, interpretado por Ian McKellen.
Brendan quiso demostrar que era un actor capaz de registros complejos. En parte, lo consiguió, gracias a la gran acogida de la película y una nominación al Oscar… Para McKellen.
Abocado a géneros más taquilleros, Brendan insistió en alternarlos con otros tipos de películas. En 1999 protagonizó Al diablo con el diablo junto a Elizabeth Hurley, además de aparecer en Dudley de la montaña y Almas perdidas.
Rick O'Connell

La Momia, de Stephen Sommers, se estrenó en 1999 con Fraser como un mercenario que debe enfrentarse al sacerdote egipcio Imhotep.
En esta genial mezcla de terror, aventura y humor, Brendan encontró un personaje hecho a su medida. El éxito dio lugar a El regreso de la momia (2001), que volvió a reunir a Fraser con Rachel Weisz y amplió la escala de la aventura.
La saga arrasó en taquilla e hizo del canadiense un astro mundial. Pero tras las cámaras, la historia era muy distinta por el castigo físico al que se sometía.
Más allá de las aventuras

En 2002 interpretó a Alden Pyle en El americano impasible, junto a Michael Caine, y recibió elogios por un papel muy alejado de sus registros habituales.
Ya en 2004 formó parte del reparto coral de Crash, dirigida por Paul Haggis. La película ganó el Óscar a la mejor película y Fraser compartió con sus compañeros el premio del Sindicato de Actores al mejor reparto.
También protagonizó Monkeybone y Looney Tunes: De nuevo en acción, que mantuvieron su nombre asociado a grandes producciones de Hollywood, aunque a un alto precio.
Un cuerpo castigado por la acción

Las películas de aventuras le pasaron gran factura. Durante el rodaje de La Momia: la tumba del emperador Dragón (2008), Fraser necesitó hielo, protecciones y muchas ayudas para poder rodar.
La situación empeoró al requerir varias intervenciones quirúrgicas, entre ellas una laminectomía y una operación de rodilla, así como numerosos procedimientos relacionados con sus lesiones.
Esos años pasó largos periodos entre hospitales y recuperaciones. Su cuerpo se rompió y su carrera perdió impulso, con proyectos posteriores cada vez más discretos.
Castigado por denunciar un acoso

En 2003, Philip Berk, presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, manoseó a Fraser durante un acto en el Hotel Beverly Hills en 2003. Berk negó la versión del actor y afirmó que había sido un gesto de broma.
Las acusaciones lo pusieron en una lista negra que le impidió regresar al cine. Algo a lo que también contribuyó su sobrepeso: Hollywood es cruel y no perdona a los galanes que se echan a perder.
Pese a todo, Brendan no desapareció por completo. En los 2010 trabajó en series como The Affair, Trust y Doom Patrol; el principio de un resurgimiento que habría de dar sus frutos.
Altibajos sentimentales

La vida privada de Brendan Fraser también atravesó momentos complicados. En 1998 se casó con la actriz Afton Smith y tuvo tres hijos: Griffin, Holden y Leland, antes de anunciar su separación en 2007.
El divorcio supuso otra etapa amarga, con disputas legales en las que Smith exigía pensiones compensatorias más altas y el actor solicitó una reducción, al no poder asumir los costes.
En 2022, Fraser confirmó su relación con la maquilladora Jeanne Moore. Mantiene una relación estrecha con sus hijos, dos de ellos modelos de pasarela.
La ballena (2022)

Fraser regresó al cine de la mejor forma posible: de la mano de Darren Aronofsky. Se convirtió en Charlie, un profesor con obesidad mórbida que intenta recuperar la relación con su hija (Sadie Sink).
El estreno de La ballena en el Festival de Venecia recibió una larga ovación y Fraser acabó muy emocionado: era el papel más importante de su vida.
Recibió así su primera nominación al Óscar al Mejor Actor y, a pesar de competir con nombres como Colin Farrell, Paul Mescal y Bill Nighy, ganó la estatuilla; un premio que simbolizó su renacimiento profesional.
Nueva etapa

El Óscar permitió a Brendan escoger proyectos. Pudo trabajar con Martin Scorsese como el abogado W. S. Hamilton, recibiendo grandes elogios del director en Los asesinos de la luna.
Otro realizador tan destacado como Steven Soderberg pasó a formar parte de su carrera con Sin movimientos bruscos (2021), junto a Don Cheadle y Benicio del Toro.
Ya en 2025 protagonizó Rental Family (Familia de alquiler), un trabajo casi simbólico: Fraser había vuelto a encontrar sentido a su profesión y aquí interpreta a un personaje que intenta recuperar el suyo.
De vuelta a la aventura

Tras ser Dwight D. Eisenhower en la película bélica Tiempo de victoria, Fraser se prepara para el regreso más esperado: el de Rick O’Connell.
La Momia 4 llegará a los cines el 15 de octubre de 2027, de nuevo con Rachel Weisz como Evelyn Carnahan y el resto de personajes, mientras que Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett asumen la dirección.
Consciente de los millones de fans que tiene la saga, volverá al personaje que definió su etapa como estrella de aventuras. Se ha tenido que poner en forma, pero sin someterse a los brutales entrenamientos de hace 20 años.
En sus propias palabras

Fraser ha hablado con franqueza sobre su desaparición de Hollywood: “El teléfono deja de sonar en tu carrera y empiezas a preguntarte por qué. Hay muchas razones, pero creo que el episodio de acoso fue una de ellas”.
“Me dejé llevar por la presión que acompaña a las expectativas y objetivos de una vida profesional moldeada, guiada y gestionada”, comenta en relación a su etapa como estrella comercial.
Su filosofía profesional sigue ligada al riesgo: “das lo mejor de ti como actor cuando te adentras en algo que te resulta un poco incómodo o inusual. Quien no arriesga, no gana”.
¿Qué te ha parecido nuestro recorrido por la carrera de Brendan Fraser? No te pierdas tampoco la historia de La momia en el cine, grandes actores desaparecidos que siguen en activo y cómo la nostalgia define los estrenos actuales.
La ballena (The Whale) (2022)
Título original
The Whale
Género
Drama
Lenguage original
Inglés
Duración
1h 57m
La momia (1999)
Título original
The Mummy
Género
Acción, Aventura, Fantasía, Suspense, Terror
Lenguage original
Inglés
Duración
2h 4m
Ingresos en taquilla
415.885.488,00 $
Presupuesto
80.000.000,00 $



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