Abran paso al nuevo rey de los JRPG: análisis de Metaphor: ReFantazio, el “Persona de fantasía” de Atlus

Los principales responsables de la saga Persona cambian los institutos por la fantasía para llevarnos hasta un mundo que busca desesperadamente un soberano justo. Acompáñanos en este análisis de Metaphor: ReFantazio para descubrir por qué el nuevo juego de Atlus es el nuevo rey de los JRPG.
Bienvenidos al análisis de Metaphor: ReFantazio, el mejor juego de rol de 2024 y uno de los mejores JRPG de los últimos años.
Y lo suelto así, nada más empezar y sin andarme por las ramas, porque por si había alguna duda, Atlus ha vuelto a demostrar que ahora mismo son el estudio más potente en lo que a juegos de rol se refiere (porque no olvidemos que este mismo año también han lanzado Persona 3 Reload, Unicorn Overlord y Shin Megami Tensei V: Vengeance).
Metaphor es obra de Studio Zero, una de las divisiones internas de Atlus compuesta por varios miembros de la saga Persona, entre los que se encuentran tres figuras clave: Katsura Hashino, Shigenori Soejima y Shoji Meguro; director, diseñador de personajes y compositor, respectivamente, de Persona 3, Persona 4 y Persona 5.
En otras palabras: tienen una buena parte de la culpa tanto del estilo actual de la saga como de su arrollador éxito. Y es importante entender esto porque —y lo digo ya también— Metaphor: ReFantazio se parece muchísimo a Persona, y más concretamente a las entregas modernas.
Ente este análisis descubriremos hasta qué punto eso es bueno o malo… Pero antes déjame hablarte del mundo de Metaphor, de los temas tan interesantes que trata, de su sensacional sistema de combate, del diseño de los personajes y los enemigos, de su arrebatadora interfaz de usuario o de su épica banda sonora.
Porque no hace falta hincar la rodilla para darse cuenta de que es un juego digno de reyes.
El análisis de Metaphor: ReFantazio para PS5, Xbox Series X|S y PC de HobbyConsolas:
- El gameplay de Metaphor: ReFantazio
- La historia de Metaphor:ReFantazio
- Nivel de dificultad de Metaphor: ReFantazio
- ¿Cuántas horas de juego dura Metaphor: ReFantazio?
- El apartado audiovisual de Metaphor: ReFantazio
- Cuánto cuesta Metaphor: ReFantazio y dónde puedes jugarlo
- La opinión de HobbyConsolas de Metaphor: ReFantazio
- Nota: lo mejor y peor de Metaphor: ReFantazio
Jugabilidad y gameplay de Metaphor: ReFantazio para PS5, Xbox Series X|S y PC
Metaphor nos lleva hasta Ucronia, un reino de fantasía habitado por una serie de tribus (o razas, más bien) que atraviesa un momento convulso tras la muerte de su monarca. Nosotros nos ponemos en el papel de un aventurero que pretende deshacer la maldición que ha caído sobre el príncipe heredero, lo que nos lleva a participar en un torneo donde se decide quién se sentará en el trono.
Tengo muchísimas cosas que decir sobre la historia de Metaphor, porque es uno de los aspectos que más me han gustado (por no decir el que más). Pero por el bien de este análisis y por el tuyo, voy a empezar hablando de las mecánicas jugables. Y si te gusta lo que lees, luego profundizamos en la historia.
Como decía hace un momento, Metaphor utiliza exactamente la misma fórmula jugable que los últimos Persona, de manera que tenemos una estructura compuesta por dos facetas diferentes.

Por un lado, está la faceta social, que consiste en gestionar el tiempo y decidir a qué dedicamos cada día y cada noche, ya sean actividades para mejorar las estadísticas sociales (conocidas aquí como virtudes reales) o a nutrir los vínculos con otros personajes.
Dado que esto es un universo de fantasía, las actividades disponibles son muy diferentes: podemos contemplar las vistas de la ciudad, escuchar historias de tiempos pasados, conocer los problemas de otras tribus o incluso participar en debates políticos con otros candidatos del torneo.
Sigue habiendo un límite de días (bastante holgado) para cumplir los objetivos principales de la historia, pero Metaphor introduce una novedad importante: los viajes en surcador acorazado. Viajar de una localización a otra en Ucronia lleva uno o varios días, algo que hay que tener muy presente a la hora de planificar la agenda.

Esto encaja muy bien con la gestión de tiempo habitual de los Persona, pues no sólo debes tener en cuenta cuánto vas a tardar en llegar al destino, sino también si merece la pena acampar o volver a la ciudad, o las condiciones meteorológicas en el momento de la llegada. Por suerte, dentro del surcador contamos con actividades sociales específicas para que ese tiempo no caiga en saco roto.
Un cambio interesante respecto a los Persona es que en las conversaciones para aumentar el nivel de vínculo las respuestas no afectan a la relación con el personaje, sino que sirven para ganar MAG (un tipo de moneda). Al final, terminabas recurriendo a guías o a cargar la partida un montón de veces hasta que descubrías las respuestas correctas, así que es un cambio que celebro.
Y como en los Persona, la fortaleza social se refleja en la otra faceta, la faceta RPG, que nos lleva a explorar mazmorras y librar combates por turnos.

Las mazmorras principales, como cabría esperar, tienen todas un diseño fantástico y cuentan con múltiples caminos, atajos, varias alturas, secretos... Y además, suelen incluir alguna mecánica única que las hace aún más diferentes: secuencias de persecución, fases con tiempo límite, niveles de sigilo... Hay mucha variedad.
Las mazmorras donde tienen lugar las misiones secundarias también son todas únicas, aunque los mapas están menos trabajados y vas a tener cierta sensación de repetición cuando lleves unas cuantas. Aun así, yo lo tengo claro: prefiero estas mazmorras hechas a mano antes que la generación aleatoria de un Mementos.
Dentro de la exploración, la gran novedad de Metaphor es la posibilidad de atacar en tiempo real con el arma que el protagonista tenga equipada. En función del enemigo, esto tiene diferentes efectos: si se trata de un rival de un nivel similar o superior al nuestro, los ataques merman su barra de aguante; si la vaciamos, podemos iniciar el combate por turnos con una importante ventaja.

Y si se trata de enemigos de nivel inferior, estos ataques bastan para despacharlos sin necesidad de pasar por el combate por turnos. Y aunque creo que no es el primer RPG que hace esto, honestamente me parece una de las mejores ideas que se han visto en el género. Ahorras muchísimo tiempo al no pelear (por turnos) y aun así obtienes beneficios.
Ahora bien, los enemigos no se quedan esperando a que los ataquemos, y si nos golpean ellos a nosotros, el combate empieza a su favor. De ahí que también tengamos un botón para esquivar ataques rodando.
Pero en ningún caso esto convierte a Metaphor: ReFantazio en un hack'n slash o en un híbrido de acción y turnos. Más bien, se trata de un sistema adicional que complementa a los combates por turnos, que son el núcleo de la faceta RPG.
Los combates por turnos de Metaphor son, como se suele decir, lo mejor de dos mundos: tienen toda la estrategia del sistema Press Turn (el sistema de combate de la saga Shin Megami Tensei desde la tercera entrega) y, al mismo tiempo, la agilidad de los enfrentamientos de un Persona.
Explotar las debilidades del rival para ganar acciones extra es clave, pero más importante aún es saber gestionar los turnos: pasar para que ataque otro personaje, defender cuando se acerca un impacto poderoso o usar la síntesis, que es el nombre que reciben los ataques especiales en los que dos personajes combinan sus fuerzas, para causar mucho daño a costa de varios turnos.
El resultado es francamente sensacional. Tanto, que ahora mismo, en caliente, te diría que no creo que exista un sistema de combate por turnos mejor que este. Han logrado que sea necesario calcular cada movimiento que llevamos a cabo con suma precisión y que aun así los enfrentamientos tengan un ritmo frenético.

Y dentro del sistema de combate de Metaphor: ReFantazio, las estrellas son los Arquetipos. Hasta cierto punto, los arquetipos cumplen la misma función que las Personas, pues permiten que los personajes puedan utilizar todo tipo de ataques y habilidades mágicas. Sin embargo, su papel y su funcionamiento van mucho más allá.
Piensa en los arquetipos como en las clases de un Fire Emblem o los trabajos de un Final Fantasy; si equipo al protagonista con el arquetipo del guerrero, su arma será una espada de gran tamaño y tendrá acceso a habilidades físicas, mientras que con el arquetipo del mago, su arma será una vara y podrá utilizar hechizos ofensivos.
Hay un gran número de arquetipos diferentes, pero la gracia está en que en Metaphor todos los personajes pueden cambiar de arquetipo (no sólo el protagonista), de manera que tenemos control total sobre el grupo y sus habilidades. Por si fuera poco, también es posible heredar habilidades que hayamos aprendido de otros arquetipos para crear configuraciones únicas.

Como ves, se trata de un sistema que da muchísimo juego y que ofrece un elevado grado de personalización y posibilidades. Por no hablar de que es un auténtico vicio ir subiendo de nivel los arquetipos, aprendiendo habilidades y desbloqueando versiones avanzadas con mejores poderes.
Vas a pasar mucho tiempo comprobando las estadísticas de los personajes, eligiendo el equipo más adecuado y, sobre todo, seleccionando los arquetipos que mejor se ajusten a las circunstancias. Y eso me gusta mucho; me gusta que Metaphor: ReFantazio se sienta más RPG que un Persona. Le viene como anillo al dedo al tratarse de un juego de fantasía medieval.
Pero llegados a este punto, y dado el gran número de comparaciones, ya te habrás dado cuenta de que, como decía al inicio, Metaphor se parece mucho a Persona. Y eso que todavía no he mencionado que tambien hay una suerte de habitación terciopelo.

En Studio Zero han pecado de conservadores o han sido incapaces de alejarse demasiado de Persona. Y es una lástima, porque al tratarse de una nueva IP, Metaphor pedía a gritos más frescura y menos reciclaje de ideas. Las fechas límite o el tener que decidir qué haces con tu tiempo libre tienen sentido cuando adoptas el papel de un estudiante, pero cuando luchas por liberar un reino... no tanto.
Dicho esto, que Metaphor se parezca a Persona no es algo malo. Quiero decir, a efectos prácticos esto podría ser Persona 6. O, si lo prefieres, podemos considerarlo un heredero espiritual... Y ya me dirás qué hay de malo en eso.
También hay que tener en cuenta que Metaphor no se limita a copiar la fórmula, también la mejora. Por ejemplo, me gusta mucho que los personajes no estén tan encasillados como en un Persona; eso hace que sean más interesantes. Y el hecho de llevar un grupo compuesto en su mayoría por adultos aporta madurez a la hora de enfrentarse a los problemas.

Otro cambio para bien es que el protagonista habla, incluso aunque no se pronuncie demasiado y sea principalmente para expresar en voz alta las decisiones que tomamos. Porque al final, los protagonistas de estos juegos tienen una personalidad, sin importar que nosotros decidamos sobre su vida, así que el hecho de que tenga una voz propia sirve para reforzar esa personalidad.
También hay pequeños detalles que se agradecen una barbaridad, como poder saber con exactitud cuánto falta para que una virtud suba de nivel o seguir obteniendo beneficios tras alcanzar el máximo. Pero son muchos y este análisis ya está quedando demasiado largo, así que dejémoslo en que Metaphor: ReFantazio es como Persona, sí, pero perfeccionado.
Argumento y narrativa de Metaphor: ReFantazio
Desde los primeros minutos, una de las grandes virtudes de Metaphor es lo que se conoce como construcción de mundos: la forma en que este nuevo universo se va presentando ante nosotros, introduciendo las diferentes razas o las reglas tan características bajo las que se rige su sistema de magia.
Y pese a que encajaría dentro de la fantasía medieval, Metaphor es muy diferente a cualquier otra historia del género que conozcas. Y eso hace que ir descubriendo los entresijos de este universo sea un proceso apasionante.
Pero no tanto como los temas que trata la historia. Metaphor no se corta un pelo a la hora mostrarnos un mundo donde el racismo, con todas sus letras, campa a sus anchas. Para que te hagas una idea, el personaje protagonista es un Elda, la raza más despreciada en todo el reino.
Esto hace que a lo largo del juego seamos objeto de burlas e insultos, así como víctimas de injusticias. Pero no sólo nuestro personaje: en este mundo hay una marcada división entre las distintas tribus, así que constantemente asistimos a situaciones que, aunque puedan parecer exageradas, no se diferencian demasiado de situaciones que se dan en el mundo real.
De hecho… esa es la gracia: bajo el marco de la fantasía puede parecer una exageración que se discrimine y se trate como despojos a los Páripus, la tribu de rasgos caninos, pero cuando lo trasladamos al mundo real y cambiamos las orejas puntiagudas y la cola peluda por un color de piel distinto, no se diferencia demasiado de cosas que, desgraciadamente, se ven a diario.
De esta manera, Metaphor ya nos está lanzando un mensaje social muy claro… Y la cosa no termina ahí. Porque mucho me temo, que todos aquellos que hoy en día abogan por videojuegos sin contenido político, no van a disfrutar del nuevo juego de Atlus (en realidad no van a disfrutar de ningún videojuego, pero esa es una historia para otro día).

Es decir, otro de los pilares centrales del argumento es la búsqueda de un rey para Ucronia, lo que plantea un gran número de cuestiones políticas realmente interesantes y nos ofrece perspectivas muy diferentes en función del estatus social, la edad, los orígenes o las creencias. Algunas son un tanto cómicas, pero otras están cimentadas sobre movimientos políticos muy reales.
La religión también juega un papel muy importante en esta historia, mostrando aspectos como la manera en que los poderes religiosos pueden afectar al gobierno de un reino o los peligros y las virtudes de la fe.
Y al ser un juego de los creadores de Persona no podía faltar también una buena ración de filosofía, tratando temas como la línea que separa realidad y fantasía, en qué consiste una utopía y hasta qué punto es posible alcanzarla o incluso los propios arquetipos, que están inspirados en los arquetipos de la personalidad de Jung.

Como ves, Metaphor: ReFantazio es un juego muy completo y enriquecedor a nivel argumental. Es la clase de juego que te despierta la mente, que te hace pensar sobre la vida y sobre cuestiones sociales, políticas, religiosas y filosóficas que van más allá de la pantalla.
Quizás por ese motivo la historia tiene un tono algo más serio que en los Persona, así como algún que otro momento un tanto perturbador. Pero eso no quita que también haya espacio para la comedia; Metaphor tiene un gran sentido del humor y me he reído mucho con ciertas situaciones y personajes.
Aun con todo esto, la sutileza narrativa no es el punto fuerte de la historia. Y es un error que arrastra de las últimas entregas de Persona. Entiendo que es necesario sugerir ciertas cosas para que los giros de guión no lleguen de la nada, pero son tan poco sutiles que el argumento se vuelve predecible por momentos.
Ojo, también hay sorpresas y giros de guion que no te ves venir, pero por lo general se les da muy mal "allanar el terreno", por así decirlo.
¿Es difícil Metaphor: ReFantazio?
En Metaphor: ReFantazio hay cinco niveles de dificultad: modo historia, principiante, normal, difícil y regicidio, este último bloquedo hasta terminar el juego por primera vez. Y como suele ser costumbre en los juegos de Atlus y, en particular, en aquellos que utilizan el sistema de combate Press Turn, estamos ante un RPG con un elevado nivel de desafío, incluso en la dificultad normal.
Ha habido unas cuantas mazmorras y enfrentamientos en los que me he visto contra las cuerdas y he sudado tinta para salir adelante.
Curiosamente, Metaphor incluye varios cambios respecto a los Persona y los Megaten para facilitar la experiencia: la partida no se acaba si muere el protagonista, hay puntos de guardado automático en las mazmorras y se ha incluido una opción para reiniciar los combates en cualquier momento y sin ningún tipo de penalización.

Imagino que a los más puristas ninguno de estos añadidos les hará gracia, pero personalmente todos me parecen para bien, incluso este último, que se puede explotar todo lo que queramos. Porque como digo el juego ya es bastante desafiante.
Y si eso no te parece suficiente, te puedo decir que hay varios jefes opcionales dificílisimos (yo sólo he conseguido derrotar a uno). Es más, el jefe final de la historia ha hecho que me planteé algo que hacía mucho tiempo que no me planteaba con ningún otro videojuego: bajarle la dificultad. O a lo mejor es que yo soy muy malo, no lo sé.
Curiosamente, mejorar a tope todas las virtudes reales y llegar al nivel máximo en todos los vínculos es bastante más sencillo que en cualquier Persona, donde acabas haciendo malabares con el calendario para llegar a todo. Aquí, la historia nos da días más que de sobra para completar el contenido opcional y cerrar todos los cabos sueltos antes del final.
¿Cuántas horas dura la historia de Metaphor: ReFantazio?
Y llegamos a la pregunta del millón: ¿cuánto dura Metaphor: ReFantazio? Pues como ya te habrás imaginado, más que un día sin pan. En estos momentos, mi partida guardada señala un total de 113 horas y 16 minutos.
Debes tener en cuenta que he completado casi todo el contenido opcional, así que si te centras en la historia es probable que te dure unas 70 u 80 horas. También tengo que reconocer que los juegos me suelen durar más que a la mayoría, pues me gusta explorar a conciencia y pararme a hablar con cualquier personaje que tenga un bocadillo sobre la cabeza.
Tras terminar la partida, además de desbloquar la dificultad regicidio, es posible empezar una nueva partida plus conservando una parte importante de progreso. Esto es interesante de cara a los arquetipos, pues en una única partida es muy complicado debloquearlos y subirlos todos al nivel máximo.
Gráficos y banda sonora de Metaphor: ReFantazio
A nivel visual, Metaphor es uno de los juegos donde mayor discrepancia existe entre los gráficos y el apartado artístico. Porque si analizamos la tecnología utilizada, estamos ante un título muy pobre, con rostros inexpresivos, modelos de personajes con poquísimo detalle, escenarios vacíos y animaciones robóticas que son de hace dos generaciones sin exagerar.
Y sin embargo, el apartado artístico es del más alto nivel. Aunque, de nuevo, a nadie debería sorprenderle esto teniendo en cuenta que son los creadores de Persona y Shigenori Soejima está involucrado.
Así que, como contraposición a los gráficos flojos, tenemos un diseño de personajes absolutamente increíble (todos los retratos derrochan personalidad) y una interfaz de usuario y unas transiciones que van a ser la envidia del sector (otra vez).

Hay que destacar el llamativo estilo cuadro que se le ha dado a la imagen, con salpicaduras de pintura y textura de óleo, y también el diseño de los enemigos, inspirado (o, más bien, calcado) en el cuadro El Jardín de las Delicias, de El Bosco.
Y dado que estamos en un mundo de fantasía, la banda sonora de Shoji Meguro abandona el acid jazz y las canciones "moviditas", en favor de melodías de corte épico en las que destacan unos potentísimos coros que ponen los pelos de punta. De esta manera, el compositor ha demostrado que da igual lo que le echen, porque va a marcarse una banda sonora para el recuerdo.
Incluso aunque sean melodías menos "bailongas" que las de un Persona, la banda sonora de Metaphor tiene temas que vais a seguir tarareando después de más de cien horas. En particular, la canción de los combates de emboscada; el momento en que rompe el estribillo durante los combates es glorioso.
Por cierto, incluso en este apartado no dan puntada sin hilo: el idioma que se escucha en las canciones es el esperanto, una lengua que fue creada con el objetivo de romper las barreras de la comunicación y ofrecer un lenguaje universal para las personas de todo el mundo.
Precio y plataformas disponibles
Metaphor: ReFantazio se lanza el 11 de octubre de 2024 para PS4, PS5, Xbox Series X|S y PC, tanto en formato físico como en digital, a un precio de 69,99€.
Además de la edición estándar, en formato físico también hay una edición coleccionista con un precio de 149,99€. Por su parte, en formato digital tenemos la edición del 35.º aniversario de Atlus con un precio de 99,99€.
Y si este análisis todavía no te ha dejado claro que se trata de uno de los mejores juegos del año, especialmente si te gustan los JRPG, puedes probar las primeras 4/5 horas de juego mediante la demo del prólogo que está disponible de forma gratuita para todas las plataformas. Y sí, se conserva el progreso.
La fantasía sigue viva
Se podría hablar largo y tendido sobre cada apartado de Metaphor: sobre su brillante sistema de combate, que funciona como un reloj suizo, sobre su diseño artístico y su banda sonora, un deleite para los ojos y los oídos, o sobre el apasionante y complejo universo que han construido.
Pero ojalá de lo que más se hable sea sobre los temas que trata la historia. Y ojalá se forme a su alrededor un debate sano que invite a la reflexión. Porque creo que esa es la intención que hay tras el mensaje que sus creadores han querido mandarle al mundo y más concretamente a la comunidad de jugadores.
Porque sería demasiada coincidencia que un juego que defiende la libertad del pueblo para elegir a su soberano, que condena cualquier tipo de racismo y absolutismo, y que declara con firmeza que las diferencias no nos separan, sino que nos unen, llegue al mercado cuando la crispación ante la diversidad en los videojuegos ha alcanzado cotas insoportables.

La verdad, no tengo ni idea de si todo esto se va a traducir en una nueva ola de odio y acusaciones hacia un videojuego o si mañana vamos a estar hablando de la nueva obra maestra de Atlus. Pero, como los protagonistas de la historia, prefiero creer en un ideal, por imposible que parezca, antes que rendirme a la inquietud.
Y mi ideal es que Metaphor no es ninguna fantasía: es un tremendo juegazo.
Valoración
Nota 95
Hoy en día, parece cosa de fantasía que un JRPG recupere la magia y el espíritu de antaño: vivir un viaje inolvidable a través de un mundo nuevo, con una historia para el recuerdo, personajes memorables y combates por turnos que nos mantengan pegados a la pantalla durante cientos de horas. Pero Metaphor no es ninguna fantasía; es pura realidad.
Lo mejor
Los temas tan interesantes y relevantes que trata la historia. La construcción de mundos. El combate por turnos. Apartado artístico y banda sonora.
Lo peor
Se parece demasiado a los Persona modernos; no es algo malo como tal, pero al ser una nueva IP se echan en falta más ideas frescas.
Plataforma comentada: Xbox Series X

Álvaro Alonso
Redactor
Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.
