Análisis de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2, un juego de vampiros que podría haber sido histórico

Análisis y opinión de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2, la vampírica secuela RPG que llega 20 años después del lanzamiento del primer juego, ya clásico de culto.
Como su protagonista, Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 despierta de su largo letargo viendo como el mundo ha evolucionado en las dos décadas que ha tardado la secuela RPG en llegar tras el lanzamiento del primer Bloodlines en 2004. ¿Ha merecido la pena la espera?
Tras un tortuoso desarrollo, el nuevo título ambientado en el Mundo de Tinieblas llega a PS5, Xbox Series X|S y PC con la intención de convertirse en el juego de vampiros definitivo. En este análisis de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 vamos a ver si ha sido un éxito o un baño de sangre.
La polémica con Paradox Interactive por sus clanes DLC, los retrasos, que The Chinese Room haya sustituido al equipo de desarrollo original, comparaciones con el primer juego... Hay muchos factores que pueden dejar en la estaca-da a este título y no son muchos los que apuestan por su éxito.
¿Le pesa el nombre de Bloodlines a esta secuela? Legacy of Kain o Vampyr ya nos han dejado aventuras vampíricas importantes. ¿Se destapa la mascarada con esta nueva propuesta? Híncale el diente al análisis de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 para PS5, Xbox Series X|S y PC:
- La historia de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2: sangre en Seattle
- El gameplay de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2: la mordidita
- La dificultad de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2
- La duración de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2
- El precio, plataformas y ediciones de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2
- La opinión de Hobby Consolas sobre Vampire: The Masquerade Bloodlines 2
- Nota: lo mejor y lo pero de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2
La historia y ambientación de Vampire The Masquerade Bloodlines 2
Un misterio escrito en sangre. Bloodlines 2 nos traslada al año 2024 para recorrer las calles de una Seattle gobernada desde las sombras por los diferentes clanes del universo de Vampiro: La Mascarada, el conocido juego de mesa creado en los años noventa.
En la piel de un vampiro o vampiresa antigua que ha despertado de un letargo de cien años, tendremos que descubrir por qué hemos vuelto a la no-vida a miles de kilómetros de nuestro lugar de descanso y por qué tenemos una extraña marca en la mano que nos impide abandonar la ciudad.
Por fortuna (o desgracia), no estamos solos a la hora de resolver este enigma, ya que en nuestra mente habita un inesperado inquilino, Fabien, un vampiro detective cuya esencia se ha adherido a nuestro cuerpo por algún motivo que no mencionaré para evitar spoilers.

A partir de aquí, Bloodlines 2 comienza a elaborar un relato muy ambicioso y ciertamente intrigante que te empuja a resolver dos misterios. Por una parte, el regreso de un asesino al que Fabien investigó durante los años 20 y por otra, los truculentos acontecimientos que tienen que ver con la llegada de este antiguo vástago a la ciudad y las luchas de poder entre clanes.
La historia de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 transcurre durante una temporal invernal en la ciudad. Nadie puede entrar ni salir (ni conducir). A partir de ese momento, los vampiros y mortales quedarán atrapados mientras los primeros evitan que se incumpla "La mascarada", la más antigua ley que impide que los segundos sean conscientes de la existencia de los chupasangre.
El equipo de desarrollo logra formar un guion que combina la jugabilidad de acción y rol del vampiro protagonista en el presente, con las pesquisas e investigaciones de Fabien en dos momentos diferentes del pasado. Todo ello nos deja un relato cautivador y bien estructurado.

Salvo algunos fallos de ritmo, Bloodlines 2 consigue ganarse a quien se interese por su universo. Los fans del lore de este mundillo encontrarán detalles muy interesantes, como que cada personaje responde muy bien a los cánones de personalidad del clan al que pertenecen.
Por ejemplo, que Fabien sea un Malkavian le da un gran toque a la historia. Un loco e imprevisible investigador metido en la policía, que siempre recurre al sarcasmo (o no), deja constancia de que el equipo creativo sabe lo que se hace. Hay cantidad de pequeñas referencias en este sentido.
Y si bien es cierto que el juego se disfruta más sabiendo qué es un Brujah o qué significan los términos "chiquillo" o "sire", Bloodlines 2 también se las apaña para "captar a nuevos ghouls para la Corte" con referencias a la cultura popular vampírica como Crepúsculo, Lo que hacemos en las sombras, Bram Stoker y su Nosferatu o detallando las lecciones básicas en conversaciones extras.

El juego también destaca por su ambientación. Al fin y al cabo, estamos en la ciudad en la que surgió el movimiento grunge y eso se aprovecha para representar a una Seattle dividida entre los bares de moteros o la pobreza de los callejones y las cúpulas de poder más elitistas.
Sorpresa, en esos dos espacios habitan los vampiros. Así que nos moveremos por un mundo abierto lleno de neones, música punk y calles tan abarrotadas de nieve como de basura, pero también entre encuentros y fiestas esnobs u ostentosos rascacielos.
En ese sentido, a nivel gráfico, el juego no es nada del otro mundo, pero un gran uso de los colores chillones, la contraposición de luces y sombras y la presencia de escenarios detallados hacen que puedas llegar a pasar por alto algunos matices visuales. Hay semejanzas estilísticas con obras como John Wick o Blade, por ejemplo.
La jugabilidad de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2
Y mientras que Bloodlines 2 consigue distinguirse en la faceta narrativa, no logra despuntar en el plano jugable, a pesar de contar con unas buenas ideas, sistemas y mecánicas. Se echa en falta más experiencia, presupuesto y tiempo de desarrollo para este juego.
Empecemos hablando del mundo abierto. Seattle no es grande, pero tampoco muy pequeña, así que se establece como un mapa manejable, ideal para aprovechar la movilidad de nuestro vástago saltando de azotea en azotea, mientras completamos encargos, evitando que los humanos nos pillen.
Por desgracia, pese a que podemos planear, impulsarnos o trepar por cornisas, tuberías o conductos yendo a toda velocidad, el diseño de la ciudad tampoco nos premia especialmente por hacerlo. Si decides ir corriendo por la calle incluso tardas menos en llegar a los puntos de interés.
Además, mientras te mueves con Fabien en sus flashbacks, no se puede realizar ninguna de estas acciones y dado que el diseño de misiones es bastante básicote (ir de aquí para allá), los paseos "a ras de suelo" se convierten en algo bastante anodino.

No obstante, para aprovechar el parkour del presente, el mundo ofrece tres alicientes. El primero es evitar que se destape la mascarada. Durante todo el juego contamos con un medidor que se va rellenando si los mortales nos ven realizando actividades sospechosas como trepar por las paredes o chupar cuellos indefensos.
Cuanto peor nos comportemos, más se llenará la barra y si alcanza un límite, seremos ensartados. El problema es que tampoco hay una verdadera penalización y librarse de las sospechas es bastante sencillo una vez controlas qué es lo que dictamina y rige este sistema.
Íntimamente relacionado con nuestra naturaleza vampírica, está una curiosa (aunque algo pobre) aplicación de una de las señales de identidad de la saga, la resonancia de sangre. Para mejorar nuestras habilidades necesitaremos drenar diferentes tipos de humanos.
Así que, usando la visión vampírica puedes detectar transeúntes con los tres tipos de sangre necesarios para progresar. Cada tipo conlleva una personalidad. Si quieres contentar a unos, quizá debas ponerte un traje atrevido para seducirles, llevarles a un callejón oscuro y darles una buena mordida. Otros querrán pegarte por su naturaleza violenta y otros huirán y tendrás que darles caza.

Son eventos que tienen su gracia, pero una vez los has hecho dos veces, se vuelven muy repetitivos (y el problema es que en necesario farmearlos). Además, las interacciones con los NPC se sienten muy torpes y a veces tienes la sensación de estar hablando con un autómata. Tampoco te los llegas a creer cuando ves a una muchacha bien vestida intentando robar un coche al lado de un policía.
La tercera pata del mundo abierto es el combate. Lo cierto es que, pese a que también acusa cierta repetición, me gusta como se desarrolla. Los enfrentamientos tienen lugar en las azoteas y zonas especialmente diseñadas para determinadas misiones y lo cierto es que logran empoderarte.
Todo se apoya en un sistema de ataques cuerpo a cuerpo, ligados a las cuatro habilidades que tiene cada clan (luego hablaré de ellos), el sigilo y el uso de la telequinesis. Estos puntos, unidos a un buen sistema de físicas por un momento logran asemejarse a un buen Dishonored.

Ojalá la faceta de inmersive-sim de Bloodlines 2 explotase, porque el combate da algunos momentos sobresalientes gracias a la aplicación de todo lo antes mencionado. El problema es que el mal diseño de los niveles vuelve los enfrentamientos demasiado monótonos y faltan más animaciones de ejecución que aporten variedad.
Lo mejor que hace el juego es que puedas debilitar a los enemigos hasta permitirte chuparles la sangre y recuperar vida, además de establecer una serie de sinergias entre poderes que dan lugar a jugadas espectaculares con mucho poder de inventiva, gracias también al uso del sigilo.
Puedes usar la telequinesis para disparar las armas de fuego de los mortales, recoger cadáveres y cubrirte de las balas con ellos o hacer todo tipo de jugarretas con tus poderes sobrenaturales, que se apoyan en ingeniosas mecánicas. Aquí es donde el combate destaca positivamente.
Cada clan cuenta con unas pasivas y cuatro tipos de habilidades. Las hay de golpe, de manipulación, de evasión y de control total. Por ejemplo, los Ventrue pueden hacer que sus víctimas se suiciden. Los Tremere usan la taumaturgia por la que se definen para hervir la sangre de sus enemigos, los Toreador cautivan a sus oponentes y así un buen etcétera.
Puedes llegar a tener todas las habilidades de los seis clanes jugables (dos iban a ser DLC pero gracias a las críticas de los fans ahora vienen en el juego base), pero durante las 5 primeras horas, aproximadamente, será casi imposible utilizar otros que no sean los de tu clan.

Otro aspecto definitorio de los clanes son los atuendos que ganas conforme desbloqueas sus poderes y si bien su diseño es genial, me habría gustado que estos afectasen al componente RPG del juego y no solamente fueran un elemento estético (fuera de llamar la atención a algún NPC).
Y fuera del mundo tenemos lo que impulsa la buena narrativa del juego, los aspectos más roleros y de los que han bebido muchos otros juegos de la saga al ser novelas visuales como Reckoning of New York. ¿Cómo son las conversaciones y elecciones del juego?
Pues lo cierto es que aquí Bloodlines 2 vuelve a tropezar con el mismo ajo. Hay buenas ideas y estas funcionan correctamente, pero no se terminan de aprovechar todo el potencial. El juego es, en ocasiones, demasiado claro con las opciones conversacionales que plantea.
Y hay otros detalles que reflejan que se podría haber profundizado más en el sistema de relaciones o de ramificaciones. La manera en la que se afrontan los romances es muy superficial y las decisiones... dejan con ganas de más.
Además, el jugador no es muy consciente de a dónde puede conducir la relación que establece con los personajes y las habilidades vampíricas no tienen peso fuera del combate. Salvo alguna excepción, que yo haya escogido a un Ventrue con la intención de influenciar a los demás con mi "sangre azul", no ha tenido demasiado impacto en los personajes que me he ido encontrando.
Cierto que es que en los fragmentos en donde te pones en la piel de Fabien, sí que puedes utilizar sus poderes de Malkavian en el trato con otros vampiros, pero hasta esta mecánica es bastante simple y no se puede aplicar con la libertad que desearías.

En ese aspecto, el juego sale perdiendo comparado con el primer título de la saga y es que jugar como un Malkavian, por ejemplo, daba lugar a una partida completamente diferente. Tampoco ayuda que las escenas de charla sean el principal escaparate del mayor problema del juego.
Hablo del apartado técnico. El acting de los personajes es muy deficiente (aunque hay un buen doblaje al inglés y una buena localización de textos al castellano) y sus aparatosos y robóticos movimientos generan que el pacto del espectador y la inmersión vuelen por los aires.
Además, incluso en modo rendimiento buscando los 60 fps en PS5, el motor Unreal Engine 5 vuelve a causar petardeos y bajones de frames que hacen que recorrer la ciudad de Seattle no sea nada cómodo. Esperemos que esto último se solucione con parches.
El nivel de dificultad de Vampire The Masquerade Bloodlines 2
Vampire The Masquerade Bloodlines 2 no es un juego necesariamente difícil. Si escoges el nivel de dificultad normal de entre los cuatro disponibles, encontrarás un desafío estimulante, aunque para nada frustrante en el ámbito del combate.
Lo bueno es que, pese a que tus poderes están muy por encima de las habilidades de tus rivales, el juego logra ofrecer un reto a la altura, recurriendo a un mayor número de contrincantes y nuevos tipos de enemigos más letales que van apareciendo conforme pasan las horas.
¿Cuánto dura Vampire The Masquerade Bloodlines 2?
La historia de Vampire The Masquerade Bloodlines 2 puede completarse en unas 20-25 horas. Todo depende de tu estilo de juego, puesto que también se ofrecen unas cuantas misiones secundarias que proceden de los líderes de cada clan vampírico.
Eso sí, si eres un jugador o jugadora que busca sacarse el 100%, tendrás que llevar al día todos los recados, ya que en varias ocasiones el juego impedirá acceder a ciertas misiones secundarias si avanzas en la trama. Aunque siempre puedes empezar otra partida tomando otras decisiones.
El precio, plataformas y ediciones de Vampire: The Masquerade Bloodlines 2
Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 está disponible en PS5, Xbox Series X|S y PC en formato digital y físico bajo un precio de 59,99 euros en su edición estándar y 69,99 euros en su edición Deluxe que incluye un pack cosmético.
También hay disponible una edición física y digital conocida como Premium Edition a 89,99 euros que incluye el juego base, caja Premium, caja Metálica, un diario de tapa dura, cartas de personaje y las expansiones Santa Monica Memories, Loose Cannon y The Flower & The Flame.
¿Puedo pasar?
Hay algo adictivo en todo aquello que rodea a los vampiros. Como el irrefrenable impulso que sienten hacia la sangre, todo producto que gire en torno a estos monstruos cuenta con un atractivo único y especial. Y Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 no es una excepción, incluso con sus tropiezos.
Aplaudo la valentía de The Chinese Room al recoger un proyecto de tal magnitud. El equipo británico nos ha dejado juegos tan interesantes como Everybody's Gone to the Rapture o Still Wakes the Deep... pero Vampire: The Masquerade era un elefante en la habitación demasiado grande.
Su narrativa y ambientación e incluso ciertas facetas de su combate y diálogos, han servido para hacer que piense que Bloodlines 2 es uno de los juegos con más posibilidades que he jugado en los últimos meses, pero también uno de los que más "peros" ha presentado.

A esta secuela le ha pasado como a su predecesor, al experimentar un desarrollo movido y varios errores. ¿Quién sabe si estamos ante otro juego de culto? Lo que sí que tengo claro es que Bloodlines 2 tiene unas bases muy potentes, pero la luz del sol ilumina demasiado sus peores aspectos.
Bloodlines 2 se ha visto claramente superado por la situación. La ambición, los cambios y todas las trabas a las que se ha enfrentado el proyecto nos dejan un agridulce "Abrazo" final que no logra que el juego de vampiros se consagre como el Antediluviano del género.
Y a pesar de eso, si eres un consumado/a fan de este mundillo de afilados colmillos, yo invitaría a que Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 entrase en tu casa. No obstante, si no lo tienes claro, mejor sumergirse en un pequeño letargo y aguardar a una rebaja. Me las piro, vampiro.
Valoración
Nota 75
El resultado final que ofrece Vampire: The Masquerade Bloodlines 2 deja entrever lo que podría haber sido el mejor juego de vampiros jamás creado. Sin embargo, sus muchas ideas no terminan de asentarse como deberían y hay fallos en la ejecución. Esto nos deja un juego disfrutable, que podría haber sido un bocado irresistible.
Lo mejor
La narrativa, ambientación y construcción del mundo de Vampiro: La Mascarada. El combate es bastante creativo y sus poderes muy llamativos...
Lo peor
...aunque no termina de despegar tanto como debería. A nivel técnico es muy mejorable. El rol y otros apartados podrían haber tenido más capas.
Plataforma comentada: Ps5
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David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
