Cristal oscuro: la Era de la Resistencia
Análisis

Crítica de Cristal oscuro: la Era de la Resistencia, ya disponible en Netflix

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de la serie precuela Cristal oscuro: La Era de la Resistencia, dirigida por Louis Leterrier con la ayuda del equipo creativo de The Jim Henson Company para Netflix. Disponible a partir del 30 de agosto de 2019.

El año 1982 fue especialmente prolífico en películas inolvidablesJim Henson y Frank Oz lanzaban Cristal oscuro, una cinta que marcó un hito en el cine de marionetas siendo la primera película realizada exclusivamente con títeres y escenarios móviles y consiguió convertirse en un taquillazo en Francia y Japón.

En el resto del mundo la recaudación fue más modesta pero, desde luego, esta joya inspirada en los diseños del ilustrador Brian Froud y la prodigiosa mente de Jim Henson (que también idearía los Teleñecos, los Pequeñecos, los Fraggle Rock o la maravillosa serie El cuentacuentos, además de la inolvidable película Dentro del laberinto cuatro años después), es una verdadera obra de arte que requirió cinco largos años de producción y la friolera de 26 semanas de rodaje para poder ponerse en pie.

Su forma definió el público objetivo al que supuestamente se iba a dirigir (de hecho su calificación por edades fue "para todos los públicos") y aquí es donde comenzaron los problemas dado que es una película compleja y a veces muy oscura, incluso tenebrosa. Los antagonistas, los Skeksis, llegan a ser repulsivos encarnando de alguna manera la materialización de los pecados capitales y demostrando una total falta de empatía y moderación. Protagonizan así algunas secuencias que hacen que el tono del guión vire hacia el espectador adulto junto con su mensaje acerca de lo destructivo que es el exceso y las graves consecuencias que acarrea esquilmar los recursos naturales.

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Entre los aspectos mejor valorados de Cristal oscuro estuvo por supuesto el trabajo coral de marionetistas, equilibristas y profesionales del mundo del circo (payasos, mimos, acróbatas...), que en ocasiones debían cargar atuendos de más de 25 kilos de peso y cuyos movimientos eran coreografiados por Gates McFadden, pero también la fotografía de Oswald Morris y, en general, todo el universo fantástico que la película ponía en pie, obviando por completo la presencia humana y con un fuerte enfoque panteísta. Fue prohibida, por cierto, en países de religión musulmana al ser considerada sacrílega y contraria a la fe del Islam. 

Esta breve introducción acerca de la que es considerada una película de culto, nos sirve para conocer el punto de partida de la nueva serie de Netflix que nos sitúa en el mundo de Thra, iluminado por tres soles, para narrarnos la historia de los gelflings y la forma en la que se corrompió el Cristal de la Verdad, el corazón del planeta y la fuente de la vida, por los insidiosos planes de los skeksis a través mil trienios de desafortunada historia.

La serie se enfrenta a un doble reto: el de atraer la atención de las nuevas generaciones hacia el mundo de las marionetas expandiendo el canon y honrar el legado a lo largo de diez episodios de unos 50 minutos de duración media. Es decir, que por un lado está en la obligación de respetar el original pero por otro también precisa de una gran creatividad... Misión cumplida: supera ambas pruebas con nota introduciendo la dosis justa de CGI para aportar sutiles mejoras en la expresividad de los títeres y sobre todo para crear grandes panorámicas con movimientos envolventes de la cámara pero sin perder su esencia: son las marionetas y los animatronics los que le confieren su identidad a la historia.

Temporalmente, la serie Cristal oscuro: La Era de la Resistencia se sitúa antes de los acontecimientos narrados en Cristal oscuro, de modo que funciona como precuela, recuperando a algunos personajes míticos como la gruñona Aughra cuando despierta de su viaje astral para descubrir que Thra está perdiendo el equilibrio y que los Skekis no eran dignos de su confianza para salvaguardar el tesoro que les encomendó.

El trabajo de creación de personajes, de diferenciación de rostros, peinados, atuendos y la desbordante imaginación de Brian Froud y los responsables de la compañía Henson se traduce en la ampliación de un universo que va más allá de un ejercicio de nostalgia: realmente se nota que han querido recrear lo que vimos en la película pero también añadiéndole un gran trasfondo que bebe de las novelas gráficas y juveniles publicadas a posteriori y que sirven de alimento a todo el marco en el que se desarrolla la acción. Y aunque es pura fantasía, no deja de tener un fuerte eco en la actualidad: ahí sigue intacto el mensaje ecologista pero también el de la necesidad de respetar y cuidar a todas las criaturas que forman parte de un todo.

El repertorio de seres que habitan este mundo es una delicia: los podlings resultan a la vez entrañables y divertidos, los nurlocs tenebrosos y tiernos, los arathim y su mente colectiva aterradora pero muy eficiente y así podríamos seguir y seguir nombrando la enorme cantidad de creaciones como Lore, el hereje, los místicos, los gruenaks... que hacen del visionado un verdadero festín plagado de imágenes bellas que nos conectan con la naturaleza por medio de la fantasía. Hay viajes iniciáticos, objetos místicos, canciones legendarias, espadas épicas y romances inesperados.

Tal y como nos avanza el primer episodio de Cristal oscuro: La Era de la Resistencia, siete clanes de gelflings habitan el planeta: los cultos vapra de Ha’rar que gobernaron a todos los demás en el pasado, los stonewood del Bosque Interminable famosos por su destreza en la batalla, los grottan que viven en las profundidades de las cuevas y se creían extintos, los dousan de las arenas que viajan por el Mar de Cristal, los drenchen que habitan los pantanos de sog, los sifa conocidos por su perfil comercial y por abastecerse del mar y los spriton del Bosque Oscuro expertos en artesanía y con grandes habilidades guerreras.

La sociedad gelfling es matriarcal: cada clan está regido por una maudra y de todas ellas hay una que gobierna por encima de las demás: la pan-maudra.

Las criaturas de Thra están sometidas en mayor o menor medida a los Señores del Cristal: skekUng el emperador, skekTek el científico, skekSil el chambelán, skekVar el general, skekLach el coleccionista, skekNa el esclavista y skekMal el cazador que habitan en el Castillo del Cristal y tienen como obligación proteger el Cristal de la Verdad cuyo fin es el de que se mantenga el equilibrio del planeta.

Sin embargo, un día el gelfling Rian descubre aterrado que los planes de los skeksis pasan por drenar a sus congéneres para absorber su esencia y así alcanzar la inmortalidad. Él será quien encienda la chispa de una revolución que da pie a la llamada Era de la Resistencia.

Quienes deseen bucear más en esta excelente serie pueden hacerlo con el documental cómo se hizo Cristal oscuro: La Era de la Resistenciaque se reproduce automáticamente al término de la serie en Netflix. En él no se escatima en halagos hacia la plataforma (hay bastante autobombo), pero también información muy relevante acerca del proceso de creación de la serie y cómo ha ido variando el proyecto.

La idea inicial era realizar una película de animación de la que se muestran algunas imágenes, pero rápidamente se desechó la idea de los gráficos por ordenador, porque le restaban toda la mágica fisicidad que sí tenían las marionetas. También contiene entrevistas muy interesantes a todo el equipo creativo detrás de la película: desde los guionistas hasta los productores pasando por el elenco de voces que cuenta con Taron Egerton (Robin Hood) como RianAnya Taylor-Joy (Múltiple) como BreaNathalie Emmanuel (Juego de Tronos) como Dee, Jason Isaacs (The OA) como el emperador o Simon Pegg (The Boys) como el chambelán.

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Como colofón, nos permite ponerle cara a los titiriteros y marionetistas pero también a los artesanos y programadores que son quienes les dan vida a objetos en principio inanimados en base a los maravillosos bocetos de Froud. Y no puedo terminar esta reseña sin señalar la absoluta genialidad del episodio séptimo en el que podemos ver la historia de Thra representada por marionetas movidas por... marionetas. Chapeau.

Gran trabajo el de Louis Leterrier (Ahora me ves...) dándole coherencia a todo desde la dirección. Es lo mejor que ha hecho hasta la fecha. El final de la primera temporada de Cristal oscuro: La Era de la Resistencia ha quedado abierto, de modo que no sería de extrañar que viéramos más episodios en los que se siga desarrollando esta riquísima y vasta mitología que ha encontrado la mejor forma de desarrollarse en forma de serie.

Valoración

Cristal oscuro: la Era de la Resistencia es algo más que un ejercicio de nostalgia bien entendido: es una sabia combinación de elementos que amplía el universo de las marionetas de Jim Henson amplificando su impacto con unos muy bien medidos efectos digitales.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

El diseño de producción, la variedad de planos y los movimientos de cámara. Por supuesto, el diseño de los personajes y el ritmo de la historia.

Lo peor

Puede haber quien se engañe y piense que éste es un producto infantil, pero algunas secuencias protagonizadas por los Skeksis demuestran lo contrario.

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