Crítica de Elio, una emotiva película de Pixar con aliens, pero sobre la orfandad

Crítica de Elio, el nuevo estreno de Pixar sobre un niño que se queda huérfano y sueña con abandonar nuestro mundo para conectar con alguien en el espacio.
Pixar sigue con Elio la fórmula Disney infalible: matar a mamá y papá para dejarte a un niño huérfano con traumitas. Tenía intención de abrir este melón una vez más cuando entrevisté a Madeline Sharafian y Mary Alice, dos de las responsables de esta película.
En su lugar, decidí abordar otras cuestiones porque supuse que no recibiría una respuesta muy diferente a la que me ofreció el equipo de Wish: El poder de los deseos a finales de 2023: dejar a sus protagonistas en la orfandad los empuja a enfrentarse a las situaciones por su cuenta, convirtiéndose así en una motivación muy poderosa y directa.
Elio recoge el testigo de esta herencia para llevar a su joven soñador hasta una galaxia muy, muy lejana, incentivado por la creciente soledad que experimenta, su desconexión con el mundo que habita y la sensación de rechazo por parte de quienes lo rodean.
El duelo y sus consecuencias son lo que catapultan a Elio Solís a la aventura desde un prisma muy infantil, como ya ha sabido reflejar Pixar en anteriores películas. Durante la infancia no hay nada que nos fascine más que conocer nuestros orígenes -por eso miramos a los dinosaurios- y lo que hay más allá -por eso miramos al espacio, pensamos en aliens-.
Tenemos un ansia de conocimiento potenciada por la ignorancia de creer que algún día podremos dar con esas respuestas. Y hay quien las sigue intentado perseguir y por eso acaba aspirando a convertirse en astronauta como Olga, la tía de Elio.
Pero ella ya no contempla las estrellas de la misma manera. Donde otra gente cree escuchar mensajes ocultos, Olga sólo interpreta fantasías irreales, escapistas, porque lo que importa de verdad se encuentra en este mundo gris y estructurado del que Elio está deseando huir.

Por un momento que no se alargó demasiado, tuve miedo al ver cómo se introducía un villano como nuevo conflicto de la película. Pero este mostró sus cartas muy rápido para descubrirse como un ejemplo más que añadir al guion sobre los desafíos de la paternidad y el miedo a la decepción.
Un villano de los que son redondos literal y metafóricamente porque no habría tenido sentido de otro modo, como cuando Lightyear (2022) nos enseñó hace pocos años la figura inocente que se escondía bajo la pesada armadura del Emperador Zurg.
Empezando por la pérdida

La muerte de mamá y papá ha sido muy efectiva para sacar a relucir todo lo que está mal dentro del pequeño, aunque sin quedarse en lo superficial, para armar una narrativa que hace crecer al personaje hasta que es capaz de entender su nueva situación, una a la que también debe adaptarse su tía, que de repente ha formado una familia inesperada.
Este componente emocional no sólo resulta efectivo para impulsar la acción sino también para conectar con el público y buscar esa lágrima, en una historia que resulta tierna y fácil para empatizar con ella.
Pero al mismo tiempo te deja con la sensación de haber visto un producto que simplemente cumplía con las expectativas, atravesando los mismos caminos que ya has explorado tantas veces con Disney y Pixar. Tan perfecta, tan medida, que dura 90 minutos, la media idónea de cualquier cinta de animación.
Nuevos aliens, mismo molde

Madeline Sharafian y Mary Alice hablaban conmigo sobre el desafío de la originalidad en cuanto al lanzamiento de nuevas IPs y, si bien es cierto que la película es única, el patrón por el que está cortada sigue siendo reconocible con facilidad a todos los niveles, incluido el visual.
Pixar nos da con Elio… una nueva película de Pixar, de animaciones suaves y pulidas pero que no se salen ni un poco de su estilo animado más clásico, que sí se ha seguido explorando en algunos cortometrajes de la factoría, que vimos por última vez buscar una nueva vertiente en Luca (2021) o con el que incluso coqueteó Red (2022).
Lo más loable que se puede decir de la cinta es su intento por reflejar una vida extraterrestre que no se haya mostrado antes del mismo modo en pantalla.
Para ello, su equipo acudió al estudio de las formas microscópicas para buscar conceptos que aplicar sobre sus nuevos alienígenas, de un modo similar a como Mundo extraño (2022) se adentraba en el interior del cuerpo para mostrarnos un centro de la Tierra nunca visto.

Pero los esfuerzos se quedan ahí y lo que acaba prevaleciendo es la película redonda que habías ido a ver, una en la que se equilibra bien la acción con el drama, que está cargada de metáforas para reforzar la dualidad en los sentimientos de sus protagonistas, y que ofrece varias capas de lectura para que puedas disfrutar de ella independientemente de tu edad.
Por eso a Elio no le cuesta funcionar tan bien: toma prestados los elementos que mejor le convienen de otros largometrajes de la factoría -algo de trauma, aliens entrañables, mucha emotividad- para construir sobre un molde infalible su último artefacto que logra conmover sin arriesgar.
Elio, la nueva película de Pixar dirigida por Madeline Sharafian, Domee Shi y Adrián Molina, se estrena en cines el próximo miércoles 9 de julio.
Valoración
Nota 72
Elio es una película que cumple con las expectativas que genera cualquier cinta de Pixar, un producto bien acabado y con un profundo toque emocional, pero nunca llega a romper esquemas.
Lo mejor
Hace un buen retrato sobre la reconstrucción de una familia.
Lo peor
No sorprende en su animación y desarrollo.


