El RPG por turnos con el que soñábamos y un rayo de luz en la oscuridad de la industria: análisis de Clair Obscur: Expedition 33

Análisis y opiniones de Clair Obscur: Expedition 33, el RPG por turnos desarrollado por Sandfall Interactive para PS5, Xbox Series X|S y PC que nos ha conquistado.
Qué puto espectáculo. Exactamente, estas mismas palabras salían de mi boca en el momento en que culminaba el enfrentamiento más alucinante de Clair Obscur: Expedition 33. Pero este improperio es perfecto para definir todo lo que rodea al primer trabajo de Sandfall Interactive, desde los aspectos que se diseccionan de un videojuego para su análisis, hasta factores externos… como su precio.
Todavía estoy intentando comprender cómo es posible que un estudio francés primerizo que ha salido prácticamente de la nada, se haya marcado —y lo digo ya— el mejor Final Fantasy que hemos tenido en años.
Y no me entendáis mal: yo soy el primero que ha gozado de las últimas entregas como el que más y que no tiene ningún problema en que la saga cambie completamente de tercio y pase a ser un juego de acción, como ha sido el caso con Final Fantasy XV y, especialmente, Final Fantasy XVI.
Pero tampoco nos vamos a engañar: los jugadores llevan años deseando ver un Final Fantasy como los de antes, pero con la tecnología y los avances actuales. Un juego con la esencia de las entregas clásicas; con unos personajes y una historia inolvidables, una banda sonora apoteósica, gráficos punteros, minijuegos, mapamundi… Y, por supuesto, combates por turnos.
Y exactamente eso (y mucho más) es Clair Obscur: Expedition 33.
El análisis de Clair Obscur: Expedition 33 para PS5, Xbox Series X|S y PC de HobbyConsolas:
- El gameplay de Clair Obscur: Expedition 33
- Nivel de dificultad de Clair Obscur: Expedition 33
- ¿Cuántas horas de juego dura Clair Obscur: Expedition 33?
- Cuánto cuesta Clair Obscur: Expedition 33 y dónde puedes jugarlo
- La opinión de HobbyConsolas de Clair Obscur: Expedition 33
- Nota: lo mejor y lo peor de Clair Obscur: Expedition 33
Jugabilidad y gameplay de Clair Obscur: Expedition 33 en PS5, Xbox Series X|S y PC
Una vez al año, la Peintresse despierta y pinta un número en el monolito. Al hacerlo, todas las personas de esa edad desaparecen sin dejar rastro. Cada vez que esto sucede, una expedición de valientes se embarca en un viaje para evitar que vuelva a pintar, pero nadie ha regresado con vida… y la Peintresse ha seguido pintando muerte.
La historia nos pone en el papel de la Expedición 33, que debe su nombre al último número que ha aparecido en el monolito… Y eso es todo lo que voy a decir sobre la historia. Más adelante profundizaremos en la narrativa y en los temas que trata, pero sin entrar en detalles ni destripes.
Sus autores nos han pedido expresamente que cubramos una parte muy pequeña del juego en los análisis, de manera que todas las imágenes que vais a ver pertenecen a las primeras diez horas, aproximadamente. Y aunque no nos lo hubiesen pedido, lo habríamos hecho igualmente, porque merece mucho la pena disfrutar de la historia sabiendo lo justo.

Así que con esta premisa tan interesante, Clair Obscur se presenta como un RPG por turnos inspirado en los clásicos del género. Principalmente Final Fantasy, sí, pero lo cierto es que contiene elementos de muchos otros juegos de rol, como la saga Persona, los Mario RPG o incluso toques de Souls.
Esto se aprecia sobre todo en el combate, que es uno de los puntos fuertes del juego (y probablemente mi favorito). Los enfrentamientos tienen lugar cuando entramos en contacto con los enemigos y son por turnos, pero contienen muchos elementos en tiempo real: podemos pulsar botones en el momento exacto para causar más daño, disparar a puntos débiles apuntando manualmente, realizar esquivas o incluso contraatacar.
La cosa llega a tal punto que por momentos Clair Obscur: Expedition 33 se siente casi como un juego de acción. Desde luego, cuando consigues bloquear con éxito los seis golpes del combo de un jefe, combinando esquivas, saltos y contraataques, te sientes como un dios del parry. Y no sentía algo así desde… bueno, desde Sekiro.

Puede que después de escuchar esto los amantes del rol puro y duro estén un poco preocupados, pero podéis estar tranquilos porque al final del día, el rol o, más concretamente, los números, son los que tienen la última palabra. Si tenemos el nivel y el equipo adecuado, podemos superar los combates aunque no seamos especialmente hábiles a los mandos.
Y al revés: si el enemigo tiene un nivel muy superior, es posible derrotarlo… si memorizamos todas las secuencias de ataque y clavamos el timing. Y en el caso de los jefes más duros del juego, se requiere una mezcla de ambas cosas. Para mi gusto, han encontrado un equilibrio perfecto entre rol y acción sin que por ello dejen de ser combates por turnos.
Y no es lo único bueno que tiene el combate: uno de sus mayores aciertos es que cada personaje del grupo es completamente diferente, pero diferente de verdad. Para llegar a sacarles partido, hay que entender muy bien cómo funcionan sus mecánicas, pues todos tienen una manera de combatir muy específica y no basta simplemente con lanzar la habilidad más potente que veamos.

Y me parece un gran acierto que los puntos necesarios para lanzar habilidades (lo que vendría a ser la barra de magia) se obtengan al realizar ataques básicos y otras acciones. De hecho, el combate gira en torno a producirlos y gastarlos. Y lo mismo se puede decir de los objetos consumibles: se reponen cada vez que descansamos en las banderas de expedición (que son, básicamente, hogueras) de manera que se nos invita a utilizarlos en lugar de ahorrarlos.
También tengo que destacar lo cinematográfico que es todo durante los combates, con ángulos muy molones y constantes movimientos de cámara para reforzar la potencia de los golpes. Es especialmente espectacular cuando nos enfrentamos a enemigos de gran tamaño, que realizan ataques que dejan con la boca abierta porque parecen una escena de vídeo.
El resultado de todo esto son unas batallas absolutamente increíbles. No me tiembla el pulso al decir que estamos ante uno de los mejores sistemas de combate por turnos que se han diseñado jamás. Después de todas las horas que le he metido, cada vez que veo un enemigo sigo teniendo ganas de pelear. Y eso dice mucho de un juego de rol por turnos porque lo habitual es que te acabes cansando. Pero aquí es justo al revés; siempre quieres más.

Y hablando del rol y elementos roleros, Expedition 33 cuenta con un sistema de personalización que me ha gustado mucho. Además de poder elegir entre un enorme surtido de armas con diferentes atributos y habilidades, cada personaje puede equipar una serie de ventajas, conocidas como Pictos y Lúminas, que confieren toda clase de bonificaciones pasivas.
Dicho así seguramente no suena demasiado emocionante, pero la gracia está en que hay un número elevadísimo de ventajas y que sus efectos dan muchísimo juego, especialmente al combinar unas con otras. Os pongo un ejemplo sencillo: en mi partida, Gustave tiene equipadas ventajas que potencian el daño y añaden nuevos efectos al ataque básico, mientras que Maelle se beneficia al causar quemadura y atacar a enemigos que se están quemando.
Creo que es un sistema con un potencial tremendo y ya estoy viendo venir las builds rotas que van a descubrir los jugadores. Yo he pasado muchas horas trasteando con los Pictos y las Lúminas hasta conseguir números de daño que no tenían ningún tipo de sentido.
Sólo le veo un problema: que los menús para gestionar las ventajas son muy poco intuitivos, y acabas mareado navegando entre cientos de iconos y descripciones. En general, a todos los menús de Clair Obscur les vendría bien un pequeño repaso, pues resultan demasiado confusos y a veces cuesta ver dónde se sitúa el cursor.
Incluso la interfaz de los combates, que es muy molona y está claramente inspirada en los últimos juegos de la saga Persona, tiene algunos aspectos mejorables, como no saber muy bien qué enemigos aparecen representados en la barra de turnos o no tener claro a qué personaje vamos a revivir cuando dos miembros del grupo han caído.
Hablemos ahora de los escenarios y la exploración. Reconozco que este era uno de los aspectos que más me preocupaban, pero me alegra poder decir que hasta esto lo han hecho bien. En Clair Obscur, la gran mayoría de localizaciones principales son niveles, es decir, zonas que varían en tamaño con diferentes caminos, atajos y muchos objetos bien escondidos que recompensan la observación.

Me gusta especialmente que la mayoría de niveles estén diseñados de manera que suele quedar bastante claro cuál es el camino principal y cuáles son rutas alternativas que ofrecen oportunidades de exploración. Porque, personalmente, me molesta mucho cuando me meto por el camino principal por error y hago avanzar la historia, antes de haberlo explorado todo.
Pero ojo, porque esto no significa que sean escenarios lineales, ni mucho menos: el diseño de niveles es por lo general bastante competente y en ocasiones sorprende lo elaborados que pueden llegar a ser, especialmente si os gusta explorar a conciencia cada localización... como a mí.
Para acceder a los diferentes niveles tenemos un mapamundi, un elemento característico de los RPG clásicos. Esto ya es de por sí una gozada, pero lo mejor de todo es la enorme libertad que nos dan para explorarlo. Al principio puede dar otra impresión, pero al avanzar un poco en la historia el mundo se abre y podemos visitar un gran número de localizaciones diferentes, algunas de nivel muy elevado.

Ha habido varios momentos en los que incluso me he agobiado al ver la gran cantidad de zonas nuevas a las que podía llegar. Pero eso es precisamente lo bonito que tiene Clair Obscur y que tenían los juegos en los que se inspira; no teme que puedas dejarte cosas sin hacer o ver, incluso aunque sean únicas y tengan mucho trabajo detrás.
Gracias a esto se consigue algo tan maravilloso como que puedas toparte por sorpresa con una localización que no habías visitado antes o que un amigo pueda contarte que ha descubierto una playa con un minijuego de saltos que hay que verlo para creerlo.
Y al contemplar esta clase de diseño, tan genuino, no puedo evitar acordarme de Final Fantasy XVI y Final Fantasy VII Rebirth, ambos con un diseño de niveles que son la antítesis el uno del otro, pero ninguno con esa clase de "magia".
En Sandfall Interactive, han entendido a la perfección que lo que hacía especiales a los RPG de antaño no eran ni los escenarios pasilleros, ni los mundos abiertos petados de iconos, sino el placer del descubrimiento. Sentir que tienes ante ti un mundo entero de fantasía, lleno de localizaciones y secretos esperando a ser encontrados.

Pero quizás lo que más impresiona es descubrir que todo el contenido que no forma parte de la historia es de una gran calidad. Hay muchísimas zonas opcionales que no pisas si no te sales del camino principal, todas ellas únicas, con enemigos diferentes, desafíos especiales e incluso mecánicas o puzles que no ves en ningún otro sitio.
Incluso hay contenido narrativo muy relevante para la historia que sólo podemos descubrir si estamos dispuestos a explorar. Un buen ejemplo de esto son las conversaciones de campamento, que además de un pequeño homenaje a Chrono Trigger, nos regalan algunos de los mejores momentos entre los personajes... Y son completamente opcionales.
Y dicho esto, es un buen momento para hablar sobre la historia (insisto: sin destripes). A nivel narrativo, Clair Obscur hace cosas increíblemente bien, como el desarrollo de personajes y las múltiples interacciones que les insuflan vida. El juego está repleto de pequeños momentos entre los protagonistas que son importantísimos de cara a forjar su carácter y fortalecer sus relaciones.

Pero en ocasiones también tiene algunos tropiezos, como situaciones extrañas o conversaciones que se sienten algo forzadas y antinaturales. No sucede a menudo y probablemente resaltan tanto porque el resto del juego hace gala de una gran naturalidad en su guion. O puede que simplemente sea el humor francés, que no lo acabo de pillar.
En cuanto a la historia, sólo diré que os abrochéis el cinturón porque está llena de sorpresas, situaciones emotivas y momentos tremendamente épicos, pero también hay espacio para el humor. Me ha gustado especialmente porque los temas principales que trata son el duelo y la familia.
La trama puede llegar a ser algo confusa debido a las ideas que plantea y la forma en que está estructurada, así que creo que es la clase de juego que agradece una segunda vuelta para entenderlo todo mejor. Hay una enorme cantidad de pequeños detalles que sólo se aprecian cuando entendemos todo lo que sucede realmente y que demuestran el mimo con el que se ha construido este universo.
Y para finiquitar este apartado, toca hablar de la parcela audiovisual. En lo que a gráficos se refiere no hay mucho que decir porque ya lo estáis viendo: Clair Obscur: Expedition 33 es uno de los mayores portentos visuales que nos ha dado esta generación.
El motor Unreal Engine 5 pone en pantalla unas expresiones faciales de otro planeta y unos efectos de partículas que acompañan cada espadazo y hechizo en combate. En consolas, podemos elegir entre dos modos: calidad o rendimiento, y me ha sorprendido descubrir que en este último el juego se mueve a 60fps estables incluso en las situaciones más exigentes. Es con el que he jugado la mayor parte del tiempo, porque teniendo unos combates que exigen precisión total, los 30fps del modo calidad se me quedan un poco cortos.
Y que se vea tan bien no se debe sólo a la tecnología, también es gracias a una dirección artística que es un deleite constante. La combinación de fantasía, estilo Belle Époque y motivos pictóricos dan lugar a un look con una personalidad tremenda.

En particular, los escenarios son bonitos a rabiar; cada dos pasos te topas con unas vistas que merece la pena pararse a contemplar. Pero quizás lo más sorprendente es que rara vez se ven dos localizaciones iguales, lo que se traduce en estar continuamente con la boca abierta. He quemado el botón de hacer capturas.
Lo único negativo que puedo decir de este apartado es que los escenarios están tan sobrecargados desde un punto de vista visual que dificultan un poco la navegación, obligándonos a dar muchas vueltas si no queremos dejarnos nada por el camino. Al menos, es posible desactivar efectos de posprocesado, como el desenfoque de movimiento o la aberración cromática, para mejorar la nitidez de la imagen.
Y a estas alturas seguro que ya os lo veíais venir, pero la banda sonora de Clair Obscur: Expedition 33 también es una maravilla. Melodías de piano y violín que te remueven cosas por dentro, canciones súpercañeras que suenan en los enfrentamientos clave, el magnífico tema principal en todas sus variantes... He terminado el juego y aun así estoy deseando volver a escuchar toda la banda sonora. No se me ocurre mayor halago.

Es, además, una banda sonora con una sorprendente cantidad de composiciones. Para que os hagáis una idea, prácticamente en cada localización principal hay una melodía de combate diferente, que me parece una barbaridad. Y también hay melodías con varias capas que van cambiando a medida que progresamos a través de los niveles. Es un trabajo enorme.
Y lo mismo se puede decir de las voces, con un elenco de actores y actrices de doblaje digno de una superproducción. Por un lado hay que destacar el papel de los que sin duda son los dos intérpretes del momento: Jennifer English, que presta su voz a Maelle y a quien recordaréis por ser Corazón Sombrío en Baldur's Gate 3, y Ben Starr, que interpreta al enigmático Verso y, paradójicamente, hizo de Clive Rosfield en FFXVI... Aunque últimamente es más conocido por ser la cara oficial de Balatro.
Y, por otro lado, no deja de ser sorprendente que en Sandfall Interactive se las hayan apañado para conseguir a dos actores de la talla de Charlie Cox, que hace de Gustave y a quien acabamos de ver en Daredevil: Born Again, y Andy Serkis, que interpreta a Renoir y... no necesita presentación alguna *Gollum*.

El reparto lo completan Kirsty Rider (Sandman) como Lune, Shala Nyx (La Vieja Guardia) como Sciel y Rich Keeble (Good Omens) como Monoco. Todos están inmensos en sus papeles.
Desgraciadamente, hay un aspecto que empaña el excelente trabajo que hay tras todo el apartado sonoro, y es que la mezcla de audio es muy irregular. Desde los primeros compases del juego, es habitual encontrarse con situaciones en las que la música se escucha demasiado alta y apenas se oyen las voces, o momentos en los que una melodía termina de forma abrupta para dar paso a otra en mitad de una escena clave, rompiendo la inmersión.
¿Es difícil Clair Obscur: Expedition 33?
Clair Obscur: Expedition 33 cuenta con tres niveles de dificultad: historia, expedicionario y experto. Expedicionario es el equivalente a la dificultad normal y está recomendado para los amantes de los juegos por turnos, mientras que experto es para jugadores hábiles en mecánicas en tiempo real que busquen un gran desafío.

Jugando en expedicionario y, como explicaba antes, creo que en esta dificultad han encontrado un muy buen equilibrio, con enfrentamientos que pueden llegar a ser muy desafiantes, pero que podemos suavizar tirando de elementos RPG.
Eso sí, os aviso que si os pasáis subiendo de nivel, podéis trivializar por completo la mayoría de combates contra jefe de la historia. No considero que esto sea algo malo, pues al fin y al cabo es una de las gracias de todo RPG, pero tened en cuenta que esto hace que algunos de esos combates tan espectaculares y satisfactorios pierdan parte de su gracia.
¿Cuántas horas dura la historia de Clair Obscur: Expedition 33?
Decían en Sandfall Interactive que Clair Obscur se puede completar en unas 30 horas, 60 si hacemos contenido opcional. Y aunque probablemente sea posible, creo que han pecado de modestos al hacer el cálculo.
En mi partida, el indicador marcaba 62 horas cuando vi los créditos. Lógicamente, me he desviado del camino principal, he explorado hasta la saciedad, he visitado multitud de localizaciones opcionales, participado en minijuegos, completado misiones secundarias y he recorrido el mapamundi de arriba abajo.
Y, aun así, todavía me quedan un buen puñado de cosas por hacer, misterios por resolver y zonas con enemigos que me superan mucho en nivel. Porque, como en todo buen RPG, Clair Obscur también tiene un endgame que ofrece muchas más horas de contenido, con nuevos desafíos y superjefes tremendamente duros al más puro estilo Final Fantasy. Vamos, que es un juego enorme.
Por si fuera poco, tras completar la partida por primera vez podemos iniciar una nueva partida+, un modo en el que los enemigos y los combates son mucho más difíciles, pero se conserva el progreso de los personajes y el inventario. Además, es posible desbloquear botines y recompensas exclusivas.

Precio y plataformas disponibles
Clair Obscur: Expedition 33 se lanza el 24 de abril de 2025 para PS5, Xbox Series X|S y PC a un precio recomendado de 49,99€, tanto en formato físico como digital. También estará disponible sin coste adicional para suscriptores de Game Pass desde el día del lanzamiento.
Su precio reducido ya fue motivo de celebración cuando fue anunciado, pero ahora, tras los movimientos que han tenido lugar por parte de compañías como Nintendo o Sony durante las últimas semanas, y el miedo a que Rockstar haga lo mismo con GTAVI, dan ganas de levantarse y aplaudir a este equipo de franceses por brindarnos un juego tan tocho a semejante precio.
Además de la edición estándar, también hay dos ediciones especiales disponibles: por un lado, la Edición Lumiere, que incluye el juego, un libro de ilustraciones de 48 páginas en tapa dura, una caja metálica y varios atuendos y peinados para los personajes, todo por un precio de 69,99€.

Y, por otro lado, está la edición coleccionista de Clair Obscur: Expedition 33, que incluye todos los contenidos de la Edición Lumiere y, además, una estatua del monolito de la Peintresse que también es una caja de música. Eso sí, olvidaos de conseguirla porque en Europa sólo está disponible a través de Laced Records y está agotadísima.
El mañana es inevitable
«Lo hace todo bien». A medida que avanzaba en el juego e iba descubriendo más y más cosas, me repetía esas palabras en la cabeza. Sistema de combate, exploración, historia, personajes, gráficos, banda sonora, contenido opcional, endgame... Hasta lo del maldito precio. Clair Obscur: Expedition 33 lo hace todo bien.
Por eso, deseo de todo corazón que siente un precedente en todos los sentidos. Ojalá sirva para que Square Enix y otras grandes compañías se den cuenta de que los juegos de rol clásicos siguen teniendo mucho público; para que al fin entiendan que la gente lleva años deseando ver un juego de rol por turnos moderno.

Y, sobre todo, ojalá le demuestre a toda la industria que hay futuro más allá de las grandes producciones y los títulos independientes; que es posible hacer juegos con equipos de tamaño medio y presupuestos que no son desorbitados, y aun así obtener resultados de una calidad soberbia sin caer en prácticas avariciosas.
En una industria que cada vez parece más interesada en el bolsillo de los usuarios que en los propios usuarios, Clair Obscur: Expedition 33 es un rayo de luz en la oscuridad; un juego que se alza como la Libertad guiando al pueblo.
Valoración
Nota 92
Usando como lienzo los clásicos, Sandfall Interactive ha pintado el juego de rol por turnos moderno con el que llevábamos años soñando. Y, como todos los grandes cuadros, Clair Obscur: Expedition 33 se quedará grabado a fuego en nuestra retina durante mucho, mucho tiempo.
Lo mejor
Sistema de combate, apartado ténico y artístico, banda sonora, historia, personajes, contenido opcional, endgame, precio... Prácticamente todo.
Lo peor
Los menús son muy poco intuitivos. La mezcla de audio es irregular.
Plataforma comentada: Ps5
Clair Obscur: Expedition 33
Lanzamiento
24-4-2025
Género
RPG
Compañía
Sandfall Interactive
Pegi
18
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Castellano
Idioma del audio
Inglés y francés
Idioma de los subtítulos
Castellano

Álvaro Alonso
Redactor
Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.
