Análisis de Arc Raiders, un shooter que no teme ni a Battlefield, ni a Call of Duty, ni a nadie... y con razón

Análisis y opinión de Arc Raiders, el nuevo extraction shooter que llega para posicionarse como el multijugador online de referencia frente a Battlefield o Call of Duty.

Sin miedo al éxito. Arc Raiders llega de la mano de Embark Studios para establecerse como un extraction shooter muy serio, adictivo y con un potencial descomunal. Los creadores de The Finals vuelven a dar con la clave en un género atestado de propuestas clónicas.

El juego de PS5, Xbox Series X|S y PC aterriza tras Battlefield 6 y su battle royale Redsec, un poco antes que Call of Duty Black Ops 7 y muy cerca de Escape from Tarkov. Lo nuevo de Embark Studios parece no temerle a nada y te voy a contar por qué en este análisis de Arc Raiders.

El estudio sueco creado por Patrick Söderlund (uno de los mandamases de la mejor época de Battlefield) nos deja con un juego que no hace nada especialmente innovador, pero que sabe a por quién debe ir, ofreciendo una experiencia tan inmersiva y depurada, que te atrapa sin remedio.

Dirigido a quienes estamos cansados de los battle royale, de los juegos multijugador que no terminan de dar con la tecla o de aquellos que repiten su misma fórmula todos los años; Arc Raiders me ha conquistado y lo mejor es que lo ha hecho por sorpresa.

The Finals fue un título muy llamativo, pero Embark ha querido ir un paso más allá con este extraction shooter en tercera persona ambientado en un postapocalíptico y pintoresco universo. Vamos con el análisis de Arc Raiders para PS5, Xbox Series X|S y PC:

Arc Raiders: Cazadores de chatarra

En mis primeras partidas en Arc Raiders observé varias veces cómo una enorme máquina parecía custodiar celosamente un extraño módulo metálico apodado "cosechadora". Algo tan fuertemente protegido debía ocultar valiosos materiales.

Sin embargo, el intimidante tamaño de la mole actuaba como medida disuasoria a cada incursión a la devastada superficie terrestre, hasta que un buen amigo me comentó que un jugador le había dado la clave para poder sortear a la criatura y acceder al interior de la construcción.

La suerte sonríe a los audaces. Así que, tras confeccionar nuestro equipo a salvo, en el subsuelo, nos decidimos a actuar juntos. Intentaríamos saquear todo lo posible. Por desgracia, la misión empezó mal al emerger en un opresivo pantano, justo al otro extremo de nuestro objetivo. 

Treinta minutos. Solo treinta minutos para cruzar el mapa, encontrar la manera de sortear las medidas de seguridad de esa bestia, conseguir los recursos (si es que los había) y volver a ocultarnos antes de que la catástrofe volviera a sacudir la zona.

Caminamos por los humedales en donde otrora se produjo una batalla entre las últimas defensas de la humanidad y el asalto mecánico que supusieron las máquinas ARC de la primera oleada. No teníamos mucho tiempo, pero no era el momento de flaquear. Andaríamos lo que fuera necesario.

Los centinelas voladores patrullaban y el eco de los disparos de otros Raiders, tan ávidos de tesoros como nosotros, se escuchaba en la lejanía. Avanzamos en silencio y evitando cualquier contacto. Tras recorrer varias instalaciones carcomidas por el tiempo, divisamos nuestro objetivo.

La máquina era titánica. Imposible acabar con ella. Más su tamaño nos daba una ventana de oportunidad. Aprovechando su lentitud, corrimos campo a través fuera de su línea de visión para llegar al depósito que tantas preguntas nos había suscitado.

Veinte minutos. Tras forzar una de sus rejillas de ventilación y entrar en el habitáculo, contemplamos un enorme núcleo vivo, un corazón tecnológico que escondía infinidad de piezas de alto valor tras un dispositivo de seguridad. Sus latidos liberaban descargas eléctricas capaces de paralizarte y cada pocos segundos, una oleada de llamas inundaba la estancia abrasando todo a su paso.

Por suerte, sabíamos cómo evitar las trampas mortales, pero tan pronto entramos en la cosechadora, entendí que la codicia sería nuestra perdición. En mitad de la sala, los cadáveres calcinados de dos desdichados Raiders actuaban como una suerte de macabro anticipo de nuestro posible e inminente destino.

Habían llegado antes, pero el desconocimiento supuso su caída. En Arc Raiders, no ir preparado supone una muerte segura. Por suerte, nosotros sí sabíamos a lo que veníamos, al menos, más que esos pobres diablos. Ya no había vuelta atrás, la retirada no era una opción. 

Diez minutos. Paralizados y parcialmente quemados, conseguimos forzar varios compartimentos hasta colocar tres células de combustible que liberaron diversos arcones. El peligro cesó y nos lanzamos a por el botín, chatarra de alta tecnología que nunca antes habíamos visto.

Ocho minutos. Nos llenamos el macuto con todo lo que pudimos sin llegar a ver con detalle qué era cada cosa. No había tiempo. Sin escudos de protección y muy magullados conseguimos volver a evitar a la reina de las máquinas. Nos pusimos a cubierto para valorar nuestras opciones.

Seis minutos. Lo estábamos consiguiendo. Ya teníamos todo lo que habíamos venido a buscar, pero de nada serviría si no conseguíamos volver. Quedaba la prueba final. El pánico se desató al ver que solamente quedaba un ascensor operativo, solo una vía de escape para volver a Speranza. ¿La ironía? La escapatoria estaba justo donde todo había comenzado.

Cinco minutos. Recibimos un aviso por radio. Un orbitador ARC estaba a punto de llegar. Ignorábamos qué era, pero tampoco estábamos dispuestos a averiguarlo. Corrimos hacia el pantano. Las máquinas campaban a sus anchas y no teníamos más suministros médicos. 

No obstante, nuestro mayor temor lo producía el miedo, el pavor que supone no saber si éramos los únicos Raiders que quedaban aún en la superficie. ¿Sufriríamos una emboscada? ¿Todo el esfuerzo caería en saco roto y perderíamos el premio?

Tres minutos. Un enorme estruendo resonó a varios centenares de metros de distancia. ¿Qué había sido eso? Quizá la reina de las máquinas no fuese el mayor peligro de la zona. ¿El orbitador? ¿Qué monstruosidad era capaz de hacer temblar la tierra?

Dos minutos. Divisamos el ascensor y logramos activarlo. Las sirenas empezaron a sonar, la última llamada para todo aquel que no quisiera perecer allá arriba. Los treinta segundos de espera hasta que alcanzó la superficie fueron eternos. Agazapados en la maleza, vimos cómo nuestro salvador chirriaba y abría sus compuertas. Entramos y activamos la centralita para regresar a la madriguera. 

Lo habíamos conseguido. El grito de alegría fue genuino. La mejor extracción que habíamos realizado hasta el momento me abrió los ojos sobre este juego. Un shooter como Arc Raiders nos conquistó y no habíamos disparado ni una sola bala en todo el proceso. Eso no se ve todos los días. Lo que teníamos entre manos era algo muy serio.

Así se juega a Arc Raiders: el gameplay de un extraction shooter muy especial

Puede resultar innecesario, pero he escrito este pequeño relato para ejemplificar la más potente de las muchas virtudes que tiene Arc Raiders. Cada partida dentro de este extraction shooter se te queda grabada en la memoria como una aventura trepidante y única, una odisea casi irrepetible.

Embark ha creado un multijugador con una narrativa emergente tremendamente especial gracias a la concatenación de elementos muy bien hilados. En el fondo, Arc Raiders se asemeja mucho a Helldivers 2 en ese aspecto, al permitir que el jugador sea quien dictamine el destino de su partida.

Estamos ante un shooter que se puede jugar en solitario o en equipos de tres jugadores y que pone a disposición de quien lo experimenta una infinidad de recursos (y también obstáculos) para que este decida cómo quiere afrontar el gran reto que supone conseguir materiales y no morir en el intento.

En realidad, Arc Raiders no hace nada especialmente novedoso. Al ser un extraction shooter PvEPvP debes enfrentarte a enemigos controlados por la máquina y a jugadores que están ahí con el mismo objetivo que tú: llenarse los bolsillos con chatarra y volver con ella.

Morir es perder y esa injusticia justa es el mayor escollo que tiene este género para ganarse a los jugadores que no sean demasiado "tryhards", pero el juego te premia de diversas formas para que morir no se sienta descorazonador. Es frustrante cuando ocurre, pero en el momento en el que logras subirte a un ascensor y extraerte, todas las penurias sufridas adquieren un valor especial.

Es en el diseño con lo que Air Riders destaca. Los enemigos son inmisericordes, máquinas más rápidas y letales que tú, a las que debes evitar a menos que lo tengas muy claro. No obstante, todas tienen puntos débiles y puedes jugar con las físicas para acabar con ellas. Disparar a sus aerodeslizadores para que se tambaleen y terminen estrellándose es una muy buena estrategia.

Las armas (al menos las iniciales) son muy limitadas y lentas, así que cada disparo cuenta. No se puede derrochar la munición a lo tonto. Los Raiders son más vulnerables a estas, pero hay pocas veces en las que los tiroteos entre humanos son cara a cara. Disparar se siente como una decisión muy importante, como debería ser en un shooter.

El desplazamiento también tiene su miga. La resistencia puede ser el recurso más preciado de gestionar, ya que no te mueves especialmente rápido, pero el juego habilita multitud de movimientos como rodar, deslizarse o esprintar sin armas para facilitarte las cosas. Todo esto queda muy pulido con un sorprendente número de animaciones.

La mecánica de looteo también triunfa. Hay una inmensidad de recursos y absolutamente todos son valiosos. Claro que hay rarezas, pero hasta el cable más pocho te servirá para que luego en la base puedas construirte un arma, un reparador de escudos o mejorar uno de los muchos bancos de trabajo que tiene el juego para prepararte para las próximas incursiones.

El sonido es genial. El juego hace que el silencio sea tu mejor aliado. Cualquier cosa puede revelar tu posición a cientos de metros, ya sea un disparo, una alarma, una máquina que te ha detectado, forzar una cerradura, las pisadas sobre un suelo metálico... Hay que andarse con mil oídos... Y ojos, ya que la iluminación es clave en lugares oscuros y hace que el juego se acerque al survival horror.

Aunque, es en las interacciones sociales de los jugadores en donde el juego se vuelve muy diferente al resto. En ningún extraction shooter, ni battle royale, he experimentado tan variopintas situaciones y todas han sido alucinantes dada a su imprevisibilidad. 

Al jugar en equipos de tres, lo más normal es que se produzcan más enfrentamientos con otras patrullas (un chute de adrenalina bestial), pero en solitario, esa soledad produce aliados inesperados. He vivido de todo en Air Raiders, momentos que no esperaría ver nunca en un multijugador.

Gracias al chat de proximidad he podido pedir ayuda a jugadores cercanos. Algunos me ha suplicado que no les disparase y otros han acudido a una zona para darme apoyo en la lucha contra las máquinas. He coincidido con squads enteras en el mismo ascensor y no se ha producido ni un solo tiro. La paz ha llegado en momentos en los que me podrían haber matado sin miramientos.

Pero también me han asesinado por la espalda cuando me creía a salvo y también he disparado a traición tras haber dejado claro que no lo haría. He intentado matar a jugadores aprovechando que las máquinas los habían debilitado. He dado caza en la oscuridad a Raiders ruidosos y han hecho conmigo lo mismo.

Es increíble cómo Arc Raiders saca la humanidad o los comportamientos más deplorables de todos nosotros y esto es gracias a un serie de herramientas muy básicas y muy bien utilizadas. La rueda de marcaje o el chat están implementados de una manera brillante.

Detalles como que el jugador señale la dirección en la que ha colocado un marcador en el mapa o que tus ordenes se produzcan vía radio interna o a voces dependiendo de si eliges que solo tu equipo las escuche o no, son toques que marcan la diferencia.

Además, la progresión es realmente completa. Arc Raiders dispone de cuatro mapas de lanzamiento (uno más llegará en noviembre) y créeme cuando digo que ni en las primeras veinte horas hace falta salir del primero, aunque puedas hacerlo. 

Todos presentan sus particularidades y diseños propios (muy inspirados) y además experimentan cambios mediante eventos temporales como incursiones nocturnas, efectos climáticos que sí que afectan a las partidas, mayor o menor presencia de máquinas y un largo etcétera.

Las estampas que los escenarios nos dejan a nivel gráfico son de un enorme poderío visual. El juego se ve muy bien, presenta una gran distancia de dibujado y su iluminación y sombreados gracias a Unreal Engine 5 le hacen destacar por encima de otros títulos online.

Además, por primera vez en muchísimo tiempo, la optimización de un juego con UE5 no es un desastre. Quitando algunos bugs muy esporádicos y algunos problemas con las colisiones, Arc Raiders funciona y se mueve con una envidiable fluidez, de la que podrían aprender juegos como Borderlands 4 o Mafia: The Old Country.

Pero también pasarás mucho tiempo en la base, bajo tierra. Allí debes confeccionar tu alijo con todo lo que has ido extrayendo. La variedad es rematadamente absurda y las posibilidades que se van desatando a medida que vayas explorando y mejorando son enormes.

Decenas de armas, equipo, granadas, objetos de fabricación, escudos, mochilas, llaves, mejoras y equipamientos irán estando a tu disposición a medida que completes extracciones y misiones que los NPC de Speranza te vayan encargando. Quizá el único problema es que el alijo (incluso con mejoras) se queda pequeño. Eso, o yo tengo un síndorme de diógenes extremo.

Al principio puede resultar muy intimidante, pero a las dos horas estarás completamente atrapado/a por el profundo sistema que ostenta el juego y que sigue expandiéndose a medida que subes de nivel y desbloqueas habilidades pasivas de campo.

Siempre se progresa, como si estuvieras en un roguelite. Las incursiones fallidas también sirven para ganar experiencia y poco a poco irás conociendo a qué zonas debes ir, contra qué puedes luchar, dónde se consigue cada tipo de recurso y mucho más. El aprendizaje es muy orgánico y natural.

Y todo esto queda atado con un lore, una construcción de un universo, muy atractivo que entremezcla diferentes ideas clave de algunos de los máximos exponentes de la ciencia ficción. No muchos multijugadores han logrado hacer que me interese tanto por esta faceta.

El mundo de Air Raiders está ambientado en una Tierra devastada por dos catástrofes. La primera se llevó por delante a una buena parte de la humanidad debido a terremotos, erupciones en masa y toda clase de hecatombes naturales. Cuando los pocos supervivientes que quedaron comenzaron a reconstruir la sociedad, unas extrañas máquinas llegaron del cielo.

Su letalidad y superioridad tecnológica obligaron a los humanos a ocultarse bajo tierra. Los Raiders son los encargados de salir y recoger los vestigios de esa civilización perdida. Todo esto lo vas deduciendo a medida que exploras el mapa y rescatas información que acumulas en un codex.

El universo de Raiders es una mezcla entre los conceptos base de Metro 2033, Fallout, La Guerra de los Mundos, Horizon Zero Dawn y Terminator y pese a que su historia no sea demasiado innovadora, sí que está muy bien construida para ser un multijugador sin campaña.

Otros pequeños matices pulen la experiencia aún más, como un portentoso diseño de audio, acompañado por temas musicales obra de Johan Sönderqvist, compositor de las magníficas bandas sonoras de Battlefield 1 y Battlefied V.

¿Cuánto cuesta Arc Raiders y dónde puedes jugarlo?

Arc Raiders está disponible en PS5, Xbox Series X|S y PC por un precio de 39,99 euros en su edición estándar. No obstante, también puedes hacerte con su edición Deluxe por 59,99 euros que incluye los siguientes extras cosméticos.

Tenemos el atuendo «Valente», la mochila «Pionero», el accesorio de mochila «Petate», así como el artículo cosmético de personaje Cicatriz en el labio, dedos pistoleros como gesto, un atuendo de Chatarrín y 2.400 monedas de Raider.

Luz al final del tunel

Me cuesta encontrar puntos flacos en Arc Raiders, más allá de que sigue siendo un juego que no es para todo el mundo. Sus ritmos y considerable dificultad como extraction shooter se quedan lejos del frenetismo y "sencillez" de muchos juegos online actuales, pero ahí radica su enorme potencial. Además, sabe cómo resultar más atractivo que otros extraction shooter más opacos.

El nivel de detalle y cohesión que presenta están en un estrato superior respecto a muchos competidores. La información que ofrece al jugar con el más nimio de sus gestos hace que el jugador se sienta parte de su fórmula, que aprenda y progrese, que se sienta un Raider.

Un juego consecuente con lo que plantea, que no trata al jugador como a un tonto. Es fácil que todo se arruine en una partida y esa tensión provoca luego una satisfacción increíble. Si buscas un multijugador social, competitivo e inmersivo, no creo que allá muchos más juegos tan bien pulidos y que hayan llegado de una forma tan completa en su lanzamiento.

Solo la sombra de su identidad de juego como servicio me hace dudar, pero al presentar un "muro" de pago, el pase de batalla viene integrado y las compras in game son solo para artículos cosméticos y estas no resultan demasiado invasivas. Es respetuoso con sus usuarios.

Pese a que siempre he sido un fan de los títulos multijugador y la fórmula extraction shooter, hacia mucho que no me vinculaba tanto con un juego de esta índole. Espero y deseo que Arc Raiders no se vea sepultado por el peso de una industria que se regurgita a si misma. Aquí hay presente, pero también mucho futuro. Nos vemos en la superficie.

Valoración

Nota 90

Arc Raiders sigue los pasos de juegos como Helldivers 2 para ofrecer una experiencia multijugador completa, inmersiva, cargada de detalle y grandes decisiones creativas. Estamos ante un extraction shooter diferente, que te hará experimentar partidas y situaciones memorables que nunca imaginaste.

Lo mejor

La inmersión de cada partida. Las interacciones sociales que surgen con otros jugadores. Su mundo y variedad. La profundidad de sus sistemas.

Lo peor

Resulta algo intimidante al principio. Jugar solo es mucho más complicado. Se echa en falta otro aliciente que no sea "conseguir más recursos".

Plataforma comentada: Ps5

Otros artículos interesantes:

ARC Raiders

ARC Raiders

Género

Acción

Multijugador

No

Hobby90Excelente
Ver sus artículos

David Rodríguez

Redactor

David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.

Mostrar comentarios