Análisis de Darwin's Paradox!, una ración simpática (pero dura) de pulpo en su tinta

Análisis y opinión de Darwin's Paradox, una aventura de Konami plagada de humor, puzzles y desafíos duros para cumplir el noble destino de un pulpo con agallas.
De vez en cuando, mola alejarse de superproducciones AAA y sumergirnos en un juego más pequeño, pero con carácter. Ese es el caso de Darwin's Paradox!, el cual es "apadrinado" por Konami para PS5, Xbox Series X/S, Switch 2 y PC.
Este juego de plataformas y puzzles es la primera obra de los franceses ZDT Studio y, con ella, nos proponen una aventura que bebe de otros clásicos pero aporta su propio enfoque.
Para que os hagáis una idea, es algo así como un cruce entre Inside, Abe's Oddysee y ese juego de la era PS2 llamado Whiplash. ¿Alguien lo recuerda?
Nosotros controlamos al pulpo Darwin, que mientras está flotando tranquilamente con su colega... ¡es abducido por un OVNI! A partir de ahí, nuestro objetivo será escapar para regresar al mar.
En nuestro periplo, visitamos una fábrica, un vertedero y algunas misteriosas instalaciones...

El manejo es siempre en 2D y Darwin tiene pocas acciones, pero habrá que sacarles partido de forma creativa para poder avanzar.
Además de caminar, puede saltar, bucear o, claro, ya que es un pulpo, adherirse a paredes y techos, lanzar tinta para tirar objetos u oscurecer el agua y quedarse quieto para camuflarse.
Lo de este pulpo es una feira, digo feria
Dado que no tenemos ningún ataque, nuestra forma de actuar consiste en sortear obstáculos y pasar desapercibidos cuando los vigilantes o animales salvajes (desde ratas hasta un pez linterna) quieran darnos caza.
Normalmente, el mero contacto con el fuego, la electricidad o cualquier otra trampa nos mata, por lo que habrá que repetir las acciones desde el último checkpoint.
Así, aunque el juego se basa mucho en puzzles del escenario (¿cómo llegar a tal sitio? ¿cómo abrir esa puerta sin que me vean?), el verdadero desafío suele estar más en llevar a cabo varios movimientos sin morir.
Los saltos suelen estar muy medidos y en muchas ocasiones tendremos poco tiempo para ejecutarlos, así que es necesario ser bastante precisos.

En otras palabras: lo más probable es que muráis muchas veces en varios puntos de la aventura, lo que a veces se hace un pelín irritante, sobre todo cuando toca repetir tramos largos.
Aunque suele haber pistas visuales sobre los siguientes pasos a dar, a veces la cámara está tan alejada o el entorno es tan oscuro que cuesta aclararse... O puede que suceda algo repentino que cambie el esquema y no nos dé tiempo a reaccionar.
A esto hay que sumar otro defectillo que complica las cosas: hay un pequeño lag entre que pulsamos un botón y saltamos, así que hay que calcular bien los tiempos. Un ligero retoque a la precisión de los controles no vendría mal.
I want to believe
A pesar de estos defectos, siempre queremos seguir jugando, por dos motivos. El primero es que la jugabilidad es muy variada y siempre estamos ante situaciones diferentes y originales, desde volar como un globo hasta disfrazarnos o pringarnos de sustancias radiactivas para ahuyentar a los enemigos.

El otro motivo es que la ambientación y la narrativa son de lo más simpáticos. El trasfondo de la invasión alienígena se va desarrollando a medida que avanza la aventura, siempre con golpes de humor y referencias a las historias pulp de los años 50.
Darwin es de lo más expresivo, a pesar de no hablar y, claro también hay referencias a películas clásicas (a ver quién detecta la de Alien) o incluso a otros juegos de Konami, desde Metal Gear hasta Frogger.
El apartado gráfico mezcla una estética cartoon con un nivel de detalle muy convincente, que juega mucho con los elementos que se mueven en profundidad y con los efectos de luz.
Hemos jugado en PS5 y podemos elegir entre modo Belleza (más detallado) o Rendimiento. Esta vez, podéis apostar por la belleza, ejem, porque la carga gráfica no es excesiva y todo se mueve con fluidez.
El sonido apenas tiene algunos efectos cómicos y minimalistas, mientras que la música ambienta de maravilla con algunas melodías jazzeras que recuerdan a películas de aventuras de los 80 como Cariño, he encogido a los niños.

Más adelante, las melodías van tomando un tono más "alienígena", así que escuchamos los típicos recursos de themerin de las películas clásicas.
La opinión de Hobby Consolas sobre Darwin's Paradox
Como suele pasar en estos casos, la aventura no es muy larga, así que se puede superar en unas 6 ó 7 horas, si os atascáis mucho (hay ayudas sugeridas durante la partida, por cierto).
Por supuesto, su precio no es muy alto: 24,99 euros, por lo que hay un equilibrio razonable entre duración y coste.
Una vez superado el juego, no hay motivos para una segunda partida, pero sí hay un par de coleccionables: documentos que dan detalles sobre la invasión alienígena y trajes para Darwin, incluyendo uno al más puro estilo Solid Snake.
En conjunto, Darwin's Paradox! es un título pequeño y sencillo en su concepto, pero que supone un desafío muy interesante y variado para amantes de las aventuras 2D. Su simpatía le hace ganar enteros, por lo que, si os van los retos duros, no dudéis en caer en sus... tentáculos.
Valoración
Nota 79
Una aventura clásica en su concepto, pero con algunas ideas originales y divertidas. Eso sí, requiere algo de paciencia y tesón en sus partes más complejas. Durito, pero sabroso, como un pulpo de veerdad.
Lo mejor
Su simpatía general y la variedad de situaciones que vivimos en tan poco tiempo. Tiene algunas dinámicas muy originales.
Lo peor
Algunas persecuciones resultan frustrantes porque nos obligan a cumplir movimientos demasiado precisos. Ese ligero lag en el control...
Plataforma comentada: Ps5
Darwin's Paradox!
Lanzamiento
2-4-2026
Género
Aventura, Plataformas, Puzle
Compañía
Konami / ZDF Studio
Pegi
7
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Castellano
Idioma del audio
Inglés
Idioma de los subtítulos
Castellano

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
