Análisis de Diablo 4 Lord of Hatred, la batalla final contra Mefisto nos da un DLC de mil demonios

Análisis y opinión de Diablo 4 Lord of Hatred, la expansión con la que Blizzard blinda su ARPG con dos clases, una nueva y potente historia y varias mejoras clave en el endgame.
Nunca digas nunca, pero con Diablo 4 Lord of Hatred parece que Blizzard pone un punto y aparte a un juego que lleva ya tres años en activo. La nueva expansión cierra un importante capítulo de Diablo 4... y no lo digo solo por la historia.
Porque sí, después del cliffhanger que se marcó Vessel of Hatred, la ansiada batalla final contra Mefisto por fin llega en este DLC, pero tal y como te voy a contar en el análisis de Diablo 4 Lord of Hatred, el juego para PS5, Xbox Series X|S y PC se refuerza con mucho más que una conclusión de peso.
Blizzard incorpora dos poderosas clases, un cambio destacado en el endgame, que aspira a solventar el gran talón de Aquiles del juego, y más sistemas de personalización de builds para quienes llevan en Santuario desde el principio y desean seguir experimentando.
Tras haber visitado las islas Skovos, aquí te dejo todo sobre esta expansión. El Señor del Odio regresa desde el infierno en un DLC que... no podrás llegar a odiar. Vamos con el análisis de Diablo 4 Lord of Hatred para PS5, PS4, Xbox Series X|S, Xbox One y PC:
- La historia de Diablo 4 Lord of Hatred: la batalla final contra Mefisto
- Las nuevas clases de Diablo 4 Lord of Hatred: así son el Paladín y el Brujo
- Todas las novedades de Diablo 4 Lord of Hatred: endgame, mejoras y añadidos
- El precio de Diablo 4 Lord of Hatred, ediciones y plataformas
- La opinión de Hobby Consolas sobre Diablo 4 Lord of Hatred
- Nota: lo mejor y lo peor de Diablo 4 Lord of Hatred
La historia de Diablo 4 Lord of Hatred: Mefisto se pone "en plan hater"
Lord of Hatred cierra acertadamente la trama vista en Diablo 4 y Vessel of Hatred. Tras la caída de Lilith y la instauración de Mefisto como el falso profeta Akarat, el caminante y Lorath tendrán que seguir al demonio mayor a las islas Skovos, la cuna de la humanidad.
En esta tierra en donde Lilith e Inarius dieron vida a los humanos, El Señor del Odio se ha ganado el favor de las amazonas gracias a sus artimañas y falsas promesas, así que tocará plantarle cara con el objetivo de destruirle de una vez por todas y purgar la maldad que reside en Santuario.
Blizzard ha sido bastante inteligente a la hora de formular el guion, incluso cuando su desarrollo puede parecer algo precipitado. Y es que la historia prescinde de algún que otro personaje que no era nada del otro mundo y rescata a otros que sí que merecían mucha más atención.

Y si bien todo discurre sobre una trama algo arquetípica como es conseguir un artefacto capaz de derrotar a Mefisto (algo que en fantasía hemos visto una y otra vez), Lord of Hatred va directo, no tiene relleno y añade muy buenas secuencias en medio de este objetivo.
Dado que no quiero entrar en spoilers, solamente te diré que su final sí que se siente satisfactorio, mucho más que el pasado DLC. Y es que he tardado en completar la trama de esta expansión unas 6-7 horas, pero se me ha hecho corta. Si te gusta el lore de Santuario, con ese estilo tétrico y sangriento, vas a disfrutar de este capítulo, que queda adornado con momentos tan estelares, como infernales, que amplían mucho este universo.
Las clases de Lord of Hatred: así son el Paladín y el Brujo
Blizzard ha querido ser ambiciosa y nos da dos clases en esta expansión. Si bien es cierto que el Paladín lleva ya un tiempo en el juego como premio por comprar el acceso anticipado, es ahora cuando todos los jugadores anticipados podrán hacerse con las incorporaciones más potentes del DLC.
Los cielos y los infiernos presentan a sus campeones. El Paladín regresa desde el grandioso Diablo II (si no tenemos en cuenta al Cruzado de Diablo III) y se siente como lo mejorcito de esta expansión, no te voy a engañar. La combinación de fuerza a melee con hechizos ofensivos y de protección es genial y muy divertida a los mandos. Es una de las mejores clases del juego y quizá sea mi favorita ahora mismo.
Para dar más versatilidad a la clase, esta llega con cuatro juramentos que permiten especializar al Paladín en diferentes artes de combate sagradas. Puedes hacer que se convierta en un juggernaut, un tanque que canalice toda su defensa en devastadores golpes o incluso apostar una ofensiva total, impartiendo muerte desde los cielos.

Por otra parte, los infiernos tienen al Brujo, pero este no batalla en favor de los demonios, sino que los doblega a su voluntad con hechizos e invocaciones muy vistosas. El Brujo se siente como una mezcla entre el Nigromante y la Hechicera, con reminiscencias al Médico Brujo del anterior juego, con su doble tipo de maná y otras peculiaridades.
No es la clase más original, pero que también puedas especializarte en cuatro estilos de juego es algo muy interesante que aporta bastante frescura a las partidas. Puedes formar huestes demoniacas a tu mando para que se enfrenten al enemigo, invocar barreras de abominaciones que te defiendan, transformarte en un archidemonio como tal o incluso aplicar rituales de sangre.
Es una clase muy diablesca que pide un buen posicionamiento, cálculo de daño pasivo y control de oleadas. Por ejemplo, atar a los enemigos entre si con cadenas corrosivas es una habilidad que ha sabido ganarme durante toda la campaña.

Y es que, el Brujo es una clase más estática y dependiente de los tiempos, pero hay combinaciones de control de masas que pueden causar absolutos estropicios en combate. Si bien para mi se queda un paso o dos por detrás del Paladín, creo que es un añadido realmente disfrutable.
Y asociado a las clases hay que hablar de la reformulación de los árboles de habilidad que llegan con la expansión. Las otras seis clases del juego reciben cambios. La modificación más bestia y evidente es que ahora, las pasivas están vinculadas a las habilidades activas.
Si bien aún hay mucha leña que cortar en este aspecto, creo que es una medida bastante interesante que ayuda a configurar builds con sentido, que no solamente se aprovechen de pasivas aleatorias, sino que se vinculen con el estilo jugable que quieras seguir.
Aún es pronto para valorar su eficacia o impacto en el meta, pero esto, sumado a las variantes de habilidad que llegan, puede aportar algo de frescura a un sistema que ya ha quedado estancado. Por el momento, escoger tus habilidades se siente como una decisión más importante.

Las demás novedades de Diablo 4 Lord of Hatred: endgame, región y personalización
Skovos es una región inédita dentro del universo de la saga. Las nuevas zonas están claramente inspiradas en la antigua Grecia, aunque el mundo heleno se fusiona de forma muy acertada con toda la cosmología de la franquicia de Blizzard. Recordemos que Diablo III iba a habernos llevado a esta zona, pero la popularidad de Titan Quest chafó su llegada.
Pese a que no es muy extensa, esta región tiene zonas realmente interesantes y muy diferenciadas entre sí, y tal y como ya hemos visto en el pasado, el nivel de detalle de sus escenarios vuelve a ser sobresaliente (pese a que nivel gráfico Diablo 4 siga por debajo de muchos otros AAA).
Insisto en que el tamaño del mapa se queda corto, ya que las marchas a toda velocidad en la montura (ahora contamos con un basilisco) hace que sepa a poco por momentos. Sin embargo, ese buen diseño artístico (y una gran banda sonora) hace que este archipiélago gane algo de empaque.

Las otras grandes novedades del juego responden más a la reformulación de sus sistemas más importantes. Los Planes de Guerra son lo más destacado, ya que se centran en uno de los puntos que más han flojeado durante la trayectoria del juego, el endgame.
Aquí, las actividades principales como el Foso, las Hordas Infernales, las Mareas Infernales, las mazmorras de pesadilla, los jefes de guarida y la Infraciudad de Kurast se entremezclan en una especie de mesa de guerra que te permite vincular varias de estas actividades y viajar a ellas directamente. Si las completas podrás acceder a una suerte de árbol de habilidades que permite desbloquear nodos en cada categoría para aumentar el nivel de desafío y aportar diferentes experiencias retadoras.
No sé hasta qué punto esto puede ampliar la variedad del juego pasados los meses, pero el punto de partida es interesante cuanto menos. Más variantes, más experiencias de combate, más recompensas exclusivas que conseguir y que poder invertir en otra de las novedades de este DLC.
El Cubo Horádrico regresa a la saga. Tras haberlo desbloqueado al final de la campaña de la expansión (al igual que los Planes de Guerra) podrás acceder a varias fórmulas para personalizar tus builds con nuevos objetos. El sistema supone un revulsivo importante a la configuración de clases y a quienes deseen llevar un paso más allá sus clases y personajes.

A esto se le suman novedades como el minijuego de pesca (muy sencillito y sin apenas interacción), un evento extremadamente raro conocido como Odio de Eco (que ni ha aparecido en esta beta), el talismán que añade una serie de pasivas y bonus al personaje, un aumento de los niveles de dificultad hasta Tormento XII (es una majadería) o pequeñas mejoras de calidad de vida como la superposición del mapa o un filtro de loot.
El precio, ediciones y plataformas de Diablo 4 Lord of Hatred
Diablo 4 Lord of Hatred está disponible para PS5, PS4, Xbox Series X|S, Xbox One y PC a un precio de 39,99 euros en su edición estándar, que no incluye el juego base, pero sí la expansión Vessel of Hatred. Como extras también incorpora objetos cosméticos de WoW, dos casillas para personaje y una pestaña de alijo adicional.
También tenemos la Edición Deluxe por 59,99 euros que cuenta con lo antes mencionado, así como el lote cosmético para brujo Apóstol infernal, el lote cosmético para el paladín Alto protector celestial, el lote de montura de basilisco skartaran y Skorch, una mascota.
La Ultimate Edition por 89,99 euros añade a todo eso el lote de armadura multiclase de caballeros umbríos, el lote de montura del corcel del reino brillante, el trofeo de espalda reactivo Tymn, el trofeo de espalda reactivo Avel'hud, el aspecto de portal de la ciudad de ascenso de los justos y 3000 de platino.
Por último, si deseas empezar en Santuario desde cero, la edición Diablo 4: Age of Hatred Collection por 69,99 euros trae el juego base, las dos expansiones y los extras de la edición estándar del DLC.

¡Diablo! ¡Qué difícil me la pusiste!
Al contrario que la primera expansión de Diablo 4, este nuevo DLC sí que se siente como un contenido completo y autoconclusivo. Lord of Hatred sabe a quién y dónde apuntar y lo hace con bastante precisión al destinar cada una de sus novedades a sus distintos tipos de público.
Su narrativa por fin sentencia la trama principal del juego de una forma bastante satisfactoria para quienes les guste el lore. Sus dos nuevas clases ofrecen variedad y entretenimiento para aquellos y aquellas que busquen cambiar de tercio. Sus cambios y mejoras en los sistemas de juego añaden nuevos alicientes para quienes llevan cientos de horas en Santuario.
Lord of Hatred no es el DLC perfecto, pero sí que es un trabajo contundente y acertado en casi todas sus facetas. Hay alguna aspereza, pero Mefisto ha puesto difícil que no queramos plantarle batalla. Lo digo una vez más... Del infierno no se puede escapar.
Valoración
Nota 85
Diablo 4 Lord of Hatred es una expansión mucho más redonda que su predecesora y se establece como un DLC que los mayores fans de la saga sabrán explotar. Santuario vuelve a crecer y lo hace bajo buenas decisiones y contenido de peso.
Lo mejor
La conclusión narrativa que ofrece. Las dos clases, especialmente el Paladín. La reformulación de sus sistemas clave.
Lo peor
La trama podría ser algo más extensa. Sigue habiendo cierta incertidumbre sobre cómo evolucionará el juego con estos nuevos ajustes.
Plataforma comentada: Ps5

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
