María Bescós

Colaboradora

¿Qué convierte a una película en un fenómeno cultural? A veces no es cuestión de presupuesto, sino de conversación social

La bola negra
La bola negra
Opinión

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La bola negra de Los Javis se ha convertido en el nuevo evento cultural del que todo el mundo habla y quiere formar parte, llenando las salas todos los días de la semana.

Le tenía echado el ojo a La bola negra desde que salieron las primeras noticias sobre la película, porque era lo nuevo de Los Javis y siempre me habían interesado las producciones que sacaban adelante, aunque este filme en particular no despertaba demasiado mi atención.

Así que llegó el pasado 25 de septiembre -fecha en que aterrizaba en las salas- casi sin que me diera cuenta, cuando todo el mundo a mi alrededor empezó a hablar de ella. Incluso gente que no solía ir al cine de manera habitual decidía pagar una entrada para ver el sonado estreno.

Y es que la segunda película de Los Javis después de La llamada (2017) ha estado recibiendo mucha atención en las últimas semanas:

En el Festival de Cannes recibió una ovación de 20 minutos de aplausos y se llevó el Premio a la Mejor Dirección. Además, obtuvo los Premios del Público en los Festivales de Cine de Sídney, Toronto y San Sebastián. Y ahora se postula como firme candidata para representar a España en los Óscar.

La bola negra
La bola negra

Ante este panorama, cuando decidí mirar entradas para la semana siguiente al estreno de La bola negra en cines, me encontré con un escenario demasiado similar al que vivimos hace apenas unos meses con La Odisea de Christopher Nolan -aún en cartel-: salas hasta arriba de gente a todas horas, sin importar el cine, el día de la semana.

Javier Calvo y Javier Ambrossi han logrado con su drama sobre la obra inacaba de Federico García Lorca lo mismo que Christopher Nolan al traer de vuelta el poema épico de Homero: convertirse en un fenómeno cultural capaz de arrastrar a las masas a las salas.

La diferencia es que, en el caso de la nueva cinta de Los Javis, se ha conseguido un resultado similar sin que ni siquiera haga falta el aliciente elitista de ver una película de altísimo presupuesto en una pantalla de cine súper específica.

¿Qué tiene La bola negra para que tanta gente quiera verla?

Según mi amiga, cuando le hablé el viernes por la tarde sobre La bola negra no tenía ni idea de lo que era, pero esa misma noche se metió en TikTok y no pararon de aparecerle vídeos recomendando la película. Entonces algo hizo click para ella y para muchas personas: la cinta cuenta con diferentes atractivos para apelar a un público muy variado.  

Por un lado, la carrera de Los Javis parecía en peligro cuando se anunció la ruptura de su relación sentimental, pero este estreno los consolida demostrando que su vínculo artístico sigue manteniéndose fuerte, siendo incluso capaz de alumbrar un cine español que genere conversación.

La bola negra
La bola negra

Además, la cinta cuenta en su reparto con grandes nombres como los de: Penélope Cruz, Glenn Close, Lola Dueñaso o Guitarricadelafuente, para atraer las miradas del público más mainstream.

Pero su mayor incentivo es el de poner en valor la obra de uno de nuestros mayores poetas, Federico García Lorca, así como la condición homosexual del autor tapada durante años. Del mismo modo, atrae su marco en la Guerra Civil Española que dejó heridas aún abiertas en nuestra sociedad y sigue siendo por ello un motivo habitual del cine patrio.

Si a todo ello le sumas unas reseñas excelentes por parte de la prensa especializada, a las que no tardaron en añadirse las opiniones positivas del público que se ha acercado a las salas, el boca a boca es el que termina por vender la película, con ayuda del famoso FOMO, que podríamos traducir como "miedo a perderse algo". 

La bola negra se convierte en el último fenómeno cultural

Barbie (2023)Warner Bros. Pictures

Ahora todo el mundo quiere ver La bola negra porque nadie quiere quedarse fuera de la conversación sobre la película del momento, al igual que ya nos pasó con La Odisea, de la misma manera que años antes había logrado el propio Nolan con Oppenheimer (2023), que se estrenó en una suerte de llamativa competición contra la Barbie (2023) de Greta Gerwig.

Son películas que acaban convirtiéndose en un acontecimiento tan grande que dejan de ser meros estrenos para volverse un evento del que la mayoría de la sociedad quiere participar. Deja de importar tanto qué haya detrás de la producción y cobra valor lo que se genera a través de ella.

La bola negra
La bola negra

Yo al final conseguí entradas para ver La bola negra el miércoles pasado, con la sala hasta arriba de personas de todo tipo, desde la juventud hasta la tercera edad. La película lograba conectar con algo más grande que a un nicho de mercado concreto. Y, por muchos motivos, había logrado reunir en ese espacio a personas tan diferentes.

Me ocurre con rareza, pero esta vez, cuando terminó la proyección de La bola negra, casi toda la gente que llenaba las butacas a mí alrededor aplaudió durante unos cuantos segundos, remedando la interminable ovación de Cannes.

En efecto, la película de Los Javis había sido un éxito, y muchas de esas personas les contarían a otras lo entusiasmadas que habían salido de verla, impidiendo que durante días o semanas la cinta baje del podio en el que está ahora como líder en la taquilla nacional.

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