Disney cambia por completo su estrategia con Disney+, ¿el gran negocio sigue en las salas de cine?

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Disney ha cancelado su serie de Tiana y el sapo para su plataforma de streaming, pero en un futuro veremos las secuelas de Frozen y Zootrópolis en cines.
A principios de este mes, Walt Disney Animation Studios anunció un extraño cambio en el enfoque de sus próximos proyectos: a partir de ahora tanto Disney como Pixar dejarán de hacer series y películas exclusivas para Disney Plus y se enfocarán en la creación de producciones cinematográficas.
La historia de Disney+ como plataforma de streaming es bastante reciente, pues a países como España llegó en pleno confinamiento. Un momento excelente para suscribirse a ella ya que no podías salir de casa para disfrutar de sus largometrajes.

Date de alta en Disney+
Disney+ tiene cientos de películas y series clásicas y nuevas, y todas ellas las puedes ver desde 5,99€ al mes.
Date de altaClaro que Disney pensó que no era suficiente con llenar su plataforma tan sólo con las películas de la compañía ya estrenadas en cines o en formato doméstico: hacía falto algo más, necesitaban un contenido original que atrajera a quienes no se decidían por realizar la suscripción.
Entonces Disney+ empezó a llenarse de nuevas series y películas exclusivas que no podías encontrar en ningún otro sitio, varias de ellas de animación.
Pixar produjo tanto largometrajes originales como: Soul (2020), Luca (2021) o Red (2022), como series y miniseries que continuaban expandiendo sus universos ya establecidos, como: Monstruos a la obra (2021) o Dug y Carl (2021). Disney, por su parte, siguió esa estrategia alumbrando miniseries originales, así como nuevas propiedades intelectuales como Iwájú (2024).
Cuando se levantó el confinamiento, los estrenos en las salas continuaron viéndose afectados, y las cintas recibían una nueva vida al llegar al streaming. Pero las cifras de aquel momento se han ido diluyendo, y Disney ya no le encuentra sentido a seguir apostando por este tipo de contenido original en su plataforma cuando los beneficios no lo justifican.
Vaiana 2 (2024) ha sido la confirmación definitiva que necesitaba el estudio para dar el paso. La secuela de Vaiana (2016) iba a ser en origen una serie de animación, pero Disney decidió convertirla en un largometraje que se volvió la tercera película más taquillera del año pasado, superada por la cinta animada de Pixar Del Revés 2 (2024), en primera posición.
Un llamativo giro de los acontecimientos que le ha llevada al estudio a optar por cancelar su inédita serie de Tiana y el sapo -que ahora se reducirá a un cortometraje-, así como otro largometraje -que no se llegó a hacer público-, con tal de enfocarse en sus próximos estrenos de cine.
¿Cancelar las series de animación de Disney+ es una buena estrategia?

Si bien es cierto que las películas de Pixar estrenadas de forma exclusiva en Disney Plus atendían a una situación muy concreta y era una pena no haber podido disfrutar de ellas en pantalla grande, las series derivadas se convertían en un buen complemento para el catálogo de la plataforma.
Apuestas como Zootrópolis+ (2022) o El Sueño Producciones (2024), arrojaban nueva luz sobre proyectos preexistentes en un formato cómodo de consumir pero que también ofrecían algo de originalidad a sus mundos al permitirse cambiar el enfoque, centrándose en historias más pequeñas que tal vez no tendrían cabida en un largometraje.
Mientras que las series con nuevas IP, como por ejemplo la producción sudafricana Kizazi Moto: Generación Fuego (2023), también animaban a narrar aventuras diferentes, a escuchar otras voces sin que aquello supusiera un gran riesgo para la compañía.
Todas ellas eran series buenas, o al menos decentes, que hacían algo interesante pese a que no supusieran una gran revolución. Probaban que tenían sentido y cabida este tipo de proyectos, y que el streaming era el lugar idóneo para verlos.
Recuperar lo que ya no se tiene
Eso no significa que a partir de ahora Disney y Pixar vayan a dejar de reciclar películas, pues ya sabemos que Zootrópolis 2, Frozen 3 y Toy Story 5 se encuentran en el horizonte -esperemos que con mejor fortuna que Vaiana 2-.
Lo que implica esta estrategia es que le arrebata ese primer aliciente que nos ofrecía la compañía cuando estrenó Disney Plus en 2020, el de poder disfrutar de nuevos contenidos de animación de larga duración únicos, eliminando con ello esa diversidad extra en el catálogo.
Aunque Disney no parece tenerle miedo a la supresión de la diversidad, como ha demostrado en los últimos meses en su censura de tramas trans de series como Marvel Moon Girl y Dinosaurio Diabólico (2023) o En la victoria o en la derrota (2025), para gran disgusto de los equipos creativos implicados y del público general.
Viniendo de un estudio que estaba haciendo esfuerzo -ínfimos- en representación, como pudimos ver brevemente en ¡Baymax! (2022), estos retrocesos tiran por tierra todos los avances conseguidos.
Las series de Disney+ se prestaban como el lugar ideal para que fuéramos viendo un progreso paulatino, ahora ni siquiera vamos a tener ese espacio, aunque quizá sea mejor así ya que de todos modos nos lo habían arrebatado.



