María Bescós

Colaboradora

Hay películas de Disney que han arrasado en 2024, pero ¿alguna puede perdurar como clásico?

Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Cuatro de los estrenos más taquilleros de 2024 estuvieron firmados por Disney, pero confío en que algunos los olvidemos muy rápido en los próximos años. 

Disney triunfó con mayúsculas en la cartelera durante el año pasado con el estreno de cuatro producciones muy variadas que se colaron en el Top 10 de lo más visto de 2024, con películas de Pixar, de Marvel y de la propia Disney.

Si has estado siguiendo la actualidad en el mundo del cine durante los últimos meses no te sorprenderá que mencione Del revés 2 (Inside Out 2) de Pixar como la película más taquillera del año -con una recaudación de casi 1.700 millones de dólares-, seguida en segunda posición por Deadpool y Lobezno de Marvel y en tercera por Vaiana 2.

Mufasa: El rey león también se coló entre lo más visto del año pasado, aunque unos cuantos puestos por detrás de las anteriores, acabando en séptimo lugar.

El éxito de todas estas propuestas fue apoteósico, con Disney consiguiendo llenar las salas durante semanas, pero ese no es el único método que debemos usar para medir la habilidad de los últimos estrenos de la compañía del ratón para calar entre el público durante generaciones.

¿Pueden las secuelas y los remakes convertirse en clásicos?

Sí, estas cuatro películas de Disney han sido las más taquilleras del año, pero también hay que tener en cuenta que no han sido producciones originales sino cintas derivadas de otros estrenos previos, con tres secuelas directas entre ellas y una precuela. 

Desde mi punto de vista, ninguna de las cuatro destaca lo suficiente por sí misma como para volverse un referente dentro de algunos años, puesto que sus puntos fuertes se sustentan sobre elementos que ya incorporaban las películas originales resultando novedosas en ciertos ámbitos. 

No obstante, hay algunas con más posibilidades que otras de perdurar en el tiempo. Y con ellas me estoy refiriendo sobre todo a Del revés 2, una secuela de Del revés (2015) que reciclaba con descaro el viaje de Alegría a través de la mente de Riley en su segunda entrega. 

Pero es bien sabido que Pixar tiene la capacidad casi mágica de, precisamente, conectar emocionalmente con su audiencia, así que la evolución de su protagonista a un personaje adolescente, con un nuevo plantel de emociones sumándose a las ya conocidas, se convierte en una fórmula que no puede fracasar.

Del revés 2 palidecía en su desarrollo narrativo global, pero las nuevas emociones tenían tanto carisma que no dudo del potencial de la película para seguir siendo una aliada a la hora de explicar cómo funciona nuestro cerebro a las siguientes generaciones de adolescentes. 

Pixar no sólo es diestra en lo emocional, también en demostrar que las segundas partes sí que pueden ser buenas -y, si no, que se lo digan a las tres secuelas de Toy Story, con alguna entrega que hasta supera en calificaciones a la original-. Aunque quizá no podamos decir lo mismo de Marvel y Disney.

Deadpool y Lobezno ha sido una digna sucesora de Deadpool 2, que nos trajo todo el cachondeo que podíamos esperar de la unión entre los personajes de Ryan Reynolds y Hugh Jackman en pantalla… 

Sin embargo, sus chistes salidos de todo, la ruptura de la cuarta pared, el bullet time, el multiverso… Todos esos son elementos que Deadpool ya había explorado de sobra en las cintas anteriores y que Marvel no se cansa de repetir a cada nueva producción. 

Lo único con lo que podemos quedarnos de la película es con la explosiva química entre Deadpool y Lobezno en pantalla, ¿pero será suficiente como para ser recordada?

Las secuelas que no recordaremos

El primer remake de El rey león (2019) hizo algo interesante en su técnica, perfeccionando los métodos utilizados en el live action de El libro de la selva (2016). 

Grabaron a sus intérpretes con captura de movimiento, pero sobre un entorno virtual en 3D en el que introdujeron el equipo de cámaras habitual de una producción en imagen real para que los movimientos empleados durante la filmación en la película resultaran lo más realistas posibles. 

Eso, combinado con el exhaustivo trabajo de CGI para la recreación de los animales en la cinta permitió que el conjunto casi tuviera un look de documental. ¿Qué hizo Mufasa: El rey león? Lo mismo parte 2, ahora con Mufasa vivo.

Llegando a este punto, ¿de verdad hace falta abrir el melón de Vaiana 2? Basta con ver la película -cosa que no recomiendo ni a mi peor enemiga- para darse cuenta de todo lo que está mal en ella. 

Se le nota demasiado que fue convertida a largometraje cuando en origen iba a ser una serie de televisión: desde su estructura episódica hasta su sentido del humor que provoca vergüenza ajena, e incluso el reciclaje de temas musicales de la película original que sus compositoras se enorgullecen en comparar. 

Todo en Vaiana 2 es un despropósito y lamento que una producción tan poco ambiciosa haya alcanzado un puesto tan alto en taquilla. 

Confío en que el público objetivo de la película sea capaz de colocarla en el lugar que se merece cuando se estrene en Disney Plus -de donde no debería haber salido-, como una secuela olvidable y prescindible, que ya no tiene nada que decir pero que se atreve a amenazar con una tercera entrega.

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