El rey león y Mufasa son películas de animación, por mucho que Disney no quiera verlo

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
La Casa del Ratón defiende que ambas películas no pertenecen al género de animación, aunque el mundo entero les diga que sí.
Disney lleva una buena cantidad de años con una predilección exacerbada por hacer remakes en acción real de sus clásicos de animación más emblemáticos.
Algunas de esas películas salen francamente bien y han cosechado éxitos de taquilla, crítica y público de lo más llamativos. Tenemos ejemplos como Aladdin o La bella y la bestia.
En el lado menos favorable cayeron películas como Dumbo, que no mostró a Tim Burton en su mejor momento, a pesar del elenco estupendo que se reunió para revivir el clásico.
En el lado positivo cayó El rey león, con Jon Favreau retomando las técnicas que ya empleó en el remake de El libro de la selva solo unos años antes. La película recaudó 1.663 millones de dólares y se convirtió en la película de animación más taquillera de la historia para casi todo el mundo… bueno, en Disney no.
Si parece real, ¿deja de ser animación?
La película de Walt Disney Pictures recurre a técnicas de animación fotorrealista en el 99% de sus 118 minutos de metraje, todo a excepción de una pequeña toma inicial.
Dado el nivel de calidad que llega al producto final, con los personajes recreados fielmente como si se tratase de animales completamente reales, pero sin recurrir a lidiar con seres vivos amaestrados en un set de rodaje, Disney tomó una determinación que mantiene.
Para la Casa del Ratón, El rey león es una película de acción real y así la presentó al circuito de premios para optar a los principales galardones.

Date de alta en Disney+
Disney+ tiene cientos de películas y series clásicas y nuevas, y todas ellas las puedes ver desde 5,99€ al mes.
Date de altaFueron varios organismos los que desestimaron las pretensiones de Disney de que El rey león era una película en acción real pese a que solo ese 1% era fotografía de verdad.
La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, que organizaba anteriormente los Globos de Oro, obligó a que la película de Jon Favreau se registrase en la categoría de animación.
Aunque no terminó nominada en dicha categoría, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood, y la Británica, también forzaron al registro del filme como película de animación en los Óscar y los BAFTA, pese a la insistencia desde Disney.
Con Mufasa a la vuelta de la esquina, la historia promete repetirse si la cosa va bien en salas y la película entra en la carrera por diferentes galardones cuando llegue a los cines las próximas Navidades.
Que parezca real no lo hace real
Ya no es que el propio término "animación fotorrealista" incluya la palabra "animación", es que el propio concepto de cómo se consiguen estas películas sin la participación directa y visible de actores reales —sin contar los actores de referencia para movimientos y demás—, contraviene el enfoque de acción real.
De hecho, no sería acertado ni siquiera decir imagen real, y eso que en prensa pecamos de caer en esos vicios, y muy seguramente yo habré caído en alguna ocasión. Imagen fotorrealista sería más preciso.
Podemos pensar en películas híbridas, como Paddington, Chip y Chop: Guardianes rescatadores, Stuart Little o Space Jam como ejemplos en los que ambos estilos comparten cierto equilibrio, pero en El rey león no lo hay.

Incluso en El libro de la selva, que también es de Jon Favreau, la presencia de Mowgli, interpretado por Neel Sethi en pantalla, muestra más predisposición al equilibrio entre animación fotorrealista y acción real.
Es cierto que el nivel de animación que vemos en una película como El rey león, o el que veremos en Mufasa: El rey león, está a un nivel muy alejado del que acostumbramos a ver en filmes como Del revés 2, por citar un ejemplo reciente. De hecho, estrictamente hablando, la película de Pixar aún no es la más taquillera de la historia en animación, aunque puede que para cuando leas esto ya lo sea.
Pero por muy fotorrealista que sea el resultado, no deja de ser animación. El stop motion tiene más acción real que El rey león, y con todo, no deja de ser animación —animación en volumen, como se llama realmente en castellano—.
Realmente es difícil saber por qué el empeño de Disney por hacer que El rey león sea considerada como una película de acción real. El mero hecho de que el filme sea de animación fotorrealista es ya un logro bestial dentro del campo por el que la Casa del Ratón es mundialmente conocida.
De hecho, Jon Favreau usó la misma tecnología para mirar al pasado con el imprescindible documental de Apple TV+ Planeta prehistórico, dando un aspecto ultrarealista a los dinosaurios basándose en teorías y planteamientos de la comunidad científica. No, no viajó al pasado para grabarlos, Doc tenía el DeLorean ocupado esa semana, siendo desilusionarte.
Veremos si con Mufasa: El rey león presenciamos la misma contienda en la industria, como si se tratase de un tema de semántica, cuando es de conceptos.
