Playdate, análisis y experiencia de uso de la original portátil con manivela

Análisis Playdate

Hemos probado a fondo Playdate, una nueva consola portátil que parte de una original premisa, cierto espíritu indie y un planteamiento tan original como distinto, que apela a la primera Game Boy con un concepto más actual. En nuestro análisis de Playdate os contamos si merece o no la pena.

Desarrollada por Panic, una compañía americana especializada en software, junto con Teenage Engineering, unos suecos especialistas en diseño, Playdate es una consola distinta a todo lo que hayas visto y probado antes. ¿Para qué andar con paños calientes?

Su concepto, filosofía y enfoque no tienen nada que ver con ninguna portátil que hayas probado o comprado antes, incluidas las consolas coreanas de la extinta GamePark, como GP32 o GP2X.

Y no será porque las portátiles no hayan evolucionado en numerosas direcciones: hemos pasado de "handhelds" con un único juego y tecnología "de calculadora", a maquinitas con cartuchos intercambiables, gráficos a color, con pantalla táctil, efecto 3D... Pero la propuesta de Playdate va en otra dirección. 

Además, en este análisis de Playdate os vamos a contar por qué la manivela es sólo el reclamo inicial, y por qué es su propuesta completa lo que la hace tan especial y distinta. Porque insistimos, no es una consola convencional. Para nada.

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PLAYDATE: PRUEBA y VEREDICTO de la consola más ORIGINAL en años

Playdate lleva cerca de una década en desarrollo, y a diferencia de la gran mayoría de consolas que hayas podido comprar, Playdate no se va a vender en las tiendas físicas de tu ciudad. Su fabricante, Panic, la vende únicamente a través de su página web, a un precio de 180 dólares, unos 165 euros al cambio

También hay un bundle con la funda oficial, por 199 dólares. A eso hay que sumar los gastos de envío y los impuestos, que suponen cerca de 60 euros más (el envío a Madrid, desde donde estamos haciendo este análisis de Playdate). 

Es lo que tiene la actual política arancelaria y no vivir en USA. En resumidas cuentas, a día de hoy, la consola puesta en casa sale por unos 223 euros. No, no se trata de una consola barata.

Pero en cierto modo, puedo llegar a entender el precio (la clavada de impuestos no, pero esa es otra historia). Con esa cantidad pagas "el paquete completo" de Playdate, que incluye el hardware, la temporada 1 de juegos y el kit de desarrollo, por si te animas a hacer tus propias creaciones. 

Playdate review en español

Sin olvidar que también hay que pagar todo el trabajo que hay detrás de la máquina, como el I+D para crear un sistema de manivela duradero (le hemos metido caña, y sigue como el primer día), el diseño -es una consola realmente preciosa- y el software, de lo que vamos a hablar largo y tendido más adelante.

Para quien no lo sepa aun, Playdate no cuenta con ranura para cartuchos, ni tarjeta SD, ni tiene una tienda propia donde comprar juegos como puedan ser PS Store o eShop, por poner dos ejemplos. Su acercamiento es distinto.

La consola cuenta con 4 GB de almacenamiento interno y por el mero hecho de comprarla, ya tienes acceso a lo que se ha bautizado como primera temporada o "season one", compuesta por un total de 24 juegos

De este modo, nada más recibir la consola y activarla (tendrás que crearte una cuenta en la web oficial y linkar tu perfil a la consola), se actualizará a la última versión del sistema y recibirás inmediatamente los dos primeros juegos. Es un proceso rápido.

Playdate configuración

A partir de ahí, cada lunes, durante las 11 semanas siguientes, recibirás dos nuevos juegos hasta completar los 24 incluidos en la primera temporada, es decir, durante casi 3 meses estarás descubriendo juegos nuevos. 

Es una manera de alargar la sensación de novedad de la máquina, con dos experiencias nuevas cada semana. Pero insistimos, ahondaremos en ello más adelante, aunque como podéis ver, estamos hablando de distribución digital de los juegos, y de una manera muy automatizada para que no haya molestias para el usuario.

Sus opciones para añadir juegos no acaban ahí: Playdate también tiene una filosofía abierta, y gracias al "sideload" o "carga en paralelo", podrás instalar juegos y trabajos de terceros, que podrán ofrecerlos gratis poniendo el enlace en cualquier lugar, o venderlos en tiendas como itch.io, donde ya es posible encontrar algún título por 1 dólar

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Además, si tienes los arrestos suficientes, o mejor dicho, los conocimientos necesarios o ganas de aprender, también puedes sacar adelante tus propios proyectos con el kit de desarrollo, que es gratuito para todo el mundo. 

En la web de Playdate hay tutoriales, y en los foros de desarrollo no falta la gente dispuesta a ayudar y compartir descubrimientos. No os voy a engañar: ahí no me he metido porque mi conocimiento es nulo, pero cualquiera puede acceder a ello, aunque no seas comprador de la consola.

Playdate Pulp

Y si no tienes ni la más remota idea, también puedes intentarlo con una más sencilla herramienta web llamada Pulp, más limitada, pero que te permitirá crear gráficos, rutinas simples... y exportarlo para usarlo en la propia Playdate (no hay consolas de debug, todas ofrecen estas opciones).

Por incluir, incluye hasta unas sencillas herramientas para crear tus propias melodías y efectos. Lógicamente, todo a un nivel muy básico, que recuerda en cierto modo a la programación por bloques de iniciativas como code.org (salvando las distancias).

Para la música contamos con cinco pistas (cada una con un sonido distinto), pudiendo componer melodías chiptuneras básicas, pero competentes. Y lo mismo para los efectos de sonido. 

Lógicamente, cualquier programa que creemos con Pulp tendrá un nivel más básico y sencillo que con el kit de desarrollo. Pero con tiempo y paciencia, puede ser un buen primer paso.

Playdate Pulp editor de música

Es decir, aunque Playdate tiene su propio sistema de distribución de software, también tiene un concepto más "abierto" para experimentar con ella o probar el trabajo de otros. Sólo hay que tener conocimientos, o seguir a quienes los tienen y están haciendo cosas chulas, que ya los hay. 

Explicado el concepto general sobre el que gira la consola de Panic, antes de entrar en profundidad en otras áreas, no está de más repasar las características generales de Playdate.

  • CPU: 168 MHz Cortex M7, el kit de desarrollo soporta Lua, C
  • Memoria: 16 MB RAM, 32 KB L1Cache,
  • Pantalla: 2,7 pulgadas, resolución 400x240, 1-bit 
  • Almacenamiento: 4 GB Flash
  • Tamaño: 76 × 74 × 9 mm
  • Peso: 86 gramos
  • Entrada: Cruceta, botones A + B, power, menú, acelerómetro de 3 ejes, manivela
  • Sonido: altavoz mono, conector auriculares estéreo, micrófono de condensador + entrada de micro TRRS
  • Batería: 14 días con el reloj en pantalla, hasta 8 horas de juego
  • Especificaciones inalámbricas:- 802.11bgn 2.4GHz Wi-Fi, Bluetooth

Playdate, un vistazo en profundidad al hardware

Como adelantamos en nuestro unboxing de Playdate y primeras impresiones, la consola destaca por ser de un tamaño realmente compacto. Por su colorido y dimensiones, en cierto modo recuerda a los discos de Famicom Disk, algo intencionado que también estuvo decido desde las primeras etapas de su creación.

Porque la idea con Playdate era crear un diseño sencillo y llamativo, que pudieras recordar una vez lo hubieras visto (citando como ejemplo un diskette de ordenador), y cuyo concepto aglutinara ideas tan dispares como una experiencia digital, un objeto artístico y un dispositivo de entretenimiento "mágico".

Con el producto final ya terminado, en gran medida puedo confirmar que lo han conseguido, porque desde el punto de vista del diseño, efectivamente es una consola que no olvidas una vez la has visto/tenido en tus manos y que además cuenta con un bello y cuidado diseño. Lo de la magia, pues ya es más relativo.

Análisis Playdate - tamaño

Yo tengo un tamaño de manos "normal", ni grande ni pequeño, y me ha parecido muy cómoda. Sirva como referencia la foto que hay encima de estas líneas. Playdate no es más alta que tres monedas de 2 euros juntas (y al lado, una alianza para tener otro punto de referencia para la palanca). 

Pero sirve para apreciar que es una consola pequeña, portátil de verdad. Salvo que tengas manos de liliputiense, Playdate cabe en la palma de la mano, e incluso podrás cogerla con los dedos pulgar e índice (y apoyarla sobre el anular) para controlar los juegos que sólo utilizan la palanca.

Es una consola extremadamente fina, que no llega ni al centímetro de grosor, pero no por ello transmite sensación de fragilidad o que se pueda "tronchar" con facilidad. Entre los remaches metálicos de las esquinas y que el plástico es rígido, tendrás que ser bastante cafre para romperla.

playdate review

De primeras, su forma casi cuadrada y plana podría parecer poco o nada ergonómica... pero lo cierto es que basta con pasar unos minutos jugando con Playdate para darse cuenta de lo cómoda que es, en parte por su reducido peso (menos de 90 gramos), en parte por la distribución de los controles.

En el frontal encontramos la cruceta y los botones B y A en un claro guiño a las consolas de Nintendo y en concreto a Game Boy (consola que ha servido de inspiración para algunos aspectos de Playdate).

Gracias a la disposición de estos controles, desde niños a mayores pueden coger una Playdate y jugar sin que resulte incómoda. Todo un logro para tratarse de una consola tan fina y que no tiene asideras, ni formas ergonómicas.

En el frontal también encontramos, aparte de la pantalla monocroma (a la que dedicaremos un apartado para ella sola), un botón "menú" que tiene distintos usos según el contexto. 

Así, en el menú principal nos permite acceder a los ajustes de la consola, ajustar el volumen del sonido o tomar una captura de pantalla (opción que está presente siempre).

Playdate Menú

Dentro de un juego, aparte de volver al menú principal y capturar una pantalla, puede incluir opciones como activar o desactivar fondos animados, acceder a tutoriales, volver al último punto de control, reiniciar el nivel o salir al menú del juego (si tiene distintos modos y opciones), entre otras cosas.

Por último, en el frontal de Playdate también descansa un altavoz mono. De primeras puede parecer "poco", y que a estas alturas de la película debería ser estéreo, pero lo cierto es que suena realmente bien.

El volumen es más que suficiente (lo podemos controlar también presionando el botón Home y pulsando la cruceta a izquierda y derecha), y no distorsiona ni al máximo volumen máximo. Con cascos gana la cosa, al ofrecer sonido estéreo.

Esto es especialmente evidente en los juegos donde el sonido es la clave (que los hay). De hecho, el sonido es otra de las cosas que sorprende de Playdate. Quizá porque viendo los guiños a Game Boy, un podría esperar un sonido limitado como el que ofrecía la veterana portátil de Nintendo...

... pero nada más lejos de la realidad. Algunos juegos sí apuestan por recrear los efectos y sonidos al estilo Game Boy, pero más como licencia artística que por limitaciones del hardware. Pero en otros, el sonido es sencillamente espectacular.

Análisis Playdate

Por su parte, en el canto superior encontramos el llamado botón "lock", que sirve para poner la consola en modo reposo con un toque y reactivarla con dos. Este botón cuenta además con una luz LED de color violeta que parpadeará para avisarnos cuando los nuevos juegos estén disponibles.

En el canto inferior de Playdate encontramos el conector para los auriculares, el micrófono de condensación (los tres puntitos en la carcasa) y el puerto de carga USB-C para cargar la batería. 

Hablando de esta última, una carga completa de la batería le da a Playdate autonomía para unas 8 horas, y en nuestras pruebas hemos podido comprobar que con un cargador "moderno", como el de Nintendo Switch, en apenas 30 minutos habremos cargado cerca del 50% de la batería, lo cual es de agradecer.

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A modo de resumen, es una pieza de hardware realmente "mona", con un buen tacto y un diseño cuidado, pensado además para que se pueda sujetar con ambas manos, o con la izquierda para usar la manivela por la derecha, que es el elemento distintivo que hemos dejado para el final...

La manivela, uno de los elementos que hacen única a Playdate

La manivela es uno de los elementos que hacen única a Playdate, y uno de los aspectos que estaba decidido desde el día en que el proyecto se puso en marcha. Pero en ningún caso, se ha impuesto a los desarrolladores que la usen. Es un elemento de control más.

Esta manivela descansa en el lateral derecho de la consola y solo podemos aplaudir su inteligente diseño, fruto de cerca de ocho años de trabajo y numerosas pruebas hasta dar con el diseño definitivo.

Es un elemento metálico, de aproximadamente 1,5 cm de largo, que rompe la cuadratura de las formas de Playdate. Junto con los remaches metálicos de la esquina y la rejilla del altavoz, es el único elemento 100% metálico de la consola, cuyo cuerpo de plástico color mostaza resulta muy llamativo.

Playdate review en español

Y decimos que su diseño es inteligente por varios motivos. El primero, porque el diseño de Playdate ha tenido en cuenta hasta el último detalle, como la forma de extraer y recoger la manivela mientras no la estemos usando (hay juegos que no la usan, o es opcional).

Para sacarla, basta con tirar ligeramente "hacia fuera" de la parte inferior de la barra metálica para sacar el pomo de la manivela y tras terminar de girar 180º el brazo y ponerlo en vertical, a la altura de la pantalla, la manivela ya estará lista para ser usada.

Los elementos metálicos de este componente no se limitan al brazo: también la bisagra que facilita el montaje y desmontaje para recoger la manivela en el chasis o incluso la base desde la que gira, es todo metálico, con un diseño que grita durabilidad.

Segundo, porque no transmite sensación de ser un mecanismo endeble, que se vaya a romper tras unos cientos de usos o giros. Nosotros le hemos metido caña a base de bien (las pruebas de algunos juegos requieren giros muy rápidos) y el tacto y sensaciones siguen como el primer día.

El pomo, la parte que agarramos, es la única parte de plástico de la manivela. No es un elemento fijo, sino que tiene 360º de capacidad de giro, de forma que manipular la manivela es algo natural, como haríamos con una manivela real. 

Detalle manivela Playdate

Además, Playdate cuenta con un pequeño sensor que al desplegar, o recoger la manivela, emite una breve señal acústica para que sepamos que en que estado se encuentra. Cuando sacamos la manivela el jingle recuerda al estilo de los bloques "?" de los juegos de Super Mario.

Sus creadores diseñaron la manivela como una alternativa a los controles táctiles, y tras haber pasado 10 días trasteando con la consola y sus juegos, es un elemento analógico que da unas opciones de control muy interesantes, y que introducen mecánicas imposibles de recrear de otra manera.

Decimos que es un control analógico porque detecta el grado exacto de giro en el que que se encuentra y la fuerza con la que realizamos el giro, de modo que permite que juegos requieran precisión y suavidad, mientras que otros pueden buscar simplemente rapidez, dependiendo del desafío del juego.

Playdate incluye opciones además para testear la respuesta de todos y cada uno de los controles,  en las opciones de sistema, "Input Test", donde se ve aún más claramente el comportamiento de la palanca o de otros elementos no tan visibles, como el acelerómetro.

Aunque comentaremos algunos usos al hablar de los juegos, ya os adelantamos que esta característica va bastante más allá de lo que ofrecía el carrete de la caña de pescar de Dreamcast o el paddle de Arkanoid en Nintendo DS, dos mecanismos que apostaban por el giro como forma de control.

La pantalla de Playdate a examen

El último gran elemento que encontramos en el frontal de la consola es la pantalla de alto contraste, de 2,7 pulgadas y con relación de aspecto panorámico. Se trata de un panel de 1 bit (monocromo) y sin retroiluminación.

De primeras puede parecer una elección "extraña", pero tras probarla estos días, lo vemos como otro de los aciertos de Playdate, dada su enorme calidad (el contraste y resolución son espectaculares) y porque, como otras parcelas de la consola, es una tecnología que encuentra el equilibrio entre lo nuevo y lo viejo.

Porque que nadie se llame a engaño: es una consola que evoca los tiempos y creatividad de la primera Game Boy, en los que las limitaciones técnicas se rebasaban con ingenio y talento. Y en ese sentido, la pantalla de Playdate es un guiño a ese aspecto. 

Guiño, que también vemos al "despertar" a la consola de su reposo. Si recordáis la intro que os enseñamos en el unboxing, Playdate tiene sus ojitos. Y pulsando dos veces el botón "lock" los abrimos, reactivando la consola (y la pantalla) de nuevo. 

Playdate pantalla reposo

Aun con los guiños a GB, no esperes una pantalla borrosa, con ghosting o defectos como los que presentaba el Dot Matrix de Game Boy. Es una pantalla que, por su nitidez, casi nos ha recordado más a la e-Tinta, el tipo de tecnología que usaba la pantalla de los libros electrónicos. 

Pero, tranquilos, porque no tiene nada que ver con la lenta e-tint; sólo que lo bien que se ve en la pantalla recuerda a su aspecto. De hecho, estamos hablando de un panel que, técnicamente, cuenta con una buena tasa de refresco y es capaz de poner en pantalla unos scrolls muy suaves y fluidos.

Además, ofrece prácticamente doble de resolución que la pantalla de la primera Game Boy, 400x240 frente a los 160x144 de GB, lo que se traduce en unos gráficos más detallados y textos más nítidos. Lo notarás en algunos de los primeros juegos, como Pick Pack Pup, cuya historia se desarrolla como un cómic y cada viñeta parece un dibujo.

Sus virtudes no acaban ahí: la pantalla de Playdate se ve perfectamente incluso en exteriores, a plena luz del día (hemos hecho la prueba en días soleados), y se puede jugar perfectamente incluso bajo un sol de justicia. A las pruebas nos remitimos...

Análisis Playdate

En términos de tamaño, si la comparamos con la pantalla de una Game Boy original, el panel de Playdate es algo menos alto (1-2 milímetros, casi inapreciable), pero con un ancho sensiblemente mayor por su aspecto panorámico, algo que por supuesto aprovechan los juegos.

Del mismo modo, al prescindir de la retroiluminación, es una pantalla con un bajo consumo, lo que permite que una autonomía de 8 horas con una carga completa de la batería, o incluso algo más dependiendo del volumen al que juguemos, si estamos conectados al Wi-Fi, etc.

A modo de resumen, la pantalla de Playdate nos ha impresionado para bien, y su carácter monocromo ayuda a que sea más sencillo evocar estilos gráficos propios de otra época, como el de los interfaces de los ordenadores de los años 80, algo que algunos juegos explotan de maravilla, y que lucen de fábula en su pantalla.

Playdate: un vistazo a los 24 juegos (o una parte de ellos)

Y llegamos al único punto sensible de esta review de Playdate. Y no porque los juegos sean malos, todo lo contrario. Panic nos ha dado acceso a una versión "acelerada" de la temporada 1 de juegos, en la que cada día hemos ido recibiendo dos juegos, en lugar de dos por semana.

De este modo hemos llegado a tiempo al embargo del análisis de Playdate habiendo probado los 24 juegos de la temporada 1. Algo que ni siquiera los primeros en recibir la consola podrán hacer hasta dentro de casi 3 meses.

Y aunque Panic ha dado libertad total para cubrir lo que queramos, lo único que han pedido es que valoremos qué contamos y qué dejamos fuera para no reventar todas las sorpresas que ofrecerá la temporada 1 a lo largo de sus 11 semanas de nuevos juegos.

Y os puedo asegurar que es algo complicado, porque como en cualquier consola, los juegos son los que definen al hardware, y más en algo tan único como Playdate. ¿Os hablamos de los mejores y dejamos los peores fuera? ¿Al revés? ¿Hablamos de todos y estropeamos la sorpresa? Es complicado.

Casual Birder Playdate

Pero tras pensarlo a fondo durante los últimos días, creo que lo más justo es detallar en mayor profundidad los 6 primeros juegos (los del arranque de la consola y las dos primeras semanas), y dar unas pinceladas generales de lo que cabe esperar de los otros 18 juegos, sin entrar en demasiados pormenores.

Siempre habrá tiempo más adelante para volver a hablar de ellos y mostrar los juegos restantes. Porque este planteamiento de 11 semanas estará presente para todos los compradores, reciban la consola ahora o en noviembre. Todo el mundo tendrá 11 semanas con dos juegos nuevos.  

Os puedo asegurar que me va a costar horrores morderme la lengua, porque entre los 18 títulos que no cubriremos están algunas de los mejores propuestas de la temporada 1, con algunos usos muy, muy originales de la palanca y que sin duda, justifican por sí solos la existencia de Playdate como máquina para jugar.

Dicho esto, los dos primeros juegos que recibiremos nada más activar la consola son Whitewater Wipeout y Casual Birder, dos juegos de naturaleza muy distinta, pero que ya sirven para demostrar lo que puedes hacer con Playdate y su palanca...

Playdate juegos temporada 1

Eso sí, antes de pasar a los juegos en sí, no está de mal puntualizar algunas cosas: todos los juegos están en completo inglés, ninguno tiene opción para jugarlos en otro idioma, al menos de lanzamiento.

El sistema está preparado para recibir actualizaciones, tanto del sistema operativo como de manera individual para cada juego, y quien sabe si alguna podría ser para incluir textos en otros idiomas. Pero no de lanzamiento.

Del mismo modo, todos los juegos caben perfectamente en los 4 GB de almacenamiento interno de Playdate. Los tamaños oscilan entre los 300 Kb del que menos ocupa, y los casi 160 MB del que más.

Playdate menú juegos

Sobra decir que como en otros sistemas, puedes actualizarlos, borrarlos y descargarlos todas las veces que quieras desde las opciones "Games" de los ajustes, sin coste de ningún tipo.

Como indicamos antes, la calidad de sonido de Playdate es uno de los puntos que más nos ha llamado la atención, y algunos de los juegos que más ocupan es, precisamente, porque juegan con el sonido de alguna manera "especial"

Por último, algunas de las propuestas jugables de Playdate duran entre 1 y 2 horas (las que tienen más carga narrativa), mientras que otros, con un espíritu más arcade, tienen una duración ilimitada. Pero no nos precipitemos y vayamos con los seis primeros juegos...

Whitewater Wipeout

Se trata de un arcade de surf desarrollado por Chuhai Labs, el estudio del mítico programador Giles Goddard (quien trabajó, entre otros, en Super Mario 64, Star Fox o 1080º Snowboarding).

Aquí la palanca sirve para manejar la tabla de surf, realizando los giros de una manera bastante natural y orgánica, lo que nos permite subir y bajar por la ola o propulsarnos al aire para realizar giros acrobáticos y volver a caer en la ola para seguir aprovechándola.

Playdate Whitewater Wipeout

Si la ola nos engulle por completo, o nos alejamos demasiado de la cresta, perderemos una de las tres vidas o intentos que tenemos en cada partida, y que son clave para lograr la mayor puntuación posible.

Es un arcade en toda regla, aunque esconde más de lo que parece (los trucos en pantalla comentan que pulsando las direcciones de la cruceta podemos realizar acciones adicionales, por ejemplo). Podéis verlo en movimiento debajo de estas líneas...

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Whitewater Wipeout - gameplay del juego de surf de Playdate

Al final, se trata de conseguir la mayor puntuación en cada intento, y la suma total de los puntos nos coloca en un ranking online que podemos consultar.

Es, en cierto modo, una experiencia "infinita", ya que podemos picarnos para conseguir la mayor puntuación posible, y competir por estar en lo más alto del ranking.

Casual Birder

Desarrollado por Diego Garcia (y con música y sonido de Max Coburn), es una aventura con ciertas reminiscencias a Earthbound... pero sin invasión alienígena ni combates por turnos.

Aquí encarnamos a un niño que, por avatares del destino, acaba en un pueblecito con una cámara de fotos bajo el brazo, y el encargo de encontrar a un ave legendaria, pudiendo "inmortalizar" por el camino a otras 30 especies de pájaro.

Playdate Casual Birder

Decimos inmortalizar porque, aparte de conversar con otros personajes y explorar, la mecánica principal de Casual Birder gira en torno a tomar fotos con nuestra cámara.

La gracia es que el enfoque de la cámara lo controlamos con la manivela de Playdate, y dependiendo de la posición del pájaro a fotografiar, tendremos que ajustar el enfoque en un sentido u otro. Puedes ver un ejemplo debajo de estas líneas...

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Casual Birder - gameplay en Playdate

Puede que lo que veamos en primer plano se vea borroso y tengamos que alejar la lente para enfocar lo de atrás. O al revés. Una barra en el extremo inferior derecha de la pantalla nos va indicando el nivel de enfoque.

Añade que los pájaros tienen la manía de moverse y volar, y el resultado es un juego simpático, que requiere pequeñas dosis de paciencia para inmortalizar a las aves.

Crankin's Time Travel Adventure

Para mi gusto, uno de los mejores títulos de la primera hornada... pero quizá porque me gustan las cosas atípicas y más si vienen respaldadas por Keita Takahashi, el creador de Katamari Damacy o Wattam. Si conoces ambos, ya sabes a lo que vienes.

Desarrollado por Uvula (Keita Takahashi y Ryan Mohler), junto a Matthew Grimm y Shaun Inman, es una aventura que juega con el tiempo, y lo hace de una manera muy original y creativa.

Crankin es un robot al que le encanta echarse cabezadas, pero esos pequeñas siestas le ponen siempre en apuros. Sin ir más lejos, siempre llega tarde a las citas con su novia, Crankette, quien le cita a las 15:00, justo el momento en el que Crankin se despierta de su cabezada...

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Crankin's Time Travel Adventure - gameplay Playdate

La premisa de esta ida de olla es muy sencilla: girando la manivela en un sentido, Crankin y el tiempo avanzan para llegar a la cita. Si lo giramos en el otro, retrocedemos. Debemos girar la manivela con cabeza para que Crankin llegue lo antes posible a la cita evitando peligros de todo tipo.

Peligros que van desde rayos en una tarde de tormenta a una piara de cerdos que nos persiguen a la carrera, pasando por pájaros que nos darán con su pico o cacas andarinas, tendremos que mover la manivela hacia atrás o hacia delante para que Crankin los esquive haciendo uso de lo que haya en el nivel.

Pueden ser flores que se agachará a oler (y esquivará peligros voladores), subirse a mesas para evitar peligros a raíz del suelo, escaleras por las que subir u otras acciones que le ayudarán a evitar los peligros.

Playdate Crankin's Time Travel Adventure

A pesar de su simpático y loco concepto, Crankin's Time Travel Adventure es un juego que pone a prueba nuestra precisión con la manivela: en ocasiones tendremos que girarla a gran velocidad para huir de una manada de enemigos para, acto seguido, detenernos en seco con precisión milimétrica en un punto del nivel para dejar que pasen.

Todo con un sentido del humor que termina de explotar al llegar tarde a la cita, y ver como Crankette patea las partes nobles de Crankin, o le hace un suplex, o un hadoken, o le mete un directo a la cara, o... ¡menuda fiera por llegar 12 minutos tarde de nada!

Además, Crankin's Time Travel Adventure es un título que no sólo juega con el tiempo, también con el sonido: cuanto más rápido o más lento movamos la palanca, los efectos sonarán más o menos acelerados. Escuchar cómo Crankin aúlla en distintos tonos tras ser golpeado a distintas velocidades no tiene precio.

Boogie Loops

Más que un juego, es una herramienta para crear música o ritmos, desarrollada por May-Li Khoe y Andy Matuschak. Si conoces este tipo de herramientas, recuerda a un "tracker" como los que se usaban en los 90 para crear melodías, principalmente electrónicas.

Lógicamente, su funcionalidad está limitada, y tanto las pistas como los instrumentos están predefinidos, y podrás crear temas chiptuneros, como los que sonaban en la Game Boy original... y poco más.

La mecánica es muy sencilla, disponemos de dos pistas, y un total de 12 canales para ir introduciendo las notas, Podemos elegir la velocidad del tema, añadir efectos en tiempo real, animaciones de bailarines en la parte superior, repetir algún segmento... 

Playdate Boogie Loops

Todo muy sencillo y limitado. Vamos, que no esperes poder cargar tus propias librerías de sonido, ni nada parecido, porque es más un juguete que una herramienta de producción musical.

Eso sí, podrás guardar tus composiciones y dar la turra a tus amigos con ellas. Salvo que estés muy metido en el rollo musical, es quizá el título más flojo de estos 6 primeros juegos.

Lost Your Marbles

Desarrollado por Sweet Baby Inc. & Friends, se trata de una pequeña aventura narrativa, en la que todo gira en torno a encontrar a nuestra mascota perdida, recorriendo nuestro pueblo de manera lineal.

Es una aventura que si te paras a leer todos los textos con detenimiento, puede durar los 120 minutos, aunque es rejugable dado que cuenta con 10 finales, que dependen de diversas variables.

¿Y cómo elegimos unas u otras variables? Pues moviendo nuestra canica por tableros que recuerdan a los cajones de madera como los que creábamos de pequeños con gomas y pinzas, imitando los pinball.

Aquí cada uno de estos tableros tiene unas características únicas, como flechas que nos propulsan, zonas de rebote, rampas... Cada personaje con el que nos cruzamos en la búsqueda de nuestra mascota nos intentará ayudar, por ejemplo, ofreciéndose a crear un cartel de "se busca mascota perdida".

Playdate Lost Your Marbles

Siguiendo con el ejemplo ¿qué foto del perro usarás para el cartel? ¿O en qué papel lo imprimirás? Las respuestas las tomaremos en el interior de estos tableros que giraremos con la manivela, para que nuestra canica se desplace por su interior.

El objetivo es golpear, hasta tres veces, una de las posibles respuestas, que tienen forma de bombilla o bumper de pinball. En ocasiones no sabremos qué respuesta estamos eligiendo hasta golpearlos una primera vez, lo que requiere destreza con la manivela para movernos por el tablero, encontrar las demás respuestas y golpear la que queremos.

Es un juego simpático, rejugable, con un buen arte para los diálogos y unas melodías pegadizas, con un uso distinto para la manivela.

Pick Pack Pup

Desarrollado por Nic Magnier y Arthur Hamer, es quizá el juego más sencillo de los seis primeros. Se trata de un clásico "match 3", o lo que es lo mismo, unir tres objetos del mismo tipo para que desaparezcan de la pantalla.

En este caso, cuenta con un modo historia, en el que somos un perrete que trabaja en una agencia de reparto de mercancia, donde debemos preparar los paquetes para enviarlos y que, en cierto modo, es una sátira de la forma de trabajar de las grandes cadenas. 

Las partes de historia las controlamos con la manivela y así, como si fuera un "pergamino", vamos avanzando por las viñetas de la historia. Una vez terminada la parte de historia de cada capítulo, podemos recoger la manivela, porque en el juego en sí no se usa para nada.

La mecánica del juego es bastante familiar: con el botón A "agarramos" un objeto y con la cruceta lo movemos por la rejilla para formar grupos de tres o más objetos iguales. 

Playdate Pick Pack Pup

La gracia es que el modo historia cuenta con desafíos adicionales: la última fila desaparece cada cierto tiempo, debemos controlar los costes de los objetos que se desperdician, empaquetar los objetos más caros para conseguir cierta cantidad de dinero con 5 emparejamientos, agruparlos de 5 en 5...

Además cuenta con modos adicionales, como Danger Zone (con bombas), Chill Out (donde sólo importa emparejar objetos), modo Infinito, contrarreloj...

Es un juego sencillo, pero el típico al que puedes echarle decenas de horas sin darte cuenta, como pasaba con el clásico Zoo Keeper de DS, por ejemplo. Añade que cuenta con una banda sonora super relajante y pegadiza, y unos buenos gráficos, y el resultado es un entretenido y vistoso juego. 

¿Y qué hay del resto de juegos de la Season One de Playdate?

Como hemos dicho, no queremos destripar las sorpresas dos meses antes de que se produzcan, por lo que sólo vamos a pasar de puntillas, y dar unas pinceladas generales de lo que cabe esperar de esta primera temporada, así como unas impresiones finales de los 24 juegos.

Entre los 18 títulos de Playdate que se han quedado en el tintero hay un poco de todo, desde juegos más o menos experimentales que giran en torno al sonido de una manera original a aventuras gráficas "como las de antes".

También hay hueco para los clásicos de toda la vida con un pequeño giro ("de manivela"). De hecho, ha habido algún que otro título que nos ha recordado a clásicos de Konami y Atari, con alguna original mecánica asociada a la palanca, como rebobinar cuando cometemos un fallo (con un uso limitado).

Por haber, hay hasta una aventura tipo Zelda con objetos que también hacen uso de la manivela, o títulos que no la usan para absolutamente nada. Incluso los hay que hacen uso del acelerómetro de tres ejes, para que rotemos la consola en momentos puntuales.

Menú Playdate

La sensación que queda es que hay disparidad de géneros, y que en una gran mayoría de los casos estamos hablando de títulos originales y simpáticos, que tienen "algo". Algo nuevo, y algo que apela a tiempos pretéritos. Una interesante mezcla que gustará especialmente a quienes disfruten con los juegos indie y/o busquen nuevas sensaciones. 

Está claro que todo es cuestión de gustos, y aunque el nivel es bueno en general, no es menos cierto que otros no dejan de ser pequeños juegos que caen más en la anécdota que en unas mecánicas profundas. Pero son los menos y también tienen "algo".

Dicho esto, viendo la "Season One" de Playdate en su conjunto, lo cierto es que su propuesta resulta muy interesante, con experiencias de todo tipo, y algunas realmente trabajadas, que sacan petróleo de la manivela. 

Y lo mejor es que todo esto no se queda aquí. Aunque Panic dice que lo está estudiando, parece más que claro que en el futuro habrá una temporada 2, y aunque no la hubiera, gracias al sideload es posible cargar software de terceros

Playdate Sideload

Nosotros hemos podido probar un último juego que no está en la temporada 1, y que hemos podido cargar gracias al sideload. Se trata de Bloom, un juego de RGN Party, disponible en itch.io por 9,99 dólares.

Bloom

Bloom es una aventura narrativa con tintes de simulador social, que gira en torno a una chica que abandona sus estudios para perseguir su sueño: abrir una tienda de flores. 

Es un juego que aprovecha el reloj interno de la consola y que, como otros juegos como Animal Crossing, invitan a jugar de manera sosegada, y prolongada en el tiempo. Podemos meternos 5 minutos al día, ver cómo va la vida de los personajes, y regresar al día siguiente.

Bloom Playdate

La gracia de Bloom es que cuenta con dos partes muy bien diferenciadas. En nuestro apartamento, podemos consultar el móvil y realizar todas las acciones sociales, principalmente conversar con otros personajes a través de una suerte de Whatsapp, y tomar decisiones. 

Desde el móvil también accedemos a juegos, nuestros servicios para pagar el alquiler o la tienda donde compramos semillas de plantas para nuestros negocios.

Gracias a la manivela nos desplazamos entre el apartamento y la azotea del edificio, donde tenemos un pequeño huerto donde plantar nuestras semillas. Las plantas que crecen nos reportan dinero, y debemos plantar, recoger y ganar dinero para pagar el alquiler y seguir creciendo plantas.

Todo mientras ahondamos en la vida de Midori, su relación con sus padres, pareja y amigas, a lo largo de muchos días "del mundo real". Un título interesante, y que pone de manifiesto la cantidad de experiencias que ofrece Playdate desde el día de lanzamiento...

Conclusiones finales: Playdate, ¿merece la pena?

Tras haber pasado cerca de 10 días con Playdate usándola de manera regular, descubriendo nuevos juegos y paladeando su propuesta, mi opinión de Playdate no puede ser más clara: es una gran consola, con una propuesta muy definida que encajará con un determinado tipo de jugador.

Si esperas juegos ambiciosos o triples A, probablemente te sientas decepcionado con ella. Pero si lo que buscas son conceptos originales, con un espíritu más indie, con juegos quizá algo más pequeños pero altamente disfrutables o que integren nuevas formas de jugar (y la estética Game Boy te parece adorable), entonces ni lo pienses un segundo.

Hace no mucho escribía sobre la crisis de ideas en el mundo del videojuego, y Playdate es una de las respuestas a esa crisis. Su propuesta no busca gráficazos, ni juegos ultracomplejos... sino una vuelta a lo básico, a mecánicas sencillas pero divertidas, con el aliciente de introducir un elemento nuevo de control.

Playdate

El resultado es una propuesta muy, muy interesante, con destellos de brillantez y algunas piezas de software que por sí solas justifican la existencia de la consola. Crankin's Time Travel Adventure es sólo un ejemplo y, aunque quizá es el más loco de todos ellos, hay otros juegos que son justo eso: divertidos, refrescantes y con un "giro" inesperado

Otros, los más largos o rejugables, te invitarán a volver a menudo, cerrando una colección de juegos en la que es difícil no encontrar algo que te entusiasme, y te invite a seguir jugando. A mí hay determinados títulos que por sus características no me vuelven locos, pero otros rotundamente sí.  

Todo envuelto en un "paquete" muy bien resuelto, con un hardware que es al mismo tiempo funcional y una verdadera preciosidad, que incluso puedes conectar al ordenador y capturar tus vídeos mientras juegas con un mando de otra consola.

Y eso sin mencionar las ilimitadas opciones de ampliación de software que pone sobre la mesa, y que dependerá del uso que quieran hacer los desarrolladores de este nuevo hardware. Si mantienen el nivel de lo visto en la temporada uno, seguro que seguiremos hablando de ella durante mucho tiempo.

Por si fuera poco, esta primera batería de juegos logra evitar que la manivela acabe siendo un detalle que se repite por igual en todos los juegos. Los usos son variados y algunos sorprendentes. Y lo que es más curioso: aunque todos los desarrolladores pensaron en juegos de pesca, Playdate todavía no tiene ni uno. 

Como punto de partida, la propuesta de Playdate nos ha conquistado, y nos ha vuelto a recordar que para pasárselo bien, no siempre son necesarios grandes gráficos, sino grandes ideas. Y Playdate tiene unas cuantas de esas...

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