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Análisis

Análisis de La Isla de la Armadura, la primera expansión para Pokémon Espada y Escudo

Por Álvaro Alonso

Versión comentada: Nintendo Switch

Análisis de La Isla de la Armadura, la primera expansión de Pokémon Espada y Escudo para Nintendo Switch. Este DLC trae de vuelta a numerosos Pokémon, además de presentar un nuevo escenario y diversas novedades. Pero, ¿merece la pena?

Ayer tenía lugar la presentación "Pokémon Presents", donde se anunciaron curiosidades como Pokémon Smiles y Pokémon Cafe Mix, y grandes sorpresas como New Pokémon Snap para Nintendo Switch, además de emplazarnos a la semana que viene para otro gran anuncio (se especula con que podría tratarse de las versiones Let's Go de Oro y Plata).

Pero quizás lo más interesante es que, durante la presentación, se activó La Isla de la Armadura, permitiendo a los entrenadores y entrenadoras de Pokémon Espada y Escudo usar el Pase Armadura para viajar hasta esta nueva localización. Como ya sabéis, la Isla de la Armadura es la primera expansión para los juegos de Nintendo Switch, y estará acompañada por un segundo DLC, Las Nieves de la Corona, que tiene previsto lanzarse a finales de año.

Nosotros ya hemos tenido la oportunidad de viajar hasta la isla, explorarla de cabo a rabo y completar la nueva historia mientras poníamos a prueba todas las novedades que incluye. En nuestro análisis de Pokémon Espada y Escudo: La Isla de la Armadura, os contamos si merece la pena el DLC.

Un (pequeño) paso en la buena dirección

Cuando The Pokémon Company anunció un RPG de Pokémon "hardcore" para Nintendo Switch, fue inevitable echar a volar la imaginación. Después de lo visto en el magistral The Legend of Zelda: Breath of the Wild, era difícil no pensar en esas llanuras, en esos escenarios enormes, aplicados a la fórmula Pokémon. 

Por desgracia, Pokémon Espada y Pokémon Escudo no fue lo que habíamos imaginado, pese al tímido intento que se hizo a través del Área Silvestre. Con La Isla de la Armadura, en Game Freak demuestran haber estado escuchando todas las críticas, porque nos encontramos con algo más cercano a esa visión que todos tenemos en la cabeza de un juego de Pokémon para la nueva generación.

La Isla de la Armadura

Pero ello han tomado una decisión drástica: deshacerse de las rutas. El diseño de estas zonas era una herencia del pasado, un pasado que se remonta a 1996 y que ya llevaba tiempo siendo un lastre. En cuanto ponemos un pie en la Isla de la Armadura, nos encontramos con una zona abierta al estilo del Área Silvestre que podemos explorar sin restricciones.

Todas las reglas del Área Silvestre de Pokémon Espada y Escudo se aplican aquí: podemos mover la cámara, ver a los Pokémon en su hábitat natural y entrar en contacto con ellos para iniciar los combates, usar la bici Rotom para desplazarnos más rápido y cruzar ríos... La gran diferencia es que el diseño de la Isla de la Armadura es mucho más interesante.

La Isla de la Armadura

Hay cuevas, bosques, desiertos, islotes... Y accedemos a todos estos lugares sin tiempos de carga, simplemente caminando o surcando los mares (si Sharpedo no lo impide). Incluso aunque el tamaño de la isla no sea especialmente grande, su variedad de entornos y obstáculos, como montaña o diferentes alturas, hacen que la exploración sea infinitamente más interesante.

Además, se ha incluido un coleccionable en forma de 151 Digletts de Alola para invitarnos a buscar en cada rincón. Sinceramente, explorando la Isla de la Armadura hemos sentido esa sensación que esperábamos de un juego de Pokémon next-gen... O algo que se le acerca.

La Isla de la Armadura

Porque no todo es bueno, claro. Hay problemas de los que era imposible librarse, como son aquellos que están relacionados con la parcela técnica. El popping sigue estando muy presente y jugar conectados a Internet significa sufrir constantes y molestos parones. No lo recomendamos.

Tampoco se entiende el mapa; dado que ahora explorar es mucho más importante, el mapa al que accedemos desde el menú se ha convertido en una herramienta indispensable para orientarnos... O eso es lo que diríamos si no hubiesen apostado por un diseño que sigue la línea del mapa de Galar y que no representa correctamente nuestra posición y la de las localizaciones.

La Isla de la Armadura

Y no acabamos de entender por qué no se han incluido batallas contra entrenadores más allá de las que presenta la historia. Era uno de esos aspectos de las rutas que se podían haber mantenido sin problema, y habría servido para dar más vida a la isla, además de aumentar la duración.

La propia Isla de la Armadura no es la única novedad de esta expansión, aunque como veis es lo que más nos ha gustado. Se han incluido novedades como las versiones Gigamax de los tres iniciales, además de la posibilidad de convertir a Pokémon no-Gigamax en Gigamax gracias a una sopa de Maxisetas. Hay nuevos cortes de pelo, ropa, aspectos para la bici Rotom, una máquina para fabricar Poké Ball usando bonguri... 

La Isla de la Armadura

Y por supuesto hay un gran número de Pokémon de anteriores generaciones que están de vuelta; de hecho, salir de caza para hacernos con todos es uno de los grandes atractivos de esta expansión. La lástima es que no se haya equilibrado el nivel de alguna manera, pues si hemos terminado el juego, las criaturas que encontramos rondan el 60. Es decir, que para los que vayáis con un equipo de Pokémon al nivel 100, la Isla de la Armadura va a ser un paseo por el parque.

Y esto nos lleva a hablar de la nueva historia que presenta este contenido adicional. La trama es como la del juego principal: entretenida pero sencilla, y en apenas dos horas la habréis completado. Nos lleva a visitar distintas partes de la isla y combatir contra algunos entrenadores, pero -insistimos- no esperéis un gran desafío. Lo más interesante para los jugadores hardcore es la Prueba Ceñida, una serie de combates que se desbloquean tras terminar la historia y que recuerdan a la Torre Batalla, con la diferencia de que estamos obligados a usar un equipo de Pokémon del mismo tipo.

La Isla de la Armadura

La gran estrella de la Isla de la Armadura es Kubfu, el nuevo Pokémon. Gran parte de la historia nos lleva a forjar una relación con la criatura e incluso elegir entre una de las dos posibles formas de evolución, lo cual está muy bien, aunque hay algo que nos sobra completamente: en cierto punto debemos subir a Kubfu al nivel 70 para poder superar un desafío. Si disponemos de caramelos de experiencia se puede solucionar rápido, pero es algo que da la sensación de estar ahí simplemente para alargar la ya de por sí escasa duración.

La gran pregunta es... ¿Merece la pena la Isla de la Armadura? Y es una pregunta difícil, porque si nos ceñimos a lo que ofrece esta expansión... La respuesta sería no. Pero comprar la Isla de la Armadura también significa obtener acceso a Las Nieves de la Corona cuando se lance. Y nos da la sensación de que se han reservado la mayoría de sorpresas (como las nuevas formas de Articuno, Zapdos y Moltres o el nuevo legendario) para esa expansión. Cuando llegue el día, podremos valorar mejor todo el conjunto, pero hoy por hoy, La Isla de la Armadura sólo es recomendable para quienes quieran seguir cazando y luchando

Valoración

La Isla de la Armadura es un pequeño paso en la buena dirección para Pokémon pero, pese a las novedades que incluye, sólo podemos recomendarle la expansión a quienes quieran seguir capturando y luchando.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

La eliminación de las rutas y el salto a "mundo abierto".

Lo peor

Si sólo buscas historia, apenas dura unas horas. Arrastra problemas técnicos del juego principal. Se echa en falta más contenido.

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