Análisis de Star Ocean: The Divine Force, un JRPG interestelar que ha salido mejor de lo que esperábamos

Star Ocean The Divine Force

¿Os apetece una experiencia JRPG de las de antes? Pues echadle un ojo a nuestro análisis de Star Ocean: The Divine Force, la nueva entrega de la saga de rol interestelar de Square Enix para PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X|S y PC.

Star Ocean: The Divine Force llega mañana a PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X|S y PC. Se trata de la sexta entrega principal de la saga JRPG de tri-Ace, caracterizada por sus combates en tiempo real y por combinar fantasía medieval y ciencia ficción. Pero aunque ha tenido entregas muy notorias (principalmente las dos primeras), nunca ha terminado de despuntar. 

Y lo que es peor: no se lanzaba un nuevo Star Ocean desde 2016. Y dado el pésimo recibimiento que tuvo esa última entrega, Star Ocean: Integrity and Faithlessness, muchos ya daban la saga por muerta.

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Star Ocean 6: The Divine Force - Tráiler fecha de lanzamiento

Por suerte Square Enix sigue en mitad de una racha imparable que nos está colmando de juegos sin descanso. Y en especial, hay que agradecer el notable esfuerzo que están haciendo para recuperar grandes juegos y sagas caídas en olvido, ya sea mediante nuevas entregas o remasterizaciones.

Casos como el de  Trials of Mana, SaGa Frontier Remastered, Chrono Cross: The Radical Dreamers Edition, Live A Live, Valkyrie Elysium, Tactics Ogre: Reborn, los remakes de Front Mission... Y nuevos indicios apuntan a que Parasite Eve podría ser el siguiente (¡ojalá!).

¿Está a la altura el nuevo Star Ocean? ¿Merece la pena incluso si no somos seguidores? ¿Es un buen JRPG? Os lo contamos en nuestro análisis de Star Ocean: The Divine Force.

Star Ocean: The Divine Force tiene la esencia de los JRPG clásicos

Como suele ser habitual en la saga, la historia de Star Ocean: The Divine Force nos lleva hasta un universo en el que el viaje espacial esta a la orden del día. Pero no todos los planetas están igual de desarrollados desde un punto de vista tecnológico, como es el caso de Aster IV, el mundo al que va a parar Raymond (prefiere que le llamen Ray) tras ser atacado por una nave de la federación.

No tarda en conocer a dos de sus habitantes: nada menos que la princesa Laeticia y su guardaespaldas, el arisco Albaird. Se produce así un choque cultural de lo más interesante entre los personajes originarios de Aster IV, que no saben lo que es una nave espacial, y el "starman", que está acostumbrado a tratar con androides.

Star Ocean: The Divine Force

Juntos, se embarcan en un viaje que les lleva a enfrentarse a los peligros del planeta... y más allá de la estrellas. La historia tiene grandes momentos y un buen ritmo que siempre nos anima a seguir, pero no esperéis algo único que os cambie la vida. Lo mismo aplica a los personajes, que están bien y forman un buen grupo, pero sin salirse de los tópicos del género.

En realidad, estas mismas palabras se pueden aplicar a prácticamente todo dentro de Star Ocean: The Divine Force. Es un JRPG muy tradicional, pero esto es al mismo tiempo una fortaleza y una debilidad. 

Es una fortaleza porque a veces da la sensación de que los JRPG clásicos, con su exploración, sus combates, sus jefazos, sus ciudades, sus minijuegos, su historia, etc., son cada vez menos habituales. Y es una debilidad porque se queda ahí y no va más allá; no esperéis una experiencia excepcional, "sólo" un buen juego.

Star Ocean: The Divine Force

Echemos un ojo a los combates, por ejemplo. En Star Ocean: The Divine Force los enfrentamientos se desarrollan en tiempo real y sin transiciones. Es decir, que mientras exploramos un escenario, podemos toparnos con un grupo de enemigos y nosotros decidimos si entablamos combate o si los rodeamos para evitar el derramamiento de sangre.

A nivel jugable, se podría comparar con un hack'n slash, pues podemos hacer combos, ataques aéreos, esquivas... La profundidad la encontramos en los elementos RPG, pues además de subir de nivel y poder cambiar el equipo, cada personaje cuenta con un árbol de habilidades dedicado con el que podemos hacerlos crecer invirtiendo puntos para mejorar sus atributos.

Star Ocean: The Divine Force

Esto nos da cierta versatilidad a la hora de construir a los personajes, pero donde verdaderamente brilla es a la hora de definir su comportamiento, pues podemos personalizar al completo lo que hace cada botón usando las habilidades desbloqueadas. En Star Ocean: The Divine Force, las cadenas de combos se componen de tres ataques, pero nosotros decidimos qué habilidad ocupa cada posición. 

Un ejemplo para que nos entendáis mejor: nada más empezar el juego, al pulsar el botón cuadrado tres veces Ray ejecuta un combo de tres ataques. Cada uno de estos ataques es en realidad una habilidad de combate con nombre, objetivo, alcance, poder y consumo de AP. Podemos reordenarlos a nuestro gusto o, incluso, hacer que la misma habilidad ocupe las tres posiciones.

Star Ocean: The Divine Force

Ahora pensad que eso mismo se aplica también a los botones triángulo y círculo, lo que significa que podemos personalizar tres combos de tres golpes. Pensad que también podemos asignar acciones a pulsaciones largas de esos mismo botones. Y que no sólo podemos asignar habilidades, sino también objetos.

Sobre el papel puede que suene complicado, pero es un sistema sencillo que con enormes posibilidades y, lo que es más importante, da muchísimo juego. Especialmente si tenemos en cuenta que cada personaje es diferente: tienen armas diferentes, habilidades diferentes, roles de combate diferentes... Y podemos alternar entre ello en cualquier momento pulsando un botón.

Star Ocean: The Divine Force

Pero todo esto entra dentro de lo esperado, pues hablamos de unos sistema que llevan ahí prácticamente desde el primer Star Ocean. Lo que aporta algo de frescura en Star Ocean: The Divine Force es D.U.M.A., una suerte de dron que conocemos durante las primeras horas y que nos acompaña en todo momento.

D.U.M.A. es la puerta de acceso a una serie de mecánicas que hacen que los combates sean mucho más interesantes. Para empezar, si mantenemos presionado el botón R1, se despliega un escudo que nos permite bloquear los ataques o contraatarcarlos, si lo hacemos en el momento exacto.

Star Ocean: The Divine Force

Si soltamos el botón, realizamos una veloz acometida contra el enemigo (los efectos cambian dependiendo del personaje al que controlemos). Lo interesante de este ataque es que podemos cambiar la dirección en plena embestida y, si lo hacemos justo cuando el enemigo tiene fija la atención sobre nosotros, se queda paralizado durante unos segundos y sufre más daño.

Son sólo algunos ejemplos, pues a medida que avanzamos en la historia vamos desbloqueando nuevas funciones de D.U.M.A., como los espectaculares ataques definitivos o la posibilidad de "desacoplarlo" para obtener bonificaciones defensivas.

Star Ocean: The Divine Force

Son ideas muy convincentes y, cuando funcionan, los combates son muy satisfactorios. Desgraciadamente hay un gran problema: la dificultad. Star Ocean: The Divine Force es insultantemente fácil, incluso jugando en Universo (difícil). Ha habido algún jefe nos ha hecho sudar y nos ha obligado a usar objetos, pero por lo demás es un paseo por el campo.

El problema no es que sea fácil como tal, sino que la ausencia de desafío provoca que todas las buenas ideas queden completamente desaprovechadas; finiquitamos a los enemigos tan rápido que cualquier tipo de estrategia desaparece y, al final, los combates se resumen en embestir y machacar botones.

Para empeorar las cosas, la cámara sufre en espacios cerrados o en cuanto hay paredes cerca, convirtiéndose en un auténtico estorbo contra el que hay que pelear constantemente.

Star Ocean: The Divine Force

D.U.M.A. también tiene un papel importante a la hora de explorar, pues es posible usar las embestidas para desplazarnos a gran velocidad y volar durante unos segundos. Los escenarios esconden además tesoros y otros objetos de difícil acceso, por lo que la exploración cuenta con un asombroso componente vertical.

Y no, Star Ocean: The Divine Force no es un juego de mundo abierto, sino que está dividido en escenarios, pero tampoco lo hemos echado en falta porque todos tienen una extensión considerable y un diseño que suele huir de simplezas. Particularmente, nos han gustado las diferentes ciudades y el ambiente que se respira en cada una de ellas.

Esto nos lleva a hablar del apartado gráfico, que es otro de los puntos flojos de Star Ocean: The Divine Force. Incluso para los estándares de PS4 y Xbox One es un juego gráficamente flojo, con algunos defectos gráficos flagrantes como un popping muy agresivo. Al menos, en PS5 y Xbox Series X, contamos con la posibilidad de jugar favoreciendo la resolución o el rendimiento.

Star Ocean: The Divine Force

Ahora bien, ¿se ve mal? No, en absoluto. De hecho, en lo que a escenarios se refiere el juego nos deja con vistas verdaderamente preciosas gracias a la combinación de tecnología futurista y elementos medievales. Star Ocean: The Divine Force tiene un buen apartado artístico, aunque... el diseño de los personajes no termina de convencernos.

Pero no se trata de un problema artístico, pues al echar un ojo a los artes conceptuales realizados por el legendario Akiman no vemos problema alguno (excepto con la hipersexualización de los personajes femeninos; ahí sí tenemos algún problema). Pero al trasladar esos artes a modelos 3D, los personajes han salido mal parados y han perdido identidad.

Star Ocean: The Divine Force

Por suerte, Motoi Sakuraba vuelve a llevar la batuta de la banda sonora. Es la segunda vez en apenas unos meses que tenemos el placer de deleitarnos con el trabajo del genio japonés (le escuchamos en Valkyrie Elysium) y como de costumbre ha vuelto a deleitarnos con una sinfonía de melodías épicas para los momentos de exploración, potentes para los combates... Una gozada.

En definitiva y ya para cerrar este análisis de Star Ocean: The Divine Force, puede que no estemos ante un juegazo descomunal... Pero tampoco pasa nada. No todos los juegos tienen que ser 10/10, obra maestra, etc. para ser entretenidos y recomendables. Porque aun con sus defectos, si sois amantes del rol japonés os garantizamos que vais a disfrutar con Star Ocean: The Divine Force.

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VALORACIÓN:

D.U.M.A. incorpora ideas divertidas a la hora de explorar y combatir, pero más allá de eso Star Ocean: The Divine Force es un JRPG corriente y moliente. Y no pasa nada, porque a veces estos juegos que son simplemente buenos son tan divertidos como cualquier AAA. A veces incluso más.
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LO MEJOR:

Un JRPG muy tradicional. Personajes muy diferentes. La chulísima ambientación y gran variedad de escenarios. La banda sonora.
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LO PEOR:

Gráficamente pobre. Excesivamente fácil. Problemas con la cámara. No hace nada especialmente reseñable. En inglés.

Plataformas:

PC,

PS4,

PS5,

Xbox One,

Xbox Series X

Versión comentada: PS5

Hobby

75

Bueno

Y además

Star Ocean: The Divine Force

Carátula por defecto

Plataformas:

PC, PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X

Lanzamiento: