Crítica de Better Man, el convencional biopic que Robbie Williams hace evolucionar con un enfoque muy especial

Robbie Williams nos cuenta su frenética carrera de forma muy personal, pero lo hace convertido en un simio muy cañero.
El próximo 1 de enero se estrena en cines Better Man, el biopic musical de Robbie Williams que repasa la carrera de una de las mayores estrellas de la música reciente.
¿Cuántas películas biográficas sobre estrellas de la música hemos tenido recientemente? A bote pronto, se me ocurren Bohemian Rhapsody, Rocketman, Bob Marley: One Love, Elvis o The Dirt. Esto por no contar los biopics sobre estrellas de cine como Blonde o estrenos inminentes como A Complete Unknown.
La pregunta es: ¿qué nos puede ofrecer Robbie Williams que no hayamos visto ya ochocientas veces en la gran pantalla? La respuesta más evidente no hace falta ni aclararla: un mono.
Hoy, en HobbyCine, te traemos nuestra crítica de Better Man. ¿Logrará Robbie Williams conquistar la gran pantalla como ha hecho con los escenarios?
"Mi vida, por Robbie Williams"
Better Man recorrerá en 135 minutos la carrera y vida personal de Robbie Williams, desde sus humildes comienzos soñando con la fama a través de la inspiración de algunas de las voces más célebres del siglo XX, hasta convertirse en una estrella de talla mundial.
Naturalmente, no es un camino fácil y Robert Peter Williams se ha topado con innumerables obstáculos, tanto externos como propios, que amenazaron con hacerlo caer para siempre.
"Sexo, drogas y Rock & Roll", más pop en este caso, como dice el dicho. Ese es el ABC de todo biopic musical y un elemento común que comparten muchas estrellas de fama internacional, junto a las clásicas complicaciones sentimentales.
Better Man no va a escatimar en ninguna de ellas y, en ese sentido, es tremendamente convencional. Es, quizá, el punto más débil que se le puede encontrar a la película, si obviamos un detalle que puede parecer superfluo, pero no lo es: nos lo está contando el mismo Robbie Williams y, al hacerlo, apuesta por otras cosas.
Un musical que no satura
Para explicar esta parte, debo destacar que soy lo contrario a un apasionado de los musicales: no es que los odie, pero no me verás haciendo cola para ver uno por voluntad propia.
Dicho esto, hay cierto componente musical en Better Man más allá de lo tocante a conciertos y salas de grabación. De entrada, esto me habría echado para atrás, pero no tanto.

Robbie Williams coge algunas de las canciones más importantes de su discografía y las inserta en momentos trascendentales de su vida de forma inteligente, todo orquestado por una mano maestra como la de Michael Gracey. Hablamos del director de El gran showman, palabras mayores en el género. Especial atención al uso de Angels.
Gracey consigue que la mayoría de números musicales de Better Man discurran de forma orgánica. Hay uno que es, quizá, algo más intrusivo, pero muy entretenido. Digamos que, a título personal, disfruto si hay uno, pero no si cada cinco minutos se pone todo dios a bailar porque sí. Esta vez no es el caso y se agradece.
Una película feelgood
Salí del pase de Better Man con un chute de buen rollo que me hizo recordar lo que sentía viendo episodios de Ted Lasso. Hay muchas películas que consiguen hacerte pasar un buen rato mientras las ves, pero no tantas que consigan que mantengas esa sensación al rato de terminar de verlas.
Better Man lo consigue a través del mensaje que Robbie Williams nos cuenta a lo largo de la película, algo que parece muy convencional, pero que sigue siendo importante de recordar.
Hay un componente de pedir perdón y saber perdonar que impregna toda la obra y que muchas veces no sabemos llevar a la práctica hasta que es demasiado tarde.
Better Man nos va a dejar momentos tensos, incómodos y entrañables, todo gracias a una entrega total de estrellas como Jonno Davies, Steve Pemberton, Alison Steadman, Kate Mulvany, Frazer Hadfield o Raechelle Banno.
Mención especial para Pemberton y Steadman, que interpretan al padre y la abuela de Robbie Williams y, en muchos sentidos, fueron responsables de modelar al joven Robert.
En cuanto al famoso CGI del mono: no he visto fallos en el visionado y, aunque pueda chocar de entrada, llega un momento en que casi no nos damos cuenta de que está ahí. Aunque es cierto que puede que una escena cerca del final te haga pensar que has entrado a ver El planeta de los simios.
No esperes el mejor biopic musical de la historia con Better Man, pero su combinación de la historia de Robbie Williams con su fantástica banda sonora y los toques de comedia con los que se salpica el guion de Oliver Cole, Simon Gleeson y Michael Gracey, hacen que esta película sea muy entretenida de ver.
No hace falta que seas fan de Robbie Williams para disfrutar de esta película, pero sin duda sus miles de seguidores lo van a gozar en la sala mientras vean Better Man, toda una monada de historia.
Valoración
Nota 80
Robbie Williams nos cuenta su historia en primera persona, pero con un enfoque muy bizarro que consigue que todos sus convencionalismos funcionen como un reloj al ritmo de Feel, Angels, o Rock DJ.
Lo mejor
Consigue enganchar con su humor y su estilo desenfadado para lanzar un poderoso mensaje mientras regala tus oídos con la música de Robbie Williams.
Lo peor
Como biopic musical, no puede evitar caer en todos los clichés que destacan en el mundillo de las celebridades y hemos visto tropecientas veces.
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Javier Cazallas
Redactor
Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.
