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Big Mouth temporada 3
Análisis

Crítica de Big Mouth temporada 3, ya disponible en Netflix

Tus hormonas no te engañan, Big Mouth está de vuelta. Analizamos el regreso de los dibujos animados con más "penetración" en el catálogo de Netflix.

Está claro que Netflix tiene un buen nicho en la animación para adultos, de la que ya tiene un buen puñado de representantes. Quizá la más popular ahora mismo (con permiso de Bojack Horseman) sea esta Big Mouth, una serie que explora las preguntas y dudas sexuales que todos nos hemos planteado alguna vez... Y otras que solo gente muy "tocá" de la cabeza se haría. La patata caliente de esta temporada 3 de Big Mouth era plantearse: "y ahora, ¿qué?". Después de dos temporadas que ya habían abordado toda clase de hitos en la pubertad y adolescencia, no parecía que quedara mucho por explorar.

Pero sí que lo había, sí, aunque en esta ocasión no se gire tanto en torno a las primeras inquietudes sexuales de niños que comienzan a ser adultos. La menopausia (con nuevo fantasma incluído), la masturbación femenina, el incesto o el sexting son algunos de los temas que vemos en estos capítulos, con un repaso muy general también a la diversidad sexual y a lo complicado de entender que puede parecer para parte del personal: ¿cómo que no es lo mismo bisexual que pansexual? Pues no, y aquí se aborda el tema... Con mucho humor, por supuesto.

Big Mouth temporada 3

La temporada 3 de Big Mouth sigue siendo muy burra con sus chistes sexuales para que soltemos más de una carcajada antes las situaciones más gráficas, pero sigue teniendo cuidado de no juzgar las conductas. Sí, personajes como Nick o Andrew se meten en líos por sus "experimentos sexuales" y dudan si lo que está haciendo bien, pero la sensación que se queda siempre no es de condena o aprobación, sino de hacernos reflexionar acerca de dudas similares, que probablemente, todos hemos tenido en algún momento.

Es cierto que, en su constante afán de ser más bestia todavía, a veces Big Mouth se pasa de gráfica por el mero hecho de provocar. Aunque es algo muy lícito, hace que se pierda parte del interés que podamos tener en el tema (en ese sentido, quizá Sex Education es más equilibrada). Pero bueno, habrá quien disfrute precisamente por eso, porque la serie no se corta para nada.

Big Mouth temporada 3

Lo que sí tenemos claro es que, donde más brilla de nuevo la temporada 3 de Big Mouth es en las referencias culturales. Los homenajes al cine de superhéroes, a las películas noventeras y recientes (¿un musical dedicado a la película Acoso? ¿Nathan Fillion en Star Trek?) o los realities actuales (muy sólida esa aparición estelar del reparto de Queer Eye) dan un punto de variedad muy necesario a la serie. Ojo, que también hay bastantes referencias a videojuegos como Fortnite o montones de puyas a la propia Netflix, que recibe una elegante pedrada por la polémica en torno a Por trece razones. Sin duda, esos son los momentos más ácidos de una serie que cada vez se suelta más la melena con números músicales y sketches fuera de la trama principal.

Está claro que cada capítulo es diferente (tenemos 10, más el extra Mi peludo San Valentín, que se estrenó unos meses atrás) y se atreven con toda clase de enfoques para cada uno, como el especial dedicado al pasado de Duke Ellington, que hasta tiene cabecera propia. Pero también es verdad que, al haber crecido tanto en situaciones y personajes, a veces Big Mouth no sabe muy bien qué hacer con todo lo que tiene sobre la mesa. Personajes como Gina o el Mago de la Vergüenza, que eran muy novedosos y cruciales en la temporada 2 de Big Mouth, aquí hacen apariciones muy puntuales y poco relevantes, mientras que otros personajes como Missy a veces protagonizan tramas que no parecen pegar con su carácter.

Big Mouth temporada 3

Así pues, se ha perdido un poco de solidez, pero aún así, esta sigue siendo una serie de animación con la que las risas están aseguradas a la par que aprendemos alguna que otra cosilla sobre jugos corporales. Pero no hagáis caso al Monstruo de las Hormonas mientras leéis este texto, mantened la calma...

Valoración

Aunque pierde un poco el norte con ciertos personajes, la serie sigue siendo tan ácida, atrevida y divertida como siempre... Si no te impresiona ver "zumo de amor" por doquier, claro.

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

Las referencias culturales y su capacidad para no dejar títere con cabeza, incluída la propia Netflix.

Lo peor

No sabe muy bien qué hacer con personajes como Gina o el Mago de la Vergüenza, que en la temporada 2 eran cruciales.

Y además