Jessica Jones
Análisis

Crítica de Jessica Jones temporada 2, ya en Netflix al completo

Por Jesús Delgado

Jessica Jones temporada 2 llega el 8 de marzo a Netflix. Os hacemos una crítica de la segunda temporada de la heroína de Marvel encarnada por Krysten Ritter. Así es la temporada 2 de la serie basada en el cómic Alias.

Vamos a ampliar la crítica que hace unas semanas os hicimos sobre el arranque de la temporada 2 de Jessica Jones, la serie de Netflix que se basa en los cómics de Marvel, firmados por Brian Michael Bendis. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo,  Netflix ha aprovechado para lanzar al completo toda la temporada 2 de la serie en su plataforma.

Como os contamos en su momento, Jessica Jones temporada 2 se ubica después de los eventos narrados en la mini-serie de The Defenders, que sirvió de crossover a todas las anteriores series de Marvel y Netflix. Jessica (Krysten Ritter) trata de reflotar el negocio, la agencia de investigación Alias, tratando de superar su enfrentamiento final con el maníaco Kilgrave (David Tennant). Sin embargo, a pesar de poner todo se su parte, su fama de asesina con poderes, la persigue.

En tanto a su puerta llaman una serie de personajes de dudosa cordura, Trish (Rachael Taylor) continúa la investigación del accidente que dotó a Jessica de sus habilidades. Desgraciadamente, su curiosidad también atraerá la atención no deseada de ciertos elementos, que quieren mantener oculta la verdad y que se confabularán para mantener a Jessica y a Trish lejos de la verdad tras los experimentos que le dieron a la detective de sus poderes. 

Esta es la crítica del episodio 1 de la temporada 2 de Jessica Jones. ¿Veis mucha diferencia con este adelanto ampliado?

En las siguientes líneas comenzamos a haceros la crítica de toda esta season 2 de Jessica Jones. Para ello, valoremos los puntos positivos como los negativos de esta segunda tanda de episodios de la serie creada por Melissa Rosenberg (guionista y productora de la Saga Crepúsculo y de la teleserie Dexter).  

Cuando no ceñirse al material original funciona

Hace ya tiempo, en un blog, os hablamos acerca de que si una adaptación de un cómic no es fiel al cien por cien al material original no supone que esta sea mala per se. En este sentido, Jessica Jones y su temporada 2 ejemplifican lo que os dijimos por aquel entonces en dicha columna de opinión. 

Puedes leer el blog sobre fidelidad de películas de cómic en este enlace. 

Jessica Jones temporada 2 ignora, a grandes rasgos, la continuidad de los cómics. Lejos de adaptar The Pulse, la serie sucesora de Alias, la colección original de la heroína, esta segunda entrega de las peripecias de la malhablada investigadora privada de Marvel parte en otra dirección. Esta nueva etapa se aleja mucho de los cómics para únicamente recrear un relato de neo-noir moderno, tal y como ya apuntamos en la crítica del primer episodio.

En este sentido, la serie comete el vicio del resto de series de Netflix y Marvel: tratar de impregnar al relato de un cierto realismo de presentación (lo que mucha gente llama "realista", vaya). Pero, donde en series como Iron Fist o The Defenders esta fórmula no ofrece los mejores resultados, con Jessica Jones sí funciona, debido al mismo tono del show. Eso sí, es posible que algunas libertades respecto al cómic molesten al grupo más duro de los fans. 

Jessica Jones trata de acercarse más al género noir y de películas de detectives y toma muchos elementos de estos. Desde la música, con toques de jazz, hasta los monólogos interiores de la protagonista (que nada tiene que envidiar en cuanto a cinismo y malos hábitos a detectives como Marlowe o Sam Spade). Esto también incluye, por cierto, algún guiño a las mejores películas de suspense y policíacas, como Sed de Mal de Orson Welles. 

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Aún así, la serie trata de enmarcarse dentro de la misma continuidad del Universo Cinematográfica de Marvel, haciendo mención a la línea temporal de las películas. La referencia más clara es la inclusión de La Balsa (la prisión para gente con poderes), que ya mencionó y se mostró en Capitán América: Civil War. También, no lo perdáis de vista, se mantienen las conexiones con las otras series. Sirva de ejemplo la presencia de Turk (Rob Morgan), el desafortunado matón recurrente de las todas series originales de Marvel y Netflix.

El tratamiento de la serie denota que esta está orientada sobre todo a un público que no disfruta precisamente con las historias de héroes disfrazados Hay que entender, que este último es precisamente uno de los dos públicos objetivos de la serie, junto a los devotos del personaje original. 

Por otro lado, también existe un tamiz feminista que cubre el relato. Como os hemos señalado ya alguna vez, en Jessica Jones se realiza una inversión de roles, en donde personajes femeninos llevan a cabo acciones o toman posiciones típicamente asociadas a hombres en relatos noir. Sumado a esto, el enfoque de los personajes diversos resulta muy rico y variado, no centrándose en arquetipos ni clichés. Que además la proporción de hombres y mujeres sea orgánica, muy natural y nada forzada, realza el discurso de la serie. 

Cabe destacar, muy especialmente, la calidad actoral del reparto. Ciertamente, Krysten Ritter es la que más destaca, ya que hace suyo el personaje de Jessica Jones. Pero son precisamente los secundarios quienes más vida le dan a esta segunda temporada. Carrie-Anne Moss vuelve a llenar la pantalla con su sola presencia, pero novedades interesantes, como la adición de Janet McTeer (en un papel que no os revelaremos), son impagables. 

Y hablando de impagable. El retorno (puntual) de uno de los artistas de la primera temporada es una de las cosas que más "gustito" nos ha dado. Lástima que su presencia únicamente se limite a un único episodio. ¿Quizá le veamos de vuelta en la tercera temporada?

¿La misma historia ya contada?

Uno de los problemas principales con los que se encuentra la temporada 2 de Jessica Jones es precisamente una repetición de estructura de la segunda temporada. Aunque el tema cambia, el esqueleto es el mismo. Si en la temporada 1 de la serie se trataba el tema de cómo Jessica "superaba" su trauma, en esta segunda se pretende narrar una historia de orígenes. Pero, como decimos, debido a que el planteamiento y ritmo es muy parecido, cuesta apreciar este matiz.  

Además el ritmo es muy similar. Nuevamente encontramos los habituales problemas de ritmo de las series de Netflix y de Marvel, tratando de exprimir hasta la última gota los trece episodios de cada temporada. Esto hace que la serie se dilate con líneas argumentales algo innecesarias e, incluso, que recurra algunos giros de guión exagerados o traídos por los pelos, a fin de alargar la acción, como si de un culebrón se tratase.

Que también estos giros sean expuestos de manera algo forzada, no ayuda precisamente a verlos con mejores ojos. Sobre todo cuando algunas decisiones argumentales parecen llamadas a generar expectación, choques o dificultades poco naturales, pero adecuados para acrecentar el drama. En contrapunto, esta dilatación de trama permite exponer una serie de temas, cuestiones y conflictos sobre la mesa, que enriquecen la narración. Por lo que tenemos una de cal y otra de arena en este punto.

Su final, tampoco nos ha convencido mucho. Nos ha quedado algo flojo. Pero, claro, esto es algo muy subjetivo y su juicio debería quedar sujeto a los gustos del espectador. Es posible que lo que a nosotros no nos toque el alma, a otro tipo de público sí le guste. 

No así, podemos señalar categóricamente que se ha desaprovechado el uso del color, una de las bazas principales de la primera temporada de Jessica Jones. No es un elemento de la fotografía tan cuidado ni está tan implícito en el desarrollo de los acontecimientos en esta nueva etapa. La luz azul y púrpura que originalmente eran la seña de identidad visual de la serie no está tan presentes, ni juegan un papel narrativo tan claro. Quizá pueda entenderse esta decisión en un intento de apartarse del tono ligeramente comiquero de la serie en su primera etapa y la ausencia de Kilgrave en la trama principal. Pero, aún así, se echa en falta.  

Con todo, hemos decir que resulta una serie bastante entretenida y que levanta bastante la calidad tras un producto tan flojo como fuera Iron Fist. A quien le gustó la primera temporada de esta serie, esta segunda no le defraudará, ya que Jessica Jones se sigue posicionando como una de los mejores títulos, nacidos de la colaboración entre Marvel y de Netflix, a pesar de sus defectos de forma.

Valoración

La temporada 2 de Jessica Jones difiere de los cómics originales, construyendo un eficaz relato neo-noir, con excusa del tema de superheroico de fondo. Un comienzo flojo, que mejora con un desarrollo más elaborado.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

Krysten Ritter y interpretación. La inversión de roles propios del género detectivesco. La desviación del material original. El episodio de orígenes.

Lo peor

El arranque poco prometedor de sus primeros episodios.Alarga el drama con giros muy artificiosos. Los clichés de otras series de Netflix.

Y además