Análisis de Starfield en PS5 y de los cambios "galácticos" que llegan también a PC y Xbox Series X׀S

Análisis y valoración de Starfield en PS5 y de los cambios que han llegado a todas las plataformas tras su lanzamiento en Xbox Series X/S y PC.
Mucho ha llovido desde que Starfield rompiera otra barrera (la espacial) para Bethesda en Xbox Series X/S y PC, allá por 2023. En la vida real regresamos a la Luna y en el mundo jugón, los juegos antes exclusivos de Microsoft ahora llegan a PS5.
El lanzamiento de Starfield en PlayStation 5 tiene lugar hoy, 7 de abril de 2026 y, con él, las otras versiones se ven beneficiadas de suculentos cambios. Por un lado, la actualización gratuita Free Lanes, que añade un montón de novedades, especialmente en la calidad de vida.
Por otro, la expansión Terran Armada, esta sí de pago, incorpora nuevas misiones, personajes y ubicaciones.
Pero, antes de todo esto, expliquemos qué es Starfield, cómo se juega y cuál es su argumento general, ya que para muchos de vosotros se tratará de una experiencia nueva.
La historia y la ambientación de Starfield
La historia nos lleva a un lejano futuro en el que la Tierra es un lugar yermo y la Humanidad ha colonizado el espacio.
Nosotros somos un minero (nosotros le ponemos nombre, aspecto y trasfondo) que por casualidad toca un extraño artefacto en una excavación.
Ese artefacto le hace tener incomprensibles visiones que podrían alterar la naturaleza de lo que conocemos sobre el Universo.
Apoyados por la organización Constelación, tendremos que recorrer decenas de planetas para, entre otras cosas, descubrir qué son esos artefactos, cuál es su objetivo y cómo encajamos nosotros en todo ello.
Pero claro, por el camino nos toparemos con montones de facciones enfrentadas, nuevos aliados, giros inesperados y muchas batallas espaciales.
Y es que, a grandes rasgos y como ya se ha comentado hasta la saciedad, Starfield es una especie de Fallout en el espacio, pero con sus propias reglas.
Podemos jugar tanto en primera como en tercera persona (con dos vistas diferentes en este último caso) para explorar, dialogar o atacar cuando toque.

Hay dos posibles escenarios: en la superficie de los planetas o a bordo de nuestra nave espacial.
Explorando el espacio
A diferencia de No Man's Sky, aquí no podemos pasar del espacio exterior a un planeta “del tirón”, hay que pasar por una mini pantalla de carga.
Pero no os preocupéis, porque la profundidad tanto en los planetas como en el espacio es enorme.
En el espacio, también disponemos de vista desde la cabina o desde fuera de la nave y no solo hemos de desplazarla o disparar, sino que también controlamos cuánta energía derivamos a cada función: escudos, disparos, motor gravitacional para saltar de un sistema solar a otro...
Esto es muy estratégico, porque nos permite, por ejemplo, ser muy agresivos en combate a cambio de sacrificar la defensa o bien saltar al “hiperespacio” antes de lo normal para huir de una batalla en la que tengamos las de perder.
Lo interesante es que, aunque empezamos con una nave “básica”, a base de superar misones, explorar o acumular dinero, podemos conseguir muchas otras naves,cada una con su aspecto, módulos y prestaciones, e incluso podemos modificarlas y agrandarlas en un astillero para crear, básicamente, lo que queramos.
En la superficie de los planetas, encontramos ciudades para hablar con sus habitantes, zonas desiertas en las que usar nuestro escáner para descubrir materiales o restos de antiguas civilizaciones o animales salvajes, algunos pacíficos y otros hostiles.
Cuando hablemos con otras personas, podremos comerciar, encontrar nuevos aliados que nos acompañen en la nave o a pie o, claro, acometer misiones que nos den puntos de experiencia y nos ayuden a subir de nivel.
Los diálogos se resuelven al “estilo Bethesda”, eligiendo entre varias opciones, algunas bastante destroyer y, a veces, dependerá de nuestro trasfondo o lo que hayamos descubierto previamente las líneas de diálogo disponibles.
En ciertos momentos, podemos intentar convencer a alguien de algo, con un sencillo minijuego en el que “apostamos” por argumentos más arriesgados o bien vamos sobre seguro con propuestas sencillas que no nos hagan perder turnos de habla.
Por supuesto, más pronto que tarde nos tocará pasar a la acción y, a lo largo del juego encontraremos decenas, cientos de armas diferentes, con munición balística, energética, etc.
Las armas se pueden ir modificando en bancos de trabajo para añadir miras telescópicas, daño elemental, un cargador mejorado o cualquier otra variante que se os ocurra, lo que da pie a miles de combinaciones.
Es posible asignar un uso rápido de armas en la cruceta para que podamos pasar de una a otra al vuelo.

En esos accesos rápidos también podemos asignar items de sanación o, atención, nuestros poderes, que ganamos a medida que superamos algunos templos especiales diseminados por todo el Universo.
Estos poderes nos permiten hacer levitar a todos los enemigos o ralentizar el tiempo, por ejemplo, aunque requieren un tiempo de recarga.
A todo esto, hay que unir el casco, traje y mochila propulsora que tengamos equipados, lo que nos puede permitir ser más resistentes, mejorar nuestra infiltración para atacar por sorpresa, etc.
Por si fuera poco, la propia naturaleza de cada planeta también afecta: así, algunos tendrán una gravedad más ligera para que podamos saltar más, otros pueden presentar un frío extremo que nos afecte...
Al subir de nivel, podemos mejorar características que afecten al combate, como mejor uso de armas concretas o más salud, o bien otras facetas como la posibilidad de robar, convencer mejor en los diálogos o que nuestra mochila propulsora sea más eficiente.
Además, si vamos cumpliendo tareas, desbloquearemos nuevas líneas de mejora al subir de nivel.

Todo esto hace que los combates sean muy intensos y apasionantes y que siempre estemos descubriendo entornos nuevos sobre los que actuar, ya sea hackeando terminales para que una torreta ataque a nuestros enemigos o viéndonos rodeados por guardias que nos pongan contra las cuerdas.
Para explorar necesitas labia
Lo mismo sucede con los diálogos, llenos de líneas memorables y de personajes carismáticos, como suele ser costumbre en la compañía. Incluso aparece el icónico “fan apasionado” que vimos en juegos previos como los Elder Scrolls.
A base de dialogar, conseguiremos aliados para siempre, romances o rivales encarnizados, en un juego cuyas ramificaciones argumentales son gigantescas.
Pero claro, en un juego basado en visitar los rincones del universo, la exploración de los planetas es crucial.
Este quizá fue siempre el punto menos potente (que no malo) de Starfield, ya que muchos planetas pueden parecer excesivamente “inertes”, sin mucho por ver, aunque usemos nuestro escáner de mano para recopilar info sobre minerales y demás.

Por supuesto, hay muchos otros que tienen colonias humanas, animales o secretos por descubrir, pero es cierto que hay cierta irregularidad en este apartado. Esto se ha resuelto en buena medida con las actualizaciones que luego veremos.
Gráficos y sonido en Starfield
Esto nos lleva al apartado técnico que, como también suele pasar con Bethesda es capaz de maravillas y facetas más “meh”.
Algunos planetas son totalmente majestuosos y explorarlos os dejará embelesados, ya sea por la iluminación, la estética, los detalles por aquí y por allá... Es realmente mágico dejarse llevar por la visita a un planeta desconocido en un rincón remoto del universo.
Igualmente, hay asentamientos humanos llenos de vida, con un rollito de ciencia ficción ochentera que resulta apasionante. Callejear y dialogar con personajes de todo tipo hará que las horas se os pasen volando.
Pero, en la otra cara de la moneda, hay muchos personajes con un nivel de detalle demasiado acartonado y robótico, amén de planetas que no tienen demasiado que ofrecer en lo visual.
Todo ello, con unas melodías memorables que nos hacen pensar en lo apasionante de investigar lo desconocido del espacio.
El contraste se salda claramente a favor de las experiencias positivas e incluso apasionantes, pero, entre los cientos (sí, cientos) de planetas y lunas que podemos visitar, no todo es igual de potente...

En cualquier caso, como ya estaréis suponiendo, el juego es absolutamente descomunal y está lleno de secretos y nuevas dinámicas por descubrir.
Podréis pasar decenas de horas explorando y aún solo habréis visto la punta del iceberg, tanto de lo jugable como de la trama.
Si os gustan los juegos de rol al estilo de la compañía o la exploración espacial, bucear en su variedad de naves, armas, personajes, entornos y misiones realmente os quitará el sueño.
Sí, hay algunos bugs por aquí y por allá (¿qué juego de estas dimensiones no los tiene?) y ciertas facetas técnicas, como la expresividad de algunos secundarios, podrían ser mejores, pero la sensación general es que no querréis parar de jugar, de conocer la intrincada y divertida historia, o de conseguir sus variadas armas.
PS5 y más allá: un nuevo amanecer para el hombre
Todo esto es un vistazo muy general a un juego que ya nos pareció sobresaliente en 2023, pero ahora llega el momento de ver las novedades que llegan tanto a PS5 como a Xbox y PC.
Primero, nos vamos a centrar en facetas específicas de PS5, que orbitan (nunca mejor dicho) en el uso de DualSense. Por un lado, las comunicaciones por radio se pueden escuchar a través del altavoz del mando, lo que da un puntito de inmersión.
Por otro, la iluminación del panel táctil es particularmente útil, porque nos ayuda a detectar muy claramente cuándo nos estamos quedando sin salud, algo que muchas veces pasamos por alto en el fragor de la batalla.
Además, hay ciertos atajos de los menús asignados a movimientos rápidos en el panel táctil.
El resto es similar a lo que vimos en Xbox Series X: podemos activar un modo gráfico más detallado o con mejor rendimiento e intentar forzar o 30 o 60 fps (esto, dependiendo de la tele, puede dar algún problema de “tearing” con la sincronización vertical).
Así entramos en las mejoras comunes a todas las versiones. Una fundamental, casi desde el lanzamiento del juego, es el menú de creaciones.
Bethesda quiso desde un principio que la comunidad participara diseñando mods de todo tipo para el juego y podemos acceder a ellos directamente desde el menú principal, también en PS5.

También está disponible el DLC de pago Espacio Fracturado, que llegó en 2024 y resultó ser excesivamente irregular.
Lo que llega ahora de nuevas para todos son esas dos expansiones que mencionábamos antes.
Por un lado, tenemos Terran Armada, que nos mete de lleno en una lucha contra la Armada Terrana y que incorpora la dinámica de las incursiones, batallas aleatorias que pueden tener lugar durante nuestra exploración del espacio y que podemos evitar o bien acometer para superar desafíos más duros de lo normal.
Como se trata de un contenido aparte y de pago, no queremos hacer demasiado hincapié en él dentro de este análisis general de Starfield.
Lo que sí da para mucha tinta es la actualización gratuita Free Lanes que, como decíamos, mejora para bien muchas facetas de la calidad de vida.

Su mejora más notoria está en el modo Crucero, cuando manejamos nuestra nave. Hasta ahora, solo podíamos tener la nave quieta para explorarla a pie o bien sentarnos en la cabina y pilotarla.
Ahora podemos activar en cualquier momento un “piloto automático” que nos lleve a nuestro siguiente destino.
Esto nos permite explorar la nave mientras esta se desplaza, para hablar con la tripulación o hacer ajustes.
Lógicamente, es más rápido “saltar” al siguiente destino y punto, pero esto mejora la inmersión en la exploración espacial y, además, puede dar pie a encuentros con otras naves... que pueden ser enemigas, claro.
Si nos vamos al menú de opciones, encontramos un puñado de selecciones nuevas que personalizan la experiencia de juego a nuestro gusto.
Por un lado, cuánto daño hacemos nosotros o cuánto hacen los enemigos; cuánto curan los items de sanación; hasta qué punto el daño ambiental de un planeta nos afecta; cómo de efectivos son los disparos de la nave...
Además, ahora ciertos enemigos legendarios pueden tener efectos especiales como sanar a los enemigos, hacer que sus aliados sean más fuertes cuando ellos mueran...
Podemos mitigar esos efectos o bien aumentarlos si queremos un desafío más duro. También podemos ajustar el autoapuntado para que sea más automático o manual.
Modificar algunas de estas opciones afectará a los puntos de experiencia obtenidos. Así, si nos ponemos las cosas algo más fáciles, puede que ganemos un 2% menos de experiencia, por ejemplo.
Cuando estamos explorando planetas, una opción muy útil es colocar un puesto de avanzada, una “base”, desde la que añadir mesas de trabajo, cofres para guardar objetos y más. Podemos crear puestos realmente complejos y trabajdos.
Esto ya estaba en el juego original, pero ahora esos cofres “teletransportan” entre sí los objetos almacenados, para que no tengamos que volver a una base concreta y buscar cierto objeto.

Otra mejora es el vehículo saltador lunar, que nos permite recorrer los planetas más rápido y casi, casi volando, gracias a sus comodísimos propulsores.
En el apartado del coleccionismo, podemos conseguir mascotas para nuestra base o, atención, recolectar figuras de acción vintage. Hay 27 figuras diferentes, con su blíster y todo y hasta podemos conseguir dioramas o estanterías para colocarlas.
No es solo por el placer de tenerlas, sino porque pueden aportar ventajas pasivas en combate y, claro, tienen un valor muy alto si queremos venderlas...
Un cambio fundamental es el recurso exótico llamado X-Tech. Son muy difíciles de encontrar, pero con ellos podemos mejorar las armas, equipo y naves, incluso a un nivel legendario que no era posible hasta ahora.
Free Lanes igualmente aporta novedades en los aliados. Por un lado, Muria, uno de los NPCs más queridos por los fans (y uno de los personajes más misteriosos del juego), ahora se puede reclutar para nuestra nave.

También se añade a Modelo G, un robotito muy simpático que nos puede seguir más como mascota que como aliado en combate, porque su efectividad en las peleas es más cómica que otra cosa.
Terran Armada incorpora al robot Delta a nuestra tripulación, pero como decíamos esa es una expansión de pago.
En cuanto a escenarios, se añade la enorme estación de Anchorpoint para hablar con montones de personajes, los cuales dan pie a muchas misiones nuevas.
Igualmente, podemos hacernos con una fastuosa mansión en un asteroide, para que nos sirve de residencia y sea, así, el bien más preciado de todo el juego.
Cuánto dura Starfield y cuánto cuesta
El juego original necesitaba, como mínimo, unas 30 horas para llegar al final, pero a poco que te liaras con secundarias y a buscar objetos, esa cifra podía subir fácilmente hasta las 50 ó 60 horas.
Con todo el contenido nuevo, podéis pasar de las 100 horas sin problema si vais a por todo. Teniendo en cuenta que la edición normal pasa a costar 49,99 euros en todas las plataformas y la Premium se coloca en 69,99 euros, la relación calidad/precio está más que justificada.
Como muchos sabréis, el juego tiene una magnífica Nueva Partida+ tras superarlo y, sin querer dar muchos detalles a los que no lo conozcáis para no spoilear, una novedad interesante de Free Lanes están en cómo es posible trasladar la inmensa mayoría de objetos de la partida original a esta nueva partida.
Otras mejoras menores, como una mejor explicación de los recursos que tenemos y dónde conseguirlos (algo que resultaba algo mareante en el juego original, dada su amplitud) hacen que, en conjunto, la experiencia de juego sea mucho más cómoda y directa.
La opinión de Hobby Consolas sobre Starfield en 2026
Nos siguen faltando algunos elementos, como un mapa o brújula en algunos planetas o estaciones espaciales más enrevesados (la “ruta” que muestra el escáner de mano no siempre funciona), pero en general toda la experiencia es ahora más cómoda y completa.

Starfield es, así, uno de los juegos de rol más amplios, ambiciosos y satisfactorios que podéis encontrar y, gracias a todas estas mejoras, ahora loe s más, lo juguéis en la plataforma que lo juguéis.
Vale, ciertas facetas gráficas parecen anticuadas (sobre todo, si lo comparamos con bestias recientes como Crimson Desert) y, tras tres años, ha perdido algo de factor sorpresa, pero tiene algo de agujero negro: te atrapa sin que puedas remediarlo, gracias a su narrativa, personajes y variedad de contenido.
Su gunplay se vuelve muy enganchante a medida que dominamos las armas y volvernos más poderosos hace que queramos explorar más y más.
Si lo jugaste en su momento, quizá las novedades te parezcan algo más anecdóticas, pero aún así el juego en sí mismo sigue hipnotizando con sus bifurcaciones y sorpresas por descubrir. Si hasta ahora no lo habías jugado... Amigo, entonces con Starfield te espera el despegue de tu vida.
Valoración
Nota 92
Starfield sigue siendo una de las experiencias roleras y de exploración espacial más impactantes y completas que hay. Con Free Lanes, lo es aún más, aunque el juego no sorprenda ya tanto como hace 3 años.
Lo mejor
La enorme cantidad de planetas, misiones y desafíos por descubrir. Las armas y los poderes, variados y atractivos. La narrativa y los personajes. Las opciones de personalización.
Lo peor
A nivel gráfico, ciertos personajes y entornos no están a la altura. Que algunos planetas sean demasiado sosos.
Plataforma comentada: Ps5
Starfield
Lanzamiento
10-11-2022
Género
RPG
Compañía
Bethesda
Pegi
+16
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Español
Idioma de audio
Español
Idioma de los subtítulos
Español

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
