Wicked no ha arrasado en España como en otros países, ¿acaso no nos gustan los musicales?

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Echando un vistazo a los musicales estrenados durante los dos últimos años en España, podemos entender el motivo de que películas como Wicked hayan palidecido en taquilla.
La primera entrega de Wicked (2024) se ha colado en el top 10 de los estrenos más taquilleros del año pasado a nivel internacional, como la sexta película de la lista, pero ese no es su único logro.
Llegando al final de 2024, se confirmó que la cinta de Jon M. Chu había logrado convertirse en la adaptación musical más taquillera de todos los tiempos a nivel mundial, superando a grandes éxitos como Mamma Mia! (2008).
A pesar de su incuestionable éxito general, Wicked no ha conquistado del mismo modo a las audiencias españolas. La película sigue encontrándose en un lugar elevado en el podio, pero varios escalones por detrás de las películas más taquilleras del año en nuestro país, quedando relegada al puesto 20 según la web Taquilla España.
Si comparamos la acogida que ha recibido Wicked en el mercado nacional con el internacional, podremos ver que no es el único musical que ostenta peores cifras en España.
Si bien ha dado la curiosa coincidencia de que Joker: Folie à Deux (2024) de Todd Phillips haya quedando en el puesto 23 en ambos casos, cintas como Chicas malas (2024) de Samantha Jayne y Arturo Perez Jr. también encuentran una diferencia notable, estando situada en el puesto 98 en España pero en el 35 a nivel internacional.
Por su parte, la industria nacional no ha mostrado un desinterés absoluto por el género, ya que en 2024 se apostó por dos estrenos musicales prometedores:
Hechizados (2024), una cinta de animación de Skydance Animation que seguía la estela Disney, y Polvo serán (2024) de Carlos Marques-Marcet que, en una particular combinación de géneros, nos hablaba sobre una mujer con una enfermedad terminal encarnada por Ángela Molina.
La primera se estrenó de manera exclusiva en Netflix así que no puede medirse en taquilla con las demás, mientras que la segunda quedó por detrás del lejano puesto 200, con un concepto arriesgado que tal vez resultó difícil de mostrar a la audiencia, lo que podría explicar que estos musicales hayan pasado más desapercibido.
A pesar de ello, Wicked, Joker o Chicas malas podrían haberse desempeñado mucho mejor en su recorrido por las salas debido a que eran propiedades intelectuales ya existentes y, con todo, no fue el caso.
Los musicales en 2023 funcionaron mejor en España
Es curioso comprobar cómo en 2024 los musicales funcionaron tan mal en España cuando el año anterior las cifras entre ambos mercados estaban mucho más equilibradas, con cintas como Wonka (2023) de Paul King alrededor del Top 10.
Y otras producciones animadas como Wish: El poder de los deseos (2023) de Disney y Trolls 3: Todos juntos (2023) de DreamWorks llegando incluso a ser más populares en España que en el cómputo general.
También en estos ejemplos veíamos brillar con fuerza el componente de la familiaridad, que nos la daban los múltiples homenajes a la historia previa de Disney en Wish, la cualidad de secuela de Trolls 3, o la revisión del clásico de Roald Dahl en Wonka.
Más allá de una posible falta de interés en el género, creo que el problema se encuentra en realidad en el tipo de producciones que nos han llegado en los últimos meses.
Joker: Folie à Deux fue una producción que decepcionó de forma global por alejarse tanto del concepto de la primera entrega, un caso similar al de Chicas malas, que no consiguió capturar la magia de la película original estrenada 20 años atrás.
¿Por qué Wicked ha fracasado en España?
Wicked, por otro lado, tenía todas las papeletas para triunfar, y lo ha hecho, pero de forma más notable fuera de España. De nuevo, no nos encontramos ante una producción original, sino ante una adaptación para la gran pantalla basada en el musical de Broadway homónimo inspirado por la novela de Gregory Maguire.
El problema es que Wicked en España no lo conocía nadie que no hubiera salido del país para ver el musical en algún otro lugar que lo representaran o que tuviera un especial interés por el género a nivel teatral.
Wicked triunfó en Broadway, en Nueva York, y luego fue llevado al West End de Londres, e incluso acabó llegando al territorio hispanohablante en Ciudad de México y estuvo de gira por varios países de Europa y del resto del mundo.
España, en cambio, todavía no la habíamos podido ver sobre el escenario, así que el nivel de atención hacia su adaptación para la gran pantalla no podía ser el mismo que en otros países que hubieran corrido diferente suerte. La cinta llegaba sin que hubieras estado bajo la exposición promocional de la obra durante años por las calles.
Sin embargo, tras el estreno de la película de Wicked en cines, Madrid por fin acogerá en octubre de este 2025 la obra musical en castellano en el Nuevo Teatro Alcalá.
El teatro madrileño seguramente llenará sus butacas gracias al estreno de la película y su estreno escénico servirá también para retroalimentar la maquinaria hacia el lado contrario, impulsando las ventas de entradas para Wicked: For Good, la secuela y entrega final de Wicked que, ahora sí, ya debería estar en boca de todo el mundo. ¿Conseguirá ser 2025 un buen año para los musicales?




