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Impresiones de Final Fantasy XVI: fantasía por y para el ESPECTÁCULO

Final Fantasy XVI
Foto del redactor Álvaro AlonsoFoto del redactor Álvaro Alonso

Hemos vuelto a jugar a Final Fantasy XVI, esta vez descubriendo los primeros compases de la aventura para PS5 (entre otras cosas), y os traemos nuestras impresiones del que sin duda es uno de los juegos más prometedores y esperados de 2023.

En 2023 va a tener lugar un choque de auténticos titanes y no, no nos referimos a Ifrit y a Fénix, sino a The Legend of Zelda y Final Fantasy. La última vez que dos entregas principales de estas sagas tan emblemáticas y queridas coincidieron fue en 2006 (con Final Fantasy XII y Twilight Princess), así que es un año muy emocionante para los amantes de los videojuegos.

Y con Tears of the Kingdom ya en las tiendas, el próximo 22 de junio le toca a Final Fantasy XVI demostrar por qué la saga RPG de Square Enix es una de las más longevas y mejor valoradas de la industria. 

Seguramente recordaréis que hace unos meses tuvimos la oportunidad de jugar a Final Fantasy XVI y charlar con algunos de sus principales responsables en Londres. Esta vez, sin embargo, ha sido Naoki Yoshida quien se ha dejado caer por Madrid para permitirnos probar en profundidad la aventura que produce para PlayStation 5.

Os contamos nuestras sensaciones de esta nueva preview en nuestras impresiones de Final Fantasy XVI.

Final Fantasy XVI: un juego de tronos sin turnos

Esta sesión estaba compuesta por varias secciones que tenían lugar en puntos muy diferentes de la aventura que nos han permitido entender mejor aspectos clave como su estructura, que combina partes lineales con zonas abiertas, y su sistema de combate, que como ya sabréis es pura acción. 

Y en primer lugar, pudimos jugar el inicio de Final Fantasy XVI. Pero tranquilos, pues no vamos a entrar en detalles sobre lo que sucede en estas primeras horas. Lo que sí podemos deciros es que, lejos de contenerse, el juego empieza pisando el acelerador al máximo.

Además de asistir a un desfile de espectaculares escenas de vídeo con una calidad apabullante, los primeros minutos también sirven para marcar el tono de esta nueva entrega, mucho más seria, tratando abiertamente temas políticos, plasmando guerras de facciones en las que no faltan sangrientos degollamientos e incluso mostrando a personajes fumando y en actitudes lujuriosas.

Final Fantasy XVI

Es un cambio bastante radical respecto a anteriores entregas de Final Fantasy, se siente más fantasía europea y menos fantasía japonesa, por decirlo de alguna manera. De hecho, y aun a riesgo de que suene a cliché, era imposible no acordarse de Juego de Tronos por el estilo y la forma en que están escritos los diálogos. Y no decimos esto como algo malo: todo lo contrario.

Tenemos clarísimo que la historia va a ser uno de los puntos fuertes de Final Fantasy XVI. Y tras los acontecimientos que hemos visto, ardemos en deseos de saber cómo continua la historia de Clive Rosfield.

Como ya se había anunciado, la historia nos va a permitir vivir tres etapas muy distintas de su vida. Y en estos primeros minutos ya tienen lugar algunos "saltos" temporales en los que se apreciaba una clara evolución en el personaje, evidentemente a nivel visual pero también personal.

Final Fantasy XVI

El trasfondo de Valisthea, el mundo donde se desarrolla Final Fantasy XVI, también va a estar muy trabajado, y buena prueba de ellos es que desde el principio escuchamos nombres de localizaciones, personajes, conflictos, etc. con los que no estamos familiarizados.

Por suerte, han pensado en todo: si mantenemos pulsado el botón táctil, podemos acceder a una guía rápida en la que podemos consultar las palabras clave con mayor relevancia en el punto en que se encuentra la historia. Una característica realmente útil para no perdernos.

Algo que nos ha llamado mucho la atención es que en los momentos en los que la historia toma las riendas, el desarrollo de FFXVI es extremadamente lineal. Puede que esto se deba también a que eran las primeras horas de juego, pero hubo muchas partes en las que lo único que debíamos hacer era avanzar en línea recta hasta llegar al siguiente evento.

Final Fantasy XVI

Hubo también algún momento con algo más de libertad de movimiento, como explorar el patio de una ciudadela o dar caza a unos duendes en un pantano, pero en general parece que Final Fantasy XVI no va a dejar que nos salgamos del camino en las partes de historia

Para compensarlo, el juego es un espectáculo constante a nivel visual, sonoro y jugable. De hecho, nos atreveríamos a decir que el espectáculo es la prioridad por encima de todo.

En esta demostración también hemos tenido la oportunidad de familiarizarnos con el sistema de combate y entender mejor su funcionamiento. Final Fantasy XVI presenta una acción frenética a lo hack'n slash que recuerda a juegos como Devil May Cry. 

Final Fantasy XVI

Además de los ataques de espada, la esquiva es especialmente importante y satisfactoria; si la realizamos en el momento exacto, podemos responder con un poderoso contraataque. Al avanzar y subir de nivel, pudimos invertir puntos para adquirir nuevas habilidades y mejorar las que ya teníamos.

La verdad es que en ese sentido nos ha parecido que Final Fantasy XVI estaba un pelín limitado, al menos si lo comparamos con otros juegos de corte similar, pues el repertorio de acciones básicas era un tanto reducido. Aunque, por supuesto, insistimos en que esto eran las primeras horas y siempre es posible que la cosa cambie.

En cualquier caso, la "miga" del sistema de combate se encuentra en las habilidades de los Eikon (las invocaciones de FFXVI), pues cada una tiene animaciones y efectos únicos en combate. Algunas están orientadas a causar daño bruto, mientras que otras reducen la barra de "postura" del enemigo. 

 

Cuando esta barra llega a cero, el enemigo queda aturdido durante varios segundos y es el momento de desatar nuestras habilidades más poderosas. Además de esto, dependiendo del Eikon que tengamos equipado, algunas acciones de Clive -como los ataques a distancia- cambian. 

Tras avanzar en la historia, llegamos a una de las localizaciones clave de la aventura: el escondite de Cid. Este refugio actuará como HUB al que podremos volver para realizar compras, mejorar armas, charlar con personajes o relajarnos escuchando música, entre otras cosas.

Aquí también tuvimos nuestro primer contacto con las misiones secundarias de Final Fantasy XVI, que nos parecieron muy interesantes en lo que a expandir el mundo se refiere, pero muy sencillas a nivel mecánico. Eran las primeras misiones secundarias de la aventura, así que no creemos que sea preocupante, pero esperamos que su complejidad aumente al progresar.

Final Fantasy XVI

Para concluir la sesión de preview, pudimos saborear una de las zonas abiertas de Final Fantasy XVI. Porque, pese a que las partes de historia sean más lineales, esta entrega va a apostar por una estructura semi-abierta: habrá localizaciones independientes que podremos explorar con libertad y a las que accedemos desde un mapamundi.

En este caso, se trataba de una zona de amplias praderas, ríos y caminos de piedra. No tuvimos todo el tiempo para explorar que nos habría gustado, pero el tamaño de la localización parecía considerable. En su interior, encontramos numerosos monstruos contra los que combatir, misiones secundarias y algún tesoro de utilidad.

Para terminar nuestras impresiones de Final Fantasy XVI, queremos destacar el apartado audiovisual. El juego se ve asombrosamente bien, en especial las animaciones faciales y el pelo de los personajes  durante las escenas de vídeo. Era inevitable pensar aquello de "esto parece una escena CGI".

Final Fantasy XVI

La banda sonora es increíble; aunque esto ya llevamos tiempo diciéndolo y no es ninguna sorpresa dado que Soken es el compositor, pero es que esta vez hemos salido aún más enamorados de sus composiciones. Que no son sólo No sólo fanfarrias épicas; también hay melodías con cierto toque retro, que recuerda a los Final Fantasy clásicos.

Y también destacar que la vibración háptica está muy trabajada, nos ha sorprendido su implementación y nos alegra ver que un juego de semejante talla no se ha olvidado de esta característica tan especial del DualSense.

Y ahora sí, aquí terminan nuestras impresiones de Final Fantasy XVI. Tenemos incluso más ganas de seguir jugando que antes, en parte debido a algunas de las dudas que nos ha suscitado esta sesión, pero principalmente porque es puro espectáculo y estamos deseando saber cómo sigue la historia. Y no queda nada: el próximo 22 de junio vuelve Final Fantasy.

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