Towerborne es la mezcla beat 'em up y RPG que apunta a ser todo un referente free to play: impresiones tras jugar al early access

Towerborne se presenta ante el mundo como un beat 'em up con toques RPG de espada y brujería. Colorido, tremendamente bonito y con un sistema de combate sencillo y directo, este nuevo aspirante tiene mucho de lo que enorgullecerse.
Towerborne ya está disponible en early access para PC. Los creadores de The Banner Saga dan el salto a un ilusionante proyecto bajo un planteamiento que irá paso a paso con la intención de ganarse a cantidad de jugadores.
Stoic, el estudio que empezó de la mano de tres antiguos desarrolladores de BioWare (Mass Effect o Dragon Age) colabora con Xbox Game Studios para lanzar Towerborne, un RPG programado para Xbox Series X|S y PC como un nuevo free to play sumamente llamativo.
No obstante, antes de su conversión a juego gratuito y de su llegada a la familia de consolas de Microsoft, esta propuesta va a pasar por un acceso anticipado de pago que te conviene conocer.
Ya he jugado unas cuantas horas a Towerborne gracias a un código suministrado por Xbox, así que toca profundizar en todo lo que tiene que ofrecer. ¿Puede ser uno de los mejores juegos gratuitos de los próximos años?
¿Qué es Towerborne?
Towerborne se aleja de la premisa más oscura y estratégica de la saga de rol del estudio para ofrecer acción en tiempo real llena de color y vida. ¿Qué es este juego? Pues una interesante unión entre un beat 'em up clásico 2.5D y un título de rol de acción con cooperativo.
En el universo de Towerborne, la humanidad se encuentra al borde de la extinción tras un cataclismo que acabó con la civilización. Todo lo que queda es una gigantesca torre, un Campanario que aloja a las restantes almas que se ven condenadas a luchar cada día contra miles de monstruos.
Por suerte, el jugador encarna a un As, una figura mítica de gran poder que puede hacer frente a todas las calamidades de este mundo de fantasía clásica gracias a sus habilidades aglutinadas en cuatro clases jugables.

A partir de aquí, el juego nos toma de la mano durante unas pocas misiones para presentar su eje jugable central. La torre actúa como campamento o HUB principal en donde potenciar a nuestro héroe o heroína con equipamiento, armas y mejoras de todo tipo.
Como si de un poblado de Monster Hunter se tratara, una vez conocemos a sus distinguidos habitantes podemos decidir lanzarnos a la aventura para ir purgando los alrededores de la torre de indeseables monstruos.
Es aquí donde entra en juego un mapa o overworld divido en hexágonos, siendo cada uno de ellos un nivel diferente que podemos ir superando prácticamente en el orden en el que deseemos. Sin embargo, que la forma geométrica no te engañe, esto no es Civilization VI.
Una vez escojamos uno de estos niveles, la acción comienza y los porrazos en tiempo real se colocan el bastón de mando para ofrecer unos cuantos minutos de beat 'em up lleno de combos y movimientos especiales en cada nivel.

¿Cómo se juega a Towerborne?
Por decirlo mal y rápido, el núcleo duro del gameplay de Towerborne sigue el estilo de juego de los beat'em up con desplazamiento lateral, mientras avanzamos para hacer frente a decenas de enemigos. Durante las primeras horas nos hemos encontrado unos cuantos tipos de rivales muy... ratoneros.
Sin duda, lo más divertido de Towerborne es su sistema de combate. Este, sin grandes alardes, ofrece la genuina experiencia que todos conocemos de "Yo contra el barrio" (especialmente tras joyas tan "recientes" como Street of Rage 4).
Sin embargo, las calles marrulleras se cambian por bucólicos prados y otros escenarios propios de un mundo de fábula fantasiosa. Me ha encantado la curiosa mezcla que se forma mientras te lías a golpes escuchando una agradable música de taberna sacada casi de World of Warcraft.

Aprovecho esto para hacer un paréntesis. El aspecto visual del juego es profundamente llamativo y pese a que el uso de técnicas como el cell-shading son comunes, creo que Stoic ha conseguido hacer que su juego destaque de la forma correcta llegando a recordar (también en lo jugable) a Dragon's Crown.
Siguiendo con las tortas, estas se pueden dar de cuatro formas gracias a las cuatro clases que hay en el juego. Lo mejor es que Towerborne te induce a que estés cambiando todo el rato entre unas y otras para que experimentes con su variedad.
No hay ninguna que sea el culmen de la originalidad, pero todas ofrecen combinaciones realmente explosivas. Por ejemplo, el guerrero con espada y escudo es el más versátil y permite defenderse; el espadachín de las sombras actúa como un pícaro mediante esquivas y ágiles golpes.

La más distintiva es el piroclasta y su enorme mazo que también puede usarse como un lanzallamas. Pesado hasta más no poder, ni los enemigos con escudo pueden detener los porrazos que suelta; al igual que la última clase, con sus puños de acero parte rocas.
Si bien cada una es diferente, todas operan bajo el mismo sistema. Hay ataques ligeros, ataques pesados, ataques cargados y diferentes movimientos especiales que consumen barras de maná. Estos movimientos dependen del arma que tengamos equipada.
Con todo ésto en la mano, más otros pequeños aderezos como los Umbra (pequeñas criaturas mágicas que confieren ataques a distancia) se establece un gameplay basado en combos que funciona de una forma realmente sólida.

Levantar a los enemigos y "dialogar" con ellos en el aire e ir aglutinando a otros tantos para luego realizar devastadores ataques es sumamente satisfactorio y los efectos y movimientos de cada clase resultan muy estimulantes y variados.
Es cierto que he echado en falta algunos incentivos que ofrezcan algo más de variedad en cada nivel, ya que los escenarios son algo monótonos y no hay demasiados ítems con los que interactuar, pero si nos centramos en el combate, este se presenta muy entretenido.
Claro está que no es la revolución de los beat 'em up, pero tampoco pretende serlo. Towerborne busca distinguirse más por su estética que por su gameplay. Bueno, por su estética... y por su progresión, muy apoyada en el género de los RPG.
Towerborne está pensado para abarcar horas y horas
Es en este último apartado donde el esquema free to play de Towerborne puede verse ya trazado. Hay cantidad de fases y algunas no se diferencian apenas entre sí. Esto hace que haya cierto componente de farmeo, porque lo que buscas al completar un nivel es conseguir loot.
La manera en la que se progresa y sube de nivel es mediante mejor equipamiento divido en rarezas y niveles de poder que sirve para afrontar las diferentes escalas de exigencia. Las fases del juego pueden hacerse más difíciles de forma similar al sistema de Niveles de Mundo de Diablo 4.
La dificultad general se eleva, lo que ofrece recompensas más jugosas como aliciente... y así ya tienes el bucle montado. Para desbloquear estas nuevas dificultades hay que afrontar misiones en un coliseo, que nos propondrá diferentes retos que incluyen jefes y hordas de enemigos.
Así que todo recuerda mucho a esa fórmula "monsterhuntiana" que también han utilizado otros juegos como Granblue Fantasy Relink este año: "Misión-Loot-Campamento-Mejoras-Misión". Todo ello forma un sistema de rol de acción de sobra conocido.

En el campamento podrás perfeccionar tu armadura en el herrero, comprar materiales, invertir en armas con ataques elementales, desvincular aspectos y joyas para añadir pequeñas ventajas a tus armas y mucho más. ¿Cuánto puede aguantar este bucle?
De momento, Towerborne tiene contenido para echarle decenas de horas, con diferentes regiones, enemigos, jefes y pequeños desafíos (como las misiones de anomalía con modificadores) que te ayudarán a ir maximizando a tu personaje, sus clases y movimientos especiales.
La gran baza del juego es que todo puede hacerse mucho más entretenido junto a amigos. Como ya he comentado, Towerborne permite afrontar su propuesta en un modo cooperativo de hasta cuatro jugadores, lo que puede hacer los niveles mucho más rápidos y menos repetitivos.
Si deseas jugar acompañado o acompañada, pero no cuentas con conocidos, el sistema de matchmaking te emparejará con jugadores que estén afrontando niveles en los mismos biomas y dificultades para que la experiencia sea pareja.
En lo más alto de la más alta torre
Tengo que decir que me ha resultado muy agradable jugar a Towerborne. Si bien es un juego que no ondea la bandera de la revolución jugable y cuyas pretensiones lo alejan de los AAA más sonados, creo que al mundo de los free to play le hacía falta algo así.
Recuerda que el juego es de pago en su acceso anticipado y que no llegará a Xbox Series X|S hasta 2025 esgrimiendo un modelo de negocio con compras opcionales orientadas a elementos cosméticos. Se espera, además, que se vaya añadiendo contenido con el paso del tiempo.
Por el momento, Stoic nos ha dejado con una obra atractiva, sin grandes pretensiones, pero con las cosas muy claras, que gustará si andas buscando rol y combate clásico con un buen porrón de horas a sus espaldas.
A partir de ahora tocará seguirle la pista para ver cómo evoluciona en este early access que afronta en Steam. El juego se une a la lista de títulos prometedores que han llegado antes de su lanzamiento oficial. Towerborne, No Rest for the Wicked, Hades 2... tenemos mucho que vigilar.
Otros artículos interesantes:
Towerborne
Lanzamiento
10-9-2024
Género
Acción, RPG
Pegi
12
Número de jugadores
4
Multijugador
Si
Idioma de los textos
Español
Idioma del audio
Inglés
Idioma de los subtítulos
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
