Análisis de Monster Hunter Wilds, la saga sacrifica parte de su mejor esencia para ganarse a un nuevo público

Análisis y opinión de Monster Hunter Wilds, la nueva y salvaje entrega de la saga para PS5, Xbox Series X|S y PC con la que Capcom quiere conquistar el mundo.
Monster Hunter ha cambiado. La evolución de la saga alcanza su culmen con Monster Hunter Wilds hasta un punto que muchos no se esperan. Tras más de 15 años jugando, no pensaba encontrarme con una decisión tan firme como la que ha tomado Capcom con este juego.
Antes de empezar con este análisis de Monster Hunter Wilds déjame que te haga una pregunta. ¿Cuántos años llevas jugando a esta saga? Porque esa respuesta es la que va a marcar tu experiencia con esta nueva entrega.
He experimentado de todo con este juego: disfrute y felicidad, pero también enfado, frustración y rabía. No ha faltado nada, pero el poso que me ha dejado Wilds tras no pocas horas es la opinión que ahora vas a leer aquí.
El que es uno de los lanzamientos más importantes de PS5, Xbox Series X|S y PC para la primera mitad de 2025 se establece como un juego enorme, pero también muy diferente a lo visto en el pasado, hasta el punto de generar unas cuantas dudas.
Capcom se ha arriesgado y ha querido abarcar tanto como le ha sido posible tras arrasar con Monster Hunter World, su juego más vendido. Esta secuela es producto de ese categórico éxito, para bien y para mal.
Hablemos de la narrativa, de la accesibilidad, de la estructura de misiones, del combate, de los mapas, del multijugador... Hablemos de todo. Vamos con el análisis de Monster Hunter Wilds para PS5, Xbox Series X|S y PC:
- La historia de Monster Hunter Wilds, la novedad más polémica pensada para los no iniciados
- El gameplay de Monster Hunter Wilds, nuevo mundo, armas mejoradas y estructura única
- La dificultad, estructura de misiones y progresión de Monster Hunter Wilds
- Duración de Monster Hunter Wilds, modo multijugador y su endgame
- Apartado técnico de Monster Hunter Wilds
- Precio, plataformas y ediciones de Monster Hunter Wilds
- La opinión de HobbyConsolas sobre Monster Hunter Wilds
- Nota: lo mejor y lo peor de Monster Hunter Wilds
La historia de Monster Hunter Wilds: la apuesta más controvertida de Capcom
Capcom nunca ha priorizado dar una historia a los Monster Hunter (pese a que cuentan con un mundo y lore atractivos), aunque World fue un punto de inflexión al potenciar (ligeramente) la narrativa. Dado el éxito de su predecesor, Monster Hunter Wilds se lanza de cabeza a por una historia con una misión muy clara.
Tras más de 28 millones de copias vendidas, Capcom busca atraer aún a más jugadores y para ello quiere que Wilds presente una historia que convierta al juego en un ARPG más estandarizado que además sirva como tutorial y experiencia de caza condensada para nuevos cazadores y cazadoras.
La campaña de Wilds es lo que podríamos denominar el Rango Bajo de toda la vida (esas primeras misiones para ir calentando) y supone un mazazo monumental que derriba la tradicional estructura de misiones por estrellas que siempre hemos visto en los juegos de la franquicia.

El resultado es tibio y decepcionante. La historia ofrece cacerías constantes contra la mayor parte del plantel de monstruos del juego mientras trata de presentar un nuevo mundo, a sus gentes y problemas, pero queda lejos de resultar interesante.
El guion no deja de ser la misma premisa que se lleva repitiendo en la saga desde hace años. Un monstruo amenaza un ecosistema entero y por el camino se van descubriendo secretos que toman elementos directamente prestados de Jurassic Park.
Pese a que Wilds presenta unas cinemáticas absolutamente impresionantes (con transiciones a gameplay tremendas), el nivel general del guion hace que lo que se pretende conseguir con esta campaña caíga en saco roto y es que Monster Hunter nunca ha ido de personas... sino de monstruos.

En la piel de un jugador veterano se siente frustrante, ya que te ata las manos constantemente al hacerte seguir NPCs cada dos por tres, presenciar conversaciones poco estimulantes y a afrontar nuevas cacerías casi por sorpresa y sin preparación.
La estructura de progresión no deja de ser la misma mientras vas conociendo los diferentes entornos de caza, aldeas y zonas, pero todo se torna demasiado casual, hasta el punto de que no parece Monster Hunter, sino otro juego más sencillo y plano.
Durante las 12 horas que dura la campaña apenas he cambiado de armadura y no he repetido ninguna cacería importante. Los monstruos son más débiles y las batallas están acotadas y pierden emoción y profundidad con respecto a las del endgame.

Esto hace que uno se pregunte por qué existe este "modo casualizado". Esta historia banaliza a los monstruos que luego podrás cazar libremente, pervierte el factor sorpresa de los enfrentamientos y no enseña a los nuevos jugadores lo que es Monster Hunter en verdad.
En mi visita a la sede central de Capcom, pude preguntar a Ryozo Tsujimoto (productor) y Yuya Tokuda (director) por qué se introducía esta campaña tutorial y me confesaron que pese a las altas ventas de World, muchos jugadores no habían terminado la "historia".
Por ello, desde el equipo de desarrollo han Capcom busca atraer aún a más jugadores más tradicional para que nuevos jugadores y público más casual puedan "terminar" el eje central del juego. No es una mala idea, pero su ejecución no es la óptima.
La campaña es el gran síntoma del problema de Monster Hunter Wilds, que deja "tirados" a los fans más veteranos. Los novatos puede que entren mejor en su propuesta, pero la propia narrativa hace que la estructura con la que saga ha enamorado a millones de jugadores, se tambalee.
Por otra parte, los más curtidos verán esta campaña con interés durante unas pocas horas debido a sus altos valores de producción (esfuerzos como un doblaje total al castellano lo dejan claro), pero al poco tiempo se convierte en una molestia, un obstáculo que superar para alcanzar el Rango Alto.
El gameplay de Monster Hunter Wilds: perfección jugable y grandes ideas que se quedan a medio gas
Esa frustración alcanzada en la campaña pasa a ser rabia cuándo ves lo bueno que es Monster Hunter Wilds en materia jugable. De no haber tropezado antes, la nueva entrega sería un coloso inamovible. Este juego ofrece la experiencia de caza más refinada y pulida en la historia de la saga.
Cazar es una delicia. Cada arma mejora un poco más sus prestaciones y las ideas vistas en World y Iceborne quedan aquí perfeccionadas bajo pequeños añadidos brillantemente introducidos, como el sistema de heridas, los golpes sigilosos o el modo preciso, que es divertidísimo de aplicar.
Monster Hunter Wilds ha sido el juego con el que más armas he jugado. Siendo "main" Espada Larga he experimentado las mieles de la Lanza Pistola, del Arco (que ha mejorado una barbaridad) o de un Hacha Espada absolutamente destructiva.

Pese a no haber armas nuevas, las acciones introducidas, las sinergias que se establecen con la montura Seikret, las batallas entre monstruos y los escenarios (con cantidad de trampas) compensan esa carencia. Este título es un gustazo porque forja una experiencia única dentro de la saga.
Pensaba que iba a echar de menos el genial Cordóptero y la agilidad y verticalidad de Monster Hunter Rise, pero no ha sido así. Wilds ofrece una experiencia adictiva apoyada en un buen plantel de monstruos, que si bien no es extremadamente carismático, sí que ofrece batallas alucinantes.
Estos combates despegan en el Rango Alto y no tienen NADA que ver con lo experimentado en la campaña. Por ejemplo, las cacerías contra monstruos como el Rey Dau o Nu Udra se tornan en épicas cuando el juego al fin "te suelta" después de más de 20 horas.

Sin embargo, hay otros monstruos que no recuperan el empaque perdido en la campaña y por el sistema de progresión del juego y la propia estructura de este, su número total (similar al de World) se siente algo más reducido de lo que debería.
En lo que respecta a los mapas, Wilds también da continuidad al estilo de World, con escenarios intrincados con varias alturas, pero esta vez más bastos debido a que el Seikret amplía las posibilidades del desplazamiento.
Los mapas de caza no son memorables, pero Llanos Barlovento o Bosque Escarlata tienen una gran personalidad y la presencia de aldeas le da mucha más vida y coherencia a los escenarios que hasta ahora lucían bastante abandonados.

El problema es que la buena construcción de los mapas queda desaprovechada en la campaña y se tardan varias horas en poder disfrutar de las novedades en condiciones. Además, los escenarios demuestran que no todas las ideas de Wilds se terminan de explotar.
Una vez más, la campaña vuelve a interceder en algo tan llamativo como el cambio del clima (que unido al ciclo de día y noche luce espectacular). Cada ecosistema tiene su propia climatología y esta cambia en las cacerías, pero sus verdaderos efectos apenas destacan.
Esto también ocurre con el sistema de campamentos. Podrás establecer varios en cada territorio, pero los monstruos pueden derribarlos si los ven, así que tendrás que volver a levantarlos. Es diferenciador, pero su aplicación vuelve a ser algo irregular.

Y no, Wilds no es un mundo abierto, aunque todos los territorios de caza están conectados sin pantallas de carga. Algo alucinante, sin duda, pero el viaje rápido es mucho más manejable que recorrer las pasilleras zonas que hacen de conector entre mapas.
Puede que sea una sensación mia, pero los primeros mapas parecen estar mucho mejor diseñados que los últimos que recorres. Por ejemplo, las manadas de Llanos Barlovento apenas se vuelven a ver en otros escenarios y los recovecos son mucho menos abundantes en otros terrenos de caza.
No obstante, hay otras funciones que cumplen sin reservas. La comida vuelve a ser fundamental y celebro que a Capcom se haya obsesionado con representar a la perfección deliciosos platos. Ya pasaba antes y vimos cómo despuntaba en Dragon's Dogma 2, pero aquí es aún mejor.

Hay más ideas muy buenas. Que la eslinga se pueda activar desde lejos ayuda una barbaridad y hasta el desplazamiento automático del Seikret tiene más sentido de lo que parece. ¡Y se han eliminado los tediosos rastros de monstruos!
No todas las mejoras de accesibilidad son malas y las opciones de personalización son las más numerosas de la franquicia hasta el momento. Prácticamente todo tiene sus pequeños secretos y el gusto por el detalle en animaciones o interacciones está a la orden del día.
Nivel de dificultad de Monster Hunter Wilds, estructura de misiones y progresión del juego
Si llegas por primera vez a la franquicia, Monster Hunter Wilds puede parecerte un gran reto, pero a mínimo que este versado en el noble arte de "cortar y trocear", este juego te supondrá un desafío moderado en Rango Alto (no cuento la historia, que es un paseo).
No obstante, aquí la accesibilidad sí que capitanea los aspectos negativos. Ejemplo de ello es que no haya tenido que comprar ni una sola poción en toda la partida porque en el baúl tenía más de un centenar o que no sepa qué hacer con la ingente cantidad de dinero que tengo disponible.
Las armaduras (cuyo diseño me ha gustado mucho) siguen siendo importantes, pero he notado que ya no son un elemento tan clave como antaño y tu compañero felyne es el absoluto MVP de las partidas con cantidad de opciones de apoyo. Es como si el juego no quisiera que murieras.

En cuanto a la propia progresión, el rango alto se queda corto y pienso que es por la falta de monstruos más imponentes exclusivos del endgame. Repetir la caza de los superdepredadores ha sido genial, pero falta algo... echo de menos una curva como la que tenía World con los dragones ancianos. Faltan bestias verdaderamente temibles.
Con esto no quiero decir que al juego le falte contenido porque claro que sale perdiendo si se le compara con las dos últimas entregas tras añadir expansiones y actualizaciones gratuitas (Wilds también las tendrá), pero pienso que no hay tantos alicientes para seguir jugando en esta ocasión.
MH siempre ha sido una saga que ha ofrecido toneladas de horas (completar Monster Hunter Generations Ultimate te llevaba 841 horas y la media por partida son más de 160), pero Wilds se parece más a un RPG que juegas, te lo pasas y lo aparcas...

Y eso que la estructura de "misiones" sin una base principal, en la que tu abres el mapa y buscas al monstruo, es algo verdaderamente interesante que te empuja a no parar de pegarte, pero incluso con eso se te queda un poso extraño que te pide más. Este sistema tiene un problema y es que hay veces en las que no puedes cazar lo que quieres.
Cuando ya era rango de cazador 60 y quería enfrentarme a los mayores desafíos del juego me encontraba con que no podía pegarme contra monstruos fuertes porque en ese momento no aparecían en el mapa (aunque esto se solventa con el sistema de Investigaciones que te permite guardar determinadas cacerías).
Es una decisión realmente extraña que deja claro que el endgame no cuenta con la profundidad necesaria para poder medirse con otros grandes exponentes de la saga. Quizá a un nuevo jugador le de igual, pero es un tropiezo grave y sobretodo... incomprensible.
¿Cuánto dura Monster Hunter Wilds? ¿Cómo funciona el multijugador?
Monster Hunter Wilds es un juego largo, pero no tiene el mismo recorrido que otras entregas de la saga. La historia principal se puede completar en unas 12 horas y cerrar por completo el contenido narrativo del endgme puede llevarte unas 30 horas.
Tras esto te espera más si eres un jugador o jugadora completista. Subir hasta el rango de cazador 100, conseguir todas las armaduras, completar las tareas secundarias y un multijugador casi eterno harán que el juego aguante un poco más.
Hablando del multijugador, esta faceta hace que puedas disfrutar de una experiencia tremendamente divertida en compañía (como siempre). Cazar junto a otros usuarios también evoluciona debido a que ahora se puede acceder a entornos vinculados.

Aquí hay que diferenciar entre sala de toda la vida y entorno. Invitar a amigos a nuevas misiones funciona como siempre, pero ahora se puede jugar en un entorno en donde al acabar una misión puedes seguir en el mundo de un amigo y continuar jugando.
Esto tiene una limitación y es que no se puede salir de un entorno de caza y pasar a otro, pero es una idea muy chula si lo que quieres es hacer el cabra acompañado y sin estar recibiendo invitaciones.
No obstante, entre esto, las salas, las brigadas y las invitaciones, no estaría mal que el juego ofreciese algún tipo de ayuda para que todo ese galimatías inicial fuese más claro. Aquí sí que es necesario un pequeño tutorial.

Monster Hunter Wilds en lo técnico: gráficos, rendimiento y apartado artístico
En lo técnico, Wilds lleva a al motor gráfico RE Engine al límite. La primera entrega nativa de esta generación de consolas persigue aquello que consiguió World en su momento en PS4, Xbox One y PC, pero hay momentos en los que llegua a la meta sudando.
Gráficamente, Wilds tiene momentos que son un absoluto espectáculo, con los monstruos y los escenarios brillando como nunca antes para dejarnos cacerías para el recuerdo. Varias batallas son un absoluto delirio audiovisual.
La banda sonora tiene temas muy buenos, los sonidos de los montruos (cuya creación te deja a cuadros) retumban en tu cabeza y los cambios de clima son increíbles en pantalla, pero hay zonas como el bosque en donde se aprecian bajones importantes en las sombras e iluminación.

El juego presenta tres modos: resolución a 4K, prioridad en fotogramas y equilibrado (una mezcla entre ambos que brilla especialmente en PS5 Pro con 40 fps y ray tracing activado que brilla especialmente en los entornos de caza).
Obviamente, jugar a 60 fps es la opción recomendada y lo cierto es que se mantiene fluida un casi todo momento. Apenas he notado caídas, más allá de en algún combate y al llegar a los campamentos utilizando el viaje rápido. No obstante, las texturas de los monstruos si que han dado más guerra en algunas ocasiones, ya que unas pocas no han cargado a tiempo.
También es cierto que el tono más apagado del juego en su apartado artístico hace que en lo técnico todo parezca más justo. Momentos como las tormentas de arena dejan texturas algo planas. Sin embargo, ese tono más realista convence al distanciarse de las coloridas tendencias actuales.

Precio, plataformas y ediciones de Monster Hunter Wilds
Monster Hunter Wilds está disponible para PS5, Xbox Series X|S y PC en formato físico y digital bajo un precio de 79,99 euros. No obstante, el juego cuenta con dos ediciones extra con contenido extra.
La edición Deluxe cuenta con un precio de 99,99 euros e incluye un "pack deluxe" con material cosmético. Además, también tenemos la edición Deluxe Premium por 119,99 euros con dos packs de complementos y una bonificación premium de aspectos.
Luchando contra su propia naturaleza
Un extraño manto neblinoso envuelve a Monster Hunter Wilds. La identidad del juego parece querer traicionar la propia esencia de la saga en busca de nuevos horizontes de ventas, pero no se puede negar que en lo jugable, Capcom ha vuelto a dar en el clavo.
Creo que haber pasado de la euforia a la decepción de forma constante es el claro indicativo de que Wilds no ha conseguido contentar a los dos públicos que habitan en su ecosistema. La accesibilidad ha alterado profundamente todo lo construido hasta el momento (y por lo que estamos aquí).
Me sorprende que Capcom haya sido tan firme a la hora de dirigir su nuevo juego a un nuevo público después de haber atraido a casi 30 millones de jugadores hace unos pocos años y siendo Wilds la entrega que celebra el vigésimo aniversario de la serie.

El viraje total hacia los cánones modernos de la industria AAA se certifica en esta entrega generando con ella una crisis de identidad. Pero incluso si no valorásemos el contraste entre lo nuevo y la "vieja escuela", lo que nos queda es la aplicación un tanto irregular de las ideas propias de este juego.
La narrativa podría habernos dado algo más arriesgado. El plantel de monstruos es variado y diferente, pero la falta de endgame le hace más mal que bien. Los mapas y sus añadidos quedan un poco desaprovechados y la estructura de misiones más libre acierta y falla a partes iguales.
Wilds hace palidecer a entregas pasadas en cuanto a jugabilidad y apartado audiovisual, pero tras ese monstruoso e imponente poderío que enarbola a primera vista, hay una serie de heridas que amenazan con derribarlo. Por suerte, quizá se pueda mantener en pie más tiempo a base de actualizaciones que traigan más contenido.
Monster Hunter Wilds marca un rumbo completamente distinto para una saga que ha luchado contra viento y marea para ganarse a su comunidad, que ahora, más grande que nunca, puede que no llegue a experimentar aquello que la hizo tan única, especial y salvaje.
Valoración
Nota 84
Monster Hunter Wilds es una salvaje apuesta por atraer a un nuevo público a la saga. Capcom se lanza de cabeza hacia un mercado más amplio, pero también más plano, con un juego tan tremendamente pulido en el apartado jugable como irregular a la hora de aplicar sus nuevas ideas, que pueden decepcionar a los fans más veteranos.
Lo mejor
Gameplay refinado y altamente adictivo. La montura y todas sus aplicaciones. Lleno de detalles y pequeños sistemas. La comida...
Lo peor
... aunque ya no la preparan los gatos. La historia y poco endgame. Desaprovecha varias ideas y mecánicas geniales. "Casualización" casi total.
Plataforma comentada: Ps5
Monster Hunter Wilds
Lanzamiento
31-10-2022
Género
Acción, RPG
Compañía
Capcom
Pegi
16
Número de jugadores
1-4
Multijugador
Si
Idioma de los textos
Español
Idioma del audio
Español
Idioma de los subtítulos
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
