Thanos: El fin del Universo Marvel
Análisis

Reseña de Thanos: El fin del Universo Marvel, de Jim Starlin

Por Jesús Delgado

El fin del Universo Marvel, de Jim Starlin, fue le cómic con el que el guionista y dibujante creador de Thanos hizo que su criatura trascendiense definitivamente como personaje. Un hito de Marvel de los 2000 que analizamos a continuación.

Todo llama a su fin. Incluso la llamada Saga del Infinito, que hemos podido ir leyendo nuevamenye, a través de la colección Jim Starlin, la cual Panini Comics comenzó a publicar a principios del pasado año. La Saga del Infinito, que ha ido reuniendo los trabajos de Jim Starlin y otros autores en torno al Titán Loco Thanos, el villano principal de Vengadores: Endgame, concluye con el tomo dedicado a la historia de El fin del Universo Marvel.

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Este relato  continúa poco después de El Abismo Infinito y el choque entre Thanos y Warlock con los clones del Titán. Este cómic se enmarca dentro de la producción de Marvel durante los años 2000, en la que presentó un supuesto fin para varias de sus franquicias: X-men, Punisher, Hulk, etc... Como no podía ser de otra forma, el encargo de acabar con todo el Universo Marvel se le otorgó a Jim Starlin, que se había ganado a pulso el mote de Mr. Muerte, debido a su tendencia de "asesinar personajes".

Con vía libre para hacer y deshacer, Starlin aprovechó para contar una historia que pretendía corregir los problemas inherentes de la industria del cómic, en especial de Marvel, acabando con la posibilidad de que los héroes y villanos muertos pudieran resucitar por métodos traídos por los pelos. De esta forma, Thanos trascendía su papel como destructor y aniquilador, convirtiéndose en el proverbial cordero de sacrificio para que la balanza cósmica se equilibrase y que nadie pudiera "resucitar por las bravas" en lo sucesivo.

No obstante, este sacrificio no sería el final para Thanos, aunque Starlin así lo planease. Ni tampoco esta historia acabó siendo canon dentro de la continuidad de Marvel (por desgracia), ya que era un collar que ningún editor quería ponerse ni a sí mismo ni a sus creativos. Sin embargo, debe entenderse que esta historia supuso la culminación de la evolución de Thanos y la Saga del Infinito, por lo que ha de tomarse como un punto clave de la línea cósmica de Marvel desde 1991 a 2003. 

Y su nombre significa muerte...

Desde la aparición de Thanos en 1973 en las páginas de Iron Man, una aventura recogida en La Saga de Thanos, el llamado Titán Loco había sido muchas cosas: aspirante a dios, intrigante conspirador, pretendiente de la Muerte, anti-héroe trágico e, incluso, inesperado aliado de los verdaderos héroes. El Guantelete del Infinito fue el punto de inflexión, tras Thanos Quest (El Renacimiento de Thanos), que nos mostró que el personaje podía ser algo más que un mero antagonista megalómano. Su papel en La Guardia del Infinito y en la secuelas del Guantelete, tituladas La Guerra del Infinito y La Cruzada del Infinito, acabaron por definir las aristas de un personaje que, aun siendo presa de sus viejos vicios y pasiones, trataba de pasar página. 

Thanos ya no era un perturbado obsesionado con la muerte y la devastación. Era un erudito y científico, con talento para las operaciones militares, que trataba de mantener el orden cósmico. Sin embargo, consciente de que tenía muchas deudas que pagar por sus crímenes, trataba de cubrirse las espaldas siempre que podía. Por desgracia, para él, no es fácil borrar las huellas dejadas tras de sí, ni tampoco abandonar las viejas y malas costumbres.

Como si de una especie de tragedia griega se tratase, El fin del Universo Marvel le permitió a Jim Starlin contar el último estadio de la evolución de su creación. Thanos había sido un perfecto personaje digno de un drama de Shakespeare:  Un tipo taciturno y algo prepotente, víctima del elitismo de su sociedad natal, los titanes, y el ninguneo y el desprecio de su propio padre: A'lars el Mentor. De ahí que, como paria que era entre los suyos, se dejara seducir por lo más oscuro de su naturaleza, convirtiéndose en un azote para toda la vida del Universo. 

Aunque estos antecedentes explicaban la conducta de Thanos, no le disculpaban. Y si el Titán Loco quería redención, habría de demostrar que era digno de ella. Para ello, debería realizar el sacrificio definitivo y entregar, por propia voluntad su propia vida. Y todo ello después de haber conseguido, por accidente y de chiripa, el poder absoluto que durante tanto tiempo había ansiado y que ahora solo era un mero capricho para él.

Estas han sido las veces que Thanos "ha muerto" y ha engañado a la muerte

Siguiendo esta línea argumental trazada, Starlin hizo que Thanos se convirtiera en su propia víctima y en el protagonista de este acto final de su historia. De este modo, el titán alcanza el último estadio de su maduración y de su crecimiento personal, yendo más allá de sus propias limitaciones personales, para así entender que él solo es una pieza más del tablero cósmico. Algo que, por cierto, hila muy bien con los discursos metafísicos, propios de Starlin, que ya venían planteándose desde La Muerte del Capitán Marvel.

La obra, como os decimos, no es canon dentro de la continuidad Marvel, aunque (según a qué lector le preguntes y qué cómics leamos), podemos aceptar que discurre también dentro del mismo Universo. Su planteamiento es muy convencional y clásico, dentro de las propias reglas a las que el autor nos tiene acostumbrados y también presenta uno de los mejores y más cuidados trabajos plásticos del creador de Thanos, que, además, cuenta con las grandiosas tintas de Al Milgrom, que resaltan los ya de por sí potentes lápices de Starlin.

Como tara destacable hemos de señalar que, efectivamente, cuando se publica originalmente este cómic corre el año 2003, un momento en el que nuevos talentos como Bendis o Mark Millar anunciaban aires de cambios en la editorial tanto argumental como discursivamente.

En este marco, El fin del Universo Marvel arrastra cierto anacronismo, siendo una historia que, en ciertos planteamientos, puede parecer fuera de su época y algo caduca. Además, el propio Starlin se reitera con ciertas figuras retóricas y giros de guión, bastante previsibles para los que conocen su obra, por lo que no encontramos novedades especialmente notables. 

Con todo, hemos decir que El fin del Universo Marvel es una guinda muy jugosa con la que dar por finalizada una etapa clave de la línea cósmica de Marvel. Si bien es el final formal de La Saga del Infinito, su epílogo (la primera mini-serie de Thanos) sería el puente para la regeneración del cosmos de Marvel, desarrollada por Keith Giffen, Dan Abnett y Andy Lanning en el crossover de Aniquilación poco tiempo después.

El fin del Universo Marvel

Thanos: El fin del Universo Marvel se ha reeditado en formato de tapa dura, dentro de la antología de la Nueva Saga del Infinito. El tomo contiene los 6 números originales de la edición yankee. Su precio es de 19,95 euros.

Valoración

Culminación de la evolución del Thanos de Jim Starlin, que pasa de ser una fuerza de destrucción a un sanador del cosmos. Un desenlace digno para más de tres décadas de trabajo.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Muestra cómo Thanos ha evolucionado, trascendiendo el papel de mero villano a un personaje con muchas facetas.Un apartado visual muy potente.

Lo peor

Jim Starlin evidencia cierto anacronismo, yendo a contracorriente y con algo de agotamiento y reiteración en sus premisas.