Por qué Kingdom Come Deliverance II debería ser el juego del año: rumbo a The Game Awards 2025

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Kingdom Come: Deliverance 2 es uno de los candidatos al GOTY de The Game Awards 2025, y a continuación te explico todos los motivos por los que merece ganarlo.
Estrenado en febrero, Kingdom Come: Deliverance II fue la avanzadilla de los grandes juegos de este 2025 que ya termina. Tras él llegarían Death Stranding 2, Ghost of Yotei, Hades II, Hollow Knight: Silksong y tantos otros. Pero solo uno logrará ser el GOTY.
El Juego del Año tiene que ser un RPG (y no hablo de Expedition 33, que ya tiene todos los apoyos del mundo). Un premio que, por calidad, contenido y narrativa, ha de ir a parar a la obra maestra de Warhorse Studios.
Aunque los títulos posteriores a Deliverance II hayan copado toda la atención, es el momento de reivindicar las hazañas de Henry de Skalitz: estos son sus méritos para recibir el máximo galardón de The Game Awards 2025.
La historia de una vida (en el Medievo)
La secuela comienza donde concluyó Kingdom Come: Deliverance, con Henry y Sir Hans Capon camino del Castillo de Trosky. Deben entregar una misiva a Otto von Bergow, acerca de su lealtad al Rey Segismundo. Pero si fuese tan sencillo, el juego terminaría a los diez minutos, ¿verdad?
Lo que sigue es una historia de traiciones, honor, amistad y mucho más. Henry emprende su particular viaje del héroe, solo que aquí la heroicidad muchas veces es un cascarón vacío. Estamos en el siglo XV, y las gestas de fantasía heroica son solo eso, pasto de novelas y fábulas.
Y es aquí donde el realismo del juego ya se hace notar, pues a Henry le pasa de todo. No es un Geralt de Rivia que hace todo a derechas: se equivoca, se salta las normas y a veces genera problemas más grandes de los que en un principio eran.

Arropar la historia de elementos mundanos consigue elevar la trama principal, y hacer que los momentos más épicos (que los hay) trasciendan; hasta concluir en un desenlace a la altura de lo esperado… y de lo merecido por Henry.
Aunque la trama tiene partes muy serias e intensas, Warhorse ha dotado al juego de muchísimo humor. Hay situaciones que bien podrían estar en El Quijote o el Lazarillo de Tormes, y que obligan a soltar el mando de la risa.
Es algo a lo que contribuyen las magníficas voces en castellano, estrenadas en esta edición, y que hacen maravillas por los personajes y sus vicisitudes. Es uno de los mejores doblajes jamás creado; y extensivo a la enorme cantidad de diálogos, todos ellos perfectamente escritos.
El realismo como meta a la gloria

Deliverance 2 no es un juego para todo el mundo. Años de títulos como Skyrim y otros RPGs “medievales” nos han acostumbrado a unas mecánicas simplificadas. Pero Warhorse va en otra dirección: la de crear el simulador absoluto de la Edad Media, con todas las consecuencias.
Aquí cada decisión tiene su peso, al igual que cada acción. ¿No comes bien o no has dormido? Puede que te quedes “frito” en medio de un combate. Y hablando de combates: tendrás que aprender a manejar la espada, desenfundarla, envainarla, mantenerla en buen estado y mucho más.
Cuidar tu equipo, la higiene personal, aprender a forjar, comerciar, buscar ingredientes para tus pociones, respetar la ley… El juego tiene tantas reglas y sistemas, que pueden sobrepasar a más de uno.
Sin hacer spoilers de la historia, sí os diremos que obliga a Henry a empezar casi de cero. Es la mejor forma de recibir a nuevos jugadores; y si ya disfrutaste del primer título, podrás repasar las numerosas reglas del juego, además de conocer las novedades.
Se ha acusado al juego de tener algunas mecánicas un tanto toscas. Es cierto, ¿pero sabéis algo? Incluso esa flaqueza es una de sus fortalezas. La tosquedad imprime mayor realismo a las situaciones, subraya que somos falibles y que las cosas no salen siempre a la primera.
Sumamos a esto el entorno en el que transcurre la aventura (rodeados de personas y situaciones de todo tipo), y el resultado es un nivel de inmersión como ningún juego ha ofrecido antes.
Al avanzar en el juego, en un momento dado, todo hará “clic”: dominarás las mecánicas de forma intuitiva, y estarás disfrutando de una aventura increíble. No es magia, son tus esfuerzos (y el trabajazo de Warhorse).
Cada mecánica pasa a ser entonces un divertido minijuego o actividad. Puedes hacer lo que quieras y cuando quieras, pero siempre teniendo en cuenta que tus actos y decisiones acarrean consecuencias, que afectan a la historia y el desarrollo.

Y si quieres opciones, las tienes todas. Henry se ve embarcado en mil y una aventuras, en las que ejerce como guerrero, espía, herrero, soldado, apostador y mucho más. ¡Y todos los romances! Unas posibilidades casi ilimitadas, que se han expandido con los DLCs.
En Deliverance 2 no hay relleno, y hasta la misión más nimia oculta una gran historia. Son tantas las cosas que puedes hacer, que pronto te ves atrapado por la sensación de libertad, de explorar a tu antojo y disfrutar todo lo que ofrece Bohemia.
Si Kingdom Come: Deliverance fue el lienzo sobre el que Warhorse pintó su saga, la secuela es la obra que ha de estar en un museo. Su minuciosidad explica que el desarrollo haya llevado tanto tiempo: es un juego tan ambicioso como inmersivo, y ningún otro RPG se acerca a su nivel de detalle.
Puro arte del siglo XV
Kingdom Come: Deliverance 2 puede presumir de tener las escenas de vídeo más cuidadas y mejor escritas de todo el género; unas secuencias que no abundan, y por eso engrandecen los momentos clave de la historia. ¿Pero qué tal es el despliegue visual durante el juego?
Pues magnífico, por supuesto. Desde los increíbles escenarios, hasta el modelado de los personajes, todo tiene un nivel sobresaliente; muy por encima de lo que ofrecía el primer juego.
Ante un título de esta envergadura, suelen ser habituales los bugs iniciales. Deliverance II es la excepción a esa norma: salió a la venta con una optimización ejemplar, en sus distintos modos visuales y en todas las plataformas, ya sea en PS5, Xbox Series X/S o en PC.

Mención especial para la versión de PS5 Pro. Es uno de los títulos que saca más partido a la nueva consola de Sony, donde ofrece un espectáculo visual sin precedentes. Vais a reventar el botón de sacar capturas…
Razones a favor y en contra para que Kingdom Come: Deliverance II sea el GOTY 2025
Ser “el mejor RPG medieval jamás creado” no es un mero título: es una declaración de intenciones. Una que requiere asumir compromisos y huir de la complacencia, sin darle nada masticadito al jugador. Deliverance II te exige dedicación y esfuerzo; a cambio, ofrece una experiencia que recordarás toda tu vida.
Es el único candidato posible a Mejor Juego del Año en 2025. ¡Henry y Hans merecen esa distinción! Y para dejarlo claro, voy a repasar todos sus motivos a favor, y las razones por las que alguien (no yo, desde luego) podría negarle este premio.
Razones a favor de Kingdom Come: Deliverance 2 para el GOTY 2025
- Su capacidad inmersiva y la libertad que da
- La enorme cantidad de sistemas
- Una historia que deja huella, como sus protagonistas
- El despliegue visual (y su perfecta optimización)
- Su magnífico doblaje al castellano
Razones en contra de Kingdom Come: Deliverance 2 para el GOTY 2025
- Es un juego que exige mucha dedicación
- La tosquedad de ciertos sistemas
- Puede resultar apabullante
- Se tardan varias horas en cogerle el ritmo
- Algunos NPCs están poco trabajados
Kingdom Come: Deliverance II es mi GOTY de 2025 por ser un juego tan ambicioso como espectacular, que consigue dejar huella en aquellos que se sumergen en su magistral propuesta.
