8 grandes directores que resulta incomprensible que nunca hayan ganado un Óscar

La estatuilla al Mejor Director ha sido y es esquiva para muchos grandes cineastas a lo largo de la historia.
Solemos hablar con frecuencia de películas que se quedan a las puertas del Óscar, y también de actores y actrices que no consiguen alcanzar la gloria por papeles memorables que quedan grabados a fuego en el Séptimo Arte. Pero ¿qué hay de los cineastas?
Han sido muchos los directores que han visto escaparse el Óscar en el último momento, aunque su trabajo haya sido celebrado durante décadas. Algunos incluso se terminaron saliendo con la suya, como Christopher Nolan, que no se llevó la estatuilla hasta Oppenheimer.
Algunos sí que tienen estatuillas en casa, pero no por su trabajo en dirección, que es la categoría en la que nos vamos a centrar hoy, ya que es la que refleja con mayor precisión su rol.
Hoy, en HobbyCine, te hablamos de 8 grandes cineastas que no han conseguido nunca lllevarse el Óscar a la Mejor Dirección.
Alfred Hitchcock

Llega a resultar casi insultante que a una figura legendaria como la de Alfred Hitchcock se le negase el Óscar constantemente por parte de la Academia.
Cinco películas lo llevaron a ser nominado en la categoría de Mejor Dirección: Rebeca, Náufragos, Recuerda, La ventana indiscreta y Psicosis. Vale la pena mencionar que dos de ellas permanecen hoy en día en la cultura popular por su absoluta relevancia en el Séptimo Arte.
No tan relevantes fueron a la hora de votar, ya que los académicos de Hollywood dejaron en esas cinco ocasiones a Alfred Hitchcock sin estatuilla.
Pese a ello, el legado del director permanece indeleble a día de hoy, prueba de que no hacen falta galardones para ser historia absoluta en esta industria.
Stanley Kubrick

De leyenda a leyenda, porque vamos con Stanley Kubrick, director de algunas de las obras maestras del cine. Pero, al igual que Hitchcock, la Academia acostumbraba a mirar hacia otro lado a la hora de votar.
Barry Lyndon, La naranja mecánica, 2001: Una odisea del espacio y ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, fueron las películas que le valieron sus cuatro nominaciones a Mejor Director, pero ninguna cuajó.
Sí que se llevaría un Óscar por 2001: Una odisea del espacio, pero fue en la categoría de Mejores Efectos visuales, aunque no estuvo presente en la ceremonia para recoger el galardón en persona.
David Fincher

El caso de David Fincher podría ir perfectamente de la mano con el de Alfred Hitchcock, pues fue todo un maestro del suspense en los años noventa, pero la Academia pasó en gran medida de películas como Seven o El club de la lucha. Habían cumplido la cuota para el género con El silencio de los corderos al comienzo de la década.
Pero David Fincher optó al Óscar en tres ocasiones con películas como El curioso caso de Benjamin Button, La red social y Mank, quedándose en todas ellas con la nominación y ya.
Fincher, que ha demostrado ser un director polivalente, ha demostrado un refinamiento intachable a la hora de dirigir sus proyectos, pero la Academia ni siquiera le ha dado méritos en el género que se le da mejor.
Eso también se debe a ciertos fetiches tradicionales de la organización por dar prioridad siempre a los dramas frente a cualquier otro género, y ni hablemos de películas de acción o comedias puras, que casi siempre están condenadas.
George Lucas

Admito que a George Lucas lo meto por capricho, pero no se puede negar que, al igual que algunos de los directores que hemos visto ya, su trabajo en la industria fue revolucionario en muchos aspectos.
Ya marcó la ruta con American Graffiti, que le valió su primera nominación a Mejor Director antes de que despuntase completamente con La guerra de las galaxias (Star Wars: Episodio IV - Una nueva esperanza).
A pesar de su trabajo revolucionario en los años 70, George Lucas se conformó con sendas nominaciones… bueno, y con el imperio que construyó gracias a la saga y que terminó vendiendo por más de 4.000 millones.
Ridley Scott

El fabricante de sagas icónicas como Alien o Blade Runner resonó más en el circuito de premios con trabajos que no tenían nada que ver con ellas.
Ridley Scott tiene tres nominaciones al Óscar al Mejor Director, todas ellas en un margen de 10 años que fueron muy ajetreados para él.
Las películas que le valieron las nominaciones fueron Thelma & Louise, Gladiator y Black Hawk derribado, pero ninguna de ellas valió la atención suficiente de la Academia como para materializarse.
Otros grandes proyectos del director, como Marte (The Martian), ni siquiera llegaron a calar como para valer la nominación en la categoría.
David Lynch

Viendo que muchas grandes sagas y películas son ignoradas sistemáticamente por la Academia, cabría pensar que un cineasta más original e independiente como David Lynch correría mejor suerte en su pugna por el Óscar, pero no.
En tres ocasiones hemos visto a Lynch optar a la estatuilla gracias a películas como El hombre elefante, Terciopelo azul y Mulholland Drive, y en todas ellas se fue de vacío.
Sí que le dieron el Óscar honorario en 2020, pero es un vano consuelo para alguien cuando lo que se busca es ser reconocido por un trabajo en concreto.
Paul Thomas Anderson

Vamos con el invitado más joven de nuestro listado de hoy, pero que bien podría haberse llevado una estatuilla o dos… o tres: Paul Thomas Anderson.
Al igual que Lynch, Anderson no es un cineasta de películas supertaquilleras, pero saca todo el potencial de las interpretaciones de los actores que trabajan con él.
Así fue en largometrajes emblemáticos como Pozos de ambición, El hilo invisible y Licorice Pizza, pero la Academia lo dejó con sendas nominaciones y por ahora no se ha llevado el premio a casa.
Quentin Tarantino

Cuando piensas en Quentin Tarantino, la palabra "cine" se dibuja en tu mente. No solo es un director prolífico pese a su breve filmografía como director en solitario, sino que es un conocedor tremendo de la historia y entresijos del Séptimo Arte. ¿Esa película que solo vieron cuatro personas en un zulo y luego se destruyó? La conoce.
De ahí que resulte hiriente que un cineasta con un estilo tan personal y único no se haya llevado nunca el Óscar a la Mejor Dirección, aunque ha optado a la estatuilla en tres ocasiones: Pulp Fiction, Malditos bastardos y Érase una vez en… Hollywood.
El consuelo de Quentin Tarantino, salvo que dé la campanada con su décima y última película, es que tiene dos Óscar al Mejor Guion original, otorgados a Pulp Fiction y Django desencadenado.
Hay muchos más grandes cineastas que se han quedado sin Óscar a la Mejor Dirección, desde Akira Kurosawa (Kurosawa Akira) a Orson Welles, pasando por históricos como Sergio Leone, Federico Fellini o Pedro Almodóvar. La Academia a veces no es justa, y otras la competición es muy dura y solo puede haber un ganador —salvo cuando hay empate—.
Otros artículos interesantes:
Pulp Fiction (1994)
Compañía
Miramax Films
Título original
Pulp Fiction
Género
Crimen, Suspense
Lenguage original
Inglés
Duración
2h 34m
Ingresos en taquilla
213.928.762,00 $
Presupuesto
8.000.000,00 $

Javier Cazallas
Redactor
Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

