María Bescós

Colaboradora

Actrices que siempre han estado infravaloradas en Hollywood a pesar de tener grandes actuaciones

Demi Moore en La sustancia
Demi Moore en La sustancia
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Demi Moore, que ahora está triunfando por su papel en La sustancia, es una de entre las muchas actrices cuyo trabajo no ha sido valorado ni ha tenido el reconocimiento que merecía. 

Demi Moore lleva más de 40 años en activo, pero la mayor parte de su carrera ha sufrido críticas por su trabajo como actriz o ha sido despreciada por las productoras. Tan sólo tuvo un reconocimiento notable en sus inicios, luego la industria y el público le dieron la espalda. 

Gustó al protagonizar cintas como Algunos hombres buenos (1992) de Rob Reiner junto con Tom Cruise o Ghost. Más allá del amor (1990) de Jerry Zucker junto con Patrick Swayze, por la que estuvo nominada por primera vez a los Globos de Oro.

Sin embargo, apenas ha ganado ningún galardón, salvo cuatro relucientes Golden Raspberry, más conocidos como los Razzies, en los que se premiaban sus malas actuaciones en cintas como La teniente O'Neil (1997) de Ridley Scott o Striptease (1996) de Andrew Bergman.

Convertida en un estereotipo de mujer atractiva en el cine, ella entre muchas otras dejó de recibir propuestas que estuvieran a la altura de sus habilidades interpretativas y han tenido que pasar varias décadas para que su nombre vuelva a ser recordado.

Otras actrices que también han sido menospreciadas como Demi Moore

Sharon Stone en Instinto Básico
Sharon Stone en Instinto Básico

La belleza nunca ha dejado de ser un arma de doble filo en Hollywood, por lo que muchas actrices que han triunfado convertidas en iconos de la sensualidad en la gran pantalla han pasado desapercibidas por el auténtico trabajo que estaban haciendo en ella.

Por eso apenas se recuerda a Sharon Stone apartada de Instinto Básico (1992) y su cruce de piernas ante la babeante mirada de Wayne Knight, aunque el óscar se lo llevara por actuar en Casino (1995) de Martin Scorsese.

Kim Basinger siempre ha estado asociada al erotismo, desde largometrajes en imagen real como L. A. Confidential (1986) hasta cuando dio el salto a la animación convertida en Un rubia entre dos mundos para Cool World (1992), pasando por el mundo superheróico con Batman (1989), dejando patente su capacidad para adaptarse a todo tipo de géneros pero sin poder separase de ese sello. 

Es todavía más hiriente si cabe el caso de Kathleen Turner, considerada una auténtica sex symbol durante los años 80 gracias a largometrajes como Tras el corazón verde (1984) de Robert Zemeckis o Peggy Sue se casó (1986) de Francis Ford Coppola, que acabó estancada en un mismo tipo de roles…

Hasta que su artritis reumatoidea empezó a aflorar en los 90 y la medicación le hizo aumentar de peso, provocando que sus oportunidades laborales se desplomaron junto con su salud, haciéndole muy difícil seguir siendo un personaje notable en la industria y obtener papeles acordes a sus dotes frente a la cámara. 

Actrices españolas como Mariona Terés me han contado que la gordofobia sigue siendo un grave problema en el cine español en concreto, y que si no está especificada la gordura en el guion nadie se imagina que una actriz gorda pueda optar al papel: “Muchas de las pruebas que hago, es para hacer de gorda, y luego me ven y me dicen: “Uy, no estás tan gorda””.

Angelina Jolie dirigiendo Invencible (Unbroken)
Angelina Jolie dirigiendo Invencible (Unbroken)

Infravaloradas por la belleza o por la falta de ella, por el cambio físico o la vejez, las actrices en muchas ocasiones necesitan estar un paso por delante para que las tomen en serio, y ni siquiera se han librado de la subestimación estrellas de la talla de Angelina Jolie.

Transformada en la eterna Lara Croft que en los últimos años ha dejado más de lado la interpretación para centrarse en la dirección o producción de largometrajes que le permiten tener un mayor control creativo sobre sus obras y nuevas oportunidades laborales.

Me acuerdo de una entrevista que le hice a Belén Rueda este año en la que me hablaba precisamente sobre eso: a medida que se hacen mayores reciben menos ofertas laborales, y en Estados Unidos se vuelve muy común que las actrices acaben por empezar a producir sus propios proyectos. 

En España, en cambio, no existe el mismo panorama, me explicaba Belén Rueda: “Hay muchas veces que a mí me han llegado a decir: "Bueno, ya tienes una experiencia, ¿por qué no produces tú como hacen las americanas?" Digo: "Pues porque no gano lo que las americanas, amiga"”.

Demi Moore en La sustancia
Demi Moore en La sustancia

La sustancia de Coralie Fargeat, ha sido uno de los estrenos de terror más potentes de la temporada, que se ha llevado críticas excelentes, y gran parte de su éxito se lo debe a la actuación de Demi Moore, quien explora a través de su personaje experiencias equiparables a las que relato aquí. 

Con esta película, Moore ha seguido demostrando su capacidad para amoldarse a cualquier tipo de papel, haciendo que se convierta en el ejemplo perfecto para ilustrar cómo al ofrecer oportunidades a intérpretes que de verdad tienen talento, el producto final puede convertirse en una joya. Pero para eso primero hace falta tener confianza en ellas. 

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