Bionic Bay es el plataformas 2D para PC y PS5 que no sabías que existía, pero que vas a querer jugar

Jugamos a Bionic Bay, un divertidísimo plataformas 2D para PS5 y PC que conquistará a los amantes del género con la cantidad de mecánicas y situaciones que plantea.
Dentro del creciente número de sellos que editan juegos indies, algunos se están haciendo un gran nombre gracias a su infalible ojo para fichar propuestas únicas y originales, de esas que destacan. Ahí están Devolver Digital, Annapurna... y de forma cada vez más recurrente, Kepler Interactive, que tienen en su haber un nuevo pepinazo: Bionic Bay, obra de Mureena y Psychoflow Studio
Puede que, de primeras, el nombre de Kepler Interactive no os diga mucho, pero gracias a ellos hemos podido disfrutar de pequeñas joyazas como Sifu, Pacific Drive, Ultros o el no menos prometedor Clair Obscur: Expedition 33, por mencionar algunos.
Su nueva propuesta, Bionic Bay es un plataformas 2D que, tras haber jugado los primeros 9 niveles, puedo decir sin miedo a equivocarme que va a estar en esos mismos niveles de calidad, y que pese a la veteranía del género y la cantidad de propuestas que hemos visto, tiene "algo" especial que, aun partiendo de ideas y premisas vistas, las reúne y unifica bajo una personalidad única.
Pero no me quiero precipitar. Bionic Bay se lanzará en PS5 y PC (jugable en Steam Deck, como he podido comprobar) el próximo 17 de abril, es decir, en menos de un mes. Y, aunque no ha hecho mucho ruido, e incluso tiene una demo en Steam, aquí os quiero contar por qué puede ser una de las sorpresas del género plataformero en 2025, a falta de ver qué prepara Mario por su 40 aniversario.
Vaya por delante, para mantener las expectativas dentro de unos límites realistas, que Bionic Bay no ha inventado la rueda, es un plataformas 2D puro y duro, pero coge tantísimas ideas de juegos tan distintos y se las lleva a su terreno, que el resultado final es una de esas propuestas que desborda con su propia personalidad.
Un experimento fallido, una dimensión alternativa
Bionic Bay no es uno de esos juegos que te vaya a abrumar con cinemáticas o historias supercomplejas. De hecho, se "ventila" los preámbulos en apenas un minuto, y no te va a estar dando la turra ni con diálogos, ni con frecuentes secuencias para recordarte que tiene una historia de fondo.
El punto de partida es tan simple como un experimento que sale mal, y que por alguna razón que desconocemos nos hace aparecer en una dimensión alternativa, distinta, que no es la "Tierra" que conocemos.
Tras despertar, empezaremos a explorar el lugar y tras unos pocos pasos, descubriremos e interactuaremos con la misteriosa tecnología de la zona. Solo nos bastará con pulsar un interruptor, para que un misterioso haz de luz nos atraiga casi como si fuéramos una mosca hacia la luz...

Pero, lejos de freírnos (bueno, un poco sí, pero con el particular sentido del humor de Bionic Bay, que se recrea en las caídas y golpes del protagonista), nos levantaremos "más poderosos". Nos desplazamos más rápido, saltamos más alto, somos más ágiles... y esto en los primeros dos minutos de juego.
Un principio que, en este primer contacto, nos ha permitido explorar un total de 9 niveles, todos ellos con sus propias ideas y mecánicas, así como poderes para el protagonista y una atmósfera que no deja de crecer y asombrar a cada nuevo paso que damos...
Bionic Bay, un plataformas que es "muchos plataformas"
En el primer nivel, contamos con un control muy estándar, para empezar a controlar las mecánicas básicas de la propuesta de Bionic Bay. Así, aparte de saltar, también podemos rodar por el suelo para ganar velocidad y tirarnos en plancha en mitad de un salto. Todo, con dos botones.
Estos primeros compases ya nos van indicando que Bionic Bay se mueve como pez por el agua por los distintos tipos de juego de plataformas. Hay momentos que exigen precisión milimétrica (para esquivar bombas, rayos láser...), que inevitablemente recuerda, por momentos, al endiablado Super Meat Boy, aunque sin llegar a su dificultad.
No faltan las zonas que son realmente un puzle en sí mismo, y que, como en Portal, nos invitan a pensar un poco y usar nuestros recursos y lo que tenemos cerca para encontrar la forma de seguir avanzando; tampoco faltan momentos que requieren velocidad porque "algo" nos persigue, como unas bolas incandescentes que no podemos tocar...
Pero claro, la cosa no se queda ahí. Estamos en una dimensión paralela, y ahí sus creadores han tenido barra libre para arrojarnos todas las ideas y situaciones que se les han ocurrido. Como si de Super Mario Galaxy se tratara, nos vamos a encontrar con diversos usos de la física o la gravedad (por ejemplo, una zona en la que el centro de la pantalla nos atrae).
Por supuesto, también vamos a poder jugar con el tiempo para, por ejemplo, ralentizarlo como si estuviéramos en Prince of Persia: The Lost Crown, para pasar por una zona en la que la maquinaria se mueve excesivamente rápido
O incluso disponer de una "super fuerza" que nos permite pegar puñetazos para despejar el camino, ya sea abriendo nuevas vías o quitando de en medio objetos que nos estorban. O usar unos rayos especiales para rebotar como si fuéramos una pelota... Y eso solo por poner unos ejemplos.
También conseguiremos un dispositivo que nos permite "cambiarnos" con el objeto que hayamos tocado antes, es decir, una especie de teletransporte que nos intercambiar nuestra posición con objetos para que, por ejemplo, hagan de escudo o plataforma improvisada sobre la que saltar, según la situación.
Hay muchísimas, muchísimas más mecánicas únicas que hacen que cada nivel se sienta distinto al anterior, y que incitan a seguir jugando para ver qué nos aguarda en el siguiente tramo. Es uno de esos juegos que es muy fácil coger, pero muy difícil de soltar. No he parado hasta ver los 9 niveles completos.
Una dimensión alternativa que atrapa por los ojos
Parte de que Bionic Bay funcione tan, tan bien, aparte de su fantástico control y no menos variado desarrollo, se debe a su parcela audiovisual. De primeras, tiene detalles que recuerdan a Limbo: muchas veces solo vemos la sombra del protagonista, su silueta. Hay zonas oscuras, en blanco y negro... pero no solo eso.
Sus creadores han apostado por una estética pixelada "moderna", rica en detalles que, salvando las distancias, me ha recordado a la inolvidable huella que me causó Superbrothers Sword & Sorcery de Capybara, en el ya lejanísimo 2013, con su por entonces unica y soberbia estética.
Por decirlo de algún modo, Bionic Bay es juego pixelado, sí, pero con un acabado propio del siglo XXI, en el que no faltan unos efectos de luz despampanantes (espera a ver las esferas de fuego que rebotan e iluminan el entorno), reflejos o sistemas de partículas, que ayudan a que el espectáculo sea mayúsculo.
Añade a la ecuación una colección de escenarios únicos que huyen de repetir las mismas fórmulas (los hay más industriales, con más naturaleza, con objetos únicos...) que logran crear una magnífica y lograda atmósfera, gracias en parte a un uso sobresaliente del color en cada nivel.
De verdad, es uno de esos juegos que entra por los ojos y que te zampas "tan ricamente", porque todo en Bionic Bay, desde la jugabilidad, al control o los gráficos, funciona al unísono de manera endiabladamente maravillosa.
Por si esta propuesta fuera poco, también hay algo para los que se "pican" fácilmente: si lo tuyo es competir contra otros, también tendrás motivos para subirse a este barco, gracias a un modo online a lo "speedrun" que te permitirá comprobar si eres el saltarín más habilidoso y rápido completando los niveles (sí, no faltará un ránking) y compitiendo contra los fantasmas de otros jugadores.
Desconozco si los 9 niveles son la mitad del juego, un tercio o una pequeña parte. Pero si son indicativo de lo que podemos esperar de Bionic Bay, estamos sin duda ante uno de los plataformas clave de 2025. Y si no, al tiempo. Veremos si el juego completo lleva estas ideas todavía más lejos, en algo menos de un mes...

Alberto Lloret
Redactor jefe
Alberto Lloret es redactor jefe de Hobby Consolas desde 2019. Está especializado en videojuegos, hardware, retro y tendencias de la industria del videojuego, y coordina el vertical dedicado a videojuegos.


