El director Jorge Coira explica las influencias que hay tras Me he hecho viral: “Empezaron a leches con la tripulación”

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Entrevista a Jorge Coira, el director de la comedia española Me he hecho viral, protagoniza por Blanca Suárez, Enric Auquer y Nicolás Furtado, que se estrena este mes en cines.
Jorge Coira, director de películas como Código Emperador (2022) o Eroski Paraíso (2019), regresa este mes a la gran pantalla con la comedia española Me he hecho viral, protagonizan Blanca Suárez, Enric Auquer y Nicolás Furtado.
Jorge Coira nos relata en esta entrevista la historia real en la que se basa Me he hecho viral, las diferencias entre dirigir una comedia y un thriller, y nos explica cómo es el trabajo de un montador.
Efectivamente.
Sí, no, no, hay una historia en concreto. Esto ha surgido de hace años, ¿eh? No sé, hace 6 años o así hubo un caso real que fue una pareja que iba en avión. No fue aquí. No fue en España. Creo que fue por la India o por ahí.
Iban en avión, en un momento dado él se quedó dormido, ella le cogió el teléfono móvil, se lo desbloqueó, empezó a trastear en el móvil y le descubrió una infidelidad. Se volvió loca, él se volvió loco. Empezaron a leches entre ellos, empezaron a leches con la tripulación. Hasta que hubo un aterrizaje de emergencia y los echaron a los dos del avión.
Esta noticia real la publicó en redes sociales un guionista amigo nuestro -Beto Marini-, poniendo: "Qué buen arranque para una comedia". Y mi mujer -Araceli Gonda, que es guionista-, bueno, contactó. Él contacto contactó con ella y empezaron como a plantearse la posibilidad de convertir eso -o sea, a partir de eso-, hacer una película.
Entonces, cogiendo esa anécdota inicial, fue empezar a imaginar qué le ocurriría a alguien a quien le pueda ocurrir eso, que pueda vivir una locura así. Empezando por cambiar una cosilla, que es: que en vez de echarlos a los dos, que solamente la echen a ella, que es más humillante, y a aparte de ver cómo se le desmonta su mundo.
Entonces, ese germen inicial sí que es aquella noticia, que sigue publicada, claro, en Twitter.

Pues sí, sí, sí. Lo que, claro, como vino la pandemia, todo se retrasó. Sí, sí, de hecho, claro, yo en aquel momento estaba haciendo Hierro y... Bueno, yo tardé un poquito en entrar, ¿eh? No recuerdo -tampoco muchísimo-, pero inicialmente estuvo Ara -estuvo escribiendo el guion-, y cuando tuvieron una primera versión de guion fue cuando me contactaron...
Claro, yo ya conocía el proyecto desde el principio, evidentemente, ¡por estar en casa! Pero entonces empezamos a hablar de que la pudiese hacer yo y... Claro, y a mí me apetecía muchísimo porque llevaba conociendo todo el proyecto y me parecía que estaba muy bien.
Me parecía que había momentos muy, muy, muy, muy atractivos, muy divertidos -en todos los extremos, ¿eh?-, de muy divertidos, muy emocionantes, creo que había cosas muy, muy poderosas, y nada.
Lo que pasa es que eso, empezamos a trabajar, y entre entre que yo andaba con lío con proyectos previos -pues yo, por ejemplo, tenía otra película que también se retrasó por la pandemia, que fue Código Emperador- y que entonces como que fue retrasando todo un poco. Pero, bueno, finalmente conseguimos hacerla.
Por suerte todas. Hay algo ahí de que... Para mí son mis dos géneros favoritos. Claramente, o sea, me encanta el thriller, me flipa el thriller, y me encanta la comedia. Son los dos géneros que más me gustan y en los que más cómodo me siento yo.
Y ojalá, si pudiese, pasarme toda mi vida estando un ratito a un lado y un ratito en otro, lo agradecería. Y de hecho, incluso haciendo thriller, yo creo que eso, siempre acaba apareciendo un poco de comedia.
Tanto en Hierro como en como en Rapa... Código Emperador ya no, pero era otra cosa. Pero en estas casi siempre acaba apareciendo también algo de comedia, porque parece que la vida en general tiene su gracia, tiene momentos... Y dentro de lo más solemne siempre aparece lo más ridículo.
Entonces, bueno, quiero decir, hay planteamientos muy, muy diferentes en muchas cosas; en otros básicamente al final hay algo como muy esencial de intentar vivir con esos personajes, con la mayor verdad posible, los conflictos que se están planteando.
Entonces, bueno, hay algo de esencial, de contar historias, que es común. Pero luego obviamente las diferencias de qué es lo que buscas, el tempo tiene que ser totalmente diferente. A mí me parecen dos géneros maravillosos y ojalá pueda no renunciar a ninguno de ellos.

La verdad es que sí. Yo inicialmente no empecé montando, pero luego fui aprendiendo a montar - ya hace muchos años- y disfruto mucho. Al final, realmente, cuando haces pelis, la película realmente se hace en el montaje.
Tú en el rodaje: propones, juegas, exploras y vas cazando momentos, vas aprendiendo momentos en película -o en datos, ahora mismo, en tarjetas-, para luego llegar a montaje y en montaje confeccionar la película, hacer la película.
Con el mismo material rodado puedes hacer mil películas diferentes y hay algo ahí como de la narrativa cinematográfica, ahí es donde la narrativa más directa se genera. Ahí vas colocando cada una de las piezas que van dando la información. Entonces es tan, tan, tan, tan, tan esencial que... Eso, prefiero meterme y estar yo ahí.

Sí... A ver, hay algo de que realmente el guion... Está: por un lado el documento, físico, pero luego lo que significa el guion -en cuanto a que es la base de lo que vas contando-, es algo que se va modificando constantemente. O sea, parte de un documento, pero luego en rodaje se va generando otra cosa, y esa otra cosa se acaba de construir en el montaje.
Y de hecho hubo, por ejemplo, alguna cosa de alguna información que inicialmente iba a estar muy atrás, y que relativamente pronto en el proceso tuve la sensación de: "Esto va a funcionar mucho mejor si la adelantamos y si los espectadores comparten una información. En vez de escondérsela, la tenemos y podemos entender mejor el sufrimiento de Mabel".

Sí. A ver, ya desde el guion estaba eso de... Quiero decir, la película al final... El entorno de la película es el mundo que provocan las redes sociales -y las locuras que provocan ahora mismo las redes sociales-, con lo cual las redes sociales y las comunicaciones por ordenador -y por teléfonos móviles- eran esenciales.
Entonces era lo de: "Busquemos fórmulas atractivas visualmente y que funcionen en comedia para poder jugar con eso". Entonces pronto surgió esa idea de que los iconos se pusiesen en movimiento...
Luego me parecía muy atractivo lo de generar pequeñas piezas como memes, imaginando cómo podrían ser esos vídeos que llevaron a la viralidad de Mabel. Claro, porque si hay varias personas en el avión grabando, se podrán hacer distintos montajes. Entonces empezar a imaginar distintos montajes, eso me pareció muy divertido.
Lo de hacer montajes rítmicos, casi convertir en una canción los gritos de Mabel, lo de poder jugar con la cabra -con ese clásico de internet de la cabra que se funde con el grito de Javi: "¡¡Ahhh!!". Esa era una parte muy... Al final todo lo que es trabajar con el lenguaje, jugar con el lenguaje, explorar, es como muy divertido, muy atractivo.
Sí... Pero tampoco había que hacerlo. Quiero decir, yo no es que viva muy, muy, muy pegado a las redes -soy bastante poco activo en realidad-, pero hace siglos que tengo... O sea, desde que salió Facebook.
Al poco tiempo alguien me habló de: "Oye, esto es muy interesante". Y lo miré -ahora no, llevo siglos sin mirarlo-. Pero vamos, que en mi día a día es algo que existe, no necesité hacer una investigación, vaya.
Me he hecho viral, la nueva comedia de Jorge Coira, se estrenará en cines el próximo miércoles 11 de octubre.



