The Spectrum, análisis, opinión y unboxing de la nueva versión del recordado "gomas", el mítico ordenador de los años 80

El ordenador que muchos de nosotros tuvimos en nuestra infancia regresa con un interesante "revival" que recrea la experiencia completa, desde el tacto de las teclas a los tiempos de carga (si así lo deseas). Te lo cuento en el análisis de The Spectrum.

El 23 de abril de 1982, es decir, hace más de 42 años, Sinclair lanzaba en Inglaterra el microordenador ZX Spectrum, conocido coloquiialmente como "el gomas" en nuestro país, por su característico teclado. Ahora, Retro Games y Plaion lo traen de vuelta, como ya hicieran antes con otros clásicos ordenadores (como Vic-20, C64 MIni, C64 Maxi y A500 Mini), bajo el nombre The Spectrum.

Como en anteriores ocasiones, se trata de un producto completamente licenciado, que replica las sensaciones y experiencia de uso del ZX Spectrun original, que además, trae de serie 48 juegos instalados en memoria, en un claro guiño a los 48K que tenía la versión más extendida del recordado ordenador (frente a los 16K de la otra configuración inicial o los 128k de una versión posterior).

También existe una edición Azpiri de The Spectrum, en honor al recordado ilustrador, que cuenta con dos juegos extra, Wells & Fargo y Viaje al Centro de la Tierra que se suman a los 48 del modelo estándar, que es en el que nos vamos a centrar en este análisis de The Spectrum, el nuevo retro ordenador que llega a las tiendas por 99,99 euros. Pero ¿Merece la pena?

Debajo de estas líneas os mostramos el unboxing de The Spectrum, pero no de la edición estándar o la de Azpiri, sino un kit de prensa muy original que recrea un monitor de la época con la inolvidable pantalla de carga de uno de los juegos incluidos, The Hobbit.

No está de más recordar que ZX Spectrum fue la puerta de entrada a los videojuegos en muchos hogares de nuestro país en la era de los 8 bits, en un tiempo en el que las consolas, y sobre todo los cartuchos, tenían unos precios al alcance de muy pocos. 

Las cintas de casete, el soporte de los juegos de Spectrum, eran más económicas, y lo fueron más cuando bajaron a 875 pesetas como medida para combatir la piratería. Paradójicamente, aquí vas a tener la experiencia de carga original si la quieres, es decir, tiempos muy largos para cargar un juego, pero no cargándolo desde una cinta, sino desde un pendrive... aunque de eso hablaremos luego.

Pese a tener la vitola de ser un ordenador más modesto que otros coetáneos de la época, como el Commodore 64, nada impidió a ZX Spectrum acabar teniendo un impresionante catálogo de éxitos, en el que muchos estudios españoles, como Dinamic, Opera o Topo Soft, lanzaron verdaderas joyas atemporales, y algunas están entre los mejores juegos españoles de toda la historia.

Algunos de estos clásicos vienen en la memoria de The Spectrum, aunque como en otros tantos productos de este tipo, seguro que echarás en falta algunos títulos: cada uno tenemos nuestros gustos y resulta imposible satisfacer a todo el mundo, aunque no está de más reconocer que la selección no es ni mucho menos mala, aun siendo imposible incluir todos los grandes nombres.

Como vamos a ver a lo largo de este análisis, The Spectrum guarda bastantes parecidos con otros productos de Retro Games, y es algo que va a ir saliendo de manera natural al hablar del hardware, la experiencia de uso o las posibilidades que ofrece, entre otras cosas.

Pero te adelanto que más allá de la calidad de construcción o de los juegos incluidos, una parte muy importante de The Spectrum es el valor nostálgico y de coleccionismo. Es una oportunidad de recuperar las sensaciones de uno de los ordenadores que marcaron una época, pero con algunos giros y comodidades propias de los tiempos actuales, pero sin renunciar a la experiencia original.

Quizá algunos juegos han envejecido "regular", en otros su dificultad puede resultar inaccesible para el gran público... pero también ahí reside su encanto. 

El hardware: así es la réplica de The Spectrum y lo que incluye

La caja de The Spectrum contiene la réplica del ordenador, además de un cable HDMI para conectarlo a la TV (salida 720p a 50/60 Hz) y un cable USB de corriente, que como suele suceder con este tipo de dispositivos, no trae el adaptador para enchufe.

The Spectrum tampoco incluye manual de instrucciones, aunque lo podemos descargar de la página oficial. Este manual recoge los aspectos clave del manejo del dispositivo, desde guardar partidas o acceder al modo "clásico" o cómo cargar más juegos en la consola.

A diferencia de otros dispositivos lanzados previamente por Retro Games, aquí no hablamos de una versión mini o a escala, sino de una réplica 1:1, con la que se pretende recrear las sensaciones originales del Spectrum original de 1982

Y vaya si lo consigue. Tocar las teclas de goma de The Spectrum, que aquí son completamente funcionales, es como viajar al pasado, a los años 80. Quizá el tacto pueda parecer un poco más duro de primeras, algo lógico dado que aun no tiene el trote que tu viejo Spectrum o uno que puedas haber heredado o comprado de segunda mano.

Es algo que no solo aplica al teclado: aspectos como el peso (se han introducido pesos en el interior para que transmita las mismas sensaciones, aunque a mí me parece más ligero) o el acabado del chasis y la construcción, están sumamente logrados. 

Lógicamente, hay diferencias, como el logo de The Spectrum de la esquina superior izquierda o la zona de los puertos, que aquí no tienen nada que ver con el ordenador original.

Así, en las esquinas del canto trasero podemos encontrar los botones Power (para encender y apagar) y el botón Home, para regresar al menú principal de The Spectrum, además de 4 puertos USB para conectar mandos y pendrives, el puerto HDMI para conectarlo a la tele y el puerto USB-C de carga.

Si bien la experiencia de uso es fiel a la original, y no puedo decir nada del tacto de las teclas, el único aspecto que no me ha entusiasmado en este sentido es la ubicación del botón Home, que está situado en un sitio poco cómodo si queremos guardar la partida en alguno de los juegos exigentes. del Spectrum. 

Es algo, que en mayor o menor medida mitiga el mando oficial, bautizado The Spectrum Gamepad, que se vende por separado y cuesta 24,99 euros de lanzamiento. Podéis verlo debajo de estas líneas.

En cierto modo es un pad que recuerda a los lanzados para otros sistemas retro del fabricante, como el de A500 Mini, por ejemplo, con los que también es compatible. Es un pad de 8 botones, con cruceta digital y sin sticks analógicos.

En este sentido, quizá no hubiera estado mal haber incluido, o creado, algún joystick Kempston... aunque fuera versión moderna por USB, para que la experiencia fuera todavía más fiel.

Menú principal, software y opciones generales de The Spectrum

Nada más iniciar The Spectrum conectado al televisor por HDMI, nos vamos a encontrar con el habitual menú de configuración inicial, en el que podemos seleccionar el idioma (de los menús, los juegos permanecen en inglés) y la frecuencia de refresco del televisor, entre 60 y 50 Hz.

Configurados estos aspectos, accederemos al menú principal de The Spectrum, un carrusel con los 48 juegos con una presentación en la que cada título muestra una breve sinopsis, la carátula original, una imagen del juego y la puntuación que le hayamos dado a ese juego junto con otros datos (número de jugadores, la versión de Spectrum compatible...).

Si has utilizado alguna vez algún otro retro ordenador del fabricante, verás que se trata de un interfaz muy, muy parecido al de otros modelos, como The C64 o A500 Mini, añadiendo alguna característica propia, como la versión del ZX Spectrum con la que es compatible cada juego.

Llegados a este punto, no está de más recordar todos los juegos incluidos en de The Spectrum. Estos son los 48 títulos disponibles:

  • Alien Girl (Skirmish Edition)
  • Ant Attack
  • Army Moves
  • Auf Wiedersehen Monty
  • Avalon
  • Bobby Bearing
  • Cosmic Payback
  • Devwill Too ZX
  • Exolon
  • Fairlight
  • Firelord
  • Football Manager 2
  • Freddy Hardest
  • The Great Escape
  • Head Over Heels
  • Highway Encounter
  • The Hobbit
  • Horace Goes Skiing
  • Jack the Nipper
  • Knot in 3D
  • The Lords of Midnight
  • Manic Miner
  • Match Day II
  • Movie
  • Nodes of Yesod
  • Penetrator
  • Phantis (Game Over II)
  • Pheenix
  • Pyracurse
  • Quazatron
  • Robin of the Wood
  • Saboteur! Remastered
  • Shovel Adventure
  • Skool Daze
  • Snake Escape
  • Spellbound
  • Starquake
  • Starstrike II
  • El Stompo
  • Stonkers
  • Target: Renegade
  • TCQ
  • Technician Ted - The Megamix
  • Tenebra
  • Trashman
  • The Way of the Exploding Fist
  • Wheelie
  • Where Time Stood Still 

Es una buena selección, entre la que es posible encontrar joyas como Army Moves, Match Day II, Movie, Saboteur! o The Great Escape, aunque es imposible no echar en falta algunos clásicos como Sir Fred, Sabre Wulf, Goody o La Abadía del Crimen, por mencionar algunos de una interminable lista, aunque eso tiene solución, como veremos más adelante.

No es menos cierto que algunos de estos juegos incluidos son juegos "nuevos" lanzamientos, como Snake Escape o Alien Girl (Skirmish Edition), algo que puede molestar a los más puretas, por quitar el hueco a otros clásicos, pero también es una forma de reconocer a la comunidad que ha seguido trabajando y creando para mantener vivo al clásico ordenador. 

La emulación de los juegos es buena, se mueven tal y como los recuerdas, y no presentan problemas de ningún tipo. Además, incluye opciones como "rebobinar" nuestra partida hasta 40 segundos, por si morimos y no queremos volver a tener que repetir un segmento del juego en cuestión.

Fuera de los juegos, en el menú principal de The Spectum, encontramos distintas opciones en la parte inferior, como las partidas guardadas (hasta un máximo de cuatro por juego), así como los ajustes y opciones específicas con las que queremos ejecutar ese juego o para marcarlo como favorito, como elegir entre una visualización con píxeles nítidos o con efecto CRT.

Lo más curioso de todo está en opciones avanzadas, que nos permite configurar aspectos como la música de fondo del menú (podemos desactivarla) o cambiar el modo de arranque, entre el modo carrusel (el que viene activado por defecto, del que hemos hablado hasta ahora) y el modo clásico, que ofrece un manejo más parecido al del Spectrum original (sí, puedes "picar" en BASIC).

Cambiar entre el modo carrusel y clásico no está limitado solo al arranque, desde estos ajustes avanzados podemos cambiar entre uno y otro al vuelo y, aunque al final es una cuestión de preferencias y gustos, lo cierto es que el modo clásico se parece más a lo que ofrecía el ZX Spectrum en los 80, con un interfaz nada visual.

Si pulsamos el botón Home estando en el modo clásico, podemos ajustar más variables en el menú ajustes de máquina, como el tipo de Spectrum (48, 128K, +2A o Univesal), además de definir la velocidad de carga de la cinta/juego entre cuatro posibles, ya sea la "lenta" original o una superrápida, con dos velocidades extra intermedias. 

También podemos  definir el tipo de stick que conectamos, configurar los controles para el juego... en fin, una serie de opciones que te permitirán configurar el sistema para cada juego como tú prefieras. 

Cargar juegos adicionales en The Spectrum

Los 48 juegos incluidos cuentan con licencia oficial, pero tanto en el modo Carrusel como en el modo clásico podemos cargar juegos extra de manera muy sencilla, al igual que han hecho antes otros sistemas de Retro Games, como A500 o C64 Mini. 

Si dispones de los archivos, que son fácilmente localizables en repositorios de juegos clásicos y páginas dedicadas al Spectrum, los pasos a seguir son francamente sencillos, y vienen contemplados en el propio sistema, no tienes que hacer nada, ni aprovechar ningún exploit. 

Tan solo necesitas un pendrive USB formateado en FAT 32 MBR. Basta con en la raíz los archivos con extensión tzx o tap (que suelen ser los formatos más extendidos) e insertar el pendrive. 

En el modo carrusel, aparecerá un niuevo bloque con el USB conectado, y al acceder a él podremos navegar por el contenido, y configurar cada juego con las mismas opciones de sistema que he comentado antes, al hablar del modo clásico.

El manual de instrucciones que he linkado al principio del artículo también indica cómo hacerlo, por si tienes alguna duda, aunque como digo, es un proceso realmente simple.

También es posible hacerlo desde el modo clásico, y el procedimiento es exactamente el mismo, aunque aquí tendréis que pulsar el botón home para acceder al menú y seleccionar la opción "seleccionar archivo multimedia". Vivan los eufemismos.

De este modo, literalmente, ¿puedes añadir todo el catálogo de ZX Spectrum? Pues es un ejercicio de ensayo y error. Algunos archivos que he probado no cargaban, se quedaba la pantalla en negro (quizá tenga que probar con otras versiones y formatos) y otros se atascaban en la pantalla de carga, pero virtualmente sí debería ser capaz de cargar si no todo, buena parte del catálogo.

He podido correr sin problemas unos cuantos clásicos, como Navy Moves, Sir Fred, Mad Mix Game II, mi adorado Jetpack (incluido en Rare Replay para Xbox One)... aunque otros no. Pero eso no quiere decir que no funcionen, simplemente que la versión que he probado tiene "algo" que impide cargarlos.

¿Merece la pena The Spectrum, el nuevo retro ordenador?

The Spectrum llega en un momento en el que la oferta de dispositivos retro está más viva que nunca, tras el lanzamiento de Evercade Alpha, que se suma a otras mini recreativas como Taito Egret II Mini, portátiles como las nuevas Super Pocket o las veteranas Mega Drive Mini 2, Super Nintendo Mini o Turbografx Mini que quizá apelan a experiencias más conocidas por el gran público.

Como sucede con este tipo de dispositivos, que te resulte más o menos atractivo es algo puramente subjetivo y, en este caso, no habría que olvidar que The Spectrum apela a los que tuvieron en su día el ordenador, o los que sienten curiosidad porque no lo vivieron en su momento. En ambos casos, creo que cumple las expectativas con creces.

Y lo hace porque todo en la experiencia está muy cuidado: puedes disfrutar del nuevo interfaz, o de una experiencia más clásica, de los largos tiempos de carga o una versión reducida, cargar tus propios juegos, guardar partidas, rebobinado... Es una gran combinación de la experiencia clásica con opciones más actuales, para que todo el mundo pueda disfrutarlo por igual.

Todo además con un precio atractivo: 99,99 euros, una cifra más ajustada que en otros retro ordenadores previos de Retro Games, y más si tenemos en cuenta que aquí el teclado sí es funcional, e incluye 48 juegos en total, una cifra superior a The A500 Mini, en el que el teclado era solo un detalle estético.

Como alguien que disfrutó del ordenador de Sinclair en los 80 (y su precursor, el ZX 81), me parece una forma muy acertada de revivir este fenómeno de los años 80 con una propuesta muy sólida y cuidada en todos los frentes, desde el hardware al software, y que hoy por hoy hace mucho más sencillo descubrir este mito retro con una experiencia más parecida a la original, cintas aparte.

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Alberto Lloret

Redactor jefe

Alberto Lloret es redactor jefe de Hobby Consolas desde 2019. Está especializado en videojuegos, hardware, retro y tendencias de la industria del videojuego, y coordina el vertical dedicado a videojuegos.

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