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Rust: Console Edition
Análisis

Análisis de Rust: Console Edition, la óxida supervivencia da el salto a PS4 y Xbox One

Versión comentada: Xbox One

El exitoso Rust, juego de supervivencia de Facepunch Studios para PC, da el salto a PlayStation 4 y Xbox One con una versión adaptada por Double Eleven. Dada la magnitud de esta aventura de supervivencia multijugador, la pregunta es...¿habrán conseguido recrear la experiencia del juego original en estas versiones para consolas de Sony y Microsoft? Descúbrelo en el análisis de Rust: Console Edition, ya disponible.

En ocasiones un videojuego se pone de moda años más tarde de ponerse a la venta. Le sucedió a Among Us en 2020, y ha ocurrido también con Rust, título de supervivencia desarrollado por el estudio británico Facepunch Studios, disponible para PC desde el año 2013. 

El fenómeno Twitch y sobre todo la popularidad de Egoland, el servidor creado por El Rubius, Auronplay y compañía, hicieron que la popularidad de Rust se elevase hasta la estratosfera, despertando interés entre gente que nunca había oído hablar del juego. Y por todo eso,. en cierta medida, estamos escribiendo este análisis.

Sobrevivir es algo que va implícito en el videojuego, pero un grupo de valientes desarrolladores de Walsall (Inglaterra) se atrevieron a plasmar una serie de arriesgadas ideas en su proyecto para PC. Así nació Rust, un juego muy especial que nos da una dura bofetada desde el principio, pero que apremia nuestro ingenio, sacrificio y sentido de la supervivencia

Este grandísimo éxito a posteriori hizo que los chicos de Facepunch Studios se embarcasen en otra difícil tarea: llevar su ambicioso juego de supervivencia a las consolas de Sony y Microsoft, con la dificultad que ello conlleva en aspectos como el control o la fidelidad de la experiencia, pero también a nivel técnico, por supuesto. Los británicos de Double Eleven (formado por ex trabajadores de Rockstar) son los encargados de llevar Rust a PlayStation 4 y Xbox One...¿estarán a la altura de lo que se espera?

Rust Console Edition

Como vamos a ver en este análisis de Rust: Console Edition, esta adaptación se puso a la venta el pasado 21 de mayo con ediciones físicas (editadas por Koch Media) y  digitales disponibles en PS Store y Microsoft Store. 

El juego está disponible tanto en PS4 como en Xbox One (requiere de PS Plus y Xbox Live Gold para jugar), con la posibilidad de jugarlo también en PS5 y Xbox Series X|S mediante la retrocompatibilidad. Hemos realizado este análisis basándonos en la versión para Xbox One, la cual hemos jugado tanto en la consola base de Microsoft (lanzada en 2013) como también en la consola Xbox Series S.

Una roca y una antorcha, más que suficiente

Cuando comienzas una partida en Rust: Console Edition, sabes que la cosa va para largo. Naufragado en una playa y durmiendo al son del ruido de las olas, pulsaremos A (o X en PS4) para despertar y comenzar la aventura de supervivencia. 

Tenemos tan solo una roca y una antorcha en nuestra barra de acción, pero con eso podremos despegar hacia la gloria...tomándonos un tiempo considerable de crafteo, claro. ¿Qué es el crafteo? Pues lo que se conoce de toda la vida como crear objetos a partir de recursos que farmeamos en cada partida, y eso representa a la perfección los inicios en Rust

Eso sí, quizás echamos en falta un apartado de tutoriales antes de comenzar oficialmente nuestra primera partida, para ayudar a que el jugador se familiarice con las distintas funciones y posibilidades del juego. Mientras recolectamos madera y piedra para poder construir herramientas, conseguimos lino para craftear ropa u obtenemos mineral de azufre o metales, habrá que estar con un ojo en la nuca. 

¿El por qué? Bueno... los demás jugadores serán crueles contigo en Rust, o al menos la amplísima mayoría, sobre todo en tus comienzos. Hablando por experiencia, serán más de una y más de dos veces cuando otro jugador te mate en repetidas ocasiones, mientras recolectabas cierto material o construías tu base, pero en cierto modo esa es la esencia de Rust. 

Rust: Console Edition

En Rust hay que tener claro diferentes recursos que podemos usar: piedra, madera, mineral de azufre, metal, restos, lino y otros. Lo primero que podemos obtener es piedra de las distintas rocas repartidas por el mapa (al principio solo las que tienen un punto de brillo), madera a partir de los árboles que encontremos, lino al recolectar pequeños arbustos, o mineral o metal que tienen un color distinto al de la roca (marrón o verdoso). 

Para farmear solo necesitamos paciencia y una roca, pero rápidamente estarás usando el hacha de piedra y el pico para conseguir materiales a mayor velocidad y en mayores cantidades. A través de la interfaz de creación del juego podrás craftear todo tipo de objetos.

Rust Console Edition

Pero... ¿qué sería de un juego de supervivencia sin alimentos ni bebida? Por supuesto en Rust no solo tendremos que sobrevivir a ataques enemigos, ya que tendremos un HUD en la esquina inferior derecha que nos indica nuestra salud, la sed y el hambre que tenemos en cada momento, los cuales irán variando con el paso del tiempo en cada partida. 

Para recuperar salud podemos crear una hoguera y colocarnos al lado, mientras que habrá que beber agua de botellas, ríos e incluso del propio mar (aunque no es recomendable). Para conseguir alimentos tenemos dos opciones: recolectar alimentos vegetales como setas, champiñones o calabazas (las cuales podemos plantar mediante semillas) o cazar animales salvajes, tales como gallinas, jabalíes, ciervos e incluso osos...aunque no es nada fácil.

Rust: Console Edition

Los comienzos en Rust no son nada sencillos, porque no solo consisten en mantenernos con vida y en recolectar recursos. Si quieres llegar a algo en esta aventura de supervivencia, tendrás que cuidarte de los enemigos y crear tu propia base fortificada

Quizás esto te suene muy bien... pero sufrirás en demasía cuando veas tu primera casa hecha de una endeble madera. Una vez hayas encontrado la ubicación perfecta, tendrás que construir un plano de construcción y un martillo de madera, y comenzar a usar los recursos obtenidos para montar tu propia base. 

Aunque no es ni por asomo tan cómoda como la interfaz de construcción de PC, en Rust: Console Edition se nos permite seleccionar el tipo de elemento que queremos crear (desde el principio será con madera), el cual podemos ver en vista previa y girar con el botón X. Para aplicarlo en nuestra base pulsaremos RT, aunque primero recuerda que debes construir unos buenos cimientos y pasos de cimientos... y tener claro que la estrategia es un punto vital en Rust.

Los enemigos pueden asaltar tu casa para robar tus objetos (los cuales es probable que guardes en cajas o armarios de herramientas), y para evitar esto tienes dos opciones: una, mejorar el material con el que hemos construido la base usando el martillo de madera (de madera a madera reforzada, y después a piedra, y así sucesivamente), y dos, colocar una puerta con una cerradura... que próximamente podrás convertir a hierro, metal y hasta implementar paneles de seguridad vía código.

Rust: Console Edition

Puede que leyendo este análisis te esté dando la sensación de que Rust: Console Edition es un juego primitivo, pero nada más lejos de la realidad. A medida que progreses irás consiguiendo metales y minerales para construir mejores estructuras, al mismo tiempo que descubres cómo obtener combustible, cómo fabricar pólvora y balas para las armas, las herramientas de reciclaje de restos como latas de atún, o el uso de vehículos

Tampoco nos olvidamos de las barbacoas (donde podemos cocinar la carne e incluso ''asar'' carne humana), las máquinas expendedoras (donde podemos comprar objetos usando restos) o las trampas de caza y pesca, que debes conocer de primera mano para sobrevivir en el título de Double Eleven.

Rust: Console Edition es un juego profundo y amplio, que tardarás mucho tiempo en dominar y que se presenta como un producto único dentro del catálogo de PS4 y Xbox One. Ahora bien, no es un título para todo el mundo, ni mucho menos, y es probable que te desesperes durante las primeras sesiones de juego. Todo tiene su por qué y su utilidad en Rust, aunque quizás no tengas la oportunidad de descubrirlo a tiempo...o sí, quien sabe. 

La supervivencia adaptada a un mando

Rust es una experiencia realista y que te pone en difícil situación desde el primer momento. Tal y como pasaba en la versión de PC, esta Console Edition pone a nuestra disposición una larga lista de servidores oficiales, divididos por distintas regiones (Europa, Asia, América, etc) y cada uno con sus propias condiciones: periodicidad, plataforma, ping y número de jugadores (de 1 a 100).

La interfaz del juego es bastante identificativa y limpia, apostando por distintas opciones bien definidas en el menú. ''Jugar a Rust'' nos permite acceder a varias modalidades para disfrutar del juego: Servidores oficiales, Solo Xbox One (o PS4), Favoritos (donde se guardan los servidores que queramos) e Historia (una recopilación de todos los servidores donde hemos jugado), mientras que la opción de crear un servidor privado todavía no está disponible.

Rust: Console Edition

Lo cierto es que Rust: Console Edition es honesto desde un principio y desafiante como pocos: los principiantes intentarán buscar una partida asequible para comenzar a jugar, fijándose para ello en que tenga el menor número de usuarios... pero ni siquiera eso podrá salvarte.

Te recomendamos seleccionar una serie de filtros (que no sean partidas llenas, que pertenezcan a tu región, misma plataforma) para así evitar el papelón de acceder a un servidor imposible. Claro, debes saber que los jugadores de Xbox One y PS4 podrán jugar juntos, gracias al crossplay que ha implementado Double Eleven.

Rust Console Edition

Pero vayamos a la cuestión importante...¿ qué tal se ha adaptado la jugabilidad de Rust a consolas? Honestamente, hay muchas luces y algunas sombras a la hora de valorar este apartado, aunque sería imposible negar su relación directa con el rendimiento técnico del juego. 

En esencia, Rust: Console Edition es un juego de supervivencia en primera persona, donde se han aplicado configuraciones habituales para facilitar la experiencia. Hablando de Xbox One, con RT ejecutamos la acción con el objeto seleccionado (ya sea un arma, un objeto que queramos colocar o una herramienta), con el botón A saltamos, botón B para agacharnos, X es el botón de acción, y con Y podemos alimentarnos, entre otras cosas.

Double Eleven ha sabido mapear bien las funciones en los botones de un mando, aunque el conjunto da una sensación algo tosca. Especialmente el combate se antoja lento y aparatoso, lo cual entendemos si atacamos con una roca o una lanza, pero no cuando utilizamos un arma de fuego. 

Rust: Console Edition

En ocasiones te quedarás con cara de tonto al ver que un rival te ha dado antes de darle tú a él, a pesar de ganarle en distancia. Por contra, el movimiento del personaje es fluido y rápidamente nos haremos con las riendas de nuestro personaje... aunque se echan en falta los atajos de teclas de PC, claro.

El farmeo de materiales, algo indispensable en Rust, está bien adaptado al mando. Hacha, pico o roca en mano, tan solo tendremos que pulsar RT sobre árboles, mineral, metales o rocas para ir recolectando cantidad de dicho material, siguiendo la estela de los puntos brillantes en las piedras y las X rojas para conseguir madera de los árboles. 

La utilización del inventario y la interfaz de creación nos permiten colocar una serie de objetos en el menú de acción, quizás de forma algo aparatosa pero con el tiempo os acostumbraréis a gestionar vuestra bolsa de objetos.

Rust: Console Edition

También merece la pena comentar la rueda de funciones sociales del juego, que nos permite comunicarnos con el resto de jugadores (sin usar el micrófono, solo mediante texto del juego). Si pulsamos R3 (el stick derecho hacia dentro) se nos presenta una serie de abanicos con distintas opciones de dialogo divididas en función de lo que queramos comunicar. 

Por ejemplo, en una de nuestras partidas quisimos aclarar si podíamos construir una base en el territorio de otro jugador, y en otra ocasión le pedimos a un buen samaritano que nos prestase una cantidad de piedras. Incluso es posible formar alianzas con grupos y crear tu propio equipo...pero mucho cuidado con la traición en Rust, porque es mucho más común de lo que parece.

No es lo mismo que jugar en un PC, pero Rust: Console Edition es una digna demostración de cómo adaptar el control del título original. Ni mucho menos es perfecto, ya que adolece de un combate tosco y la ausencia de atajos, pero en condiciones generales funciona como un shooter en primera persona o un RPG como Fallout o The Elder Scrolls, y el jugador pronto se hará con los principales controles y posibles funciones. Si no conseguís adaptaros al mando de Xbox o PS4, siempre podéis usar un teclado compatible con las consolas de Sony y Microsoft, como opción alternativa.

Un mundo desolado pero variado

Rust es un videojuego peculiar y único a nivel jugable, pero lo detalladísimo de su mundo es uno de los puntos clave de esta aventura de supervivencia. En el menú de inventario (al que accedemos pulsando la cruceta hacia arriba) podemos ver una pestaña especialmente dedicada al mapa, donde podemos ver distintas zonas como la gasolinera, la ciudad fortificada, y distintos hábitats y ecosistemas. 

Mucho ojo con esto, porque Double Eleven ha trabajado mucho con el sentido estratégico en la magnitud del mapa (las fortificaciones se concentran en los puntos centrales del mapa)

Rust Console Edition

El título de Facepunch y Double Eleven apuesta por una ambientación postapocalíptica que, a su vez, se desglosa en una serie de variados ecosistemas. El punto inicial de reaparición de Rust siempre será la playa... pero puede ser en un entorno nevado, boscoso o incluso desértico, y en cada uno de ellos encontramos elementos distintivos que dan mayor variedad al juego. 

Lo más interesante es que cada clima afecta directamente a nuestro personaje, que comienza su aventura desprovisto de toda prenda... lo que introduce el factor de la temperatura corporal. En los entornos nevados y mientras nadamos en el mar se nos avisará de que hace demasiado frío, lo que irá disminuyendo nuestra salud poco a poco hasta que volvamos a entrar en calor. 

En cambio, en el desierto se nos indicará que estamos deshidratados, por lo que habrá que tener más de un ojo en la barra de sed... y usar prendas más ligeras y frescas.

Rust Console Edition

La radiación también juega un papel clave en Rust: Console Edition. En diversos escenarios del mapa habrá algunas zonas que presentan niveles altos de radiactividad, lo que hará que perdamos salud poco a poco si no tomamos medidas, y en especial si acabamos de empezar y no tenemos ninguna prenda que ponernos. 

Tal y como podéis ver en la imagen promocional de esta edición para consolas, con el tiempo podremos conseguir trajes especiales antiradiación, así como productos para reducir los niveles de radiación de nuestro cuerpo, como las pastillas

Otra alternativa para paliar estos efectos es meternos dentro del agua o ingerir algunos alimentos especiales, y por suerte todo esto se nos avisará por medio del HUD del juego (aunque también podemos desactivarlo y tener la pantalla ''limpia'' por completo).

Como guinda del pastel, Rust incluye una banda sonora discreta pero que suma puntos a su ambientación, lo que también se traduce en una mayor inmersión del jugador. Son melodías de fondo y pequeños temas instrumentales, los cuales en algunos momentos darán paso a casi un completo silencio, pero que aportan su granito de arena para hacernos sentir parte de este mundo de supervivencia. El apartado sonoro del juego es discreto pero efectivo, con efectos de sonido correctos para los disparos, vehículos e interacción con el entorno. 

El óxido no reluce

Llegamos al que quizás sea el punto más flojo de Rust Console Edition: el apartado técnico. Para empezar hay que decir que esta versión de consolas ha sido optimizada para PS4 y Xbox One, y así nos lo hizo saber el equipo de Double Eleven como aviso previo. 

Aunque es jugable en PS5 y Xbox Series X|S mediante la retrocompatibilidad, su funcionamiento puede variar si lo ejecutamos en las consolas de nueva generación de Sony y Microsoft. Nosotros hemos podido probar el juego tanto en el modelo base de Xbox One como en Xbox Series S y lógicamente hay notables diferencias entre ambas.

Vamos a ser honestos, pero también justos. Es muy probable que el apartado técnico de Rust se asemeje más a los últimos años de PS3 y Xbox 360 que a la generación de PS4 y Xbox One, pues nos encontramos con unos escenarios que cumplen a nivel general... pero que al acercarnos muestran sus costuras sin pudor alguno. 

Rust Console Edition

Las texturas son una de cal y otra de arena, con una representación más digna para la piedra o el metal, pero una recreación de la madera (cuando talamos los árboles) que sonrojará a más de uno. En cuanto a las animaciones, es obvio que no es un apartado primordial en Rust: Console Edition, donde podemos ver como los personajes saltan desproporcionadamente y se mueven de forma tosca, amén de un leve efecto ''deslizante'' de los personajes. 

Hablando de los escenarios, se observa algo de popping cuando vamos progresando por ciertas zonas del entorno, un viejo truco que ya se utilizaba con juegos RPG muy extensos como Fallout 3 y Oblivion... hace más de diez años.

Rust Console Edition

Otro punto negativo de Rust: Console Edition son los bugs visuales en ciertos momentos de las partidas, aunque hay que decir que no se trata de errores que lastren la experiencia de juego. Sí, no hace gracia que al talar un árbol se vean manchas negras en las marcas de la corteza deteriorada, o que cuando cae la noche aparezcan defectos gráficos que impiden una visibilidad adecuada, pero al fin y al cabo son pequeños fallos que no siempre aparecen. 

Además, en defensa de Double Eleven hay que decir que hace unos días se lanzó el parche 1.03 para las versiones de consola, y este ha subsanado algunos bugs que estaban presentes anteriormente. Y si hablamos del rendimiento y fluidez del juego, también hay ligeras diferencias entre las dos ''distintas'' versiones que hemos probado. 

Double Eleven ha optimizado Rust: Console Edition para que funcione a 30 fps en las consolas de pasada generación de Sony y Microsoft, y lo cierto es que la experiencia sufre de algunos tirones y bajones de frames, aunque también depende del tipo de conexión y el ping de cada partida.

Rust Console Edition

Nosotros hemos experimentado algunos momentos de menor fluidez y un par de errores gráficos jugando en Xbox One, aunque no es lo habitual y lo cierto es que se mantiene la tasa de 30 fps en buena parte de la experiencia. 

Por contra, en Xbox Series S el juego corre a 60 fps y se nota mucho la mejoría técnica, no solo a nivel de rendimiento sino a nivel de resolución. A pesar de que Rust: Console Edition no está optimizado para las consolas next-gen PS5 y Xbox Series X|S, se observa una notable mejoría a la hora de ejecutarse en estos sistemas.

Antes hemos dicho que íbamos a ser justos, así que en defensa de los chicos de Double Eleven hay que decir que un juego tan enorme y profundo siempre lo tiene más difícil para brillar en lo técnico, y los recursos de Facepunch no son los de un gran estudio de juegos AAA. 

La versión de PC de Rust no era una maravilla visual, por lo que no es de extrañar que las versiones para dos consolas del año 2013 no rindan a un buen nivel si hablamos de gráficos. Se ha adaptado como se ha podido, y hay que tener en cuenta que es un título multijugador online, un dato a tener en cuenta para este apartado.

Conclusiones 

Rust: Console Edition es la obligada transición de la experiencia de supervivencia de PC a consolas de pasada generación. Después del furor que ha desatado el juego de Facepunch Studios en los últimos meses, estaba claro que había que ofrecer una alternativa para los usuarios de consolas PS4 y Xbox One. El resultado es notable y hay muchos aspectos que brillan en este port, aunque lógicamente no es perfecto ni mucho menos.

Disfrutar del mundo de Rust en PlayStation 4 y Xbox One te sacará una gran sonrisa si lo que buscas es un juego profundo, adictivo y que recree a la perfección lo que es sobrevivir. Te frustrarás cuando otros usuarios te maten, destrocen tu base o te roben tu preciado inventario, pero también te sentirás orgulloso cuando caces tu primer animal, encuentres un arma de fuego o consigas forjar una alianza con otro jugador.

Rust Console Edition

Da la sensación de que la idea tras Rust va de la mano de la comunidad de PC, pero hay que felicitar a los chicos de Double Eleven por ofrecernos esta alternativa que puedes jugar con mando, con una buena lista de servidores oficiales y con infinitas posibilidades en cada partida. Recalcamos: no es un juego para todo el mundo, los comienzos son difíciles y lo pasarás mal cuando empieces a jugar, así que si tienes algún amigo no dudes en pedirle ayuda. 

Rust: Console Edition es un buen port para consolas PS4 y Xbox One, que sin duda disfrutarás si te gusta la supervivencia, los MMO o incluso los RPG (aunque este no lo sea). Si lo que quieres es una experiencia directa y que te atrape desde el primer minuto, es posible que Rust no sea el juego que buscas, pero si le dedicas tiempo te prometemos que no te decepcionará. Comienza una aventura postapocalíptica en tu consola, así que apaga el móvil y sumérgete en el mundo de Rust.

Valoración

Rust: Console Edition es un port muy notable para PS4 y Xbox One, que recrea con acierto la experiencia de supervivencia aunque sin brillar a nivel técnico y con algunos bugs visuales. No es un juego para todo el mundo ni mucho menos, pero es profundo, amplio y único en el catálogo de las consolas de Sony y Microsoft.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Control bien adaptado al mando, recrea fielmente la experiencia original de PC. Lleno de posibilidades y único. El crafteo y la creación de bases.

Lo peor

Gráficamente es flojete y tiene algunos bugs visuales. El sistema de combate y las animaciones son toscas. No es un juego para todo el mundo.

Y además