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La opinión de
Jesús Delgado

¿Qué pretende Marvel Studios con la Fase 4 del UCM?

Fase 4 del UCM

¿Qué pretende Marvel Studios con la Fase 4 del UCM? Seguramente muchos os lo estéis preguntando a la vista de los anuncios de la San Diego Comic Con de 2019. Hablamos de ello en esta columna de opinión.

¿Qué es lo que está pasando en Marvel? Acostumbrados a proyectos de a tres años vista y a dos o tres películas por año, el anuncio de películas y series de la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel durante la San Diego Comic-Con de 2019 nos ha pillado desprevenidos y con la guardia baja. Sobre todo, porque no esperábamos ni que las series fueran a tener un papel tan preeminente ni porque los títulos de las películas que se han anunciado eran los que esperábamos.

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Ciertamente, esta Fase 4 es atípica como ella sola, apostando por personajes que no conoce ni "El Tato", si nos permitís la expresión, habida cuenta de que son héroes algo más desconocidos y, también, más de nicho de lo que fueran en su día Iron Man o el Capitán América. Es decir, Shang-Chi y Los Eternos. Pero, conociendo a Marvel Studios y a Disney, no creemos que estén dando palos de ciego precisamente, sino que estos títulos han sido seleccionados con sumo cuidado, al igual que la estrategia detrás de su estreno.

De hecho, tenemos una vaga idea de por qué este "roster" de películas y de qué pretende Marvel Studios con la Fase 4 del UCM. Sin estar en la cabeza de Kevin Feige, CEO de Marvel Studios, podemos aventurar qué es lo que está pasando en el hogar de la Casa de las Ideas en el cine, pero también en el de los cómics. 

Sigue leyendo verdadero Hobby-creyente. Quizá, cuando acabes, veas con otros ojos esta Fase 4 del UCM de Marvel Studios. 

Estrategia transmedia

En primer lugar, hay un factor a tener en cuenta. Esta es la primera Fase del Universo Cinematográfico de Marvel que tendrá una auténtica sinergia con las series. Es decir, desde la temporada 1 de Agentes de SHIELD no habíamos realmente una auténtica relación entre películas y series. Sobre los motivos de este distanciamiento luego os hablo, pero vayamos al fondo de la cuestión.

Disney+, el equivalente de Netflix o HBO de Walt Disney Company, saldrá en EEUU a finales de este año y saltará al resto del mundo en 2020. Además de The Mandalorian, la primera serie de acción real de Star Wars, la plataforma contará con unos cuantos títulos bastante fuertes, así como con series y películas de Disney y de Marvel como principal aliciente para suscriptores.

A esto, añadimos que la plataforma estrenará cinco series que están inbrincadas con el UCM tras Vengadores Endgame. Es decir: Falcon y Soldado de Invierno, Wandavisión, Loki, What if...? y Ojo de Halcón. Sus eventos estarán directamente relacionados con las películas de la Fase 4 (salvo What if...? que irá un poco por libre). Debido a ello, se lanza un cebo para dar un balón de aire a Disney +, haciendo que el público adquiera interés en contratar sus servicios, para así estar al tanto de lo que sucede en el UCM con las películas. 

A su vez, estas series serán exclusivamente dependientes de Kevin Feige y de Marvel Studios, desentendiéndose de Marvel Televisión. Una decisión que es política, y también tiene un tono de castigo para ciertos individuos.

El golpe definitivo a Perlmutter y a Loeb

Como ya sabéis, las series de Marvel en televisión han sido un desastre, salvo (y con matices) Agentes de SHIELD, que cerrará en su temporada 7, tras varios años en parrilla en la ABC, cosechando números decentes de audiencia. Las series de Marvel y Netflix se fueron al carajo (por motivos que ya os explicamos en su día) y las series de Hulu y otras plataformas (Cloak & Dagger, Runaways) tampoco es que se hayan convertido en fenómenos de masas, como desde Marvel TV deseaban. Más bien, y a diferencia de la división de TV de Warner y DC, la división televisiva de Marvel ha hecho aguas por todos lados. 

Esto, a su vez, es consecuencia del choque de egos de Ike Perlmutter (CEO de Marvel) y Jeph Loeb (responsable de Marvel TV) con el de Kevin Feige (CEO de Marvel Studios). Cuando Marvel Studios se creó, era dependiente de Marvel como compañía, totalmente. Perlmutter, hombre de puño cerrado, tenía claro el concepto: debían ser producciones low-cost y muy encorsetadas. A su vez, este planteamiento se traduciría en ciertos despidos y reemplazos del reparto y de miembros del equipo de rodaje  y por un control casi maniático por parte de Perlmutter, que entraría en conflicto con Feige, al que le impusieron proyectos como la película de Inhumanos y la supervisión de Loeb y otros guionistas de las películas que realizaba Marvel Studios.

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Como resultado, las tensiones rápidamente afloraron. Feige apostó por alejarse de la tónica marcada por Perlmutter y trató de volar por libre, lo que conllevó en choques con Loeb y su división de televisión. Disney, viendo que el económicamente rentable y el que aportaba ideas frescas para el negocio era Feige, hicieron que, en 2015, Marvel Studios se consagrara como una entidad independiente, tan solo habiendo de rendir cuentas ante Alan Horn, presidente de Disney.

La brecha se abrió más todavía. Mientras Feige iba sumando éxito tras éxito, habiendo logrado una fórmula propia, la división de televisión de Marvel se anquilosó y se divorció más todavía de Marvel Studios, con productos cada vez menos arriesgados visual y narrativamente. Y eso, sin contar con el palo entre las ruedas que supuso el desarrollo de los inhumanos en la televisión y su más que olvidable serie de televisión, Marvel's Inhumans, un desperdicio de personajes, potencial y recursos.

Obviamente, en Disney lo tienen claro, Perlmutter y Loeb no son rentables y su trabajo deja mucho que desear. En cambio, centralizar la producción de series televisivas bajo el paraguas de Marvel Studios sí promete producir frutos. En esta última saben vender el producto, saben hacerlo atractivo y, sobre todo, saben hilarlo con sus películas, haciendo una estrategia transmedia de primer nivel (como decíamos antes). Da la impresión de que Feige se ha resarcido de sus anteriores jefes y es ahora el Gran Kahuna de la playa. ¿Justicia poética propia de un drama de Shakespeare? Sin duda alguna.

"Esos malditos rojos de Marvel"

Por otro lado, ya al margen de las cuestiones de fondo, a nivel empresarial, hemos de hablar de una estrategia progresista, propia de Marvel en general. A diferencia de DC (que también tiene sus sesgos, títulos y enfoques progresistas, aunque más sutiles), Marvel se ha caracterizado siempre por ser la editorial que más apostado de forma más ruidosa por exponer y exhibir valores de la agenda de la Izquierda yankee

En este sentido, fueron los primeros en hacer una boda gay y, en los cómics, X-Men es el cómic "progre" por antonomasia, con permiso de La Doom Patrol de DC Comics. Esta postura se ha trasladado a las películas, en donde se han adoptado algunas medidas de cambio de raza que no gustaron especialmente en su momento (vease, Heimdall y Valkiria de ascendencia africana o la MJ de Zendaya) en aras de buscar mayor representatividad.

Ahora, con la Fase 4 se pretende ir un poco más allá. Ya en Vengadores Endgame tuvimos al primer personaje abiertamente gay del UCM (interpretado por uno de los hermanos Russo, por cierto) y, ahora, se anuncia que Valkiria será abiertamente LGBTI en la próxima película de Thor. Y eso, sin contar con el cambio de género y de sexualidad de algunos personajes que se verá en Los Eternos.

Además, añadamos más representatividad de personajes no occidentales, como en Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos. Este filme, por cierto, podría ser el equivalente de Black Panther, orientado sobre todo al mercado chino y a la población de americana de origen chino. Sobre todo, si atendemos a la presencia del verdadero Mandarín en ella. 

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Igualmente, esta Fase 4 va a tener un inusitado protagonismo femenino. Cerca de la mitad de sus títulos van a contar con una fuerte presencia de mujeres, protagonistas en varios casos: Viuda Negra, Wandavisión, Thor: Amor y Trueno, Ojo de Halcón (pues la protagonizará Kate Bishop, la "otra Hawkeye"). Dicho de otro modo, Marvel tiene un enfoque político y social acorde a las demandas millennials, pero también en conjunción con las demandas progresistas occidentales ¿Logrará cuajar entre el público generalista menos sensible a estas demandas?

Ganando tiempo para el futuro

La última pregunta nos lleva al siguiente punto, en el que tengo que citar la opinión de David Martínez hace unos días en Twitter, en donde señaló que la Fase 4 sería, posiblemente, más floja que la Fase 3. En esto, por cierto, he de darle la razón a grandes rasgos. De entrada, la Fase 4 no va a ser ni tan grandilocuente ni tan épica como las anteriores. Sobre todo, porque no hay macro-crossover de todas las películas y series. No hay unos "Vengadores" con los que cerrar la Fase 4 y dar al público el espectáculo de la superbatalla épica final contra un gran malo, llámalo Loki, llámalo Ultrón, llámalo Thanos....

Pero, ¿acaso no son conscientes de ello en Marvel Studios? ¡Por supuesto que sí! ¡Santa María de la Ingenuidad! Esta Fase 4 del UCM es un periodo de tránsito de solo dos años para experimentar y ganar tiempo. ¿Por qué? Por dos únicos nombres: X-Men y 4 Fantásticos. Marvel tiene que trabajar en ellos en tiempo récord para rebootearlos de cara a la Fase 5. Si les sale mal estos dos años, aún tienen munición de sobra para los años siguientes.

Y, mientras, también se liman películas de franquicias como Capitana Marvel 2, Spider-Man 3 Black Panther 2, para pulir las imperfecciones de forma y contenido de sus anteriores entregas. Además, con James Gunn trabajando en Escuadrón Suicida 2, deben de ganar tiempo para su regreso en Guardianes de la Galaxia vol. 3. Y eso, sin contar con que tienen que darle algo de tono a la película de Blade de Mahersala Ali, prevista para 2022 en adelante.

Dicho de otro modo, esta Fase 4 es un paréntesis en la producción para que los barcos insignia de la productora se reparen, se rearmen y vuelvan con más fuerza para romper números en una futura Fase 5, que se anunciará en 2021 a más tardar. De ahí que esta Fase 4 se tan breve, pero compacta, también. 

¡Uf, vaya pechada de texto! No obstante, creo que con estas líneas queda bastante claro lo que está pasando. Resumiendo: 1) Adiós a Marvel Televisión y hola al control y monopolio de Marvel Studios; 2) La Fase 4 es una apuesta muy fuerte por Disney + para engordarla nada más se lance, haciendo su suscripción obligatoria para estar al día con lo que pasa en Marvel; 3) Su mensaje es una implementación de un discurso eminentemente progresista; y, finalmente, 4) La puesta en marcha de una estrategia de barbecho para sacar "cosas nuevas" mientras las grandes franquicias supervivientes de la Fase 3 se rearman para regresar a partir de 2022 por todo lo grande junto a las antiguas propiedades de Fox

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