PS5 cumple 5 años: la redacción de Hobby Consolas repasa su trayectoria, lo mejor, lo peor y lo que hemos echado en falta

PlayStation 5 cumple hoy 5 años de vida, ¿qué mejor momento para hacer balance del hardware, los juegos o la estrategia de la compañía. ¿Está siendo una buenta generación para PlayStation?
El 20 de noviembre se cumplen cinco años del lanzamiento de PS5, la consola de Sony que lleva más de 84,2 millones de unidades vendidas, y que solo en 2025 ha recibido éxitos como Ghost of Yotei y Death Stranding 2, dos de los títulos que más nominaciones acumulan en The Game Awards 2025.
Cinco años en los que, por supuesto, ha pasado de todo, desde una pandemia que hizo casi imposible comprar la consola durante los primeros meses, al lanzamiento de nuevos accesorios y periféricos, como el exitoso PS Portal o el mejorado PS VR2, ¿Qué mejor momento para hacer balance de los primeros cinco años de vida de PlayStation 5.
Y eso sin olvidar, por supuesto, los juegos. Empezando por Astro Bot, el GOTY de 2024 y siguiendo éxitos como God of War Ragnarok, Marvel's Spider-Man 2 o Demon's Souls Remake, entre otros, o más recientemente con la llegada de algunos de los grandes exclusivos de Xbox, como Forza Horizon 5 o Gears of War Reloaded.
Y eso que, según la directora financiera de PlayStation, solo estamos a la mitad del ciclo de vida de PS5, en parte debido al gran éxito que ha tenido PS4 durante los primeros años de vida de la nueva consola.
Por eso, creemos que la ocasión lo merece, y por eso repasamos los hitos, lo que más nos ha gustado y lo que menos en estos 5 años de PS5? Los miembros de la redacción de Hobby Consolas repasan la trayectoria de la consola de la actual consola de Sony, poniendo el foco en lo mejor, lo peor y lo que hemos echado en falta durante todo este tiempo.
PS5 y el eterno debate: ¿ha sido una generación perdida? (Alberto Lloret)
Desde su nacimiento, tanto PS5 como Xbox Series X|S se han encontrado con una situación un tanto adversa. A la pandemia, la escasez de chips, la crisis del transporte o un mercado económico mundial convulso, hay que sumarle ahora los cambios de paradigma en el desarrollo, la llegada de la IA, los aranceles... No es una situación sencilla.
Pero empecemos por el principio. Volvamos al 20 de noviembre de 2020. Aunque ha sido criticado por su descomunal tamaño, reconozco que a mí el diseño de PS5 no me disgusta y sigo usando el modelo con lector del lanzamiento (tumbado, eso sí), que no me ha dado problemas de sobrecalentamiento, ni nada raro. Si le tengo que poner una queja, es que el soporte para sujetar la consola tumbada me parece bastante endeble y tiende a soltarse a poco que la mueva.
Para mitigar algunas de las quejas, en estos 5 años Sony ha lanzado diversos chasis e incluso revisiones de las consolas, como PS5 Slim y PS5 Pro, con las que, respectivamente, ha reducido su tamaño ligeramente y mejorado su desempeño.
Como coincidiremos la gran mayoría, los grandes avances de PS5 han sido el mando Dualsense, que sigue marcando diferencias con el resto de competidores al ofrecer unas características únicas (como los gatillos adaptativos), y la incorporación de un SSD de cuarta generación, algo que ha disparado las velocidades de carga (disponible también en PC a los pocos meses).

Un hardware que ha estado arropado por un montón de accesorios, algunos de ellos realmente interesantes, como PS Portal (que acaba de recibir una importante y útil actualización), el mando Pro Dualsense Edge, la gama de cascos y auriculares Pulse, el mando Access o el mencionado visor de realidad virtual PS VR2.
Desde el punto de vista del hardware, creo que Sony ha tenido dos problemas que han afectado un poco a la percepción que muchos tienen de la consola. Por un lado, están las subidas de precio que han afectado a las consolas PS5 (aunque no han sido las únicas). Es la primera generación en la que las consolas no bajan de precio a medida que pasa el tiempo o con los rediseños, como PS5 Slim.
Claro que hay razones económicas detrás de estas subidas (como los aranceles), pero al usuario final le da igual y solo ve que comprar una consola ahora es más caro que en 2020, y si es jugador de toda la vida, es algo que nunca antes se había visto.
Por otra parte, Sony ha vuelto a incidir en errores del pasado y, por ejemplo, el apoyo a PS VR2 ha sido bastante tibio y reducido. No hay ningún estudio propio importante trabajando en él y tras el lanzamiento, casi ha hecho más Capcom por el visor, al añadir modos VR a Resident Evil Village y Resident Evil 4. Y es una pena, porque el hardware es muy bueno...

Si entramos ya en materia de juegos, creo que Sony entró en la "nueva generación" con buen pie, empezando por el detallazo de incluir gratis Astro's Playroom (la mejor demo del Dualsense posible), y siguiendo por Demon's Souls Remake o Marvel's Spider-Man Miles Morales, que parecía que iba a establecer los juegos "AA" de grandes licencias como alternativa a grandes superproducciones. Pero no.
Incluso durante los primeros años, PS5 estuvo bien arropada, con juegos como Gran Turismo 7, Horizon Forbidden West o propuestas originales, como Returnal. Pero la obsesión como los juegos como servicio, con el anhelo de crear un juego que proporcione ingresos regulares, se ha llevado parte de los esfuerzos de esta generación.
Dejando a un lado el caso de éxito de Helldivers 2, no son pocos los intentos de PlayStation por llevar sus grandes nombres al terreno de los GaaS o juegos como servicio, para acabar mordiendo el polvo: fue el caso The Last of Us Online, God of War o incluso un juego de Bend Studios Games (en lugar de dar luz verde a la secuela de Days Gone).
Esto ha hecho que Sony haya desaprovechado muchos recursos en proyectos que no han llegado a ver la luz, o si lo han hecho han sido efímeros, como Concord, en detrimento de juegos para un jugador. Sirva como ejemplo un detalle: de Naughty Dog no hemos visto todavía un juego nuevo en esta generación.

Este "vacío" de producciones propias se ha rellenado con remasters de muchos juegos, desde The Last of Us Parte 1 (remasterizado por segunda vez) y Parte 2 al mencionado Days Gone, sin olvidar remakes de juegos que no han terminado de entusiasmar, como Until Dawn, que han dejado un sabor agridulce entre los más fieles a la marca, que esperaban más novedades.
Lo curioso es que la complicada situación de Xbox ha acabado favoreciendo a PlayStation, que ha visto como una amplia selección de los juegos de su rival comercial han acabado llegando a PS5, como Indiana Jones y el Gran Círculo o el caso más paradigmático, el recién anunciado Halo Campaign Evolved.
En este contexto de lanzamientos, PlayStation parece haber corregido este rumbo en 2025, y casi todos sus estudios trabajan ya en lo que les ha hecho fuertes: las historias para un jugador... aunque es probable que tengamos que esperar algún tiempo, puede que años, hasta que podamos disfrutar de sus frutos.
Por eso, yo no catalogaría la generación de PS5 como un fracaso o la peor de la historia, aunque mucho tiene que cambiar la cosa para colarse entre las mejores. Todavía estamos a mitad de partido, y si bien los rumores de PS6 y su versión la portátil la sitúan a dos o tres años vista, todavía quedan muchas cosas interesantes por llegar, empezando por GTA 6 (que probablemente exprimirá PS5 Pro), Marvel's Wolverine o Intergalactic... más todo lo que no se ha anunciado todavía.
LO MEJOR
Si me tengo que quedar con algo de lo que llevamos de generación de PS5, tengo claro que la sensación de flipe que me dejó la primera vez que probé Astro's Playroom con el Dualsense. Es la mejor forma de venderte todo lo que puedes hacer con un nuevo hardware... y más.
¿Y qué me dices de los ridículos tiempos de carga del viaje rápido de Marvel's Spider-Man Miles Morales? ¿O de los paisajes de Ghost of Yotei? ¿Y de los buenos ratos que me ha dado Helldivers 2? ¿O meterme en el asiento del piloto en GT7 o tener a Dimitrescu a un palmo de mi cara en realidad virtual?
LO PEOR
Dejando a un lado la fallida apuesta por los juegos como servicio, que se ha llevado los recursos para hacer otro tipo de juegos y el tiempo de los grandes estudios para hacerlos, quizá lo peor haya sido la subida de precios del hardware. Es la primera generación en la que pasa y, aunque la situación económica es convulsa, y muchos componentes son ahora más caros, es la primera generación en la que esto sucede.
LO QUE HE ECHADO EN FALTA
Más allá de la escasa producción propia de los estudios de PlayStation (en 2025 solo hemos visto un juego de PlayStation Studios, Ghost of Yotei, y Death Stranding 2 no cuenta porque es de un estudio independiente), me gustaría que Sony recuperara el espíritu de la primera PlayStation y se volviera más "loca" para dar luz verde a propuestas más frescas, arriesgadas y originales.
Las grandes superproducciones están bien, pero están mejor si se complementan con juegos más pequeños, que exploten bien una idea. Puestos a pedir, que trajeran de vuelta sagas y nombres olvidados con entregas que aprovechen el hardware, como Wipeout o Ape Escape. Faltan genialidades como los juegos de Team ICO. Sony debe buscar esa creatividad que la ha hecho única en los últimos 30 años.
Juegos excelentes que no logran ocultar cierta decepción (David Rodríguez)
Ha sido en 2025 cuando por fin he recomendado a alguien comprar una PS5 por un juego en específico. Ghost of Yotei es el responsable que me ha hecho decir "solo por este juego, merece la pena la consola".
Que haya tardado cinco años desde el lanzamiento de PS5 en decir esto es un reflejo de lo que nos está dejando esta actual generación. La sensación de estar de paso ha costado mucho quitársela.
Mi compañero Alberto Lloret ha señalando acertadamente las principales tendencias que han acompañado a la consola de Sony en este lustro y, prácticamente, suscribo todo lo que ha dicho.

No siento que esta generación este siendo un fracaso y pese a que PS6 empieza a vislumbrarse en el horizonte, aun queda muuucha leña que cortar (ejem, GTA VI), pero es innegable que PS5 no ha sabido imponerse tanto y tan bien como sus hermanas mayores.
No me refiero a la competencia con Xbox Series X|S (ahora nula con Microsoft convertida en compañía third party), sino a que en muy pocos momentos se ha podido decir "menos mal que tengo una PS5".
Juegos tan potentes como God of War Ragnarok, Horizon Forbidden West o Helldivers 2 han llegado a PS4 o PC, lo que ha lastrado la imagen de hardware "premium" que había en otras generaciones. Solo unos pocos pueden considerarse exclusivos.
Siendo un jugador muy consolero, no siento que PS5 sea una consola imprescindible (a pesar de ser la generación en la que más he jugado en toda mi vida). Y dentro de eso, pese a que hemos tenido juegazos, pocos me han parecido exclusivos de esta generación.

Cuando pienso en PS5 se me viene a la mente un solo juego, Demon's Souls Remake y quizá esté solo en este barco, pero creo que ha habido muchos nombres mucho más "pintones" desde entonces. ¿Por qué no consigo tenerlos tan presentes?
No es que sea amante de los exclusivos, pero creo que eso es lo que ha hecho que una consola gane empaque frente a otras formas de ocio interactivo. Creo que la identidad de PlayStation se ha diluido un poco en estos años y es en parte por la ausencia de proyectos propios.
LO MEJOR
God of War Ragnarok, Helldivers 2, Astro Bot, Ghost of Yotei, Marvel's Spider-Man 2... Como decía, hemos tenido juegos excelentes que ya se han convertido en algunos de mis favoritos de PlayStation.
Además, PS5 nos ha traído el mando DualSense, un accesorio que sí que he llegado a sentir como "next-gen" (aunque su aplicación por parte de compañías de terceros ha sido demasiado tibia).
LO PEOR
Los bandazos que ha dado la compañía con PS5 nos han dejado sin otros tantos proyectos. Para mi, el apoyo a los juegos como servicio ha sido el mayor error de la generación.
No es una crítica a este tipo de juegos porque Arc Raiders o Helldivers 2 han demostrado que las cosas se pueden hacer bien, pero el ansia por replicar tendencias "fortniteras" ha borrado del mapa creatividad y arrojo, lo que siempre es algo negativo.
El cierre de Japan Studio en 2021 fue un duro golpe para cualquiera que ame los videojuegos y las cancelaciones han podido ser las culpables de que Santa Monica y Naughty Dog aún estén empantanadas en sus respectivos y verdaderamente esperados juegos, mientras persiguen ese ideal de "videojuego prestigioso" que tanto triunfó en PS4.
Entiendo que el mundo está como está y en cinco años hemos tenido más crisis que versiones de Skyrim, pero apostar por juegos como servicio era algo que nadie pedía. ¡Y, por favor, no quiero drift en mi DualSense! Y lo que sí pido es que la batería no me durase lo mismo que yo contra Radahn en Shadow of the Erdtree.
LO QUE HE ECHADO EN FALTA
En estos cinco años he echado muchísimo de menos a Naughty Dog, pese a haber tenido The Last of Us hasta en la sopa. También me ha faltado algo más de Bluepoint Games, maestros en eso de aprovechar la tecnología para repescar grandes obras del pasado. Llegaron pisando fuerte, pero no se les ha vuelto a ver.
Y pese a que unas cuantas sagas de PlayStation han recibido continuaciones, ojalá hubiéramos visto más de antiguos nombres ahora olvidados. Habría sido genial tener un Killzone, un Resistance... o ideas nuevas y frescas. Este 2025 ha sido un año casi en blanco. Menos mal que Sucker Punch lo ha salvado.
El insoportable peso del pasado (Daniel Quesada)
Puede que ya lo hayamos olvidado después de tanto tiempo, pero el lanzamiento de PS3 fue bastante tortuoso. Que si era carísima (lo era), que si no tenía demasiados juegos de peso, que si las conversiones salían mejor en Xbox 360...
Como recordaréis, a pesar de que 360 le comió la tostada durante buena parte de la generación, supo remontar muy bien y sus últimos años fueron excelentes.
Algo parecido pasó con PS4. Tanto ella como Xbox One tardaron en ganarse el favor del público, pero la consola de Sony supo imponerse, a pesar de batacazos como la famosa caída de PSN de 2014.
Al margen de sus propios méritos, tenía una ventaja crucial: Wii U había sido un bluff para Nintendo y Xbox One no se libraba de sus lastres (DRM, poner piedras a los que prestaran juegos, su apuesta por su "faceta TV").
Así, la consola tuvo mucho oxígeno para ofrecer montones de grandes juegos y arrasar en ventas... Hasta el punto de que sigue viva a día de hoy.
Y ahí es a donde quería llegar. Además de los múltiples problemas que han comentado mis compañeros, creo que el hecho de no haber podido "despegarnos" aún de la generación PS4-One ha pasado demasiada factura a PS5.
Como ya hemos dicho, hubo buenos motivos para ello: el COVID y la escasez de componentes hicieron que no se pudieran crear unidades de PS5, así que los desarrolladores preferían seguir creando para el parque más grande de hardware: el de PS4.
Esto ha durado casi hasta hoy y estoy seguro de que, si se hubiera roto esa tendencia tiempo atrás, PS5 habría podido destacar de otra manera. La realidad es que, a día de hoy, la media de los usuarios no notan un salto técnico relevante entre estas generaciones.
Para echar más sal a la herida, la llegada de PS5 Pro me ha parecido totalmente insustancial. Para la morterada que cuesta, he notado cambios muy poco relevantes, hasta el punto de que no me la he comprado. Y a mí me fliparon cambios como el de PS4 Pro, pero...
Volvemos a la pregunta: ¿entonces esta generación ha sido un fracaso? Yo tampoco la veo así, porque también nos ha brindado grandes cosas: soy muy defensor de la diferencia de confort que supone el SSD o lo estupendo (pero "robabaterías") que es DualSense.

A nivel de juegos, Spider-man 2, Ghost of Yotei o Astro Bot sí me parece que demuestren la potencia que busco en la generación.
Además, reconozco que me parece una consola muy cómoda para trastear con recopilatorios de clásicos, juegos retro e indies. Ya, no te gastas una talegada para jugar a eso, pero me parece un "beneficio colateral" al que he sacado mucho partido estos años.
Con todo, sí que concluyo que es la generación de PlayStation que menos me está emocionando. Creo que se ha maltratado mucho al jugador con los precios, no se ha sabido sacar verdadero partido a PS Plus... Y el diseño de PS5 es FEÍSIMO.
Al final, esto es una carrera de fondo y seguramente la consola se recordará, como es normal, más por sus últimos años, así que aún hay margen de mejora para una consola que ha errado bastante, pero que también me ha dado buenos momentos en estos años.

LO MEJOR
Poco a poco, ha cultivado un catálogo enorme, si dedicas un tiempo a buscar. DualSense es un mando que realmente marca la diferencia respecto a la competencia. El SSD y el sistema de refrigeración también hacen ver que esta es una generación más moderna.
LO PEOR
La evidencia de que la compañía no ha sabido seguir una estrategia definida (ni ella, ni casi nadie) y los feos a los usuarios, desde las subidas de precio, hasta proyectos fallidos como Concord. A nivel visual, no ha mejorado mucho respecto a PS4.
LO QUE HE ECHADO EN FALTA
Sin duda, más juegos que me emocionen de verdad y me hagan lanzarme a por la consola. También un catálogo más interesante y completo para PS VR2. ¡Vaya desperdicio, con lo que mola! Y echo de menos que Sony sea vanguardista en sus juegos, no solo hi-tech.
Hazme cambiar de opinión, Logan, por favor te lo pido (Álvaro Alonso)
Echo la vista a estos cinco últimos años junto a PS5 y todo lo que me vienen a la cabeza son cosas malas.
Para que esto no quedase demasiado negativo he tenido que esforzarme por encontrar algo bueno... pero lo único que me viene a la cabeza fue el día que estrené la consola junto al remake de Demon's Souls.
La primera impresión con el DualSense fue muy buena; tanto la vibración háptica como los gatillos adaptatitvos son una pasada y potencian las sensaciones al jugar. Si a eso le sumamos el audio 3D, todo apuntaba a que PS5 iba a llevar la experiencia sensorial a un nuevo nivel.
Y desde luego fue el caso con Demon's Souls. Siento que el mando potenciaba las virtudes jugables del remake de Bluepoint, que ya de por sí eran muchas. Y aunque tenga decisiones artísticas cuestionables, sigo considerándolo uno de los mejores juegos de PS5.
Pero no habla nada bien de la consola que, al pensar en aspectos positivos, me venga a la cabeza el primer juego que probé. Y vaya por delante que PS5 ha tenido juegos muy buenos: Marvel's Spider-Man 2, Returnal o incluso algunos de este mismo año, como Death Stranding 2 o Ghost of Yotei.
Pero no puedo quitarme de encima la sensación de que el catálogo de la consola ha dejado mucho que desear. Desde luego y, si lo comparamos con el de PS4 en sus primeros cinco años de vida, están a años luz de diferencia.
Pero, para mí, el problema no es el catálogo... sino todo lo demás. Para empezar y, por mucho que me gusten las pijaditas del DualSense, las quitaría todas si con eso se consiguiese un mando de mayor calidad.
Voy sin exagerar por el tercero, porque todos me han dado problemas de drift y los he tenido que desechar. Y qué decir de su irrisoria batería; hay que reconocer que lo han hecho genial, porque como tengo que jugar con el mando enchufado todo el día por cable, me recuerda a los tiempos de PS1 y PS2 (nótese la ironía).
También resulta increíble que a nivel usuario la consola haya sido un paso atrás respecto a PS4. ¿Cómo es posible que hayan tenido que añadir características básicas a posteriori, mediante actualizaciones? ¿O que a día de hoy sigan sin implementar los temas?
Y qué decir de su diseño visual: probablemente una de las consolas más feas e innecesariamente engorrosas que he metido en casa (cada vez que la veo me dan ganas de coger una sierra para arrancarle los "alerones"). Y me sigue alucinando que alguien pensase que era buena idea poner la ranura de discos AL REVÉS.
En fin, creo que se nota que no estoy nada contento con PS5. ¡Si incluso se me olvida continuamente que existe un modelo Pro! Y a estas alturas, después de cinco años, veo complicado salvarlo... Ojalá el juego de Lobezno me haga cambiar de idea. Insomniac, no me falles.
LO MEJOR
La vibración háptica. Los gatillos adaptativos. El audio 3D.
LO PEOR
El diseño de la consola, la ausencia de opciones que ya estaban en PS4, los problemas de drift y batería del DualSense, el mejorable catálogo...
LO QUE HE ECHADO EN FALTA
Un verdadero salto next-gen. Un mísero parche para Bloodborne.

Alberto Lloret
Redactor jefe
Alberto Lloret es redactor jefe de Hobby Consolas desde 2019. Está especializado en videojuegos, hardware, retro y tendencias de la industria del videojuego, y coordina el vertical dedicado a videojuegos.